sábado, 10 de enero de 2015

2 Crónicas 36:16



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1 Corintios 6:19-20



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ATRIBULADOS, MAS NO ANGUSTIADOS


"Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos" (2 Corintios 4:8-9).

Indudablemente a muchos nos ha tocado vivir momentos difíciles, quizás hemos sentido como si navegáramos sumidos en un mar de oscuridad, donde los problemas nos estrujan como si fuéramos uvas prensadas. Al no ver una solución inmediata, la situación se torna incontrolable y sentimos que es eterna. Escuchamos muchas palabras de aliento que nos hablan de lo espiritual, pero ninguna como la que Cristo nos dice; "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen" (Juan 10:27). Realmente nuestra experiencia nunca se va a comparar a la que vivió el apóstol Pablo, porque a él le tocaron vivir momentos de verdadera angustia y soledad.  ¡Cuántas veces estuvo Pablo en la misma "puerta" de la muerte! La muerte fue su "compañera" durante todo su ministerio. ¡Sí que él vivió un "ministerio de sufrimiento"!.

Por supuesto que Pablo y los demás apóstoles no pudieron haber soportado tantas pruebas sin la ayuda continua de Cristo. Su fe y confianza en Jesús, fueron la esperanza que tuvo su corazón para superar las pruebas, porque en cada prueba se gozaban de la ayuda de Dios. Por eso amados hermanos y hermanas, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimemos, porque aunque tenemos preocupaciones, no debemos perder la calma, pues “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece” (Filipenses 4:13).

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida
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jueves, 8 de enero de 2015

¿QUIERES EL FAVOR DE DIOS?


¿QUIERES EL FAVOR DE DIOS?

2 Crónicas 16:7-9
“En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Neciamente has obrado en esto. Ciertamente de aquí en adelante habrá más guerra contra ti”.

Muchos piensan que el favor de Dios es algo automático para todos sus hijos, sin embargo la Biblia nos enseña que ese favor se manifiesta solo en aquellos que de todo corazón buscan el rostro del Señor y son obedientes a sus mandamientos. Cuando el rey Asa comenzó su reinado, asumió una actitud que agradó a Dios. Dice 2 Crónicas 14:2-4: “E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera; y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos”. En aquellos días vino contra Asa y su pueblo un ejército etíope de un millón de hombres y trescientos carros (2 Crónicas 14:9). A pesar de la situación desventajosa en la que se encontraba, el rey salió a enfrentarse a sus enemigos clamando a Dios con estas palabras: “Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre” (v.11). Ante este sincero clamor salido del corazón del rey Asa, y su demostración de verdadera fe, el favor de Dios no tardó en manifestarse. Dice el próximo versículo: “Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes”.

Esta escritura nos muestra una actitud totalmente diferente de parte del rey Asa. Habiéndose presentado una situación de guerra similar a la anterior, esta vez optó por buscar alianza con el rey de Siria, en lugar de clamar, como lo hiciera anteriormente a Jehová de los ejércitos, el Dios todopoderoso quien lo había librado de un ejército tan numeroso y bien armado. ¿Por qué cambió Asa su actitud? Sólo Dios lo sabe. Pero no debe extrañarnos, pues muchas veces, de manera inexplicable, nosotros también nos olvidamos de las bendiciones que hemos recibido de Dios cuando hemos clamado a él, y decidimos actuar basados en nuestra propia “sabiduría”. Lamentablemente esta decisión siempre trae malas consecuencias. El vidente Hanani le recuerda al rey Asa que cuando él se apoyó en Dios la vez anterior, a pesar de que el ejército enemigo era “numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo”, el Señor lo premió con la victoria. Sin embargo, en esta ocasión el favor de Dios no estuvo con el rey Asa porque su mente y su corazón estaban enfocados en otra dirección.

