martes, 16 de abril de 2013

EL MATRIMONIO



Hebreos 13:5
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque EL dijo: No te dejaré ni te desampararé”.

1 Corintios 15:33
“No erréis, las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”.

Hay muchas costumbres o mañas, que pueden ser letales para un matrimonio.

Las costumbres son hábitos de comportamiento en la vida regular de las personas, que pueden ser positivos o negativos. Todo matrimonio tiene hábitos buenos y malos. Pero cada matrimonio debe esforzarse por mantener y reforzar los buenos hábitos e ir desechando los malos. Entre más positivo sea el balance de hábitos más saludable será el matrimonio.

La mayoría de costumbres buenas o malas, las aprendemos desde niños en medio de la convivencia familiar y del ambiente en que nos desarrollamos.

Algunos cónyuges tienen la mala costumbre de criticar y juzgar a su pareja constantemente. Es como si estuvieran atentos a cada falla de su cónyuge para criticarle, reclamarle y hasta condenarle. Esta costumbre es muy destructora, ya que por lo general el cónyuge afectado termina cansándose de esa actitud y reacciona negativamente.

En la Comunicación, hay quienes que tienen la costumbre de gritar constantemente, lo cual bloquea la comunicación. Hay personas que tienden a asumir los pensamientos del cónyuge y se indisponen porque creen saber lo que el cónyuge está pensando.

Podríamos enumerar un sinfín de costumbres que afectan al matrimonio. Hay costumbres que quizás para uno no son molestas, pero lo son para el otro y entonces deben respetarse. Los esposos deben abrir el corazón y dejarse saber mutuamente con respeto y suavidad, que costumbres del otro le molestan con el único propósito de informar, para que el otro lo sepa y tome la decisión por si solo de cambiar esas costumbres que le hacen sentir mal a su pareja. No por presión, sino por convicción.

La primera y más importante costumbre que debe tener todo matrimonio es procurar una relación permanente con nuestro Padre Celestial. O sea, que ambos tomen la decisión de leer la Biblia juntos, orar juntos, asistir regularmente a la Iglesia y practicar la obediencia a la palabra de Dios.

Segundo, deben tomar la decisión de desarrollar hábitos de compartir juntos, afirmarse mutuamente, pensar diariamente en que podemos hacer para el bienestar de nuestro cónyuge. La misión más importante de cada cónyuge en el matrimonio es encargarse del bienestar del otro. Esto debe convertirse en un poderoso hábito de vida en el Matrimonio que les va a dar excelentes beneficios a la relación y a la familia.

Tomen la decisión hoy mismo de cambiar esas malas costumbres en el matrimonio y desarrollar nuevos hábitos de beneficio y bendición para tu familia.

Tu matrimonio y tu familia es el segundo tesoro más valioso que Dios te ha dado, después de tu salvación. CUÍDALO!


“Gracia y Paz”
Noviazgo y Matrimonio

lunes, 15 de abril de 2013

¿POR QUÉ DIOS PERMITE QUE NOS SUCEDAN COSAS DESAGRADABLES?




DANIEL 6:7-28
“Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición. Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios. Fueron luego ante el rey y le hablaron del edicto real: ¿No has confirmado edicto que cualquiera que en el espacio de treinta días pida a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones? Respondió el rey diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición. Cuando el rey oyó el asunto, le pesó en gran manera, y resolvió librar a Daniel; y hasta la puesta del sol trabajó para librarle. Pero aquellos hombres rodearon al rey y le dijeron: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia que ningún edicto u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado. Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre. Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase. Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño. El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones? Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios. Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos. Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones. Y este Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa”.

Si Dios permitió que Daniel que era su siervo fiel fuera echado en el foso de los leones, justamente por serle fiel. ¿Qué destino esperan aquellos que nunca pronuncian el nombre de Dios con respeto?, ¿Aquellos que viven en esta tierra, como si El no existiera?, ¿algunos que se autonombran creyentes, pero su conducta revela otra cosa?, ¿los que se dicen yo se que Dios está conmigo?, de cualquier denominación que sean y con sus hechos se ve a las claras que no temen ofender ni a los hombres ni a Dios. Que dicen amar a las personas pero las critican a sus espaldas, planean males contra otros, tienen sus mentes llenas de malos pensamientos, tienen su confianza puesta en el dinero, en las posesiones, en sus trabajos, en su status social, en sus títulos universitarios. Olvidan que un día todas estas cosas perecerán con ellos, que ni su dinero les comprara la salud, ni un segundo más de vida del que Dios les otorgue.

