domingo, 16 de marzo de 2014
Efesios 5:33
Efesios 5:33
“…cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido”.
“Gracia y Paz”
¿CREES QUE DIOS TE HA ABANDONADO?
¿Crees que Dios te ha abandonado?
1 Pedro 1:7
“para que
sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque
perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando
sea manifestado Jesucristo”.
Tanto el carbón
como los diamantes se componen de carbono. Entonces, ¿cómo es que los diamantes
tienen un precio tan elevado, comparado con el valor del carbón? La diferencia
entre ambos minerales es el grado de calor y presión al que es sometido cada
uno.
Todo diamante
para que tenga más valor, necesita que el pulidor vaya tallando sus caras. Cada
una de ellas, implica un nuevo desgaste,
pero le va dando más valor, ya que su precio es más alto cuanto más caras
tenga, porque de tal manera reflejará más luz en su interior.
En nuestro caso,
las pruebas en las manos de nuestro tallador, implican un nuevo dolor, pero van
sacando caras más preciosas que nos ayudan a reflejar mejor la luz de Cristo en
nuestras vidas.
Dios, en su
infinito amor hacia nosotros, ha planificado pruebas en nuestro camino para ir
moldeándonos a su imagen. No pensemos que Dios nos ha abandonado y se ha
olvidado de nosotros cuando enfrentemos alguna adversidad, sino más bien
tengamos presente que cada prueba tiene un propósito, es un recordatorio que
somos importantes para Él y que aún podemos brillar mucho más.
¡Mientras más
difícil se haga el camino, Dios multiplicará más tus fuerzas y mientras más
fuertes se hagan tus pruebas, más grande será tu VICTORIA!
“Gracia y Paz”
Editado por:
Carlos Martínez M.
Brisna
Bustamante S.
50 MANERAS DE AMAR A TU PAREJA
50 MANERAS DE
AMAR A TU PAREJA
1. Primero ámese
cada uno a sí mismo.
2. Empiecen el
día abrazándose.
3. Desayunen en
la cama.
4. Díganse te
amo cada vez que se separen.
5. Elógiense en
forma espontánea y sincera.
6. Reconozcan y
festejen sus diferencias.
7. Vivan cada
día como si fuera el último.
8. Escríbanse
cartas de amor inesperadas.
9. Planten una
semilla juntos y cuídenla hasta su madurez.
10. Salgan
juntos una vez por semana.
11. Envía flores
sin razón alguna.
12. Acepta y ama
a los amigos y la familia del otro.
13. Escríbanse
notas que digan te amo y colóquenlas por toda la casa.
14. Deténganse e
inhalen el aroma de las rosas.
15. Bésense
sorpresivamente.
16. Disfruten
hermosas puestas de sol juntos.
17. Sean
sinceros al disculparse.
18. Sean
indulgentes.
19. Recuerden el
día en que se enamoraron, y reconstrúyanlo.
20. Tómense de
las manos.
21. Díganse te
amo con los ojos.
22. Permite que
ella llore en tus brazos.
23. Exprésale
que lo comprendes.
24. Brinden por
su amor y compromiso.
25. Hagan algo
que los anime.
26. Permítele
que ella te dirija cuando estés perdido.
27. Ríanse de
sus chistes.
28. Aprecien su
belleza interior.
29. Hagan las
tareas de la otra persona por un día.
30. Alienten
sueños maravillosos.
31. Exprésense
muestras de afecto en público.
32. Dense
masajes amorosos sin restricciones.
33. Escriban un
diario de su amor y registren momentos especiales.
34. Tranquiliza
los temores del otro.
35. Caminen
descalzos juntos por la playa.
36. Pídele a
ella que se case de nuevo contigo.
37. Responde con
un sí.
38. Respétense
el uno al otro.
39. Se el mayor
admirador de tu pareja.
40. Da el amor
que tu pareja desea recibir.
41. Da el amor
que tu deseas recibir.
42. Muestra
interés en el trabajo del otro.
43. Trabajen
juntos en un proyecto.
44. Constrúyanse
una fortaleza con mantas.
45. Colúmpiense
tan alto como puedan en un columpio a la luz de la luna.
46. Hagan un día
de campo dentro de casa en un día lluvioso.
47. Nunca se
acuesten enojados.
48. Ora con tu pareja.
49. Dense un
beso de buenas noches.
50. Duerman abrazados.
1 Corintios
13:4-8
“El amor es
sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se
envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda
rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre,
todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser...”
“Gracia y paz”
Edificando
Matrimonios conforme al Propósito de Dios
sábado, 15 de marzo de 2014
¿ESTÁS ESPERANDO ALGUNA SEÑAL?
