miércoles, 14 de agosto de 2013

¡Soy la sal de la tierra!



¿Quien soy en Cristo?

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres” Mateo 5:13.

Para los que vivían en el tiempo de Jesús, la sal era un elemento precioso porque se usaba no sólo para dar sabor a los alimentos, sino también para preservar la carne y el pescado de su descomposición natural. 

Casi siempre que Jesús quiere comunicar un mensaje importante, recurre a una parábola o comparación, sacado de la vida cotidiana.  En general, no explica las parábolas, porque tratan de cosas que todos conocen por experiencia.  En esta oportunidad Jesús usa el elemento de la sal bien conocido de todos.

La sal no existe para sí, sino para dar sabor.  Con la sal nos está diciendo que los “ciudadanos del Reino”, es decir, todo cristiano, tienen como misión hacer el mundo mejor a los ojos de Dios y también de los demás.  Estamos llamados a dar “buen sabor” al mundo, a ser “agentes saborizantes” para el mundo, y a ser sal para que el mundo no se descomponga o se corrompa.



“Gracia y Paz”

¿QUIEN SOY EN CRISTO?



Mateo 5:14
“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”.

La luz no existe para sí, sino para iluminar el camino. La luz nos indica la misión a la que estamos llamados:  ser “luz” en un mundo de tinieblas, luminarias reflejando la Única Luz Verdadera, que es Cristo.  Esto nos obliga a hacernos visibles, a que seamos vistos, porque fuimos diseñados para hacer brillar la luz de Cristo a través de nuestras actitudes cotidianas.

Nosotros, nuestra comunidad, no existimos para nosotros mismos, sino para los otros y para Dios. Así debe ser una comunidad, no puede encerrase en sí misma.

Jesús nos presenta esta imágen que nos recuerdan que la misión del cristiano es estar en el mundo y para el mundo, procurando cambiar lo que está mal, iluminando con la luz del Evangelio.  Esta misión no nos exige hacer cosas extraordinarias, sino a vivir la vida con la fuerza de la luz; a anunciar y testimoniar el amor, la solidaridad y la paz como fuerza que transforma la historia.

Muchos diremos “yo jamás sería capaz de ser una luz tan potente que logre iluminar a nadie”, pero podemos ser una lucecita, que unida a otros, ilumina.  Si somos como un muro de piedra, la luz no pasa.  Iluminamos con nuestras actitudes positivas, sin egoísmos ni vanidad.



“Gracia y Paz”

¿CÓMO DEBE DE SER EL NOVIAZGO CRISTIANO?



El noviazgo como se practica en la actualidad es realmente una invención humana. En la Palabra de Dios no se menciona la palabra "noviazgo", ni hay alguna referencia a una relación entre hombre y mujer o dinámica similar al noviazgo tal como se entiende ahora.

Las palabras "Novia" y "Novio" aparecen en el Antiguo Testamento para referirse a quienes contraen nupcias en una boda. En el libro de Cantares se usa la palabra "amiga", pero no es una "novia" como se conoce ahora, sino que se refiere a la esposa.

¿De dónde viene el concepto de noviazgo como se usa en la actualidad? La idea del noviazgo en el mundo surge de la preocupación de "conocer bien" a la pareja antes de tomar la decisión de casarse. Dado que el matrimonio es "para siempre" y el divorcio "una calamidad", surge entonces la necesidad de dar pasos "seguros" y establecer un periodo de "conocimiento mutuo" para evitar equivocarse en la elección del futuro cónyuge.

El "noviazgo cristiano", si es que se le puede llamar de esa manera, tiene como propósito conocer la voluntad de Dios con respecto a la futura unión definitiva de la pareja. Más que buscar "conocer a profundidad a la otra persona" (lo cual, dicho sea de paso, nunca sucede ni siquiera después de muchos años de matrimonio), el novio cristiano y la novia cristiana deben estar atentos a la voz de Dios en todo momento durante su relación de pareja.

