viernes, 23 de agosto de 2013

ORACIÓN


ORACIÓN:

Padre santo, al conocer por medio de tu Palabra la manera en que me has amado, no tengo palabras para agradecerte. Gracias, mi Dios, por haberme librado de la condenación que yo merecía por mis pecados y mi desobediencia. Por favor, dame la fe y el valor para vivir conforme a esta libertad, obedeciéndote y agradándote en todo. En el nombre de Jesús, Amén.

¿CUÁNTO VALORAS EL REGALO DE LA LIBERTAD?



Lucas 4:16-21
“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”.

Este pasaje nos enseña que Jesús iba regularmente a la sinagoga en el día de reposo. Dice: “conforme a su costumbre”. Sin duda había muchas cosas con las que él no estaba de acuerdo, seguramente el servicio estaba muy lejos de ser perfecto, sin embargo Jesús nunca dejaba de reunirse con aquellos que se congregaban para adorar a Dios en el día establecido por la ley. En esta ocasión, al leer la afirmación hecha por el profeta Isaías más de siete siglos antes (la cual encontramos en el capítulo 61 de su libro), Jesús pone el sello divino sobre esta profecía y hace una de sus declaraciones más poderosas al pueblo judío cuando les dice: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”. Aquí se presenta ante ellos como el Mesías del cual hablaban las profecías. La palabra griega que se utiliza para definir la frase “me ha ungido”, la cual pronuncia Jesús al referirse a “El Espíritu del Señor”, es la misma de la cual se derivan los términos Mesías (en hebreo) y Cristo (en griego).

Muchos consideran este pasaje como una descripción del trabajo que el Mesías vino a llevar a cabo en la tierra. Jesús vino a dar “buenas nuevas a los pobres”, no sólo a los pobres en el aspecto económico, sino a los pobres en el aspecto espiritual; vino a “sanar a los enfermos y a los quebrantados de corazón”; pero vino sobretodo a “poner en libertad a los cautivos y oprimidos”. Libertad de una esclavitud que va mucho más allá de una cárcel o unas cadenas. Es libertad de la condenación y de la muerte eterna.

Si tú has confiado en Jesucristo como tu Salvador, ya sea que te desenvuelvas independientemente en un país libre o que estés leyendo este mensaje en la celda de una cárcel, tú puedes disfrutar de esta libertad. Y aún más, has sido recipiente del precioso regalo de la vida eterna. La Biblia dice que nadie es digno de este regalo. Romanos 3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”. Y Romanos 6:23a dice que “la paga del pecado es muerte...” Pero el sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario borró para siempre la deuda de nuestra culpa. Así dice Romanos 6:23b: “…mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

Por consiguiente tú eres libre y tienes absoluta seguridad en él. ¿Por qué Dios te ha dado este gran regalo? Simplemente porque él te ama y tiene algo maravilloso para tu vida. Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. Dios desea que tú disfrutes de vida abundante, y logres grandes cosas para su reino y compartas el gozo de tu fe con otros.

Si estás luchando con dudas, rechazo, depresión o sentimientos negativos del pasado, recibe hoy este mensaje de esperanza y libertad. Dios envió a su Hijo a morir para liberarte de las ataduras del pecado. Tú eres perdonado y justificado gracias a su gran amor. Créelo de todo corazón y rechaza todo pensamiento negativo que el enemigo quiera poner en tu mente.

ORACIÓN:
Padre santo, al conocer por medio de tu Palabra la manera en que me has amado, no tengo palabras para agradecerte. Gracias, mi Dios, por haberme librado de la condenación que yo merecía por mis pecados y mi desobediencia. Por favor, dame la fe y el valor para vivir conforme a esta libertad, obedeciéndote y agradándote en todo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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domingo, 18 de agosto de 2013

LA VERDAD BÍBLICA ACERCA DE HABLAR EN LENGUAS



1 Corintios 13:8-10
“El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará”.


LOS NUEVE DONES DEL ESPÍRITU

Uno de los muchos problemas que había en la iglesia de Corinto, acerca de lo cual los ancianos escribieron al apóstol Pablo pidiéndole guía, era el abuso que algunos hacían de los dones espirituales, especialmente del don de lenguas.

