jueves, 10 de abril de 2014

El Poder de Dios no se explica...


El Poder de Dios no se explica, ni se lee en un libro; el Poder de Dios se muestra. La Biblia no solo fue hecha para leerse, fue hecha para vivirse. El mundo creerá en Dios ante las manifestaciones de Su Poder.

Hechos 1:8
"y recibirán Poder cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo..."

El Espíritu Santo es la fuente del Poder de Dios. Cuando apartamos tiempo para conocerlo, El nos llena y capacita para mostrar el Poder de Dios a la humanidad.

“Gracia y Paz”

Nueva Generación para Dios

¿NO PUEDES CONCILIAR EL SUEÑO?


¿No puedes conciliar el sueño?
¿Vives con temor, estrés, ansiedad, incertidumbre?

Filipenses 4:6, 7
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Ramón llevaba muchas noches batallando con el insomnio. Decidió acudir al médico el cual, después de examinarlo, le dijo que no iba a recetarle medicamentos para dormir. "Si no puedes dormir, ocupa ese tiempo en leer o escuchar una música suave. Tarde o temprano vas a conciliar el sueño", le dijo el doctor. De todas maneras le dio un pequeño sobre, indicándole que si no podía dormir lo abriera y tomara de su contenido. Esa noche se dispuso a tomar lo que él pensaba era la pastilla que le había dado el médico. Pero al abrir el sobre vio que en su interior había una pequeña nota que decía: “Sólo Dios trae paz al espíritu. Lee Salmo 4:8”. Ramón fue a la gaveta donde había guardado su Biblia tres o cuatro años antes, y leyó: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado”. Entonces se arrodilló junto a su cama y clamó a Dios por paz y sosiego. Inmediatamente una preciosa y dulce paz inundó su alma. Allí vino a su mente lo que en una ocasión Jesús dijo a sus discípulos: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27). Desde esa ocasión Ramón hizo parte de su vida la “receta” del doctor y durmió en paz cada noche.

Millones de personas en el mundo padecen de insomnio. El estrés, los problemas, las tensiones, la ansiedad, todos estos factores que abundan tanto en nuestros tiempos afectan considerablemente la capacidad de dormir profunda y plácidamente. No es posible conciliar el sueño cuando nuestra mente es bombardeada por pensamientos de preocupación, temor, angustia, etc. Es necesario eliminar esos pensamientos para conseguir la paz que nos lleve a un sueño profundo y reparador. El profeta Isaías nos habla de una “receta” similar a la que el doctor le dio a Ramón. Dice Isaías 26:3: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”.

Cuando hablamos de paz, pensamos en descanso, en reposo, en tranquilidad mental y espiritual. La Biblia nos habla del origen de esa paz en Romanos 5:1. Dice: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Este es el primer paso. Por medio del sacrificio de Cristo en la cruz nuestros pecados son perdonados, es decir somos justificados y como resultado somos reconciliados con Dios. De esta manera comienza un proceso en el cual conocemos la verdadera paz, la que proviene de Dios, la que no depende de las circunstancias, sino que existe a pesar de las circunstancias. Jesús les habló de esta paz a sus discípulos en Juan 16:33: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. No es fácil entenderlo pero podemos experimentar esta paz si confiamos en el Señor.

Cuando sientas que estás en medio de una tormenta espiritual o emocional, acude a Dios en oración. El apóstol Pablo, estando preso en una cárcel en Roma, rodeado de muchas incomodidades y sufrimientos y en espera de ser ejecutado en cualquier momento, escribió una carta a los filipenses en la cual los alienta y los exhorta a orar. El pasaje de hoy es parte de esa carta. Aquí les habla de “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento”. No es difícil imaginar las terribles circunstancias en las que Pablo se encontraba cuando escribió esta carta. Pero aun en medio de ellas, él fue capaz de encontrar una paz muy grande, la cual con seguridad le permitía dormir bien toda la noche.

La paz de Dios está a nuestra disposición. ¿Por qué entonces vivir con temor, estrés, ansiedad, incertidumbre? Reflexiona en esta enseñanza. Entiende que tu Padre celestial desea que tú, al igual que el salmista, te acuestes en paz y duermas plácidamente. Sólo tienes que acercarte a él en oración y confiar para disfrutar su paz.