Dios es bueno, su amor excede todo conocimiento, su misericordia es infinita, pero debemos entender que el favor de Dios, ese regalo especial, está reservado solo para aquellos que le buscan y obedecen sus mandamientos. El Salmo 5:12 dice: “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor”. "Justo" es aquel que vive según la ley de Dios, cuyas acciones están de acuerdo al corazón del Señor. Proverbios 12:2 dice que “el bueno alcanzará favor de Jehová; mas Él condenará al hombre de malos pensamientos” Por último, Proverbios 8:35, 36 afirma, con una clara referencia a Jesucristo, lo siguiente: “En verdad, quien me encuentra, halla la vida y recibe el favor del Señor. Mas el que me rechaza, se perjudica a sí mismo; quien me aborrece, ama la muerte”.

Reflexiona sobre esto por unos minutos. Medita sobre tus acciones y tus actitudes en tu vida diaria. Pide perdón a Dios por aquellas ocasiones en las que tus pensamientos y tus actos no mostraron un “corazón perfecto para con él.” Y hazte el firme propósito de mejorar tu vida espiritual, siendo obediente y tratando de agradar a tu Padre celestial.

Oración:
Padre santo, yo anhelo disfrutar de tus bendiciones y tu favor. Por favor, dame sabiduría para obedecer tu Palabra en todas mis acciones y a actuar de manera que mi testimonio sea agradable a ti siempre. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

Mateo 11:28


Mateo 11.25
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar".

miércoles, 7 de enero de 2015

¿TE ENCUENTRAS AFANADA? ¿ESTAS TURBADA?


¿TE ENCUENTRAS AFANADA? ¿ESTAS TURBADA?

Lucas 10:38-42
“Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”.

En esta escritura podemos ver dos clases de creyentes. Una, aquel que se encuentra en el lugar acertado; y otra que sin lugar a duda está en el lugar equivocado. María; sentada a los pies de Jesús oía su palabra. Marta, preocupada, afanada y turbada con muchos quehaceres, estaba dejando a un lado al ser más importante. Tenía a Jesús en la sala de su casa, y prefería seguir con sus quehaceres diarios aún tratando de desviar a María de los pies del Maestro.

¿Te encuentras afanada? ¿Estás turbada? ¿Cuáles son los muchos quehaceres que te impiden estar a los pies de Jesús? Recuerda siempre que solo una cosa es necesaria; y María nos la enseñó de una manera muy clara.

¡Gracia y Paz!

Ministerio de Jóvenes

martes, 6 de enero de 2015

PROSPERIDAD DEL ALMA



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¿EN TUS PROPÓSITOS DE ESTE AÑO, TIENES CONTEMPLADO DEDICARLE MÁS TIEMPO A JESÚS?


¿En tus propósitos de este año, tienes contemplado dedicarle más tiempo a Jesús?

Nuestro tiempo es escaso. Solemos estar afanados en lograr muchas cosas para satisfacernos. Pero, ¿Tú cuánto tiempo dedicas a leer La Palabra? ¿Cuánto tiempo dejas apartado para conversar a solas con Jesús y contarle de tus proyectos? Como creyentes debemos estar decididos a crecer espiritualmente. Tal crecimiento es aparentemente doloroso porque somos constreñidos a la verdad, somos moldeados a su semejanza y formados por el Espíritu Santo.

No es fácil someternos a Dios y entregarle nuestro carácter, pero las personas espirituales que apartan su tiempo en conocer más de Jesús, indudablemente tendrán mayor capacidad de enfrentar las tentaciones carnales que asalten su mente, y cualquier pensamiento que sea hostil a Dios. La verdadera liberación del seguidor de Jesús comienza con una verdadera relación con Dios y la sumisión a su Santo Espíritu. Ese tiempo nos dará la liberación de la condenación y la esclavitud del pecado.

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

¿Y TÚ… CÓMO LE LLAMAS A DIOS?


¿Y TÚ… CÓMO LE LLAMAS A DIOS?