¿ESTÁS ESPERANDO
ALGUNA SEÑAL?
Mateo 16:1-3
“Vinieron los
fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del
cielo. Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo;
porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque
tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto
del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!”.
Los judíos
regularmente exigían señales y prodigios a quienes se proclamaban mensajeros de
Dios. Era como si dijeran: “Muestra tus credenciales haciendo algo extraordinario”.
La respuesta de Jesús debe haberles sorprendido. Les llamó “hipócritas”, que
sólo podían distinguir simples señales como los cambios en el aspecto del
cielo, pero eran incapaces de ver o discernir las señales divinas. Sin duda la
arrogancia y la soberbia de aquellos hombres eran barreras que impedían el más
mínimo discernimiento espiritual.
Varios siglos
antes del nacimiento de Jesús, un hombre de Dios, el profeta Elías, recibió una
señal del cielo en un momento crítico para el pueblo de Israel. Había en
aquellos momentos una sequía muy grande. Hacía más de tres años que no llovía
en aquella región, y como consecuencia de esta sequía, el pueblo estaba pasando
mucha hambre. Dios, movido una vez más por su misericordia, mandó al profeta
Elías a presentarse ante el rey Acab para hacerle saber que la solución a este
grave problema estaba próxima (1 Reyes capítulo 18). “Entonces Elías dijo a
Acab: Sube, come y bebe; porque una lluvia grande se oye. Acab subió a comer y
a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso
su rostro entre las rodillas” (V. 41-42). El profeta manifiesta por fe lo que
aun no había sucedido pero pronto habría de suceder. Entonces fue a postrarse
para hablar con Dios.
En el lugar
donde Elías estaba postrado había una pequeña elevación que obstruía la vista
del mar, por lo que le pidió a su criado que subiera para que observara si se
veía alguna señal de la lluvia que, él sabía, llegaría de un momento a otro.
Mientras tanto él se mantenía en íntima comunión con el Señor, confiando en su
promesa, orando y suplicando por la tan necesitada lluvia. “Y dijo a su criado:
Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, y miró, y dijo: No hay nada. Y él
le volvió a decir: Vuelve siete veces. A la séptima vez dijo: Yo veo una
pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar. Y él
dijo: Ve, y di a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te
ataje. Y aconteció, estando en esto, que los cielos se oscurecieron con nubes y
viento, y hubo una gran lluvia”.
¡Cuántas veces
hemos puesto algo en oración, seguimos orando día tras día, y estamos deseosos
de ver o sentir algo que nos muestre que el Señor está trabajando en nuestra
petición! Rechazamos la idea de que Dios no nos ha escuchado, pero al mismo
tiempo sentimos la necesidad de que él nos dé aunque sea “una pequeña señal”.
Es en momentos como estos que hace su aparición la impaciencia, y si permitimos
que ésta nos llegue a controlar, la duda empieza a perturbarnos y nuestra fe es
afectada, y así mismo el resultado de nuestras oraciones. Esperemos el tiempo
del Señor, tranquila y confiadamente, como dijo el rey David en el Salmo 37:7:
“Guarda silencio ante Jehová, y espera en él”.
Pongamos en
práctica la enseñanza de hoy. Seamos perseverantes en la oración y confiemos,
como hizo Elías, mientras nos mantenemos bien atentos a cualquier señal que
Dios quiera darnos que nos indique que él está preparando algo muy lindo para
nosotros, y que pronto lo vamos a recibir.
ORACIÓN:
Padre santo, te
ruego me des paciencia para esperar en ti. Por favor, muéstrame una señal de lo
que estás preparando para mí, y dame discernimiento espiritual para entenderla
claramente. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
¿AÚN ALBERGAS PENSAMIENTOS IMPUROS EN TU MENTE?
¿Aún albergas pensamientos impuros en tu
mente?
Colosenses
3:1-10
“Si, pues,
habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo
sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las
de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en
Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también
seréis manifestados con él en gloria. Haced morir, pues, lo terrenal en
vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y
avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los
hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro
tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas
cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No
mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus
hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se
va renovando hasta el conocimiento pleno”.
En esta carta a
la iglesia de Colosas, el apóstol Pablo considera a los creyentes como habiendo
muerto en Cristo y habiendo resucitado con él de entre los muertos. Desde el
punto de vista espiritual, esto significa que los cristianos nos hemos separado
de la antigua forma de vivir y hemos entrado en una forma de vida totalmente
nueva. Seguimos estando en la tierra pero ahora debemos buscar “las cosas de
arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”. Nuestra perspectiva de
la vida debe ser muy diferente a la de aquellos que no conocen a Cristo;
nuestro pensamiento debe estar enfocado en el reino celestial, no en las cosas
terrenales.