ORACION:
Gracias, oh Dios, por la paz que me das en Jesucristo. Ayúdame a vivir en íntima comunión contigo para poder disfrutar de esta paz en todos los momentos de mi vida, buenos y malos. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

miércoles, 9 de abril de 2014

“La carcel más grande..."


“La carcel más grande no esta hecha de rejas, sino de recuerdos y El único que nos libera de esa prisión es Jesús”

“Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo”


Deuteronomio 28:3
“Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo”.

El pasaje continua diciendo: “Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias,” etc. y “Bendito serás en tú entrar, y bendito en tu salir”. Servimos a un Señor misericordioso y bueno. Cuando nos entregamos a Él, y damos la espalda a todo lo que es feo, pecaminoso, o sucio, Él se deleita en colmarnos con bendiciones y beneficios.

Pero hay que tener en mente que estas bendiciones se aplican solamente a los que honramos al Señor con nuestras vidas, y andamos en obediencia a sus mandamientos; a los que nos hemos rendido a Cristo y vivimos diariamente para agradarle a él.

“Gracia y Paz”

Un Versículo de la Biblia cada Día

¡EL AMOR SE RIEGA TODOS LOS DÍAS!



“Tener una pareja es como cuidar una flor. Si una flor no se riega, se muere, y si se riega mucho, también. Hay que ser un artista para poder regar esa flor y darle forma, con mucho amor y respeto. Preocupate por esa flor regandola, moldeandola y llenándola de amor cada día”.

1 Corintios 13:4-8
“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”.


“Gracia y Paz”

¿POR CÚAL CORONA ESTAS TU CORRIENDO?


¿POR CÚAL CORONA ESTAS TU CORRIENDO?

1 Corintios 9:24-25
“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”.

Los corintios estaban muy familiarizados con las competencias deportivas que se celebraban en Corinto frecuentemente. Por eso, en este pasaje el apóstol Pablo hace una comparación entre la vida de los atletas y la vida de los cristianos. Aquellos atletas dedicaban muchas horas diariamente a practicar su correspondiente deporte, tratando de acondicionarse en el aspecto físico y llegar a un estado óptimo en cuanto a resistencia, fuerza, flexibilidad muscular, etc. con el fin de estar en la mejor forma posible el día de la competencia.

En el aspecto espiritual también, si queremos vivir vidas victoriosas debemos dedicar tiempo diariamente a alimentar nuestros espíritus, fortalecerlos y aumentar nuestra fe de manera que estemos siempre preparados para enfrentarnos a las pruebas y dificultades que abundan en este mundo.

Pablo los exhorta a desear el triunfo espiritual de todo corazón, de la misma manera que el atleta quiere obtener el premio. “Corred de tal manera que lo obtengáis”, dice el versículo 24. Pero también les advierte que no va a ser fácil, pues, al igual que los deportistas, tendrían que abstenerse de muchas cosas que podían ser obstáculos para obtener el triunfo. Por ejemplo, era necesario someterse a un estricto régimen alimenticio, lo cual quiere decir que había ciertas cosas que aunque le gustasen al atleta no podía comerlas, y quizás otras que no le gustaban mucho debían ser incluidas en su dieta. Debían seguir también un riguroso horario en cuanto al descanso, por lo tanto no podían acostarse muy tarde en la noche. Por esta razón debían cohibirse de participar en actividades sociales. Todas estas cosas y otras más debían ser eliminadas de sus vidas. Por último, en relación al objetivo final les dice: “Ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”. Desde luego que Pablo no está tratando de subestimar el esfuerzo y la dedicación de aquellos atletas, ni tampoco el valor del triunfo y su correspondiente corona. Su intención es señalar la diferencia entre el triunfo en el aspecto físico y el triunfo en el aspecto espiritual.

Debemos, por tanto, estar concientes de la condición temporal de las cosas materiales. Pablo usa la ilustración de las coronas otorgadas a los ganadores de esas competencias, pero obviamente su idea no se limita solamente a este ejemplo. Hay muchas otras cosas en la vida que producen en nosotros una gran satisfacción, un tremendo sentido de triunfo y bienestar. Muchas de estas cosas caen en la clasificación de pasajeras, sin embargo la mayoría de las veces actuamos como si fueran eternas. Nos esforzamos sobremanera para conseguirlas, las hacemos prioridad número uno en nuestras vidas, dedicamos a ellas todo nuestro tiempo y energía hasta que las conseguimos. Después pasa el tiempo y nos damos cuenta que en realidad no valió la pena tanto esfuerzo. En el sermón del monte, Jesús estaba enseñando a sus discípulos acerca de todas estas cosas materiales, muchas de las cuales necesitamos en el diario vivir. Y allí les dijo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