Muchos dicen si existiera Dios no dejaría que esto pase ¿que pasen qué cosas?, ¿Que paguemos las consecuencias de nuestras malas decisiones?, ¿Qué hayamos desobedecido a nuestros padres y después nuestras vidas sean un desastre? ¿Que vivamos como se nos dé la gana, sin pensar en nada ni en nadie?, porque decimos, mi vida es mi vida y hago lo que quiero, pero cuando nos sucede algo trágico nos acordamos de Dios y decimos si existiera no permitiría que esto me suceda. Tú permitiste que te suceda, porque no quisiste escuchar, porque vives ignorando que El existe, porque crees que Dios se presentará delante de ti cada vez que vas a cometer un error y te va a señalar con un dedo diciéndote no lo hagas, pero El no obra así. Y te digo más… aunque lo hiciera, lo ignorarías, seguirías tu camino y harías lo que quieres, porque no lo reconocerías.

“Si el justo con dificultad se salva” dice la Biblia, y tenemos vidas complicadas y difíciles, por lo tanto… que esperan todos aquellos que nunca han intentado acercarse a El, y todavía lo culpan o dicen si yo me muero, ¡voy al cielo!. ¿Estas seguro? No permitiré que nadie delante de mí le eche la culpa a Dios de nada de lo que ocurra. Porque nosotros sus hijos, también pasamos pruebas, sufrimos muertes en la familia, nos enfermamos, tenemos tiempo de escasez, nos traicionan, nos abandonan, nos son infieles, nos critican, nos insultan, y también moriremos. Porque todos moriremos, los santos y los impíos, ¿cómo y cuando? es solo anecdótico, ¡pero moriremos!

La diferencia es que los hijos de Dios, los verdaderos hijos de Dios, sabemos adónde iremos cuando abandonemos este envase de carne y huesos, y los que nunca pensaron en Dios, aunque aparenten ser “buenas personas”, no saben adónde irán… por eso temen tanto a la muerte, porque no saben que sigue después.

Por esa razón Daniel al estar en el foso de los leones, tuvo miedo como cualquiera, pero su confianza seguía estando en Jehová, sabía que si vivía, sería para la Gloria de Dios y si moría estaría en su seno.

La razón de porque nos suceden tantas cosas a los hijos de Dios, es porque mientras estemos en esta tierra, sufriremos todas las cosas que le suceden a los humanos, pero las viviremos sabiendo que hay un propósito de Dios en cada una de ellas: fortalecernos, hacernos sabios, aceptar su voluntad, mostrar su victoria a través de nuestras vidas y no negar nunca su nombre.

Mateo 10:33
“Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos”.

“Gracia y Paz”
By. Graciela Mesa
Aprendiendo la Sana Doctrina

RENOVARSE COMO EL ÁGUILA



Salmo 103:5
“(Dios) es quien… sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila”.  

Isaías 40:31
“Los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas”.

Dotado de poderosas garras, de una vista aguda y de un temible pico, el águila se alimenta de reptiles, pájaros o pequeños mamíferos. Desde el cielo domina los prados y los bosques…

Cuando envejece, alrededor de su pico se forman verrugas, lo que con el tiempo lo impide alimentarse. Pero el águila no quiere dejarse morir de hambre. Entonces restriega con fuerza su pico contra las asperezas de las rocas hasta que las membranas sean cercenadas y su pico liberado. ¡Así puede saciarse nuevamente con los festines de las praderas!

Quizás a esto alude el primer versículo del encabezamiento, que invita al creyente a un rejuvenecimiento espiritual en el ocaso de su vida. Sí, con el correr del tiempo las fuerzas físicas disminuyen y llegan las flaquezas. El cansancio y el desaliento pueden alcanzar al creyente, pero las promesas del Señor son dadas para todas las edades y circunstancias de la vida.