Pablo escribe
una lista de las cosas que debemos eliminar de nosotros, entre ellas:
“fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos”, así como “ira,
enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas” y otras que formaban parte de
la vieja naturaleza. Esto no es fácil lograrlo pues el mundo que nos rodea está
constantemente bombardeándonos a través de los medios de comunicación con miles
de imágenes que producen en nuestras mentes pensamientos de todo tipo, muchos
de los cuales son inmorales, indecentes y totalmente contrarios a la pureza y
la santidad que el Señor desea ver en sus hijos. Es en estos momentos cuando
debemos actuar conforme a lo que Dios desea ver en sus hijos. La Escritura de hoy nos
dice: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros…” ¿Cómo hacemos morir lo
terrenal en nosotros? En primer lugar apartándonos de las fuentes de ese tipo
de imágenes. Y si aun así llegasen pensamientos impuros a nuestras mentes,
debemos echarlos inmediatamente. A veces no podemos impedir que lleguen, pero
con la ayuda de Dios podemos rechazarlos.
Alguien dijo:
“No podemos evitar que los pájaros vuelen sobre nosotros, pero sí podemos evitar
que hagan un nido en nuestras cabezas”. La Biblia nos da el modelo con el cual evaluar esos
pensamientos. Dice Filipenses 4:8: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es
verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo
lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en
esto pensad”.
Dice Proverbios
23:7: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. Por eso debemos
ser extremadamente cuidadosos al albergar pensamientos en nuestras mentes que
no estén de acuerdo a la
Palabra de Dios. La santidad en nuestras mentes determina la
santidad en nuestras vidas. Ahora bien, con nuestras propias fuerzas es
imposible para nosotros lograr este estado mental. Solamente con la ayuda del
Espíritu Santo podremos lograrlo. Nuestra responsabilidad consiste en alimentar
nuestras mentes con una fuerte dieta basada en la Palabra de Dios. Solamente
la verdad en las Escrituras puede contraatacar las cosas inmundas que entran a
nuestra mente. Pasar tiempo diariamente orando, leyendo la Biblia y meditando en sus
enseñanzas nos permitirá seguir el modelo de pensamiento de Dios. Así viviremos
una vida que agrade a nuestro Padre celestial y nos convertiremos en las
personas que él planeó que fuéramos.
ORACIÓN:
Mi bendito Dios
y Señor, te ruego me ayudes a guardar tu palabra en mi mente y en mi corazón,
para que no haya en ellos lugar para pensamientos e ideas que no glorifiquen tu
santo nombre. Es mi anhelo vivir cada día honrándote en todo lo que pienso,
digo o hago. Dame fuerzas para lograrlo. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
viernes, 14 de marzo de 2014
¿Tú les das honra a tu padre y a tu madre?
¿Tú les das honra a tu padre y a tu madre?
Efesios 6:1-3
"Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo.
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con
promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra"
Es una gran bendición tener padre y madre. Entre los cristianos, hay muchos
jóvenes que no tienen alguno de ellos, o a ninguno. Sin embargo, hay consuelo
al saber que "el Señor es padre de huérfanos y defensor de viudas en su
santa morada", y "Dios hace habitar en familia a los
desamparados" (Salmo 68:5-6).
El Señor nos manda a que honremos a nuestro padre y nuestra madre. No dice
"padres" en plural, sino que se refiere a cada uno de ellos de manera
individual. Es necesario honrar al papá, es necesario honrar también a la mamá.
La promesa es clara: "Para que te vaya bien". El contraste es que si
tú y yo no honramos padre y madre, seguramente vamos a fracasar. ¡El Señor no
nos va a bendecir! El hijo que maldice, que deshonra a su padre o a su madre,
se expone a que el Señor salga en defensa de ése padre o de ésa madre. Porque
Dios es Padre. Dios es el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Dios es Padre. Y el Hijo (el Señor Jesucristo) siempre le dio honra a su
Padre. En las Santas Escrituras ¿Cuántas veces se refiere a su Padre? Si tú
lees en el evangelio de Juan, el Señor Jesús todo se lo atribuye al Padre.
"Mis palabras me las dio mi Padre. Lo que hago, no lo hago yo, sino que lo
hace mi Padre a través de mí". "El Padre que me envió..."
"Salí de mi Padre... vuelvo al Padre". "Padre, la hora ha llegado,
glorifica a tu hijo con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo
fuese". ¡Qué preciosa relación hay entre el Padre y el Hijo!
Si Jesús siempre le ha dado la
Honra a su Padre, ¿Por qué nosotros no se la damos como es
digno de él? ¿Por qué no sabemos honrar a nuestros padres aquí en la tierra?