El abuso (mal uso) de los dones espirituales estaba creando soberbia, independencia y desunión, entre los hermanos en Cristo, en vez de humildad, interdependencia y unidad, para lo cual se proveyeron los dones espirituales. De modo que el apóstol dedica gran parte de los tres capítulos completos al tema de los dones espirituales en general, y al don de hablar en una lengua desconocida (idioma extranjero) en particular (1 Corintios 12 al 14).

1.   "La palabra de sabiduría"--- consejo sabio para los inexpertos e inmaduros.

2.   "La palabra de ciencia"--- conocer las respuestas a problemas difíciles y prácticos.

3.   "La fe"--- sobresaliente confianza en Dios para vencer los peligros, preocupaciones y tribulaciones de la vida.

4.   "El don de sanidad"--- poderes curativos milagrosos para sanar a los enfermos.

5.   "El hacer milagros"--- la capacidad de realizar milagros para convencer a los incrédulos acerca del poder de Dios para ayudar y salvar.

6.   "La profecía"--- la capacidad de explicar con precisión el significado de la palabra y voluntad de Dios.

7.   "El discernimiento de espíritus"--- la capacidad de detectar a los falsos maestros de entre los verdaderos.

8.   "Diversos géneros de lenguas"--- el poder de hablar sin tener un previo conocimiento, en los muchos y diferentes idiomas no griegos que había en ese tiempo.

9.   "La interpretación de lenguas"--- el poder de traducir cada uno de esos muchos idiomas a la lengua común de la época, es decir, al griego.


¿CÓMO Y POR MEDIO DE QUIÉNES SE DIERON LOS DONES ESPIRITUALES?

Sólo los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo podían impartir los 'dones espirituales', lo cual hacían por medio de la imposición de manos sobre el receptor (Hechos 8:14-18). Los 'dones' no se daban a todo aquel que creía, sino sólo a aquellos especialmente escogidos por los apóstoles inspirados, de modo que el peligro de un mal uso podía reducirse al mínimo (1 Corintios 12:28-30).

La expresión "cada uno" que aparece en los versículos 7 y 11, no se refiere a CADA UNO DE LOS CREYENTES, sino a CADA persona que recibió un don.

v. 7 - "Pero a CADA uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho".

v. 11 - "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a CADA uno en particular como él quiere".


LA IGLESIA NACIENTE NECESITABA LOS DONES ESPIRITUALES:

Los creyentes de Corinto eran conversos recientes tanto del judaísmo como del paganismo. Todo aquel que cree en Cristo por primera vez es un bebé espiritual y necesita mucho tiempo y ayuda espiritual para crecer hasta la madurez. Esa ayuda era proporcionada a los creyentes del primer siglo (y tan sólo a ellos) por hermanos dotados del Espíritu, los cuales ministraban a sus necesidades cuando así se requería. Pablo alude a esta etapa de 'bebé' en la fe en 1 Corintios 13:11, donde probablemente también está diciendo que aquel que posee un 'don espiritual' nunca debería considerarse a sí mismo mayor o más maduro que sus hermanos que no tienen dones. Más bien, debería considerarse a sí mismo inferior y menos maduro hasta que, aunque poseyendo un don espiritual, creciera hasta llegar al más grande don disponible para todos por la fe y la esperanza en Dios y en su palabra. Ese es el don del AMOR, piadoso, que se sacrifica a sí mismo, y que da servicio a otros.


EL DON DEL AMOR

Los 'dones espirituales' eran para el bien colectivo (1 Corintios 12:7); tenían por objeto crear interdependencia (12:12-26), y eran muy inferiores al don más grande, el del AMOR (12:31 hasta el capítulo 13). El amor, el don más grande para el género humano, viene por medio de las bendiciones de Dios al entender, creer y vivir su amor en Cristo, un amor por el cual el Padre "de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Todos deberían buscar el amor porque todos lo necesitan; se ofrece a todos y es posible para todos. El amor es un don continuo que nunca debería cesar, a diferencia de los 'dones espirituales', los cuales sólo eran dones temporales. Dios es amor, y todo aquel que copia el amor de Dios por otros, lo conoce a él y a su amado Hijo y su incesante amor por todos.


