lunes, 2 de enero de 2017
¡¡FELIZ Y BENDECIDO 2017!!

¡¡FELIZ Y BENDECIDO 2017!!
Siempre habrá momentos difíciles pero son solo pruebas que debemos de pasar para que nuestra fe en Dios se fortalezca. Deseo para todos y todas que este año nuevo 2017 Jesús siga siendo su guía y que continúen por el buen camino. Les mando un fuerte abrazo y muchas Bendiciones para ustedes y sus amadas familias. ¡Felicidades!
¡Gracia y Paz!
¡VÍSTETE DE CRISTO! (Efesios 4:17-24).
¡VÍSTETE de cristo!
“Ahora
les pido, de parte del Señor Jesús, que ya no vivan como los que no conocen a
Dios, pues ellos viven de acuerdo con sus tontas ideas. Son
gente ignorante y terca, que no entiende nada, y por eso no disfruta de la vida
que Dios da. Han perdido la vergüenza, se han entregado totalmente a los vicios, y
hacen toda clase de indecencias. ¡Pero esto no es lo que ustedes aprendieron
acerca de Cristo! Porque ustedes oyeron el mensaje acerca de él, y saben vivir como él
manda, siguiendo la verdad que él enseñó. Por
eso, ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían
su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos
y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para
ser como él” (Efesios 4:17-24).
¿Estos versículos son desafiantes
verdad? Todos nosotros hemos entregado nuestro corazón a Jesús y nuestro
antiguo ser fue crucificado con Cristo cuando nos convertimos en cristianos
(Romanos 6:6). Jesús nos recuerda que esta entrega es algo que debemos hacer
diariamente (Lucas 9:23). Debemos alejar nuestra vida de pecado todos los días
y elegir vivir para Jesús en respuesta a la gracia de Dios. Ahora que estamos
iniciando este nuevo año, hagamos un habito espiritual de ofrecernos
conscientemente al Señor y gozosamente vivamos bajo el liderazgo de Jesús.
Oración
Santo y eterno Dios, yo quiero honrarte e ignorar las tentaciones de
Satanás. Por favor dame el poder de tu Espíritu y captura mi corazón con tu
gracia mientras me comprometo a vivir cada día por ti. En el nombre de Jesús, te
lo suplico, Amen.
¡Gracia y Paz!
sábado, 24 de diciembre de 2016
NO ENDUREZCAS TU CORAZÓN (Hebreos 3:12-13).
NO ENDUREZCAS TU CORAZÓN. Hay una diferencia entre pecar porque somos débiles y pecar por darle rienda suelta a nuestras pasiones. Hay una gran diferencia entre ceder al pecado y desobedecer abiertamente a Dios. Hay gente, incluso muchos que dicen ser "cristianos" que no le importa pecar y lo peor de todo es que no quieren reconocer su error. Han endurecido su corazón.
"Cuídense, hermanos, de que
ninguno de ustedes tenga un corazón pecaminoso e incrédulo que los haga apartarse del Dios vivo. Más bien, mientras dure ese «hoy», anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado" (Hebreos 3:12-13).
NO ESPERES DEJAR DE PECAR PARA BUSCAR DE DIOS...
Una de las maneras en que
podemos luchar contra el pecado es buscando primeramente de Dios. Muchas
personas quieren deshacerse de todo pecado, para luego venir “limpios” ante
Dios. El problema está en que luchar contra el pecado no es fácil. Para
vencerlo necesitamos de la ayuda del Espíritu Santo y para poder recibir
esa ayuda y ser fortalecidos, debemos de buscar de Dios.
Muchas personas no van a la
iglesia porque no se consideran santos y no quieren ser hipócritas. Ellas
quieren dejar el pecado primero y después ir la iglesia como buenos cristianos.
Pero tú y yo sabemos que es más fácil vivir en pecado cuando se está lejos
de Dios.
Hay muchas maneras de luchar
contra el pecado, pero si te sientes cansado o frustrado de “caer” constantemente,
trata esto: Busca primeramente el reino de Dios. “Mas buscad primeramente el
reino de Dios y su justicia” (Mateo 6: 33).
¡Gracia y Paz!
Cesar Depaz
¿AUN VIVES EN TUS ANTIGUAS ANDANZAS?