Definitivamente… Dios no tolera que alguien no le de honra a su padre y a
su madre, porque Él mismo es Padre. Cuando nosotros no honramos a nuestro Padre
visible tampoco estamos honrando al Padre que no vemos. Si puedo honrar a mi
padre (que veo), me estoy sujetando a este Padre que no veo.
Honraremos padre y madre, porque es el primer mandamiento con promesa.
Porque Dios lo dice y porque queremos que nos vaya bien. ¡Queremos contar con
la bendición del Señor!
“Gracia y Paz”
LEY DE ACCIÓN Y DE REACCIÓN
Gálatas 6:7
“No os engañéis;
Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también
segará”.
1 Corintios 6:9-10
“¿No sabéis que
los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni
los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con
varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes,
ni los estafadores, heredarán el reino de Dios”.
“Gracia y Paz”
¿NO SABES CÓMO HUIR DE LA TENTACIÓN?
¿NO SABES
CÓMO huir de la tentación ?
1 Corintios 10:13
“No os ha sobrevenido tentación que no sea
humana. Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de su
capacidad, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, para
que puedan ser capaces de soportar”.
Mateo 26:41
“Velad y orad para que no entréis en
tentación. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.
Lucas 22:40
“Y cuando llegaron al lugar, les dijo:
“Orad que no entréis en tentación”
1 Pedro 2:11
“Amados, yo os ruego como a extranjeros y
peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el
alma”.
Santiago 4:7
“Someteos, pues, a Dios; resistid al
diablo, y huirá de vosotros”.
“Gracia y Paz”
¿TE MOLESTAS CUANDO TE CRITICAN?
¿Te molestas cuando te critican?
Proverbios 15:32
“El que
desprecia la corrección no se aprecia a sí mismo; el que atiende a la
reprensión adquiere entendimiento”.
Piensa por un
momento en la última vez que alguien te criticó por algo que hiciste. ¿Cuál fue
tu respuesta? ¿Decidiste “contraatacar” en represalia, o aceptaste humildemente
la “sugerencia” y resolviste considerar en oración la censura que recibiste? Si
actuaste de esta última manera, ¡Felicidades! Conforme a la escritura de hoy
debes haber adquirido entendimiento.
La crítica es
parte inevitable de la vida. El pasaje de hoy nos exhorta a recibir y a
procesar la crítica sabiamente. Seguramente habrá ocasiones en las que
recibiremos palabras duras, dichas bajo la ira, posiblemente falsas y mal
intencionadas, pero la Biblia
nos enseña que aun así debemos actuar con mansedumbre. Cuando recibas una
crítica que te ofenda o te haga sentir mal, no reacciones agresivamente, pues
esto agravaría la situación. Recuerda que “la blanda respuesta quita la ira;
mas la palabra áspera hace subir el furor” (Proverbios 15:1).
Debemos recibir
todos los consejos o críticas que nos den. Luego es nuestra obligación traerlas
delante de Dios en oración. En su sabiduría, él nos dirá si son ciertas o si no
tienen fundamento, y su Santo Espíritu nos indicará la forma en que debemos
actuar. A veces no es fácil actuar de esta manera, pero es necesario hacer un
esfuerzo y sacar el máximo de provecho de las circunstancias. En sentido
general hay ciertos pasos a seguir cuando recibimos una crítica:
Primero: Debemos
tratar de entender lo que nos están diciendo, es decir, mostrarnos receptivos
ante la crítica. No contraatacar ni ponernos a la defensiva. Debemos intentar
ponernos en el lugar de quien emite la crítica y analizar lo que nos quiere
transmitir; tal vez tenga algo de razón, si no es que toda la razón.
Segundo: Debemos
hacer preguntas acerca de la crítica para aclarar cuál es la intención de quien
nos crítica. Se pueden usar expresiones como: “¿Podrías ser más específico?”,
“¿Qué es exactamente lo que me quieres decir?”
Tercero: Tratemos
de distinguir la intención que hay en la crítica y evaluar si se trata de una
crítica constructiva o no. Analizando detenidamente la crítica nos ayuda a
interpretarla de forma adecuada, ya que es muy importante distinguir las verdaderas
críticas de las que no lo son. A veces estamos tan a la defensiva que cualquier
comentario que nos hagan lo interpretamos como una crítica.
Es una buena
idea pedir sugerencias, preguntando a quien nos critica su opinión. Por ejemplo
se pueden hacer preguntas como: “¿Qué crees que puedo hacer?”, “¿Tú crees que
sería conveniente que...?” Esto haría pensar a esa persona, y quizás se puede
dar cuenta si se ha excedido en su crítica.