CUANDO Y POR QUE CESARON LOS 'DONES':

El apóstol Pablo claramente predijo que "mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará" (1 Corintios 13:10). "Lo que es en parte" se refiere a los 'dones espirituales', que habían sido dados individualmente a hermanos específicos solamente, no a todos. El contexto muestra que "lo perfecto" es el conocimiento maduro de la fe, esperanza y amor (vs. 11-13). Este conocimiento se lograría cuando el Nuevo testamento, que en gran medida no estaba escrito en aquel tiempo, estuviese completo, y cuando la gente lo leyera y lo estudiara. La disponibilidad del conocimiento bíblico ocurrió poco después de que el último libro, el Apocalipsis, le fue comunicado al último apóstol sobreviviente, Juan, en la isla de Patmos, alrededor de los años 96 y 97 de nuestra era (Apocalipsis 1:9). Poco después, cuando murió Juan, cesó el poder para impartir los 'dones espirituales', y la Biblia, maravillosamente habilitada para llevar a los creyentes a la madurez de la fe, esperanza y amor, quedó completa (o 'perfecta') y disponible para todos (2 Timoteo 3:14-17).


EN EL PRESENTE NO ESTÁN DISPONIBLES LOS DONES ESPIRITUALES MILAGROSOS:

Se desprende, entonces, que cuando murió el último receptor de los 'dones espirituales', alrededor del año 150 de nuestra era, entonces cesaron, dejaron de ser, se acabaron, terminaron los 'dones espirituales', tal como predijo el apóstol Pablo (1 Corintios 13:8-10).

Sin embargo, cuando venga Cristo a restaurar el reino a Israel, se darán los 'dones espirituales' a sus santos resucitados, aprobados y glorificados (Hechos 1:3, 6; 1 Corintios 15:20-28; Joel 2:27-32; Isaías 32:15). Hasta que venga ese día los que aun vivimos haríamos bien en buscar los dones de la fe, esperanza, y especialmente el AMOR (1 Corintios 13:13 y 14:1).

“Gracia y Paz”

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¿COMO ES EL AYUNO BÍBLICO?



El ayuno es una práctica ancestral en la vida de los cristianos; pero a la vez una practica poco considerada no obstante su gran efectividad cuando va acompañado de oración a Dios. El ayuno es bíblico y así esta constatado en muchos pasajes de las Escrituras:

Mateo 4:2
“Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre”.

Lucas 5:33
“Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?”.

Lucas 18:12
“ayuno dos veces a la semana…”.

Mateo 6:16-18
“Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”.

2 Corintios 11:27
“en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez”.

La palabra de Dios no se hizo para un tiempo, o para cierta elite de personas. La palabra de Dios es poder de Dios para salvación de toda la humanidad. Y para su vigencia no cuenta tiempo ni espacio, ni persona, es para siempre, porque ella es el Verbo, es Dios hablándonos para todos aquellos que tengamos corazones abiertos y humillados para recibirlo.


¿PARA QUE SIRVE EL AYUNO?

La razón principal del ayuno es “humillación” y “arrepentimiento” (1 Samuel 7:6; 2 Samuel 2:16, 22: Ester 4:16; Joel 2:12-15); Aunque el ayuno de por sí no alcanza la justicia de Dios como bien lo dijo Cristo, aquellos que son creyentes se benefician del ayuno. Cristo no lo abolió sino que dio instrucciones acerca de cómo se debe ayunar de manera que tal sea acepto por Dios.

El ayuno en principio puede ser liquido o seco, o ambas especies. Quien determina las condiciones y las oportunidades para el verdadero ayuno es el Espíritu Santo.

Fue justamente el Espíritu Santo el que llevo a Jesús a ayunar al desierto. Hay cristianos que ayunan por voluntad propia, y eso esta bien, pero mas lo seria cuando el Espíritu de Dios tome parte en el ayuno de la persona, porque lo hace motivacionalmente dirigido para un menester especifico, que muchas veces uno mismo no lo sabe.


¿COMO SABEMOS CUANDO AYUNAR?

Es simple, solo aquellos que viven en plena comunión con Dios, o sea, aquellos que permanentemente están orando, pueden tener ese privilegio de ser dirigidos a hacer un ayuno en el Espíritu Santo.

Con esto quiero decir que, cualquiera puede hacer un ayuno fisiológico para bajar de peso o para desintoxicarse, en base a una dieta de vegetales o frutas, o simplemente de ingestión de agua. Es saludable. Pero no esta vinculado a los asuntos de Dios.

Hay creyentes que practican ayunos con devoción y sinceridad de corazón, y durante el ayuno el Espíritu suele empezar a manifestarse en muchas formas maravillosas; dando discernimiento, iluminación, dando dones, edificando, revelándose. Por eso el ayuno y la oración son parte esencial de la vida de un genuino cristiano.