"Antes, cuando ustedes no
conocían a Dios, eran esclavos de los que en realidad no son dioses. Pero ahora
que conocen a Dios, o más bien que Dios los conoce a ustedes, ¿Cómo es que
quieren regresar a esos principios ineficaces y sin valor? ¿Quieren volver a
ser esclavos de ellos? ¡Ustedes siguen guardando los días de fiesta, meses,
estaciones y años! Temo por ustedes, que tal vez me haya estado esforzando en
vano" (Gálatas 4:8-11).
Es triste. Este tipo de
comportamiento lo vemos constantemente en la Biblia. De hecho, estoy seguro que
lo ves en tu vida también. Tal vez te confunde el escuchar que eras esclavo de
otros ídolos o de los que no son dioses o alguna otra descripción. La realidad
es más sencilla. Pablo quiere que entendamos que cuando caminamos dentro de los
planes de Dios, sin importar las circunstancias, siempre estaremos mejor que
como estábamos antes. No podemos estar viviendo un presente si estamos deseando
estar en un pasado, en un futuro o en otra situación. No podemos decirnos
seguidores de Jesús y al mismo tiempo querer seguir viviendo como si no lo
conociéramos. Dios lo mostró hace miles de años y hoy veo distintas formas de
pensar que, pensando que han descubierto el hilo negro, te dicen que vivas y
disfrutes tu presente. Es verdad, debes vivir y disfrutar tu presente, el
problema es que, sin el Señor, no podrás disfrutarlo. Él es quien permite que
disfrutemos las bendiciones que nos son dadas. ¿Alguna vez has conocido a
alguien que tenga mucho y disfruta poco? Pues ya sabes por qué.
El pasaje nos dice que algunos
de los gálatas estaban regresando a sus antiguas andanzas. ¿Cómo lo podemos ver
hoy en día? Piensa en un mentiroso que quiere obedecer y dejar de hacerlo. Pasa
un mes y no ha mentido. De repente, surge una situación en la que, si miente,
las cosas podrían mejorar, de lo contrario, si dice la verdad las consecuencias
no serían buenas. Obviamente su mente ya está dando vueltas y está pensando
que, de no haber sido por querer cambiar, hoy podría mentir y asunto arreglado.
Pero ahora ya no es así. Ya sabe que está mal mentir. Ya sabe que el compromiso
no es con la gente sino con Dios. ¡Qué conflicto! Así nos pasa en cantidad de
situaciones diversas. Los que tienen problemas con su carácter, los que tienen
problemas de fidelidad, de homosexualidad, de amar, de perdonar, de sujetarse,
etc. Cada vez que decidimos dejar de hacer lo que está mal, y en el futuro nos
encontramos con una disyuntiva, ¿por qué pensamos que estábamos mejor antes?
¿Por qué se nos olvida del hoyo tan horrible del que nos sacó el Señor? ¿Sabes
por qué? Porque pensamos que merecemos lo que tenemos y damos por hecho que
seguirá ahí siempre. Porque no entendemos que las bendiciones vienen de la
gracia de Dios y no de nuestras acciones. Si pudiéramos entender esto, alabaríamos
y obedeceríamos sin importar las circunstancias. Con mucho, con poco. Enfermos
o sanos. Con dificultad o sin dificultad. Simplemente tendríamos la mirada en
el cielo y viviríamos agradecidos. Viviríamos compartiendo el maravilloso
evangelio y la increíble gracia que Dios tiene para nosotros. Hablaríamos de
cómo Cristo ha cambiado nuestras vidas y de cómo nos sacó adelante.
Recuerdo un pasaje donde Pablo
nos dice: ¿Estás casado? ¡No busques separarte! ¿Estás soltero? ¡No busques
casarte! Maridos, amen a sus mujeres. Esposas, sujétense a sus maridos. Pienso
en cómo nos encanta estar viendo lo que no tenemos y hacemos a un lado lo que
hoy se nos ha dado por misericordia. Deja de pensar en lo que no es de Dios y
entiende que no hay mejor plan que el del Señor. Ahora, si te gusta aprender a
golpes pues adelante. Solamente piensa en las consecuencias de tus actos y
recuerda que no serás el único que las sufra. Entiende que hay gente que te ama
y que está a tu alrededor que también sufre por las decisiones que tomes.
Yo sé que es difícil. Yo
entiendo que tus pensamientos te hacen creer que lo de antes tenía ventajas. La
verdad es que no es así. Créeme. De hecho, no me creas a mí, cree en la palabra
de Dios. Los israelitas que salieron de la esclavitud de Egipto no pudieron
entrar en la tierra prometida por reclamar a Dios y no confiar en que los
planes que Él tenía eran mejores que los de ellos. Al final la promesa se
cumplió y la siguiente generación entró. Yo creo que sería bueno no dejar pasar
esa bendición y querer entrar nosotros. Obedezcamos hoy. Busquemos servirle en
todo lo que hagamos. Busquemos darle gloria en nuestro día a día. Vivamos
agradecidos de lo que en su amor decide darnos. Dejemos atrás la carne y
vivamos por el espíritu.