Deben orar continuamente y buscar la voluntad de Dios y estar conscientes de que una relación de pareja que no toma en cuenta a Dios está destinada al fracaso. Cuando ambos caminan en la voluntad de Dios durante su noviazgo, no es necesario que se lleguen a "conocer completamente y a profundidad", como en el noviazgo del mundo, sino que se camina en fe y esperanza hacia el matrimonio, con la confianza de que Dios respaldará y bendecirá su relación.

¿Cómo conocer la voluntad de Dios en el "noviazgo cristiano"? De entrada hay que mencionar que un yugo desigual no es la voluntad de Dios. Esto es, si tu novia o novio no son cristianos te puedo asegurar que Dios no ve con agrado esa relación. Si quieres bendición en tu noviazgo y después en tu matrimonio busca tu pareja en el pueblo de Dios.

Claro que tu novio o novia inconversos pueden ser evangelizados a través de ti, pero tendrás el problema de asegurarte de que esa conversión sea sincera y que no lo hace por el interés personal de mantener viva su relación. Abundan los casos en que el novio o la novia inconversos aceptan a Jesús como un "requisito" para unirse en matrimonio, pero una vez que obtuvieron el objetivo de casarse jamás vuelven a pisar la iglesia.

De cualquier modo, aún cuando sea sincera su conversión, requerirás de mucha oración, ayuno y paciencia para que tu recién convertida pareja cambie paulatinamente sus costumbres y tradiciones heredadas del mundo, con el consecuente dolor que durante el proceso producirá en ti y seguramente también en el desarrollo emocional de tus hijos. De nuevo, si deseas plena bendición, busca que tu pareja sea cristiana.

Otro aspecto importante para conocer la voluntad de Dios en el "noviazgo cristiano" es el grado de paz que tú sientes en la relación. Pregúntate ¿tengo paz con mi novia(o)? ¿tengo alguna preocupación respecto al futuro de mi relación? ¿Existe algo que me perturba especialmente en ciertos momentos de mi relación? Si no sientes paz en tu relación seguramente Dios te está diciendo que no es su voluntad que continúe ese noviazgo.

No hay paz en una pareja que tiene discusiones frecuentes, arrebatos emocionales, escenas de celos para "probar la relación", o altibajos continuos. Si tu relación sufre de estos conflictos, en verdad te digo que es mejor estar solo(a) (Proverbios 21:19). Salomón le llama "amiga" y "compañera" a su amada esposa en el libro de Cantares, lo cual nos da una clave importante: los noviazgos con paz generalmente son aquellos cuyo primer acercamiento fue una relación de amistad y compañerismo.

Si no hay amistad previa a la relación de noviazgo se corre el riesgo de tener una relación basada en un sentimiento de atracción superficial, basado puramente en el deseo físico o basado en fantasías que responden a necesidades o deficiencias (o hasta frustraciones) personales a un nivel meramente emocional. Las mujeres que descalifican a sus amigos como posibles novios están desperdiciando oportunidades valiosas de tener una relación de pareja armoniosa y, sobre todo, con paz.

Aunque tu no lo creas, otro aspecto importante a considerar es la aprobación de los padres. Los padres han sido puestos por Dios como autoridad sobre los hijos mientras éstos no están casados, y son las personas más indicadas para dar una opinión al respecto. Los padres tienen experiencia en la vida y siempre buscarán lo mejor para sus hijos. La Biblia dice "¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?" (Mateo 7:9,10)

Cuando la opinión de tus padres sea contraria a la tuya, seguramente el Enemigo te dirá al oído "no los oigas, ellos qué saben!", ¡pero cuidado!, controla tu propio orgullo, no des cabida al diablo en tu mente, y no desprecies el consejo de tus padres (Proverbios 1:8); pon mucha atención a lo que ellos digan, pues allí hay dirección amorosa y respuestas sinceras a tus interrogantes sobre si es voluntad de Dios mantener tu noviazgo.