Mateo 6:9-13
“Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”

Los cristianos llamamos a Dios de diferentes maneras, dependiendo de a cuál de sus atributos nos estemos refiriendo. Por ejemplo, solemos llamarle “Creador”, “Rey”, “Pastor”, “Proveedor”, etc. Pero hay un nombre que suple de una manera muy especial una de las necesidades más grandes del ser humano: EL INNATO DESEO DE SER AMADO INCONDICIONALMENTE. Ese nombre es “PADRE”. En el Antiguo Testamento vemos algunas ocasiones en las que se le llama a Dios “Padre”, pero más bien queriendo decir “Creador”. Por ejemplo, en Malaquías 2:10 leemos: “¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios?” Y en Isaías 64:8 dice: “Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros”. Incluso el nombre más común de Dios, “Yahveh”, era considerado demasiado sagrado para ser pronunciado en alta voz. Realmente muy pocas personas en aquellos tiempos eran consideradas como que tenían una relación personal con Dios.

Aunque Dios se ha mostrado a sí mismo como un Padre amante a través de toda la historia de la humanidad, fue por medio de Cristo que heredamos el enorme privilegio de llamarle “Padre nuestro”. Gálatas 4:4-7 dice que Dios envió a su Hijo “para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”. Y entonces añade: “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”. La escritura de hoy nos muestra a Jesús enseñando a sus discípulos a orar. Allí él usó el término “Abba” ("Padre” en Arameo) para referirse a Dios. Cuando esta relación queda establecida, cuando estamos conscientes de que Dios es nuestro Padre, comienzan a manifestarse cambios espirituales dentro de nosotros. Primero se elimina todo temor y nos envolvemos en una relación de amor y de esperanza con el Señor. Esto produce en nosotros un sentido de confianza de que podemos acercarnos a nuestro Padre celestial con la seguridad de que él nos va a atender a cualquier hora, en cualquier momento, en cualquier circunstancia, como nos lo promete en Hebreos 4:16.

Es maravilloso el efecto de la palabra “Padre”, en cualquier idioma que se pronuncie. Muchos misioneros cuentan que uno de los regalos más grandes que el cristianismo lleva a los nativos de regiones incivilizadas es la seguridad de que Dios es un padre amante y bondadoso, y que por lo tanto no tienen que seguir viviendo bajo el temor a sus dioses. ¡Qué tremendo sentido de confianza y seguridad nos da el que podamos llamar a Dios “Padre”! Con esta seguridad debemos caminar en esta vida. Con la certeza de que tenemos un padre que nos ama con amor incondicional, o sea no depende de lo que nosotros hagamos. Romanos 5:8 dice que “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Y entonces afirma: “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (v.9). Cuando entendemos esto profundamente, debe surgir en nosotros espontáneamente el deseo de AMARLE, de AGRADARLE y de OBEDECERLE en todo para que su nombre sea glorificado en nuestras vidas.

La Santa Palabra del Señor dice que “a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12). Así es que si ya hemos aceptado a Cristo como nuestro único y suficiente Salvador, podemos llamar a Dios con toda seguridad “Padre.” De lo contrario, si tú, aunque pienses y digas que eres “cristiano”, aun no le has abierto tu corazón a Jesús, y de veras crees que Él es el Señor, y que Dios lo levantó de los muertos, sólo tienes que confesarlo con tus labios, y serás salvo (Romanos 10:9-10). Eleva una oración al cielo arrepintiéndote de tus pecados, y pídele a Jesucristo, que entre en tu corazón. Entonces podrás llamarle a Dios “Padre”

Oración:
Bendito Abba, Dios y Señor, gracias te doy por el privilegio que me has dado de ser tu hijo y poder llamarte Padre con toda confianza. Te ruego me capacites para honrarte con mi testimonio cada día de mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

¡SIGUE SIEMPRE ADELANTE...SIN MIRAR EL PASADO!