Oración:
Padre Amado, gracias por querer tener comunión conmigo y por mandar a
tu Hijo a morir por mis pecados. Gracias por tus bendiciones y sobre todo te
pido perdón porque muchas veces no las valoro. Hoy te pido que pueda dejar de
distraerme pensando que estaba mejor antes o que las cosas serían mejor de otra
manera. Quiero entender que tu plan que vivo hoy es lo mejor para mí y vivirlo
gozosamente. Toma mi vida y dirígela mi Señor. Te lo pido en el nombre de
Jesucristo, Amén.
¡Gracia y Paz!
La Más Grande de las Virtudes
lunes, 19 de diciembre de 2016
¿NO SABES VIVIR COMO JESÚS?
Mateo 11:29
“Aprended de mí y hallaréis descanso para vuestras almas”
¿Sabes por qué Jesús no sufrió de miedo al fracaso? Porque a Él nunca le
pasó por la mente el no poder hacer algo que su Padre ya le había asegurado que
podría hacer. Y tampoco sufrió de miedo a la escasez. Aunque vivió una vida
sencilla, fue responsable de su propio mantenimiento y del de un grupo de
personas. ¿Cómo lo hizo? Oraba mucho y se mantenía en sintonía con su Padre
Celestial. Quizás Dios no te provea como tú quieres, pero ha prometido cuidar
de ti (1 Pedro 5:7). Jesús te está diciendo hoy: “Venid a mí” aprended de mí “y hallaréis descanso para vuestras
almas [las emociones y la mente]” (Mateo 11:29).
¿Sabes por qué nos llega tanto estrés? Por nuestra necesidad de querer saber
todo de antemano, de estar en control. Aun después de que oramos y
supuestamente entregamos la situación al Señor, nos creamos un “Plan de
emergencia”, “por aquello de que Dios no maneje las cosas como pensamos que
debería hacerlo”. ¿Tú haces eso? No pones el dinero en el banco y luego te
pasas la noche en vela preocupándote por ello, ¿verdad? ¡Pues al menos ten la
misma confianza en Dios!
Cada vez que entras en un torbellino de interrogantes sobre el qué, el cuándo, el cómo,
el dónde, entrégaselo todo a
Dios. No a ese Dios pequeño de tu entendimiento, sino al Gran Dios cuyos hechos
hablan por sí mismos, cuya fidelidad nunca falla y quien se ha ganado el
derecho de preguntarte: “Hay alguna cosa difícil para [mí]” (Génesis 18:14). En
otras palabras, ¡aprende a vivir como
Jesús!
¡Gracia y Paz!
La más Grande de las Virtudes
domingo, 18 de diciembre de 2016
sábado, 17 de diciembre de 2016
Mateo 11:29 LA PERSONA HUMILDE ES AQUELLA QUE IMITA A CRISTO
Mateo 11:29 (PDT)
“Acepten mi enseñanza y
aprendan de mí que soy paciente y humilde. Conmigo encontrarán descanso”.
Romanos 14:10
Romanos 14:10
"Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué desprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios".
Juan 12:44-50
LAS PALABRAS DE JESÚS JUZGARÁN A LOS HOMBRES
Juan 12:44-50(RVR1960)
44 Jesús clamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;
45 y el que me ve, ve al que me envió.
46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
47 Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.
48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.
49 Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.
Romanos 12:17-18
Para redimir, para eso vino Jesús.
Así vivió y siempre buscó hacer una diferencia en las vidas de los demás. Su
meta no era buscar lo suyo o aun ganar los argumentos. Su enfoque era tratar
con la gente con un propósito: dejándola
más bendecida que cuando la encontró.
“Nunca paguen a nadie mal por
mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos. Si es posible, y en cuanto
de ustedes dependa de ustedes, vivan en paz con todos" (Romanos 12:17-18).
Oración
Perdóname Señor, por el rencor que he llevado en mi corazón por años y
los malos pensamientos que he mantenido hacia los demás. Ayúdame a ver y a
valorar a los demás tal como hizo Jesús. En su nombre te lo pido, Amén.
¡Gracia y Paz!
La Luz del Alma
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