Ante toda
crítica desagradable de la que seamos objeto, estamos llamados a responder
conforme al ejemplo de Cristo. Él dijo: “Aprended de mí, que soy manso y
humilde de corazón” (Mateo 11:29). De lo contrario, nuestras reacciones en la
carne pueden crear una situación de contienda, y nuestro testimonio no va a
glorificar el nombre de Dios. En 2 Timoteo 2:23-24, el apóstol Pablo escribe:
“Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con
todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se
oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad”.
Cuando recibas
críticas en alguna área de tu vida, recuerda responder en amor y descansar en
la sabiduría de Dios antes de actuar. Si tú decides aplicar esta enseñanza en
tu vida, puedes tener la absoluta seguridad de que te mantendrás en el centro
de la voluntad de Dios, y disfrutarás de sus bendiciones y serás un instrumento
del Señor para ministrar a la persona que te criticó.
ORACIÓN:
Querido Dios, te
ruego me des sabiduría para recibir en un espíritu de humildad y mansedumbre
toda crítica aunque me cause dolor, y actuar conforme a la dirección de tu
Espíritu Santo para que tú seas glorificado. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
jueves, 13 de marzo de 2014
¡PREPARADO PARA VIVIR EN VICTORIA!
¡Preparado para vivir en victoria!
Mateo 4:1-11
“Entonces Jesús
fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y
después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a
él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se
conviertan en pan. El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el
hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo le
llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si
eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará
acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie
en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos
del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me
adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor
tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí
vinieron ángeles y le servían”.
Esta escritura
nos muestra que cada vez que Satanás trató de hacer caer a Jesús, Jesús le
contestó con las Escrituras. El Señor no pronunció una sola palabra sin antes
decir: “Escrito está.” Él sabía perfectamente que el diablo no podía resistir
el inmenso poder de la Palabra
de Dios. Sin duda, esta es una poderosa enseñanza de cómo debemos responder en
momentos de tentación y de pruebas.
En su carta a
los efesios, el apóstol Pablo usa la imagen de un soldado romano completamente
equipado para la guerra para describir la armadura espiritual que debe usar el
creyente: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder
de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes
contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:10-11). No es esta comparación un
simple simbolismo guerrero, sino es la provisión de defensa de Dios para sus
hijos, los cuales frecuentemente nos enfrentamos a tremendas presiones y a
fuertes ataques del enemigo. Una manera muy efectiva de mantener alejado a
Satanás es precisamente “vistiéndonos” de “toda la armadura de Dios” cada
mañana al levantarnos.
En este pasaje
Pablo menciona algunas armas que son componentes de esta armadura espiritual.
Habla del “escudo de la fe” y “la espada del Espíritu, que es la palabra de
Dios”. El escudo de la fe lo usamos para apagar los dardos de fuego del enemigo
y la palabra de Dios para ahuyentarlo, como hizo Jesús en el desierto. De aquí
la importancia de que estudiemos la
Biblia consistentemente y que sembremos su verdad en nuestros
corazones. El complemento perfecto de esta armadura es la oración constante.
Así termina este pasaje: “…orando en todo tiempo con toda oración y súplica en
el Espíritu...” (Efesios 6:18).
Antes de
enfrentarse a Satanás, Jesús ayunó y oró durante cuarenta días. Y cuando llegó
el momento de la prueba y la tentación, su cuerpo estaba débil pero su espíritu
estaba fortalecido y dispuesto a enfrentarse al mismo diablo. Portando el
escudo de la fe y la espada del Espíritu, Jesús se enfrentó a Satanás y le
dijo: “Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él
sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le
servían”. El apóstol Santiago resume esta acción de la siguiente manera:
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago
4:10).
Si llevamos esta
enseñanza a la práctica saldremos triunfantes de toda prueba o tentación que se
presente en nuestras vidas. No hay nada, absolutamente nada que temer para el
cristiano que escudriña las Escrituras y pasa tiempo en oración.
Hazte el
propósito de aprender de memoria este pasaje de Efesios 6:10-18, y al
levantarte en la mañana repítelo mientras oras al Señor pidiendo su poder y su
fortaleza. Ten la seguridad de que tendrás un día de absoluta victoria,
independientemente de las circunstancias que te encuentres.
ORACIÓN:
Bendito Padre
celestial, te ruego me ayudes y me fortalezcas para obtener la victoria siempre
en cualquier situación en la que me encuentre, y que tu nombre sea glorificado
en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
LA MUERTE DE JUAN EL BAUTISTA, UNA HISTORIA TRISTE EN LA BIBLIA
Su prisión ocurrió cerca del inicio del ministerio de Jesús (Mateo 4:12). Fue
decapitado por Herodes (Mateo 1-12).