Esta enseñanza nos revela la necesidad de buscar por sobre todas las cosas el precioso tesoro del reino de Dios, actuando con el mismo ímpetu y sacrificio que muestran los atletas que desean obtener el triunfo. Es necesario que pasemos tiempo diariamente orando y leyendo la Biblia. Debemos meditar en esta santa palabra y aplicarla a nuestras vidas. Esto fortalecerá nuestra fe y nos preparará para hacer frente a las pruebas y salir victoriosos.

ORACION:
Padre amado, te ruego me ayudes a poner en primer lugar en mi vida las cosas que pertenecen a tu reino, sabiendo que todo lo demás es pasajero. Que todas mis energías físicas y espirituales se concentren día tras día en la búsqueda de una íntima comunión contigo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

martes, 8 de abril de 2014

Donde sea que Dios te haya plantado... ¡Florece!


Donde sea que Dios te haya plantado... ¡Florece!

Ese principio, está basado en la Palabra de Dios. Como buenos cristianos, debemos ser fieles en el lugar donde Dios nos ha plantado.

No trates de brillar por cuenta propia, deja que Dios te exalte y te dé promoción dónde estás. Si eres diligente, fiel, humilde y motivado por un corazón de servidor, encontrarás los principios de la Palabra de Dios trabajando en ti.

La Biblia nos dice:

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:6).


"Gracia y Paz"

¡DIOS HOY NOS DA UNA NUEVA OPORTUNIDAD...!


¡Dios hoy nos da una nueva oportunidad...!

Si por un instante yo olvidara que soy “como la neblina de la mañana que ciertamente se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”… Si yo no fuera agradecido con Dios por sus “misericordias de cada mañana”… Y si Dios se olvidara de regalarme un trozo de vida cada día, posiblemente no diría todo lo que quiero decirles Hoy, pero antes quiero darle a Dios toda honra, alabanza y majestad, por su amor y misericordia, por mi vida y por la de todos Ustedes, ¡Amen!

Hoy quiero darle valor a todas las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Hoy quiero estar consciente de que por cada minuto que cierro mis ojos, pierdo sesenta segundos de luz. Hoy quiero aprovechar más el tiempo sirviendo a mi prójimo. Hoy quiero dormir poco, soñar más, despertar cuando los demás duermen. Andar cuando los demás se detienen. Ser más atento cuando los demás hablan. Regocijarme de la vida como un niño. ¡Disfrutar de un buen helado de chocolate!

"Por cada trozo de vida que Dios me siga dando... Aprovecharía cada día para decirle a la gente que la quiero y viviría enamorado del amor”.

Amado(a) hermano(a), amigo(a)... siempre expresa con delicadeza lo que sientes y haz lo que piensas. Todo lo que hagas, hazlo con amor, ¡Hazlo en Cristo y para Cristo!

Si supiera que hoy fuera mi último día… oraría al Señor por ti, “porque te bendiga y te proteja; porque haga brillar su rostro frente a ti y te otorgue Su gracia; porque te mire con amor y te conceda la paz”.

Si supiera que hoy fuera mi último día abrazaría fuertemente a mis seres queridos, a mi esposa, a mis hijos, a mis nietos, a mis hermanos, a mis hermanas, les daría un beso a cada uno. Si supiera que estos son los últimos minutos de mi vida les diría "te amo" y no asumiría, tontamente, que ya lo saben.

Dios nos muestra sus misericordias cada mañana y nos da una nueva oportunidad para hacer las cosas con excelencia, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que me queda, me gustaría decirte cuanto te amo.

¡La vida no la tenemos asegurada nadie! Hoy pudiera ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo HOY, porque que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para regalar una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para “perder el tiempo” con ellos. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, ámalos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas esas palabras de amor que tu ya conoces.

Nadie te recordará por tus sentimientos ni pensamientos secretos. Pide a Dios la fuerza y sabiduría para expresarlos. ¡Demuéstrales a tu familia y a tus amigos cuanto los amas y cuanto te importan!