Isaías 43:18
"No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas"

Quiero agradecer a Dios por todo lo recibido hasta hoy, olvidando lo que queda atrás y ganando en experiencias nuevas. Sé que todos hemos recurrido a nuestro amado Señor en las pruebas recibidas y estamos agradecidos por sus infinitas bendiciones de cada día. El Señor ha sido siempre fiel y hemos llegado a este día con su ayuda y por sus infinitas misericordias. Gracias te damos amado Señor, eterno Dios, en el nombre de Jesús, amen.

Mi anhelo para este año que recién ha comenzado, es que cada quien, construya sus nuevos sueños en piedra firme, con base sólida arraigada en La Palabra de Dios. Que prosigan la carrera hacia la meta que es Jesucristo, el premio del Supremo llamamiento de Dios, en Cristo Jesús.

Amados y amadas, que en este año nuevo se cumplan todos los propósitos que Cristo tiene la vida de cada uno de ustedes y que siempre demos gracias por lo que vendrá, sea lo que sea. Reciban las bendiciones que bajan del cielo, en nombre de Jesús.


¡Gracia y Paz!

domingo, 4 de enero de 2015

¿TIENES TÚ ESA FE QUE NOS HABLA LA BIBLIA?


2 Corintios 5:7
"porque por fe andamos, no por vista".

La esencia del cristianismo bíblico es la fe. En Hebreos 11:1 dice la Palabra de Dios que: "la fe es la convicción de lo que no se ve".

La Fe Bíblica siempre debe de ir acompañada de un buen testimonio, de una vida santa. Si no es así, sería una fe falsa, estéril y muerta.

La fe genuina, por ser un fruto del Espíritu Santo, no le permitirá al creyente vivir con un testimonio que no destaque en los círculos donde se desenvuelva. Su brillo debe verse, especialmente cuando se encuentra fuera de la iglesia, en su trabajo, en el vecindario donde vive y primordialmente en su hogar.

La fe Bíblica nos impone no solamente la necesidad de dar un buen testimonio, sino el deseo natural de hacer cosas para el Señor. "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca" (Hebreos 11:7).

Por ser la convicción de lo que no se ve, Moisés "Se sostuvo como viendo al Invisible" (Hebreos 11:27). Es lo que menciona el Salmo 23:4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento".

Jesús dijo "bienaventurados los que no vieron y creyeron" (Juan 20:29). Hoy, con toda la alquimia religiosa que se ha desarrollado, encontramos un "cristianismo" cuyo principal componente no es la fe, sino aquello que pueden ver, olvidándose de esa bienaventuranza para los que no vieron y creyeron.

Hoy en día existe un emocionalismo que ha reemplazado la verdadera Fe cristiana, para substituirla por "experiencias" y "milagros" que muchos "sopladores" realizan como parte de su show. Y todos aquellos que andan por vista y no por fe, se impresionan grandemente con esta clase de espectáculos. Son multitudes los que llenan esos lugares, sin haber tenido jamás la experiencia de un nuevo nacimiento, pero permanecen allí, porque ellos mismos dicen: "Yo no me muevo de este lugar, porque aquí he visto...". Sí, han visto y se sienten muy a gusto, porque nunca han tenido fe. Lo que se ve, no es fe (Romanos 8:24).

Quienes están por lo que ellos han visto, a diferencia del cristiano que anda por fe y no por vista, significaría, en forma evidente, que nunca han sido salvos.

La Fe es el único canal por donde descienden todas las bendiciones de Dios al creyente (Creyente es el que tiene fe, no el que anda por vista):

Efesios 2:8 "por gracia sois salvos por medio de la fe".

Gálatas 3:26 "pues todos vosotros sois hijos de Dios por la fe".

Gálatas 3:14 "por la fe recibiésemos la promesa".

Hebreos 11:39 "alcanzaron buen testimonio mediante la fe".

Hebreos 10:38 "el justo por la fe vivirá".

Romanos 5:1 "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios".

Romanos 5:2 "tenemos entrada por la fe a esta gracia".

Romanos 3:25 "como propiciación por medio de la fe".

Hebreos 11:6 "sin fe es imposible agradar a Dios".