¿COMO ACTÚA EL AYUNO?

El ayuno no es de ninguna manera un flagelo, castigo, o penitencia; porque el cristiano lo hace con gozo, con paz, de buscar la presencia de Dios.

La presión que da el hambre en las primeras horas hace buscar el rostro del Señor, a medida que pasa el tiempo, el hambre desaparece, y lo que viene es una llenura del Señor en el cuerpo cansado, debilitado, para llenarlo de energías físicas y espirituales.

La comunicación con Dios se hace mas intensa, viva, quebrantadora, es un reposo en el Señor lo que se siente. El ayuno ayuda a crecer espiritualmente, fortalece y moldea el carácter cristiano.

La frecuencia del ayuno es variable, si hay disposición para dejarse llevar por el Espíritu, el lo hará saber, podría ser una vez por semana, o cada diez días. Y la duración del ayuno también la pone el Señor, se puede empezar por horas al comienzo, hasta llegar a días.

El ayuno da una visión contemplativa de la presencia del Señor, y de su voluntad para con nosotros.

“Gracia y Paz”
Vida Cristiana


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EVITA EL YUGO DESIGUAL



2 Corintios 6:14-18
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”.

Este pasaje es una advertencia del apóstol Pablo a la iglesia de Corinto para que no tengan ningún tipo de comunión con los no creyentes. Es un desafío para que se mantengan puros, alejados del mundo y sus costumbres. Pablo les dice: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos”. Sin duda esto se remonta al viejo mandamiento de Deuteronomio 22:10 que dice: “No ararás con buey y con asno juntamente”. Existen cosas que son fundamentalmente incompatibles, que nunca se pensó unir naturalmente. Cuando Dios liberó a los israelitas de Egipto, él esperaba que este pueblo se mantuviese puro, sin mezclarse con las naciones que les rodeaban. En el Monte Sinaí, por medio de Moisés, Dios les dice: “Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa” (Éxodo 19:5-6). “Santo” significa “apartado por Dios para Dios”. La esencia del plan de Dios para su pueblo en los tiempos del Antiguo Testamento y en la actualidad, se resume en una palabra: “Apartaos”.

El río Brule, que está en la frontera entre Michigan y Wisconsin, fluye por muchos kilómetros con agua clara y cristalina. En un punto determinado, el río Iron, que es cenagoso y de aguas turbias con sedimentos de minerales y barro, se junta con el Brule. Al unirse estos dos ríos, las aguas claras del Brule fluyen junto con las aguas cenagosas del Iron por una corta distancia. Al poco tiempo las aguas se mezclan en una corriente. Ahora fíjate lo que sucede: las aguas claras del Brule no limpian las aguas del Iron, sino todo lo contrario. Las aguas cenagosas del Iron contaminan toda la corriente.

De la misma manera, entrar en una estrecha relación con el mal corrompe la pureza del creyente y afecta su comunión con el Señor. Unirse a una persona incrédula, ya sea en el matrimonio o en una íntima amistad o en los negocios, es contrario a la voluntad de Dios para la vida de sus hijos. Muchos matrimonios de creyentes con no creyentes se han llevado a cabo bajo la teoría de que la persona cristiana traerá a la incrédula a los pies del Señor. La experiencia demuestra todo lo contrario. Por regla general es la persona creyente quien se aleja de Dios. Conservarse puro y lograr que un incrédulo cambie es tan difícil como mantener las aguas del Brule y del Iron separadas en el mismo canal.

Aprendamos de esta enseñanza: No hay nada común entre la justicia y la injusticia; entre la luz y las tinieblas; entre Cristo y Belial (Satanás); o el templo de Dios y los ídolos. Todo lo contrario, son totalmente opuestos. Entiende esto, y sigue las instrucciones del pasaje de hoy: “Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo” Ciertamente Jesús se relacionó con pecadores de todo tipo, pero siempre con un propósito: mostrarles el camino de la salvación. Nunca intimó con ninguno de ellos. Esta debe ser nuestra actitud. Hablarles del Señor a los incrédulos, dondequiera que se presente la oportunidad, pero recordando siempre que aunque estamos en el mundo, no somos del mundo, como dijo Jesús en Juan 17:14. Y allí mismo oró al Padre diciendo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal”.

Si eres Seguidor de Cristo, ¡evita el yugo desigual! Recuerda que tienes un lugar separado en el pueblo de Dios. Nunca consideres ningún tipo de vínculo con una persona incrédula, pues como dice la Biblia: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” (Amós 3:3).