“Gracia y Paz”

ORACION


ORACION:

Bendito Padre celestial, gracias una vez más por la oportunidad de la vida, gracias por todo lo que me da inmerecidamente. Hoy su Santa Palabra me redarguye del pecado y de mi desobediencia hacia Usted Señor. Reconozco ante que aún existen en mí tantos deseos impuros y acciones pecaminosas que ofenden su Santidad Señor. Por favor perdóneme, reconozco también que no he sido integro al obedecer su Palabra. Me avergüenzo de mi conducta por desagradarle y entristecer tu Santo Espíritu. Ayúdeme, tome el control de mi vida Padre, deme sabiduría y fuerzas para eliminar de mi vida absolutamente todo lo que le ofende o no glorifica su nombre. Todo se lo suplico en el Bendito nombre de Jesús, Amen y Amén.

¿AÚN COMETES PECADOS “POCO IMPORTANTES” PARA TI?


¿Aún cometes pecados “poco importantes” para ti?

Números 33:50-56
“Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a Jericó, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán, echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos; y echaréis a los moradores de la tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad. Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis. Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis. Además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos”.

En este pasaje, Dios da instrucciones específicas a Moisés en relación a lo que los israelitas debían hacer una vez llegaran a la tierra prometida. En primer lugar les ordena echar fuera a “todos los moradores del país” y destruir “todos sus ídolos”, “todas sus imágenes” y “todos sus lugares altos” o altares. Notemos que Dios es muy específico al repetir la palabra “todos”. No cabe la más mínima duda de que el Señor deseaba la total eliminación de todo aquello que estaba en contra de sus principios. Al final del pasaje Dios les advierte lo que sucedería si no cumplían al pie de la letra sus órdenes y dejaren algunos de los moradores de aquella tierra. Les dice que “ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos”. Está claro que no era conveniente para los israelitas restar importancia a nada de lo mencionado por Dios.

También en 1 Samuel capítulo 15, Dios nos muestra de manera muy clara cuál es su sentir en cuanto a eliminar todo aquello que es desagradable delante de sus ojos. Aquí, por medio del profeta Samuel, el Señor da órdenes al rey Saúl de que atacara a los amalecitas, enemigos acérrimos de Israel, y destruyera todo, incluyendo mujeres, niños, bebitos, vacas, ovejas. Todo, absolutamente todo debía ser eliminado. Sin embargo, Saúl optó por perdonarle la vida al rey Agag, y traerse consigo lo mejor de las ovejas y del ganado. Quizás él pensó que eso no tenía “mucha importancia”. Pero en ese momento comenzó la declinación de su reinado. Poco después Samuel le dijo a Saúl: “Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” (1 Samuel 15:23). Saúl cayó de su trono por no haber obedecido al pie de la letra las instrucciones del Señor.

¿Cuántas veces hemos desobedecido las instrucciones que Dios nos ha dado a través de su palabra? O quizás las hemos obedecido a medias, como hizo Saúl, y hemos creído que hemos cumplido con lo que el Señor espera de nosotros. Tal vez aquel que ha sido por mucho tiempo adicto a la pornografía se da cuenta que eso no agrada a Dios y decide hacer algo, pero al final dice: “Voy a guardar esta revista que apenas tiene dos o tres fotos pornográficas”; o “Voy a dejar esta página web en mis favoritas porque no es tan mala como las demás que eliminé”. Quizás algún otro diga: “Un trago de whiskey de vez en cuando no tiene importancia”, o “Un cigarrillo o dos al día no me van a afectar”. ¡Mucho cuidado! Una pequeña llamita que se dejó descuidadamente al apagar una fogata en medio del bosque, muchas veces ha dado lugar a un fuego que ha llegado a convertirse en un infierno abrasador cuyos resultados han sido catastróficos tanto en la pérdida de bienes materiales como de vidas humanas.

Dios, en su infinita sabiduría, sabe exactamente lo que nos hace daño aunque a nosotros pueda parecernos de “poca importancia”. No debemos tratar de modificar sus instrucciones, sino seguirlas al pie de la letra sabiendo que entonces él nos colmará de bendiciones. Medita en esta enseñanza, y si hay algo en tu vida que sabes desagrada al Señor y entristece su Santo Espíritu, hazte el propósito de eliminarlo total y completamente.