Mediante la energía de la fe, el creyente cansado debe alimentarse con las certezas que ofrece la Palabra de Dios, quien no puede mentir. Contar con él cada hora, día tras día, es el secreto de una fuerza renovada y de una paz estable. Entonces, como el águila, el creyente puede elevarse por encima de las circunstancias de la vida, en lugar de ser prisionero de ellas, y acercarse a Dios, quien siempre está dispuesto a renovar sus fuerzas espirituales.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

CONFIANZA AL ORAR



Mateo 7:7-11
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”

A veces, nos volvemos impacientes en nuestra vida de oración. Podemos enojarnos, o simplemente darnos por vencidos y llegar a la conclusión de que Dios no nos escucha cuando no responde nuestras oraciones de inmediato o de la forma exacta que esperábamos. La verdad es que Dios se deleita en responder nuestras oraciones, y ha dado abundantes promesas que deben motivarnos a hablar con Él. Si entendemos lo que Jesús estaba diciendo en Mateo 7, podremos orar con mayor confianza.

Pedir es la parte fácil. Pedimos ayuda para hacer nuestro trabajo o protección para nuestros hijos. E incluso, pedimos estar más cerca de Dios.

Sin embargo, algunas veces necesitamos hacer algo antes de que Dios dé una respuesta a nuestras oraciones. Por ejemplo, si le decimos a Dios: “Señor, ayúdame a entender la Biblia”, debemos proceder a abrir la Biblia y comenzar a leerla.

Por último, llamar demuestra que estamos viniendo al Señor con un sentido de dependencia de Él. Reconocemos que no podemos manipular una respuesta a nuestras peticiones, sino confiar en el la voluntad de Dios. Además, nuestra capacidad de “llamar” es incomparable, porque nuestro Dios está interesado en nosotros.

El Señor Jesús utiliza las palabras pedir, buscar y llamar, de tal manera que nos anima a “pedir y seguir pidiendo; buscar y seguir buscando; llamar, y seguir llamando”. En la Biblia, la oración es comparada con el incienso, lo que implica una corriente continua que fluye de nosotros hasta llegar al cielo. ¿Estás tu ofreciendo una fragancia continua al Señor por medio de tus oraciones al Él?

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿CÓMO IMPACTAS LA VIDA DE LOS QUE TE RODEAN?



Mateo 5:13
“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres”.

A todos nos gustaría ser recordados como personas que causaron un impacto agradable y perdurable en la vida de otros. El problema es que tendemos a centrarnos tanto en nosotros mismos que con frecuencia no impactamos de manera apreciable ni siquiera la vida de nuestros vecinos más cercanos. Por regla general, es nuestro carácter lo que determina el éxito o el fracaso que tengamos al afectar la vida de los demás, pero en última instancia es nuestro impacto espiritual lo que realmente le interesa a nuestro Padre celestial.

En el pasaje de hoy, parte del Sermón del monte, Jesús asemeja al creyente con la sal, la cual es un elemento que puede modificar o transformar todo aquello con lo que entra en contacto. La sal realza el sabor de los alimentos. Cuando echamos un poco de sal a una comida insípida, la disfrutamos más al saborearla. Los cristianos debemos afectar positivamente la vida de aquellos que nos rodean, dirigiéndolos a Jesús, y mostrándoles con nuestro testimonio una vida de una calidad superior a la de ellos.

La sal preserva la comida. En el mundo antiguo, la sal era el más común de todos los preservadores. Se usaba para impedir que los alimentos se pudrieran o corrompieran, pues detenía el proceso de putrefacción. El cristiano debe ser el elemento antiséptico y purificador en cualquier grupo en que se encuentre presente. Debe ser la persona que, con su sola presencia, detiene la corrupción producida por el pecado y actúa como agente restaurador, actuando como instrumento del Señor.

La sal tiene también propiedades curativas. Una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia es excelente remedio para una garganta irritada. Unas pocas gárgaras producen inmediata mejoría. Esta misma solución puede usarse para tratar las llamadas “aftas bucales”, que no son más que pequeñas llagas en la boca. Unos cuantos enjuagues las sanan en la mayoría de los casos. Y esta agua de sal puede también sanar y cicatrizar pequeñas heridas en la piel. De la misma manera, el médico divino, Jesucristo, puede usarnos para consolar y sanar las heridas emocionales de aquellos que están sufriendo en medio de una prueba.

Seamos como la sal dando sabor a la vida de los que nos rodean; actuemos de manera que sean preservados de la corrupción y el deterioro moral y espiritual de este mundo, y sirvamos como un elemento que traiga consuelo y sanidad espiritual. Para ello debemos tener muy en cuenta la advertencia del Señor: La sal puede volverse insípida, y entonces “para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres”. Nosotros debemos mantener nuestra pureza y nuestro sabor andando en el Espíritu y rechazando las cosas del mundo. Dice 1 Juan 2:15: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”. Cuando el amor del Padre está en nosotros, los demás serán influidos positivamente por nuestro testimonio.

Es nuestra responsabilidad avivar en nuestras vidas el poder transformador del Espíritu Santo, leyendo la Biblia y orando diariamente e imitando a Jesús en todo, de manera que su vida sea reflejada en la nuestra.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me ayudes a ser la sal de la tierra que tú esperas que yo sea. No permitas que se desvanezca en mí el poder transformador de tu Espíritu, sino que cada día sienta yo con más fuerza tu presencia y tu amor para poder ser instrumento tuyo dondequiera que me encuentre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

¡¡REGOCÍJATE EN EL SEÑOR SIEMPRE!!



Filipenses 4:4
“Gozaos en el Señor siempre: otra vez digo: Que os gocéis”.

Si obedeces este mandamiento, nunca tendrás depresión. Ve que bueno es nuestro Señor. Él quiere que estemos felices y que nos regocijemos: y nuestro gozo debe estar en ÉL. Regocíjate que Jesús pagó tu deuda, muriendo por tus pecados. Regocíjate porque él resucito. Regocíjate porque tu nombre está escrito en El Libro de la Vida de Dios. Regocíjate porque Jesús te está construyendo una mansión en el cielo.

Si todavía no te has arrepentido de tus pecados, regocíjate que lo puede hacer ahora, mientras hay tiempo. Regocíjate porque la ciudad celestial está a la vista, con sus puertas abiertas, y un letrero grande que dice, Bienvenido. Regocijaos en el Señor siempre… Otra vez digo: ¡Regocijaos!

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

ORACIÓN




Padre santo, te ruego me ayudes a ser la sal de la tierra que tú esperas que yo sea. No permitas que se desvanezca en mí el poder transformador de tu Espíritu, sino que cada día sienta yo con más fuerza tu presencia y tu amor para poder ser instrumento tuyo dondequiera que me encuentre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

domingo, 14 de abril de 2013

"UN NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE"



Salmos 8:9
“Oh Jehová, Señor nuestro, ¡Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!”

No se puede expresar la majestad del Creador, y su nombre es digno del más profundo honor y respeto. Uno de los diez mandamientos es que no debemos usar su nombre en vano o sin respeto, y mucho menos en las maldiciones. Se puede decir lo mismo de su hijo Jesucristo, como Pablo dice en Filipenses 2:9-11 “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

sábado, 13 de abril de 2013

¿PUEDES CONFIAR TU CAMINO AL SEÑOR?



Hebreos 11:8-12
“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar”.

Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro salvador personal, comenzamos una jornada completamente distinta a la que llevábamos hasta ese momento. Es un mundo totalmente diferente en el aspecto espiritual al mundo en que antes vivíamos. Por un lado, nuestro enemigo común, el diablo, tratará por todos los medios de impedir que avancemos en este nuevo camino poniendo todo tipo de obstáculos delante de nosotros. Por otro lado, el Espíritu Santo, que ahora mora en nosotros, está a nuestra disposición para enseñarnos y ayudarnos a continuar hacia delante, tal y como dijera Jesús a sus discípulos poco antes de su muerte y resurrección. Dice Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”

Es, por lo tanto, nuestra decisión permitir al Consolador que dirija nuestros pasos conforme al plan de Dios en nuestras vidas. Proverbios 3:5-7 contiene un precioso consejo que debemos hacer nuestro. Dice así: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal”. Abraham fue el ejemplo perfecto de una persona que está dispuesta a dejarse guiar por el Señor hacia un futuro desconocido. El pasaje de hoy nos habla de la fe de este hombre, al cual Dios llamó para encomendarle una misión, pero no le dio mucha información en cuanto al lugar hacia donde se dirigiría. Así nos cuenta Génesis 12:1-3: “Pero Dios había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” E inmediatamente, dice el versículo 4: “Y se fue Abram, como el Señor le dijo...” Abraham solamente sabía que Dios le había dado instrucciones y le había prometido muchas bendiciones, y eso fue suficiente para que él obedeciera.

En el Nuevo Testamento leemos acerca de Saulo de Tarso, hebreo, fariseo, perseguidor de los cristianos, el cual tuvo un encuentro personal con Jesús en el camino a Damasco que cambió su vida de una manera radical para siempre. Dice Hechos 9:6: que Saulo, “temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer”. Hasta ese momento, aquel hombre arrogante y altanero, había estado haciendo lo que él quería, lo que él consideraba apropiado, lo que su voluntad dictaminaba. De ahora en adelante se le diría lo que debía hacer. ¡Qué maravillosa transformación! Aquel que había intentado entrar en Damasco como una furia vengativa, lo hacía guiado de la mano, ciego, e impotente como un niño. Esta es la manera en que debemos seguir al Señor, con la inocencia y la confianza de un niño que se deja guiar por su padre sin hacer preguntas.

¿Te atreves a confiar tu futuro al Señor dando un paso de fe? Si sientes temor, arrodíllate ahora mismo y clama a Dios por valor y fortaleza para obedecerle. Escudriña la Biblia, busca la voluntad de Dios en tu vida y ora pidiendo al Señor que aumente tu fe para marchar adelante con la seguridad de que él conoce el camino y habrá de llevarte a un final victorioso.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego aumentes mi fe, y me des valor y sabiduría para seguir tus instrucciones aunque no sepa adónde voy, sabiendo solamente que tu mano me guía y que tu amor y tu poder me sostendrán siempre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

AJO CRUDO + LIMÓN (AGILIDAD Y FUERZA AL CORAZÓN) = SALUD, JUVENTUD Y ALEGRÍA



El ajo ha desempeñado un papel muy importante en la medicina natural, debido a las propiedades del ajo para la salud. El ajo figura como una de las plantas más apreciadas, tanto desde el punto de vista culinario como el medicinal. Siendo eficaz como desinfectante, purificador, depurativo y gran hipotensor. Es un alimento que produce calor y sequedad, por lo tanto está indicado en todas las dolencias producidas por el frío y la humedad "como los catarros, reumatismos, etc.", pero también es depurativo y sirve para tratar los parásitos intestinales, hipertensión al ser diurético, etc.


Los principios activos del ajo son:

Alicina, sulfuros, dialilo, una enzima (la alinasa), diversos fermentos, vitaminas A, B1, B2 y nicotalamida. Además contiene una esencia volátil muy acre “el ácido laico”, antiséptico, rubefaciente, versificante, carminativo, estimulante, diurético y calorífico.

Sus propiedades están basadas sobre todo en la gran cantidad de azufre que contiene, además tiene calcio, fósforo, hierro, sodio, potasio, vitaminas A, B, C y Nicotinamida.


Aplicaciones:

El ajo está considerado como un eficaz depurativo, microbicida, desinfectante, tonificante, vermífugo, anticatarral, antirreumático y especialmente indicado contra las congestiones y la hipertensión arterial. También está indicado contra la diabetes, hemorragias e infecciones internas y externas; contra la colitis, contra las enfermedades de pecho, la tos y el cáncer.

El ajo es altamente eficaz como desinfectante de las intoxicaciones de nicotina.

Cocido el ajo pierde más del 90% de su formidable acción medicinal.
El ajo es desinfectante.
El ajo es una especia de sabor y olor fuerte, que cuando pasa por un proceso de secado o cocción pierde su sabor picoso y olor fuerte, pero no pierde sus propiedades, exceptuando una.

1) Antibiótico.
El ajo a través de diversas investigaciones ha demostrado su amplia capacidad para acabar con bacterias y hongos; esta capacidad de antibiótico la adquiere por contener un elemento llamado alicina, el cual solo en este caso especifico encontraras en su forma natural y cruda (al someterlo a un proceso de cocción u otro, este elemento desaparece, aunque el ajo conservas sus demás propiedades).

2) Acné.
Aplicado cutáneamente (pasado por un tratamiento para evitar irritaciones en la piel) puede ayudar a terminar con barros, espinillas, etc. si no se encuentra una presentación especial para este fin, lo más recomendable es consumirlo en los alimentos.

3) Sistema circulatorio.
El consumo constante del ajo provoca un aumento del diámetro en los vasos sanguíneos (venas, arterias, capilares, etc.), esto hace que el corazón no trabaje de manera excesiva, dando irrigación sanguínea, además que baja la tensión arterial.

Muy recomendado para las heridas, pero donde actúa con gran eficacia es en contra de los coágulos de la sangre, en las arterias, en el corazón y en los pulmones, evitando así la trombosis coronaria, las embolias y el infarto de miocardio. Acompañada con limón se potencia su acción.

Regula la tensión arterial, sobre todo cuando está alta debido a que produce vaso dilatación , disminuye el número de latidos cardiacos, de ahí que sea muy útil para prevenir y curar anginas e infartos.

Previene la arteriosclerosis con la formación de placas en las arterias.

Es un excelente depurador de sustancias tóxicas y por eso debemos tomarlo siempre que nos hayamos intoxicado, por ejemplo con marisco o pescado.

Disminuye notablemente los niveles de grasas como el colesterol, los triglicéridos y el ácido úrico,

Hace la sangre más fluida, con lo cual previene la formación de trombos y coágulos.
Inhibe en la sangre el crecimiento y desarrollo de bacterias peligrosas como la de la meningitis, tifus, difteria, neumonías y las responsables de diferentes abscesos.

Con el tratamiento o cura de ajo crudo, porque al fluidificar "el ajo" la sangre espesa o impura se facilita el riego sanguíneo en general, y especialmente de las coronarias o arterias que alimentan el corazón.

4) Sistema respiratorio.
Actúa directamente sobre las secreciones a nivel bronquial, lo que logra que sea un excelente expectorante y descongestionante, eliminando secreciones de forma natural y evitando una acumulación de ellas (lo que causa los signos y síntomas de gripe, tos, infecciones pulmonares, etc.)

5) Diurético.
El ajo posee la cualidad de eliminar el agua y sodio acumulados o retenidos de manera anormal en el organismo, ocasionando un descenso de inflamaciones en las extremidades, disminuye riesgos de cardiopatías, accidentes cerebrales, etc.

6) Vermífugo.
Todos los parásitos y lombrices intestinales mueren bajo la acción del ajo crudo (se debe tomar bastante ajo crudo y debe controlarse la dieta (no deben consumirse dulces ni leche).

7) Aparato locomotor.
En la artrosis, osteoporosis, reumatismo, al favorecer la eliminación de residuos tóxicos de las articulaciones y aumentar la micro circulación con el consiguiente aumento de nutrientes y minerales al hueso y articulaciones.

8) Aparato digestivo.
Es un antibiótico potente, elimina las bacterias perjudiciales y respeta la flora bacteriana (bacterias intestinales buenas).

Elimina los gases intestinales y las putrefacciones.

Favorece las digestiones al ayudar a las segregaciones salivares y gástricas.

Previene y cura la apendicitis.

Mata toda clase de parásitos intestinales, tipo larvas y lombrices.

Corta la diarrea y es laxante en el caso de estreñimiento.

Aumenta la secreción biliar y estimula su expulsión desde la vesícula al tubo digestivo.

9) Órganos sexuales.
Úsalo en el caso de tener impotencia o frigidez, aumenta además el apetito sexual.
En la mujer regula la regla, la favorece, y la hace más abundante. (No usarlo si hay cualquier hemorragia o exceso de sangrado al menstruar).

10) Aparato respiratorio.
Desinfecta todo: garganta, faringe, bronquios, útil en resfriados, bronquitis, neumonías.

Expectorante y descongestionante.

Bueno en el asma.

Sirve para limpiar los efectos del tabaco a nivel pulmonar.

Piel.

11) Sistema endocrino.
Aumenta el funcionamiento de la glándula tiroides, por lo cual está indicado en la obesidad y el hipotiroidismo.

Estimula la liberación a la sangre de la insulina por parte del páncreas por lo que ayuda en la diabetes a regular los niveles de glucosa.

Favorece la secreción de corticoides internos por las glándulas suprarrenales, de ahí la clave de todas sus propiedades, pues ya se sabe que la medicina utiliza los corticoides en procesos alérgicos, problemas pulmonares, reumatismos.

12) Sistema inmunitario o defensivo.
Fortifica la defensas frente a cualquier clase de infección (bacterias, virus, hongos, parásitos), como por ejemplo: En la peste de Tolouse en 1620 usaron el ajo cuatro ladrones para saquear las casas en las que estaban los que habían muerto por esa enfermedad, después confesaron su secreto.

También impide y previene cualquier clase de cáncer.

13) Aparato urinario.
Estimula la formación abundante de orina, con lo que ayuda a eliminar toxinas.

14) Sistema nervioso.
Se sabe que el ajo es un antidepresivo por excelencia, debido a que aumenta enormemente la vitalidad, y por consiguiente la calidad de vida.
Mantiene la mente despejada y lúcida.

15) Cicatrizante.
Cicatriza heridas que no cierran. Se fríen ajos en aceite de coco y se echa la herida.

16) Además:
Se usa para los piojos, la caspa: untar la cabeza con ajo y miel.

Aplicado externamente quita las verrugas y para el tratamiento de herpes y hongos externos e internos.

Actúa favoreciendo la disminución de glucosa en la sangre por lo que conviene a los diabéticos.


Formas de usarlo a diario:

Añadiéndolo a las ensaladas, untándolo en el pan tostado, o con la famosa receta “ allioli” (ajoaceite), se machaca una cabeza de ajos con sal y se va añadiendo, dando vueltas con el mortero, aceite de oliva, debe quedar una salsa espesa.

La dosis diaria recomendable sería un diente de ajo al día, pero en casos de dolencias graves, como reumatismo deben tomarse varios.

Siempre tiene mucho más poder curativo en estado natural que en forma de cápsulas, una forma de tomarlo si sienta mal o se repite es cortándolo en trocitos y machacado en un almidez echándole un poco de agua o mejor limón (para facilitar el tragarlo) en un vaso y beberlo como si fuera una pastilla sin masticarlo.


PROPIEDADES DEL LIMÓN
El Limón (Citrus limonun Risso, Citrus limon (L.) Burm., Citrus medica) es una fruta a la que se le atribuyen efectos muy beneficiosos para prevenir enfermedades.

Todas sus partes son útiles.
La fruta es un cítrico que viene en diferentes presentaciones su pulpa se la puede comer directamente o se la emplea normalmente, para elaborar bebidas, sorbetes, dulces etc.

Se la considera además como un agente anti-microbial de amplio espectro contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos, regula la tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión y los desórdenes nerviosos. Se le atribuye propiedades anticancerígenas según el Instituto de Ciencias de la Salud, L.L.C. 819 N. Charles Street Baltimore, MD 1201.



SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“Gracia y Paz”
La Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Laboratorio M Ledesma

FE VS. RAZÓN



1 Corintios 1:18-29
“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia”.

Hebreos 11:1 describe a la fe como “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Otra forma de decir eso, es “saber que Dios honrará su Palabra”.

La razón puede ser la enemiga de la fe, porque ella trata de “superar” a la confianza en Dios, impulsándonos a confiar en la inteligencia humana. Este tipo de pensamiento lógico pone la confianza en el hombre, pero debido a que no somos omniscientes ni todopoderosos, eso lleva a la incertidumbre y a la intranquilidad.

Mientras tanto, Dios espera con paciencia que el hombre reconozca su necesidad de un Salvador, y que responda después con fe. La razón dice: “Yo puedo hacerlo”. La fe dice: “Para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). La razón dice: “Date prisa, y toma lo tuyo antes de que se acabe”. La fe responde: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). La razón se retuerce nerviosamente las manos, y dice: “¡Tiene que haber una manera mejor!” La fe mira a Jesús, y le oye susurrar: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6).

La Palabra de Dios dice que el mensaje de la cruz es locura a los que se pierden. No tiene sentido en absoluto para ellos, porque Satanás ha cegado sus ojos a la verdad. Pero, para nosotros, que somos salvos, el evangelio es el poder mismo de Dios (1 Corintios 1:18).

En 1 Corintios 1:19, Dios dice: “Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé la inteligencia de los entendidos”. Puede parecer que quienes son del mundo llevan las de ganar ahora, pero vendrá el día cuando se marchitarán como la hierba. Solo los que pertenecen a Cristo tienen la salvación eterna. Necesitamos compartir esta verdad, por amor, con los demás.


“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

ORACIÓN




Padre santo, te ruego aumentes mi fe, y me des valor y sabiduría para seguir tus instrucciones, porque yo, en mis propios recursos, no se adónde voy; sabiendo solamente que tu mano me guía y que tu amor y tu poder me sostendrán siempre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

viernes, 12 de abril de 2013

¿BUSCAS PAZ EN MEDIO DE LA TORMENTA?




Marcos 6:45-51
"En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento".

Este pasaje nos cuenta acerca de una ocasión en la que Jesús les dijo a sus discípulos que cruzaran en la barca el Mar de Galilea y lo esperaran en la otra orilla. Mientras tanto, el Señor despedía a una gran multitud que había estado escuchando su predicación. Estando en medio del mar, una tormenta sorprendió a los discípulos de manera que los fuertes vientos y las olas azotaban la barca, amenazando con hundirla. Remaban y remaban y la barca no avanzaba, mas bien retrocedía, porque el viento era muy fuerte. Las fuerzas ya les faltaban, y a pesar de la experiencia de algunos de ellos como pescadores conocedores del mar, la situación no mejoraba sino más bien empeoraba cada minuto que pasaba.

¡Cuántas veces de repente ha llegado a nuestras vidas una tormenta emocional! Todo está marchando más o menos bien, hay buena salud, tenemos un buen trabajo, en el matrimonio felices y contentos, a nuestros hijos les va bien. En fin, ¡el cielo está claro, y navegamos en un mar sereno y tranquilo como un plato! ¡Y nos sentimos tan felices! De momento la terrible e inesperada noticia. Negros nubarrones aparecen de repente y el cielo claro comienza a oscurecerse, empieza a soplar un viento contrario, y aquel mar sereno comienza a agitarse. Y en medio de la oscuridad podemos escuchar los truenos y ver como los rayos caen alrededor de nosotros. ¡Y en un abrir y cerrar de ojos nos encontramos en medio de una tormenta que pretende hundirnos en la desesperación! ¿Qué hacer? Rápidamente comenzamos a remar, tenemos que llegar a la otra orilla lo más pronto posible ¡Hay que resolver esta situación! Y remamos... y remamos... Utilizamos todas nuestras fuerzas, nuestra inteligencia, nuestra experiencia; acudimos al médico, o al abogado o al experto correspondiente, pero nada funciona. Sentimos que nos estamos hundiendo, ¡Y no sabemos qué hacer!

Los discípulos habían estado con Jesús hasta hacía apenas unas horas. Lo habían visto hacer muchos milagros, y allí estaban ahora, en medio de aquella prueba, tratando de resolverla con sus propias fuerzas sin acordarse que cerca de ellos estaba aquel que podría resolverles el problema. Y dice la Biblia que Jesús “vino a ellos andando sobre el mar”. Y les dijo: "¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!" En otras palabras "No tengan miedo, anímense, soy yo, confíen en mí". Y cuando Jesús subió a la barca, el viento se calmó, y hubo paz.

Poco tiempo antes, Jesús había advertido a sus discípulos: "En el mundo encontrareis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo" (Juan 16:33). Ciertamente en algún momento de nuestras vidas, más tarde o más temprano, vamos a encontrar aflicción, el sufrimiento va a llegar a nosotros, una tormenta emocional o espiritual se va a presentar. Pero en todos los casos hay sólo una respuesta, una actitud, sólo una: Confiar en Dios, buscarle de corazón, echarnos en sus brazos en medio del dolor y el sufrimiento, y de una manera milagrosa e inexplicable él nos dará la paz que tanto necesitamos, esa paz que la Biblia dice "sobrepasa todo entendimiento" (Filipenses 4:7), y en él encontraremos la solución al problema.

ORACIÓN:
Bendito Dios, ayúdame a recordar siempre quien eres tú, aunque me encuentre en medio de difíciles circunstancias. Dame fuerzas y aumenta mi fe para confiar en ti, sabiendo que por difícil que sea mi situación, tú eres todopoderoso para cambiar las circunstancias y traer paz a mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

ORACIÓN




Bendito Dios, ayúdame a recordar siempre quien eres tú, aunque me encuentre en medio de difíciles circunstancias. Dame fuerzas y aumenta mi fe para confiar en ti, sabiendo que por difícil que sea mi situación, tú eres todopoderoso para cambiar las circunstancias y traer paz a mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”