ORACIÓN:
Bendito Dios, te ruego me des sabiduría y entendimiento espiritual para escoger correctamente aquellas personas con quien me voy a relacionar, y rechazar todo yugo que pueda afectar mi comunión contigo. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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¡¡HOY ES UN BUEN DIA PARA HACER LIMPIEZA PROFUNDA EN NUESTRO CORAZÓN!!


1 Corintios 6:19
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?"

Yo tengo un garage que me sirve de «almacén» de todas aquellas cosas que no puedo tener dentro del hogar y, francamente, hay momentos en los que me avergüenzo de abrir la puerta. No quiero que nadie vea el tiradero de cachivaches. Así que, con cierta regularidad, dedico un día para sacarlos.

Nuestros corazones y nuestras mentes se parecen mucho a eso; acumulan muchos “cachivaches”. Al convivir con el mundo, inevitable, tal vez inconscientemente, nos contaminamos con pensamientos y actitudes impías, como pensar que todo en la vida gira a nuestro alrededor, demandar nuestros derechos o reaccionar amargamente hacia aquellos que nos han herido. Rápidamente nuestros corazones y nuestras mentes ya no están limpios ni ordenados. Y aunque pensemos que podemos esconder todo ese desorden, éste al final se hará evidente.

Pablo preguntó claramente: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?” (1 Corintios 6:19). Esto hace que yo me pregunte si el Espíritu de Dios podría vivir en nuestro desordenado garaje.

Tal vez sea hoy sea necesario hacer una limpieza profunda en nuestro “Garage Espiritual” para sacar todos los “cachivaches”. Deshagámonos de todos esos pensamientos de amargura y actitudes mundanas. Vamos a meter en cajas de cartón o bolsas de basura todos esos patrones y pensamientos negativos que nos contagia el mundo. Organicemos nuestras actitudes. Llenemos nuestro corazón de la belleza que nos proporciona la Palabra de Dios; limpiémonos a fondo, y luego dejemos la puerta abierta para que todos vean lo que hay dentro!

(Lectura: 1 Corintios 6:12-20).


“Gracia y Paz”

Nuestro Pan Diario.

LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN



Orar a Dios es tener una conversación con nuestro Padre Celestial. La oración es comunicarse con Dios. Debido a que Él nos ha hecho miembros de Su familia, podemos acercarnos a Él con toda confianza, sabiendo que nos escucha y responde nuestras oraciones. La oración es mucho más que palabras.

Es una expresión del corazón hacia Dios. Es una experiencia, una relación, no una actividad. La Biblia nos enseña que Jesucristo mismo tuvo una vida de oración. No solamente Él, sino los hombres y mujeres de la Biblia que tuvieron un gran impacto entre sus contemporáneos. Eso nos enseña la importancia y prioridad que la vida de oración debe tener en nuestras vidas.

Así como los niños aprenden a hablar, los hijos de Dios podemos aprender a orar de acuerdo al patrón que Jesucristo nos enseña en Su palabra.


APRENDAMOS A ORAR:

“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal” (Lucas 11:1-4).


¿CUALES SON LOS 3 ASPECTOS BÁSICOS SEÑALADOS EN ESTA ORACIÓN?

Debemos de pedirle a Dios dándole las gracias por todo. Siempre pidiéndole que obre según su Voluntad, arrepintiéndonos de nuestra maldad y a la vez pidiéndole que nos libre de ella. El Señor Jesucristo nos da esta oración como un modelo (o ejemplo) y no para que la repitamos mecánicamente (rezar). “Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos” (Mateo 6:7).


¿A QUIÉN DEBEMOS DIRIGIR NUESTRAS ORACIONES?

Así como cuando queremos que alguien en particular nos escuche, nosotros debemos dirigir nuestras oraciones al Único que tiene potestad de contestarnos, Dios. “Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:13-14).

Nuestras oraciones debemos dirigirlas a Dios Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. En la Biblia no existe ningún caso de oraciones dirigidas al Espíritu Santo, la tercera Persona de la Trinidad. No debemos orar a ningún otro ser, ya sea animal, hombre o mujer. Los términos de la oración los establece Dios en las Escrituras, no nosotros o alguna tradición religiosa.


ASPECTOS PERSONALES PARA LA ORACIÓN:

Nuestra actitud es lo más importante cuando le oramos a Dios. No existe una forma específica de orar o alguna postura física en particular.