ORACION:
Bendito Padre celestial, gracias una vez más por la oportunidad de la vida, gracias por todo lo que me da inmerecidamente. Hoy su Santa Palabra me redarguye del pecado y de mi desobediencia hacia Usted Señor. Reconozco ante que aún existen en mí tantos deseos impuros y acciones pecaminosas que ofenden su Santidad Señor. Por favor perdóneme, reconozco también que no he sido integro al obedecer su Palabra. Me avergüenzo de mi conducta por desagradarle y entristecer tu Santo Espíritu. Ayúdeme, tome el control de mi vida Padre, deme sabiduría y fuerzas para eliminar de mi vida absolutamente todo lo que le ofende o no glorifica su nombre. Todo se lo suplico en el Bendito nombre de Jesús, Amen y Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla


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lunes, 7 de abril de 2014

En africa....


En África, todas las mañanas, una gacela amanece sabiendo que si no empieza a correr, será presa de un león y perderá su vida. Igual, todas las mañanas, un león sabe que si no empieza a correr no logrará comerse una gacela y morirá de hambre.

"Yo no sé, si tu eres León o Gacela. Lo único cierto es que cuando salga el sol, cada mañana ya debes estar corriendo".

Muévete, si tienes FE, corre. La FE no es para "aguantar más" sino para atreverte a actuar más. Sal a la calle, conquista lo que es tuyo por herencia. Pelea, patea puertas si es necesario pero no permanezcas quieto. La FE se mide por cuanto has avanzado en tu vida desde que decidiste Creerle a un Dios real que todo lo puede hacer.

“Gracia y Paz”

Una Nueva Generación para Dios

ORACION


ORACION:

Padre santo, Hoy te doy gracias una vez más por la oportunidad que me das de vivir y por el privilegio de tener amigos. Perdoname porque por mi falta de tacto y mi inmadurez he perdido buenos amigos. Dame humildad para saber reconocer mis errores y, por favor, ayudame a mantener una buena relación con ellos. Dame sabiduria para resarcir los daños que he causado, porque yo sé que es tu voluntad que yo haga todo lo posible por vivir en paz con todos, de manera que pueda yo agradarte en todos los aspectos. En el nombre de Jesús, Amén.

¿Tienes problemas con algún amigo?


¿Tienes problemas con algún amigo?

Proverbios 17:17
“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”.

Los amigos son una de las posesiones más valiosas que tenemos. Ellos nos proveen compañía, nos escuchan cuando estamos en problemas, nos alientan en nuestros sueños e ilusiones y nos sirven como una malla de seguridad cuando caemos. Los verdaderos amigos nos brindan su apoyo aun cuando no lo merezcamos. De hecho, muchas veces un amigo ha resultado más fiel que un hermano o cualquier otro familiar. En momentos en los que, por alguna razón, estamos desalentados unas palabras de aliento de parte de un amigo pueden cambiar radicalmente nuestro estado de ánimo. Así dice Proverbios 27:9: “El perfume y el incienso alegran el corazón; la dulzura de la amistad fortalece el ánimo”. Y el versículo 10 dice que “mejor es el vecino cerca que el hermano lejos”.

Jesús dio mucho valor a la amistad. En una ocasión, conversando con sus discípulos, les dijo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Y seguidamente les dice: “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. Es decir, entre amigos verdaderos existe confianza para compartir hasta las cosas más íntimas. No hay duda de que tener un buen amigo es una bendición de Dios. Sin embargo, inevitablemente algunas de estas relaciones pasarán por períodos problemáticos. Si te encuentras en una de estas situaciones, y se trata verdaderamente de una amistad que vale la pena conservar debes buscar una solución. Para ello, aquí te presento algunas sugerencias:

Ora. Trae el problema delante del Señor en oración. Pídele discernimiento espiritual, sabiduría y humildad. Pide a Dios que bendiga a ésa amistad.

Enfrenta la situación. No ignores el problema esperando que la otra persona tome la iniciativa. Comparte con tu amigo tu sentir de que algo no está bien y que necesita solucionarse. En Mateo 5:23-24, Jesús dice: “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”.

Define con claridad el problema. Juntos, conversen acerca de cuando y donde la relación comenzó a afectarse y lo que pudo haber causado el problema. Una buena comunicación es esencial para eliminar malos entendidos y evitarlos en el futuro.

Evita echar culpas. No es nada fácil, pero trata de no defenderte. Sin lugar a dudas existirá la tentación de discutir sobre quién hizo tal cosa, pero piensa que el objetivo fundamental no es probar quien tiene la razón, sino salvar la amistad.