Lo más triste de la historia es suavizado por el contraste entre Juan y los
responsables de su muerte. Un contraste marcado entre un hombre bueno y una
familia depravada. Un contraste que ciertamente provee varias lecciones opuestas,
que indudablemente nos deben de animar a vivir piadosamente.
En este tema, debemos observar lo que se dice acerca de “La Muerte de Juan el
Bautista”, analizando a los cuatro personajes claves en esta narración.
JUAN PROBÓ SER UN PROFETA VERDADERO: Su mensaje fue un llamado al
arrepentimiento (Mateo 3:1-2). También llamó a los líderes religiosos al
arrepentimiento (Mateo 3:7-8). No dio marcha atrás al señalar los pecados del
rey (Mateo 14:3-4). Herodes estaba casado con la esposa de su hermano Felipe,
Herodías. Era un matrimonio ilegal, por varias razones: Felipe aún estaba vivo,
haciéndolo adúltero (Romanos 7:1-3). Ella era sobrina de Herodes, haciéndolo
incesto. La ley prohibió el matrimonio con la esposa del hermano (Levítico
18:16; 20:21). En lugar de cambiar su mensaje para acomodarlo al rey, ¡Juan
estuvo dispuesto a ir a prisión y finalmente morir por la Palabra de Dios!
SU FIDELIDAD DEBE INSPIRARNOS HOY:
A estar en la verdad de la
Palabra de Dios, aun cuando no le agrade a muchos y para
otros no sea políticamente correcto. A proclamar la ley de Dios sobre el
matrimonio, aún si esto enoja a otros.
La ley de Dios sobre el matrimonio lleva todo el camino de vuelta a la
creación (Mateo 19:4-8). Cristo definió la única circunstancia en la cual
podrían divorciarse y volverse a casar (Mateo 19:9). Entonces no todos los
matrimonios son “legales”; pudiera haber ocasiones cuando debemos decirle a
alguien: “No te es lícito tenerla” (Mateo 14:4).
La fidelidad de este hombre piadoso fue sostenida, especialmente cuando se
contrasta con los miembros de la familia impía que consideramos ahora:
EL DESCARO DE SALOMÉ:
Salomé era una muchacha una muchacha desvergonzada, de hecho, era la hija
de una mujer desvergonzada (Mateo 14:6).
Su danza es como “algún tipo de movimiento rápido... una exhibición
descarada de danza indecente”. Ella danzó de esta forma, no solo delante de
Herodes, sino también delante de sus invitados (Marcos 6:21-22).
Su desvergüenza es repetida hoy con frecuencia, porque hay mucho baile
moderno similar a la lascivia de la danza de Salomé. Baile o danza diseñada
para despertar las pasiones carnales. Debido a su atractivo físico, la danza se
presta por sí misma a propósitos eróticos y ha sido practicada para estos fines
por ambos sexos. Tal descaro es condenado como obscenidad, lascivia y libertinaje.
La palabra griega para “obscenidad” (aselgia) es “deseo desenfrenado, actos
o maneras sensuales, incluyendo palabras obscenas, movimientos corporales
indecentes, manejo impúdico de machos y hembras”.
El descaro de Salomé contribuyó a la muerte de Juan el Bautista. Similar pérdida
de propiedad entre los hombres y las mujeres los llevan también hoy a muchos
problemas. De hecho, esta joven fue indudablemente influenciada por su madre.
Herodias era una mujer vengativa. Ella era el objeto de la reprimenda de
Juan a Herodes (Mateo 14:3-4). Ella había estado casada con Felipe, medio
hermano de Herodes Antipas. Herodes había estado casado con la hermana de
Aretas, un rey árabe de Petraea. Después de que Herodes había estado en una
fiesta en casa de Felipe, él y Herodías se fugaron para contraer matrimonio
cuando aún estaban casados con sus cónyuges. En ese momento ellos estaban
casados, por lo cual Juan los reprendió (Marcos 6:17-18).
En su venganza, ella (Herodias) impulsó a Herodes para que aprisionara a
Juan (Marcos 6:17-18). Ella deseaba matar a Juan, aunque temporalmente se
previno de hacerlo (Marcos 6:19). Ella impulso a su hija a pedir la cabeza de
Juan en un plato (Marcos 6:22-25).
Tal deseo intenso de venganza con frecuencia destruye vidas. Por medio de
la venganza la gente con frecuencia recurre a medidas desesperadas. Por
ejemplo, Simeón y Leví, los cuales se vengaron matando a los de Siquem (Génesis
34:1-31). Movió a Joab a matar a Abner, un hombre honorable (2 Samuel 3:27; 1
Reyes 2:29-33).
La venganza condujo a la caída de gente tal como: Amán, el cual intentó
matar a Mardoqueo y a los judíos (Esther 3-7). Los edomitas y los filisteos,
quienes tomaron venganza sobre Judá (Ezequiel 25:12-17).
La venganza destruye familias, amigos, socios; lastimando más a aquellos
que la ejercen. Esto es el por qué que se nos manda dejar la venganza a Dios (Proverbios
24:29; Romanos 12:17-19; 1 Tesalonicenses 5:15; 1 Pedro 3:9).
Finalmente, consideramos que el rey fue manipulado como un peón, como
observamos en la debilidad de Herodes.
Herodes Antipas era un hombre débil. Hijo de Herodes el Grande, vemos su
debilidad manifestada por su superstición, al suponer que Jesús era Juan
levantado de la muerte (Mateo 14:1-2). Su infidelidad, al abandonar a su
primera esposa y casarse con Herodías (Mateo 14:3-4). Su miedo de la multitud y
del mismo Juan, lo cual previno a Herodes de matarlo al principio (Mateo 14:5;
Marcos 6:20). Su manipulación por parte de Salomé y de Herodías (Mateo 14:6-8).
Su temor a sus invitados, delante los cuales temía hacer el ridículo (Mateo
14:9).
Su debilidad eventualmente lo llevó a la muerte, porque Herodías más tarde
lo impulsó a unírsele para apelar a los favores de Cesar. Pero fueron acusados
de alta traición y desterrados a Leones de Gaul, en donde murió en gran
miseria.
Tal debilidad moral puede ser hoy un problema. Podemos ser destruidos por
la debilidad total:
Sucumbiendo a la tentación. Permitiendo a otros que nos presionen en pecar (1
Corintios 15:33).
Los cristianos necesitamos permanecer fuertes. Veamos el ejemplo de hombres
como José y Daniel (Génesis 39:1-12; Daniel 1:8). Buscando a Dios por ayuda y
por fortaleza (1 Corintios 10:13; Efesios 3:16; Filipenses 4:13). Buscando la
aprobación de Dios, no de los hombres (Gálatas 1:10).
Conclusión:
En “La Muerte
de Juan el Bautista”, al principio parece ser que el pecado es el ganador. Herodes
tuvo éxito en aprisionar y matar a Juan. Herodías y Salomé tuvieron éxito en
manipular a Herodes deshacerse de Juan. Hoy día hay ocasiones que parece que la
gente impía es la única que gana en la vida. La gente que evidentemente viola
la ley de Dios sobre el divorcio y las segundas nupcias. Los jóvenes que ganan
gran popularidad por medio de una conducta indecente. Pero como es revelado por
el salmista (Salmo 73:1-28), tal éxito aparente, es fugaz.
Indudablemente, Dios traerá al malvado a juicio. Algunas veces será recibido
aun en esta vida, como pasó con el exilio de Herodes y de Herodías
¿En los zapatos de quién quieres estar ahora? ¿De Herodes? ¿De Herodías?
¿De Salomé?
¡Podría la fidelidad de Juan recordarnos que servir a Dios es la única forma
de obtener la vida eterna y la verdadera felicidad!
“Gracia y Paz”
Editado por: Carlos Martínez M.
Amigo Val
miércoles, 12 de marzo de 2014
ORACIÓN
ORACIÓN:
Amado Padre, gracias
por mostrarme tu rostro cada día, gracias por la hermosura de tu Palabra,
gracias porque me permites escudriñarla y deleitarme en tu Presencia. Te ruego
me des discernimiento para entender el verdadero significado de las palabras de
Jesús acerca de la vida eterna que él me ofrece, y ayúdame a disfrutar
plenamente de una vida abundante aquí en la tierra, dando siempre testimonio de
que tu Santo Espíritu vive en mi, cualesquiera que fuesen las circunstancias
que me rodeen. En el nombre de Jesús, Amén.
¿ESTÁS GOZANDO DE LA VIDA CON JESÚS?
¿Estás gozando de la vida con Jesús?
Juan 10:7-11
“Volvió, pues,
Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los
oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y
entrará, y saldrá, y hallará pastos. El ladrón no viene sino para hurtar y
matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en
abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”.
Un alpinista
veterano estaba compartiendo sus experiencias con un grupo de novatos que se
preparaba para su primera escalada importante. Él había conquistado muchas de
las cimas más difíciles del mundo, así que contaba con la autoridad para darles
consejos. "Recuerden esto –les dijo– vuestra meta es experimentar la
alegría de la escalada y el gozo de llegar a la cima. Si vuestro propósito al
escalar es solamente evitar la muerte, vuestra experiencia será insignificante".