PODEMOS ORAR:

• De pie.
• De rodillas.
• Levantando las manos.
• Postrados.
• Sentados.

A Dios no le interesa realmente nuestra posición física, lo único que mira es la sinceridad de nuestro corazón y en base a ello es que Él responde nuestras oraciones.


¿CON QUE ACTITUDES DEBEMOS ORAR?

• Con una actitud de arrepentimiento.
• Con una actitud de confianza.
• Con una actitud de humildad.
• Con una actitud Temerosa a Dios.
• Con una actitud de Fe.


CONCLUSIÓN:

La oración es el mayor privilegio de la vida cristiana y la fuente de poder más revolucionaria que el hombre haya conocido. Si tu tomas seriamente las promesas de Dios y comienzas a apropiártelas por fe, mediante la oración, todo lo que Él te ha prometido se ira cumpliendo, comenzarán los milagros en tu camino, las multitudes serán conducidas a nuestro Señor Jesucristo a través de ti.

El mismo curso de la historia sería cambiado y tu estarías ayudando a cumplir la Gran Comisión durante tu vida en este mundo.


TE DEBES DE COMPROMETER A:

1.- Apartar un tiempo a diario para Orar.
2.- Reunirte con otros hermanos para orar juntos.
3.- Enseñarle a otros como hacerlo.

“Orad sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17).

Reto: ¡¡La oración es poderosa, nunca dejes de orar!!


“Gracia y Paz”

Vida Cristiana

sábado, 17 de agosto de 2013

ORACIÓN


ORACIÓN:

Padre santo, te ruego me ayudes a alimentar mi espíritu con tu palabra y buscar tu rostro día tras día. Dame las fuerzas para soportar las tentaciones y rechazar todo aquello que no esté de acuerdo a tu voluntad. En el nombre de Jesús, Amén.

EL DOLOR DE LA AMARGURA



1 Samuel 13:5-14
“Entonces los filisteos se juntaron para pelear contra Israel, treinta mil carros, seis mil hombres de a caballo, y pueblo numeroso como la arena que está a la orilla del mar; y subieron y acamparon en Micmas, al oriente de Bet-avén. Cuando los hombres de Israel vieron que estaban en estrecho (porque el pueblo estaba en aprieto), se escondieron en cuevas, en fosos, en peñascos, en rocas y en cisternas. Y algunos de los hebreos pasaron el Jordán a la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando. Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó”.

La amargura nunca es la respuesta apropiada para un hijo de Dios. Envenena la mente, las emociones y el espíritu. ¿Cuándo echó raíces en Saúl esta actitud de resentimiento? Veamos dos acontecimientos en su vida:

Saúl no podía ir a la batalla hasta que Samuel llegara para ofrecer el holocausto como Dios le había mandado. Pero, antes de que el profeta llegara, los hombres de Saúl se acobardaron y comenzaron a desertar, por lo que el rey tomó medidas e hizo la ofrenda sagrada él mismo. Pudo haber pensado: Esto tiene que hacerse sin demora. ¿Por qué no puedo hacerlo yo? No fue capaz de ver la necesidad de obedecer el mandamiento divino. Dios vio esto como un grave acto de rebeldía, que trajo un juicio: el reino de Saúl no duraría. Dios designaría a alguien para gobernar, en vez de los descendientes de Saúl. Imaginemos la reacción de Saúl al enterarse de que el reino no iba a pertenecer a su familia.

En la guerra contra los amalecitas, el rey Saúl dejó de obedecer, otra vez, las instrucciones del Señor. Cuando Samuel lo confrontó en cuanto a su transgresión, mintió diciendo que había obedecido. Después, sin embargo, trató de justificar su desobediencia. Su corazón no arrepentido apesadumbró al Señor, lo cual dio lugar a más juicio: él, el rey, fue esta vez rechazado por Dios (1 Samuel 15:10, 11, 26). Esto ocasionó que Saúl comenzará a amargarse, al darse cuenta de que su desobediencia le costaría el reino.

Asegúrate de llevar de inmediato al Señor tus frustraciones y tu ira. Tráelas delante de Él, y pídele que te ayude a dejarlas. Tu salud espiritual depende de eso.


“Gracia y Paz”
Meditación Diaria


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¿QUIÉN SOY EN CRISTO? ¡Soy Hijo de Dios!



Juan 1:12
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”

Aquí tenemos la maravillosa promesa de Dios de que cualquier persona que recibe a Cristo nace de nuevo y entra en la familia de Dios. Este es un nacimiento espiritual de Dios, no un nacimiento físico que depende de la naturaleza humana.

Recibir a Jesús significa creer en Su nombre. Su nombre es lo que Él es, es decir, Su persona. Jesús es Dios y hombre, Es el Cordero de Dios, nuestro Salvador, que quita el pecado del mundo. Todos los que creen en Jesús como su Señor y Salvador personal se les da el derecho de ser hijos de Dios. Todos los que creen en Cristo son espiritualmente nacidos de Dios.


“Gracia y Paz”

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¿QUIÉN ESTÁ GANANDO EN TU GUERRA?



Gálatas 5:16-17
"Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis”.

En una ocasión un anciano de la tribu Cherokee le hablaba a su nieto acerca de una batalla que se lleva a cabo en el interior de las personas. Él le dijo: "Hijo mío, esa batalla es entre dos lobos que hay dentro de todos nosotros. Uno es malvado, y manifiesta ira, envidia, avaricia, arrogancia, odio, resentimiento, mentiras, homicidios y egoísmo. El otro es bueno y siempre muestra paz, alegría, amor, bondad, humildad, generosidad, verdad y compasión." El niño se quedó callado pensando por un minuto, y luego dijo: “Abuelo, ¿cuál de los dos lobos gana?” El viejo cherokee respondió: "Aquél al que tú alimentes".

Preciosa enseñanza, la cual podemos aplicar a nuestra vida espiritual. La vida del cristiano está en un estado de guerra constante. Pero esta guerra no es contra nuestros compañeros de trabajo, nuestros vecinos, nuestros familiares o cualquier otro ser humano. Nuestra lucha es “contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). Por un lado tenemos al Espíritu Santo recordándonos las enseñanzas de la palabra de Dios y guiándonos según su perfecta voluntad; en el lado opuesto tenemos a esas potestades y huestes espirituales de maldad, las cuales usan la tendencia natural de la carne hacia los placeres del mundo para empujarnos hacia el pecado.

Desde la caída de Adán y Eva en el huerto del Edén, todos hemos nacido con una naturaleza pecaminosa y egoísta que busca su propio placer. En aquellos que no conocen al Señor no existe ningún conflicto, en ellos hay sólo una fuerza que controla sus vidas: la carne. La lucha comienza cuando aceptamos a Jesucristo como Salvador. En ese momento el Espíritu Santo entra a formar parte de nuestras vidas e inmediatamente comienza a redargüirnos, a exhortarnos, a aconsejarnos y a guiarnos en el camino que Dios quiere que tomemos. La carne, obviamente, se opone pues en su carácter egoísta detesta la disciplina y las reglas establecidas por nuestro Creador.

En la escritura de hoy, el Señor nos exhorta a “andar en el Espíritu, y no satisfacer los deseos de la carne”. Esto quiere decir que debemos seguir las instrucciones escritas en la palabra de Dios, la cual es “la espada del Espíritu” (Efesios 6:17). De esta manera viviremos una vida de santidad en la presencia de Dios disfrutando de sus bendiciones, su amor, su protección y su poder. Por el contrario, si satisfacemos los deseos de la carne nos alejaremos de la presencia del Padre y por supuesto de todas las bendiciones que de él provienen. Ahora bien, tenemos que reconocer que no es fácil vivir una vida de santidad en nuestras propias fuerzas pues somos débiles y solos no podemos. Por eso tenemos que acudir al poder del Espíritu Santo para que nos ayude.

Con ese fin, siguiendo el consejo del viejo cherokee a su nieto, debemos alimentar nuestro espíritu con una buena dosis de la Palabra de Dios y un tiempo de oración y búsqueda del Señor cada día de nuestras vidas. Y al mismo tiempo alejarnos de todo aquello que pueda alimentar los deseos de la carne. Esto requiere que seamos muy cuidadosos al escoger los programas de televisión que vemos, y los sitios del Internet que visitamos, y los libros que leemos, y los lugares a los que nos lleguemos en un momento determinado. Si hacemos todo esto, estaremos asegurando la victoria del Espíritu Santo sobre esas huestes espirituales diabólicas que sólo buscan nuestra destrucción. Y podremos disfrutar de una vida de gozo y paz, la vida en abundancia que Jesús vino a darnos (Juan 10:10).

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me ayudes a alimentar mi espíritu con tu palabra y buscar tu rostro día tras día. Dame las fuerzas para soportar las tentaciones y rechazar todo aquello que no esté de acuerdo a tu voluntad. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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viernes, 16 de agosto de 2013

ORACIÓN


ORACIÓN:

Bendito Señor y Dios, te doy gracias porque puedo llegarme a ti en momentos en que el temor y la duda me impiden obedecerte. Aumenta mi fe, y dame el valor para obedecer siempre tu palabra de manera que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

¡SIN SANTIDAD NADIE VERÁ AL SEÑOR!



Hebreos 12:14
“Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”.


Para seguir la Santidad empieza con Jesucristo, conviértete en un verdadero Seguidor, no seas solo un creyente. Él es quien te puede santificar. Habita en Cristo, para que tengas Fruto.

Juan 15:4-5
“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como la rama no puede llevar fruto por sí sola, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros las ramas. El que permanece en mí y yo en él, éste lleva mucho fruto. Pero separados de mí, nada podéis hacer”.


“Gracia y Paz”


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¿TIENES VALOR PARA OBEDECER A DIOS?



Hechos 4:5-13
“Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas, y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes; y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel: Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado, sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano. Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús”.

Pedro y Juan habían sanado a un hombre cojo de nacimiento. Esto irritó a las autoridades religiosas, las cuales se reunieron y los mandaron a buscar para interrogarlos. Lo primero que les preguntaron fue: “¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?” Esto dio oportunidad a Pedro para testificar de Jesucristo ante aquellos mismos hombres que habían sentenciado al Señor. ¿Acaso no sabía Pedro que su vida estaba en peligro al actuar de esa manera? Por supuesto que sí. Pero estaba dispuesto a enfrentarse a la misma muerte con el fin de llevar adelante la misión de predicar el evangelio a toda criatura, como les había encomendado Jesús después de la resurrección. Y dice este pasaje que “viendo el denuedo de Pedro y de Juan… se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús”.

“Denuedo” significa valor, intrepidez, determinación. Aquellos mismos hombres que huyeron despavoridos cuando fueron a arrestar a Jesús en el huerto de Getsemani y que se escondieron de los judíos por miedo a que les pasara lo mismo que a su líder, de pronto tuvieron el valor para enfrentarse a todos ellos, y hasta dar sus vidas por la causa de Cristo. ¿A que se debió tan increíble transformación en la vida de estos hombres? Antes de ascender al cielo, Jesús no sólo les dio a ellos instrucciones de lo que debían hacer, sino que les dejó la promesa de que recibirían poder cuando hubiese venido sobre ellos el Espíritu Santo (Hechos 1:8). Y esta promesa se hizo realidad el día de Pentecostés, llenando a los apóstoles de poder y de valor para llevar a cabo tan difícil misión.

En el Antiguo Testamento leemos acerca de un joven llamado Josué, el cual se convirtió en un hombre de un valor a toda prueba. Dios le asignó la tarea de tomar el lugar de Moisés, el único líder que los israelitas habían conocido y le pidió que tomara el mando de un pueblo con muy poca experiencia militar e invadiera una región de naciones enemigas con ejércitos poderosos. Y aún más difícil, Dios esperaba de él que hiciera lo que Moisés no pudo hacer: establecer al rebelde pueblo de Israel en la Tierra Prometida a la que ellos se negaron a entrar 40 años antes. ¿Qué le dio Dios a Josué que lo llenó del valor que necesitaba? Le dio instrucciones precisas y sobretodo la promesa de su santa y poderosa presencia. Dice Josué 1:9: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas".

Nosotros también tenemos las instrucciones que la palabra de Dios nos da para vivir una vida victoriosa, y tenemos el Espíritu Santo, que mora en nosotros, el cual nos da el poder, la sabiduría y el valor para llevar a cabo estas instrucciones. Sólo tenemos que establecer una íntima comunión con Dios por medio de la lectura de la Biblia y la oración diariamente. Entonces el Espíritu Santo tomará el control de nuestras vidas y podremos enfrentarnos con valor a toda situación difícil que se presente.

ORACIÓN:
Bendito Señor y Dios, te doy gracias porque puedo llegarme a ti en momentos en que el temor y la duda me impiden obedecerte. Aumenta mi fe, y dame el valor para obedecer siempre tu palabra de manera que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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