Romanos 14:23 "todo lo que no proviene de fe, es pecado".

Si tú eres de los que andan por vista, y no por fe, te recomiendo con mucho amor, por la salvación eterna de tu alma, que repases el fundamento de tus creencias. Ten en cuenta que sin fe es imposible agradar a Dios, porque somos salvos por medio de la fe. Recuerda: “todo lo que no proviene de la fe, es pecado”.

Indudablemente que los que se han conformado con ver “milagros” y se han regocijado con esas "experiencias" no entrarán en el reino de los cielos, y, obviamente, los que incentivan y motivan esa clase de religión, irán a la cabeza de ese desfile que conduce al infierno, porque si un ciego sigue a otro ciego, ambos caerán al hoyo.

Mateo 7:22-23 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

El verdadero hijo de Dios anda por fe, no por vista. Porque sin fe es imposible agradar a Dios, y la fe es aquello que no se ve. ¿Tienes tú esa fe que nos habla la Biblia? Recuerda: la salvación es por medio de la fe.

¡Gracia y Paz!

 Jack Fleming

¿ERES PACIENTE Y TOLERANTE?


¿ERES PACIENTE Y TOLERANTE?

"Todo hombre prudente procede con sabiduría; más el necio manifestará necedad" (Proverbios 13:16)

La paciencia y tolerancia ante el actuar de los demás, son parte del actuar diario del creyente que maneja su vida con sabiduría. El hombre insensato mostrará precisamente su insensatez como el vendedor ambulante muestra públicamente sus mercancías para que los demás las vean.

La prudencia y el amor van de la mano en el creyente, hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, más la lengua de los sabios son como la medicina. Las palabras manejadas con reflexión traen salud a los oídos de quienes le escuchan. Las palabras usadas con humildad, son lámparas en el camino y recompensas espirituales en tu vida.

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

Salmo 119:44-45


Salmo 119:44-45

"Guardaré tu ley siempre, Para siempre y eternamente. Y andaré en libertad, Porque busqué tus mandamientos"

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

1 Pedro 3:9-10 NTV
"No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios, y él los bendecirá por hacerlo. Pues las Escrituras dicen: «Si quieres disfrutar de La vida y ver muchos días felices, refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras"

El apóstol Pedro menciona en este pasaje recordando al salmista David cuando fue echado de delante de Abimelec (Salmo 34:12-14). Es fundamental comprender que como cristianos muchas veces sufriremos maltratos, ofensas, insultos e injusticias, al igual que en este pasaje lo sufrió David. El Señor Jesús siempre nos advirtió sobre esto.

Pero si queremos tener un mejor año, un mejor tiempo y mejores días, debemos cuidar nuestro lenguaje. Cuando leemos esta instrucción del Señor, de bendecir siempre y no maldecir, no sólo se refiere a usar palabras como "bendiciones", "Paz del Señor", "Dios te guarde" como un simple saludo o una muletilla evangélica. Sino que se refiere a cuidar lo que decimos, a no murmurar, a no ofender a los demás, a no hacer comentarios negativos sobre nadie, a meditar bien si lo que vamos a expresar perjudica al próximo, deshonra a Dios o bendice.

Pregunta:
¿Quieres tener un año con mucho más paz que el anterior? ¡Entonces cuida tus palabras y con seguridad lo tendrás! De lo contrario los chismes, los comentarios negativos y cualquier palabra ociosa te traerán enojo, dolor y amargura de alma.

El Señor Jesús advirtió lo siguiente:

Mateo 12:35-37 PDT
"El que es bueno lo es en su corazón y habla de lo que tiene allí; de igual manera el malo lo es en su corazón y habla de lo que tiene allí. Pero yo les digo que en el día del juicio, la gente tendrá que dar explicación por cada una de las palabras inútiles que dijo. Las palabras que dijiste servirán para juzgarte. Ellas te aprobarán o te condenarán»"

¡Gracia y Paz!

Jose Barrios