En esta historia
podemos ver una aplicación a la experiencia cristiana. Jesús entregó su vida en
la cruz del Calvario con el fin de librarnos de la condenación del infierno y
que disfrutemos de vida eterna en el cielo, pero no fue éste el único
propósito. La vida eterna que él nos ofrece a través de su sacrificio comienza
aquí en este mundo lleno de sufrimientos, enfermedades, ansiedades, temores,
amenazas de guerras y de ataques terroristas. Aún en medio de todas estas
circunstancias y aun en otras peores podemos disfrutar de una vida llena de paz
y gozo si confiamos totalmente en el Señor. Cuando ponemos en él nuestra
confianza podremos vivir una vida plena y rebosante, “vida en abundancia” como
dice el pasaje de hoy. Jesús dijo a sus discípulos: “Estas cosas os he hablado
para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he
vencido al mundo” (Juan 16:33). Esto quiere decir que si confiamos en el Señor,
aun en medio de las pruebas podemos estar tranquilos disfrutando de la paz de
Dios. No tenemos que limitarnos a una vida mediocre controlada por las
circunstancias.
En la escritura
de hoy Jesús nos dice: “Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y
entrará, y saldrá, y hallará pastos”. A través de él y sólo a través de él
podemos llegarnos a Dios y disfrutar de su santa presencia. En su carta a los
efesios, el apóstol Pablo les aseguró: “Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada
por un mismo Espíritu al Padre” (Efesios 2:18).
David, hombre
conforme al corazón de Dios, pudo disfrutar de la paz y el gozo de la presencia
del Señor porque se esforzó en seguir la senda trazada por él. Hubo ocasiones
en las que falló y cometió pecado, pero se arrepintió de corazón y clamó a Dios
por su perdón. El Señor lo perdonó y lo restauró. Por eso David dijo en el
Salmo 16:11: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de
gozo; delicias a tu diestra para siempre”. Esas delicias, ese gozo
indescriptible, esa suprema calidad de vida están a tu disposición y podrás
disfrutarla plenamente si sigues la senda que Dios te ha trazado.
No es fácil
seguir el camino señalado por Dios, pero él ha prometido una vida de paz y gozo
a los que lo sigan, dejando el camino de los placeres del mundo. Así lo enseñó
Jesús en el Sermón del Monte: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es
la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que
entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a
la vida, y pocos son los que la hallan” (Mateo 7:13-14).
Acércate al buen
pastor, sométete a su cuidado de manera incondicional como oveja mansa y
obediente en todo, y esa vida abundante se manifestará en ti. Busca el rostro
del Señor cada día en oración, deléitate en su presencia, escudriña su Palabra,
haz la voluntad de Dios, sírvele en algún ministerio. Sólo así sacarás el
máximo provecho de tu vida.
ORACIÓN:
Amado Padre, gracias
por mostrarme tu rostro cada día, gracias por la hermosura de tu Palabra,
gracias porque me permites escudriñarla y deleitarme en tu Presencia. Te ruego
me des discernimiento para entender el verdadero significado de las palabras de
Jesús acerca de la vida eterna que él me ofrece, y ayúdame a disfrutar
plenamente de una vida abundante aquí en la tierra, dando siempre testimonio de
que tu Santo Espíritu vive en mi, cualesquiera que fuesen las circunstancias
que me rodeen. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
martes, 11 de marzo de 2014
¿SABIAS QUE NO TODOS SOMOS HIJOS DE DIOS?
¿Sabias que no todos somos Hijos de Dios?
La pregunta que cabe aquí es la siguiente ¿Quiénes son entonces los hijos
de Dios?
Esta es una pregunta que no podemos responderla por medio de nuestro propio
razonamiento, si no con lo que Dios mismo dice en Su Palabra. La Biblia nos habla claro al
respecto y nos dice en:
Juan 1:11-13
“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le
recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos
de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni
de voluntad de varón, sino de Dios”.
Dios nos engendra espiritualmente cuando creemos en Jesús y confiamos en lo
que hizo en la Cruz
por nosotros.
El apóstol Pablo nos da evidencia de esta Gran Verdad. Léelo y verás las
bendiciones que recaen sobre los que han sido por la Fe adoptados como hijos de Dios
en:
Romanos 8:14-17
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos
de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez
en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual
clamamos: !!Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de
que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y
coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que
juntamente con él seamos glorificados”.
Gálatas 4:5-7
“para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que
recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a
vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! Así
que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por
medio de Cristo”.
Acepta a Jesucristo y conviértase en Hijo de Dios ¡ahora mismo!
“Gracia y Paz”
Editado por: Carlos Martínez M.
Cristo Vida
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