Pide perdón. Generalmente no es fácil pedir perdón, especialmente cuando creemos que no tenemos la culpa, pero es una buena oportunidad para practicar la humildad, sabiendo que esto agrada a nuestro Padre celestial. Filipenses 2:3 nos dice: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”. Trata por todos los medios de poner en práctica este principio.

No seas tardo en perdonar. Es muy importante que, si es necesario, estés dispuesto a perdonar pues Dios espera que nosotros perdonemos, así como él nos perdonó. Efesios 4:32 dice: “Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

restaurar TU AMISTAD. Pregúntale: ¿Qué puedo hacer para restablecer nuestra mutua confianza? Una vez obtengas la respuesta, haz todo lo posible por cumplir con lo que se requiere.

Si queremos tener la bendición de un buen amigo, debemos estar dispuestos a pagar el alto precio de enmendar la relación cuando sea necesario. Ignorar el problema puede parecer más fácil, pero a la larga perderíamos un valioso tesoro.

ORACION:
Padre santo, Hoy te doy gracias una vez más por la oportunidad que me das de vivir y por el privilegio de tener amigos. Perdoname porque por mi falta de tacto y mi inmadurez he perdido buenos amigos. Dame humildad para saber reconocer mis errores y, por favor, ayudame a mantener una buena relación con ellos. Dame sabiduria para resarcir los daños que he causado, porque yo sé que es tu voluntad que yo haga todo lo posible por vivir en paz con todos, de manera que pueda yo agradarte en todos los aspectos. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

domingo, 6 de abril de 2014

¡Cuidado con las falsas doctrinas!


¡Cuidado con las falsas doctrinas!

Gálatas 1:6-12
“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”.

Una revista británica publicó hace algunos años un artículo titulado: “Cree su propia religión”. Su autora escribió: “Yo no logro entender como la gente se puede dedicar a una sola religión y esperar que conteste todas sus oraciones y que supla todas sus necesidades. No dudo que Jesús fuera el Hijo de Dios, pero creo que también hubo muchos hijos, e hijas, de Dios”. Más adelante concluye esta autora: “Me he convertido en una especie de urraca teológica que toma trocitos de diferentes religiones, las cuales suplen mis necesidades”.

Esta mujer, sin duda alguna, estaba totalmente equivocada en su conclusión de que es necesario tomar “trocitos de diferentes religiones” para suplir nuestras necesidades espirituales. Con frecuencia escuchamos declaraciones similares a estas de personas que desconocen la verdad del evangelio, pero lo más triste y lamentable es cuando provienen de lideres cristianos, los cuales, con el fin de hacer más atractiva su predicación, alteran la pureza del evangelio y predican lo que piensan que a la gente les gusta escuchar, y no lo que deben escuchar. En relación a éstos, el apóstol Pablo escribe en el pasaje de hoy: “Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres?”

Los cristianos de Galacia conocían el verdadero evangelio, pero los falsos maestros lo pervirtieron afirmando que había que guardar la ley de Moisés para ser salvo. Pablo les dijo que esto era totalmente falso. El verdadero evangelio es el que él les enseñó, pues “no lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”, les dijo. De igual manera, en su carta a los corintios, Pablo escribió que “Cristo murió por nuestros pecados, que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15: 4). Todo aquel que lo cree de corazón y confiesa con su boca que “Jesús es el Señor” será salvo, dice Romanos 10:9. Muchos han ignorado esta verdad y han sido victimas de falsos maestros que, con bonitas palabras, los han engañado diciéndoles lo que a ellos les agrada oír.

En su carta a los Romanos, Pablo les advierte acerca de estos individuos: “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (Romanos 16:17-18). Y en su carta a su hijo espiritual Tito, Pablo se refiere a estos falsos maestros de la siguiente manera: “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra”. Entonces le aconseja: “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina” (Tito 1:16-2:1).

Todas estas advertencias debemos tomarlas muy en serio, y poner sumo cuidado en aprender la Sana Doctrina del evangelio expresada en la Palabra de Dios, meditando en ella y orando cada día de nuestras vidas. Entonces podremos rechazar con autoridad toda falsa doctrina que se nos presente.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me des sabiduria y discernimiento espiritual para poder rechazar todas esas doctrinas que difieran de la verdad y pureza de tu Santa Palabra. Igualmente te pido Señor me des el conocimiento necesario para compartir con denuedo la Sana Doctrina que es todo lo que tu nos has dejado plasmado en tu preciosa Palabra. Todo esto te lo pido en el glorioso nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla