jueves, 5 de febrero de 2015
SIN FALSEDAD, SIN SECRETOS, SIN MENTIRAS...
Una buena y abierta comunicación es la mayor necesidad en
el matrimonio. Nada es más fácil que el hablar; nada es más difícil que el
comunicarse. Usar palabras correcta y apropiadamente es una parte importante de
la comunicación, pero mucho más importante es que ambos conyugues tengan la
voluntad de comunicarse de una manera de profunda honestidad y franqueza.
miércoles, 4 de febrero de 2015
Dios es absoluta y perfectamente Santo
Dios es absoluta y perfectamente Santo (Isaías 6:3); Por
lo tanto Él no puede cometer o aprobar el mal (Santiago 1:13). Dios demanda
santidad de nosotros también. “Sed santos, porque yo soy Santo” (1 Pedro 1:16).
¡Gracia y Paz!
¡HAZLE A DIOS UN ALTAR EN TU CORAZÓN!
Génesis 35:2
“Vámonos a Betel. Allí construiré un altar
al Dios que me socorrió cuando estaba yo en peligro, y que me ha acompañado en
mi camino”.
¿Quién podría decir que no ha tenido problemas y
dificultades en su vida? Esto es inevitable, sin embargo debemos alzar la
cabeza y seguir adelante. A veces creemos que no vamos a poder con esa carga
porque es demasiado pesada; sin embargo, el apóstol Pablo nos dice en Filipenses
4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Si le te has desviado del camino o has tropezado con
piedras que te han hecho caer, El Señor te dice: “Arrepiéntete, pues, de esta
tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu
corazón” (hechos 8:22). Además: “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que
debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti” (Salmo 32:8).
Seamos agradecidos con el Señor por tanta misericordia manifestada.
Constrúyele un altar en tu corazón y nunca dejes de lado los favores recibidos.
“Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios” (Salmo
103:2).
Amado Padre Celestial te doy gracias porque sé que en mi caminar
siempre vas a mi lado recordándome que no estoy solo. Gracias Señor porque a través
de todas las dificultades que estoy pasando puedo ver tu gloria. Ayúdame para
caminar tranquilo y sin temor; porque Tú eres mi fuerza y salvación. Quiero
construirte un altar en mi corazón para adorarte y darte toda la honra que sólo
tú te mereces. En Cristo Jesús, Amen.
¡Gracia y Paz!
C. Dora
Mateo 22:36-38
Mateo 22:36-38
"Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento
de la ley? Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Y CON
TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Este es el grande y el primer
mandamiento".
Salmo 121
Salmo 121:1-8
“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá
mi socorro? Mi socorro viene de Yahweh Dios, Que hizo los cielos y la tierra. No
dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se
adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel. Yahweh Dios es tu guardador; Yahweh
Dios es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna
de noche. Yahweh Dios te guardará de todo mal; El guardará tu alma. Yahweh Dios
guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre”.
¿SABES CONSULTAR A DIOS PARA TOMAR EL CAMINO CORRECTO?
¿SABES CONSULTAR A DIOS PARA TOMAR EL CAMINO CORRECTO?
Desde muy temprano en nuestras vidas hasta que llegamos a
la vejez nos encontramos en un continuo proceso de tomar decisiones. Muchas decisiones
son simples y poco trascendentales, pero hay otras que son complejas y
difíciles, y cuyas consecuencias afectarán profundamente nuestras vidas y las
de otras personas que tienen relación con nosotros. Ante la necesidad de tomar
una decisión importante, siempre se aconseja reunir la mayor cantidad de
información sobre la situación, meditar detenidamente en las cosas positivas o
negativas que puedan resultar de la decisión, y después de pensarlo muy bien decidir
lo que se va a hacer. Pero aún así no hay ninguna garantía de que los
resultados vayan a ser los mejores. Lo cierto es que cada decisión que tomamos
es un riesgo que corremos, simplemente porque nuestra capacidad mental es limitada,
y no somos capaces de ver más allá del minuto en que estamos viviendo.
Sería maravilloso que al encontrarnos en una encrucijada
en la vida pudiéramos conocer con certeza cuál es el camino que debemos tomar
para tener éxito. Sin embargo, el único que tiene este conocimiento es Dios en
su infinita omnisciencia. Él todo lo sabe, el pasado, el presente y el futuro.
Su conocimiento es perfecto en todos los sentidos. Ciertamente sería fantástico
poder contar con él al momento de tomar una decisión, ¿verdad que sí? Pues
bien, en la escritura de hoy Dios está dispuesto a enseñarnos el camino a
escoger. Pero, ¿quién disfrutará de este privilegio? Dice: “El hombre que teme al Señor”.
Este salmo no se refiere a ese sentimiento de miedo que
provoca el deseo de huir de alguna persona, animal o cosa. Es más bien un temor
santo y reverente hacia Dios y su Palabra. Es reconocer profunda y genuinamente
la majestuosidad y soberanía del Rey de reyes y Señor de señores. Es estar consciente
del amor tan grande de Dios, manifestado en el sacrificio de su Hijo. Es sentir
en el corazón una mezcla de sincero amor, ternura y respeto por nuestro Padre
celestial. Es un profundo deseo de agradarle en todo y tratar de no ofenderle
en nada. Cuando sentimos este temor, dice la Biblia, el Señor nos guiará, y nos
enseñará el camino que debemos seguir, nos mostrará la decisión que debemos
tomar. Proverbios 1:7 dice: “El principio de la sabiduría es el temor de Yahweh”
Y el Salmo 112:1 dice “bienaventurado es el hombre que teme al Señor, y en sus
mandamientos se deleita en gran manera”
La Biblia nos muestra muy claramente el secreto del éxito
en cada decisión que tenemos que tomar. Mantengamos una actitud reverente y de
entrega incondicional a Dios. Escudriñemos su Palabra buscando en ella
sabiduría de lo alto. Lleguémonos al Señor en oración pidiendo su dirección y
esperemos en él. Clamemos a Dios: “Muéstrame, oh Señor, tus caminos; enséñame
tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi
salvación; en ti he esperado todo el día” (Salmo 25:4, 5).
¿Te encuentras en medio de una situación difícil?
¿Necesitas que Dios te ayude a tomar una decisión importante? Examina tu
corazón y analiza tu actitud hacia el Señor a la luz de la enseñanza de hoy. Ya
sabes que él desea lo mejor para
ti, y que él quiere enseñarte el
camino que te llevará a la victoria. Busca, pues, su rostro en oración como
dice Hebreos 4:16: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia,
para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Acércate
al Señor confiadamente, es decir sin temor, con reverencia y con la plena
seguridad de que en su gracia encontrarás exactamente la ayuda que necesitas y
la sabiduría para tomar la decisión perfecta.
Oración:
Amoroso Padre celestial, te doy gracias por el privilegio
que me das de acudir a ti confiadamente en cualquier momento que necesite ayuda.
Por favor, revélame claramente tu voluntad y muéstrame el camino en cada una de
las decisiones que debo tomar en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
martes, 3 de febrero de 2015
Hebreos 13:5
Hebreos 13:5
“Sean vuestras costumbres sin avaricia,
contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te
dejaré”
Isaías 5:20
Isaías 5:20
¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo
bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo
amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
Salmo 8:5
Salmo 8:1-5
“¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es
tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos; De la boca
de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza, A causa de tus enemigos,
Para hacer callar al enemigo y al vengativo. Cuando veo tus cielos, obra de tus
dedos, La luna y las estrellas que tú formaste, Digo: ¿Qué es el hombre, para
que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has
hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra”.
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¡TEN CUIDADO CON TUS PALABRAS!
¡TEN CUIDADO CON TUS PALABRAS! Porque las palabras que
pronuncias pueden tener un impacto muy grande en la vida de una persona, ya sea
para bien o para mal. Al respecto, Jesús les dice a un grupo de fariseos: “Porque por tus palabras serás
justificado, y por tus palabras serás condenado” (Mateo 12:37). ¿Las palabras
que salen de tu boca, alaban y glorifican el nombre de Dios, o todo lo
contrario?
¡Gracia y paz!
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