¿Hay bendición en tu relación de noviazgo? ¿Hay provisión material y espiritual? ¿Dan pasos hacia adelante como pareja en el camino de Dios, o van para atrás? ¿Hay un crecimiento espiritual en su andar juntos? ¿Su relación los lleva a obedecer más a Dios, a acercarse más a Él o hay presiones de una de las partes para desobedecerle y alejarse? Estos son buenos indicadores para saber la voluntad de Dios en tu noviazgo.

Finalmente, el "noviazgo cristiano" mira el corazón de la otra persona, no los aspectos superficiales. Pregúntate qué es lo que te atrae de tu pareja: ¿su aspecto físico, su posición social o amistades, su estilo de vida, su ministerio, su fama, su dinero?, ciertamente éstas son cosas superficiales y temporales, que tarde o temprano se acabarán. Busca las cosas que perduran y que resisten el paso del tiempo, fíjate antes que nada que tu pareja ame a Dios con todas sus fuerzas y que honre a sus padres, pues su amor a Dios y a sus padres seguramente se reflejará en un amor sincero y fiel hacia ti.

Tu también ama a Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, así Él bendecirá tu relación de noviazgo y ambos tendrán las prioridades correctas. "No sacrifiques obediencia por comunión", que aplicado al noviazgo sería: "no sacrifiques la obediencia a la Palabra de Dios por tener una mejor comunión con tu pareja".

Por ejemplo, si dejaras de ir a la iglesia porque tu novia quiere que pasen "más tiempo juntos", entonces estarías sacrificando la obediencia por la comunión, y te aseguro que esa situación no traerá bendición a tu vida, ni salud a tu relación de pareja. Si amas a tu novia(o) más que a Dios, entonces ten por seguro que tarde o temprano perderás a la persona que tanto amas. Pero si ambos aman a Dios, entonces podrán caminar juntos, porque las prioridades serán las correctas en sus vidas y podrán tener una verdadera comunión de pareja. Observa antes que nada dónde está el corazón de tu pareja, pues te dará un buen indicio de la voluntad de Dios.

Todos estos aspectos los podemos ver en la historia de Isaac y Rebeca (Génesis 24), aunque claro la Biblia nos muestra en ese relato un caso extremo, pero muy revelador. Ninguno de los dos se conocían antes de unirse, pero para ellos lo importante era la voluntad de Dios. Rebeca fue dócil y obedeció la voz del Señor, y accedió a dejar a su familia y el mundo que le rodeaba para ir con el mensajero de Abraham, quien antes de ver la belleza física de la muchacha tomó en cuenta su buen corazón, pues ella no solamente le dio de beber a él, sino a todos sus camellos sin que él se lo pidiera.

Ambos eran de la misma parentela (del mismo pueblo de Dios) y ambas familias estuvieron de acuerdo en esa unión. Hubo bendición material y espiritual en todo tiempo. Cuando Isaac vio a Rebeca y la llevó a la tienda de su madre, dice la Biblia que "la amó", esto es que se enamoró de ella. En estos tiempos parecería una locura: ¿Cómo fue que se enamoró de ella sin conocerla? Ah! Dios es sabio y conoce todas las cosas y puso amor en ellos.

Así que no temas, Dios nunca te dará una pareja que no ames, Él conoce tus preferencias y anhelos mejor que tú, Él siempre te dará lo mejor para ti y cubrirá, inclusive, todos los demás aspectos de atracción física y afinidad. Si buscas al Señor y su voluntad en tu relación de noviazgo, Él te mostrará el camino, solamente debes estar atento a su voz.

Con todo esto no quiero decir que un "noviazgo cristiano" es aquel que carece de problemas, y que todo es perfecto y de color de rosa, mucho menos cuando se llega al matrimonio. Pero si los dos ponen en primer lugar a Dios y buscan su voluntad, ustedes mismos sabrán qué hacer con respecto a su noviazgo y tomarán la mejor decisión para sus vidas. Recuerda, tu decisión para casarte con tu novia(o) no debe depender de cuánto conoces a tu pareja, sino cuánto conoces de la voluntad de Dios sobre tu relación de noviazgo.

Así podrás ir hacia el matrimonio con confianza, seguridad, sin incertidumbres ni temores, y podrás ver la bendición en tu hogar, en tus hijos y en todo lo que Dios te permita vivir en el futuro.



“Gracia y Paz”
Noviazgo y Matrimonio

LAS MISERICORDIAS DE JEHOVÁ SON NUEVAS CADA MAÑANA



Lamentaciones 3:22-23
“Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad”.

La piedad de Jehová es nueva cada mañana, y yo soy feliz, porque estoy seguro de que uso la parte que tengo asignada cada día. Estoy agradecido por un nuevo y fresco comienzo todos los días.

Jehová desea la misericordia, no el sacrificio. Cuando cometemos errores, no quiere nuestro sacrificio. Jesús es el único sacrificio que alguna vez fue necesario. Quiere que nosotros admitamos nuestros errores, nos arrepintamos, y recibamos el perdón y la gracia. Cuando otros cometen errores y nos lastiman o nos ofenden, quiere que nosotros les demos misericordia y no requiramos sacrificios de ellos. Esto significa que no trataremos de hacer que la gente sienta culpa o pague por sus errores, sino que, en cambio, les daremos el regalo de la misericordia, así como nosotros mismos recibimos ese don de Dios.

Que seamos sabios para dar gracia hoy, porque ninguno de nosotros sabe cuánta misericordia necesitaremos mañana. Aprendamos a dar y recibir misericordia regularmente. Dejemos que la misericordia sea un estilo de vida para nosotros.


“Gracia y Paz”

Vida Cristiana

LO QUE LA INFALIBLE PALABRA DE DIOS NOS ANTICIPA



Apocalipsis 6:5-6
“Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano. Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino”.

En todo el mundo los alimentos de primera necesidad han experimentado alzas en sus precios sin precedentes en los últimos años. Los lácteos, el arroz y el pan son los que mas demanda tienen y son los que mas han tenido las mayores alzas de precios entre los productos comestibles. Los fuertes incrementos se repiten en servicios básicos, como agua, gas licuado y electricidad, los que registran alzas jamás vistas.

Los precios de los alimentos están por las nubes por culpa de factores tan variados como las sequías que padecen algunos países; las inundaciones en otros; Las duras heladas en otros más y la masiva producción de etanol en Estados Unidos y Europa para evadir el encarecimiento del petróleo; lo que provoca todo esto que muchas frutas y verduras adquieran el rango de verdaderos "lujos".

Este lóbrego panorama, no es más que una antesala de lo que se avecina a la tierra. Como en otras ocasiones ya lo hemos dicho y aún en medio de críticas, el juicio de Dios se aproxima a pasos agigantados.

El texto de Apocalipsis que encabeza este artículo, nos predice un período de escasez de alimentos básicos y un alza increíble de los precios. El denario era el salario diario de un obrero, lo que nos permite dimensionar el costo de la vida que habrá en ese período. Un obrero podrá comprar una mínima porción de alimentos básicos solo por el día, mientras que productos de segunda necesidad como “el vino y el aceite” solo serán reservados para los poderosos de este siglo. Y si las personas carecen de medios para comprar pan, ¿de dónde podrán comprar vino y aceite? Lo que esta ocurriendo hoy en el mundo, donde los alimentos y los servicios de primera necesidad van en una constante alza en sus precios, ¿no nos debería hacer meditar en lo que la infalible Palabra de Dios nos anticipa?

Todo lo que acontece, la violencia inusitada, la guerra por el poder, las amenazas de guerra entre las grandes potencias, el acelerado calentamiento global, las sequías, las inundaciones, los terremotos, las ondas polares, la extinción de especies marinas, y un exagerado incremento del costo de la vida, son solo una antesala de lo que se avecina. Si los hechos analizados y profetizados por la Biblia en el Apocalipsis se están manifestando con tanta nitidez ¿cuanto más cerca esta el día del anhelado arrebatamiento de la iglesia? ¡Ven Señor Jesús!

“Gracia y Paz”

Profecía 

martes, 13 de agosto de 2013

LA ORACIÓN ES UNA NECESIDAD



Lucas 18:1-8
“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar, diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre. Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario. Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre, sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia. Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto. ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”

A muchos cristianos de hoy, siempre que piensan en orar les da pereza, no quieren hacerlo; así como los discípulos de Jesús, muchos aun cuando están orando se duermen… caen rendidos de sueño.

Cuando Jesús fue a orar al Monte Getsemaní llamo a Pedro, a Juan y a Jacobo para que le acompañaran a orar pero se quedaron dormidos, y Jesús los despertó (Marcos 14:34-40). Los ojos de los discípulos estaban cargados de sueño, no habían podido orar tan solo una hora. Así pasa hoy a la gran mayoría del pueblo evangélico, saben que en la oración esta la bendición y la victoria, pero no pueden orar ni siquiera una hora. Todos deberíamos de saber que en la oración esta la manifestación de la presencia de Dios pero nos da sueño, nos dormimos en la oración. Que difícil es orar —Dicen algunos—, que duro es orar —dicen otros— ¿para qué orar?,— la mayoría no le encuentra sentido a la oración. Pero una de las razones principales por la cual esto sucede es por lo que el hombre no ha entendido lo que el Señor habló, es lo que esta en la palabra de Dios en Lucas 18:1 —LA NECESIDAD DE ORAR—

El pueblo cristiano, el hombre, la Iglesia moderna no va a la oración por que no es una necesidad para ellos, sienten que no lo necesitan y por eso no la buscan, por eso no oran. Jesús enseña acerca de la NECESIDAD de orar, la oración no es una carga, no es una imposición… es una NECESIDAD. La Necesidad es aquello que nunca alcanza a ser suplido, es aquello que por más que se tenga, nunca es suficiente, siempre se necesita más. Es como el alimento, comemos porque es una NECESIDAD, aunque comamos mucho por la mañana tenemos que comer otra vez en la tarde y otra vez en la noche… alimentarse es una de la muchas necesidades del ser humano que nunca se sacia.

La respiración es la razón a la necesidad de oxigeno del cuerpo, respiramos porque lo necesitamos, y por mas que respiremos, tenemos que seguir haciéndolo, hay que respirar sin cesar por que es una necesidad vital para subsistir. Asimismo, Jesús enseña que la oración es una necesidad. Pero el Cristiano moderno no ora, por que cree que NO tiene la necesidad, se siente autosuficiente, se siente grande, se siente fuerte, se siente que es capaz de cualquier cosa y por lo tanto no tiene necesidad de buscar al Creador en oración.

Tenemos que hacer de la oración una necesidad, es la necesidad del Alma de estar con Dios, ésta solo se suple orando, aunque no se suple de por vida. Orar debe ser una de las primeras necesidades del hombre. Así como lo es el oxigeno, así como lo es el agua, así como lo es lel alimento, así es la oración… primordial y esencial para la vida del cristiano. Recordemos lo que le pregunta el Maestro a Pedro: — ¿no has podido Velar una hora?—

Hagamos de la oración una gran necesidad y veremos la bendición, de que oraremos y buscaremos del poder y la presencia de Dios sin descanso, sin fronteras, sin limites… y Dios hará maravillas en nosotros, se nos manifestará, se nos revelará, podremos verlo, conocerle y enamorarnos más de El, pero recordemos que en la medida que oremos y lo hagamos, en esa misma medida crecerá nuestra gran NECESIDAD de orar y por ende… nuestras bendiciones.


“Gracia y Paz”


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viernes, 9 de agosto de 2013

¿DEVUELVE TU BIEN POR MAL?



“Devolver mal por bien, es actuar como Satanás, Devolver mal por mal, es actuar como las bestias, Devolver bien por bien, es actuar como los hombres, Devolver bien por mal, es actuar como un hijo de Dios”

Es preferible ser humillados y perder desde el punto de vista humano, pero complacer a nuestro Señor y disfrutar de Su victoria en nuestro corazón…

Romanos 12:14-21
“Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”.

Mateo 5:38-48
“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses”.

Mateo 5:43-48
“Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.


“Gracia y Paz”


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ACCIÓN DE GRACIAS



En la Biblia encontramos incontables ocasiones en las que Dios nos invita a ser agradecidos con ÉL. He aquí solo algunos versículos relacionados con la Acción de Gracias. Le pido a nuestro Eterno Dios que éstos nos ayuden a reflexionar sobre las muchas razones por las que tenemos que darle gracias cada día.

Deuteronomio 8:10 
"Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado"

Salmo 100:4 
"Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre"

Salmo 107:22 
"Ofrezcan sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con júbilo"

Colosenses 1:12 
"...con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz..."

Colosenses 3:15 
"Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos"

1 Tesalonicenses 5:18 
"Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús"



“Gracia y Paz”

¡¡SI ERES CRISTIANO, QUE SE TE NOTE!!



"Si alguien no puede ser un Cristiano en el lugar donde se encuentra, no puede ser un Cristiano en ninguno otro lugar". Esta cita es muy reflexiva, y muchos Cristianos la deberían de meditar.

Cuantas veces te has encontrado con compañeros de trabajo, de escuela o en cualquier lugar donde tu te desenvuelves en tu diario vivir y has visto personas que jamás pensaríamos que son Cristianos evangélicos y… ¡lo son! Pero tu nunca viste que se estuvieran comportando como tales en ese momento. Muchos Cristianos evangélicos se avergüenzan de serlo o les incomoda o les preocupa lo que la gente piense de ellos.

¿Cuantos jóvenes quieren estar a la moda y comportarse como sus amigos y amigas lo hacen en la calle, pero cuando están en casa, con Papá y Mamá, son "Cristianos"?

¿Cuantos hombres y mujeres actúan como una persona común para llamar la atención de una mujer o de un hombre que les agrada, pero cuando la persona que les agrada ya no esta en frente de ellos entonces vuelven a ser "Cristianos"?

¿Cuantas personas salen de sus empleos los viernes en las tardes y se van a convivir con sus amigos o amigas, a tomarse la cervecita, pero cuando llegan a su casa son nuevamente "Cristianos" y el domingo ya están listos para ir a la iglesia?

Los ejemplos son inagotables, pero es una realidad, desafortunadamente es el diario vivir de muchos “Cristianos”.

Como dice la cita al principio, debemos de ser Cristianos en todas partes, si no podemos serlo en un lugar determinado, no podremos serlo en ningún otro lugar. No permitamos, ni nos apartemos de la bendición de Dios simplemente por agradar a los demás. No vivamos con la gente, vivamos con Cristo y para Cristo. Que solo nos importe lo que Dios piense de nosotros y no la "gente" de nosotros. La salvación para nuestras almas y nuestras vidas nos la dará Dios y no "la gente".

Si eres Cristiano o Cristiana ¡¡que se te note!! con un buen comportamiento en todo momento y en todo lugar. No se trata de ser legalistas, ni de ver al diablo en todas partes, es solo cuestión de cuidar la moral y nuestro testimonio de vida Cristiana; cuidar nuestra conducta y vocabulario. Recordemos que estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Le pertenecemos solo a Dios porque fuimos comprados a precio de sangre por medio del sacrificio redentor de Jesucristo.

Puedes ser feliz y disfrutar la vida al máximo, puedes pasarla bien, pero todo con la mesura de un hijo o hija de Dios.

Como siempre me he preguntado: ¿Si Jesús regresara en este momento, le agradaría verme y encontrarme haciendo lo que estoy haciendo ahora mismo?

Proverbios 6:16-19
“Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, La lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, El que siembra discordia entre hermanos”.

Recuerda siempre: ¡¡Si eres Cristiano que se te note!!


“Gracia y Paz”




miércoles, 7 de agosto de 2013

¿TIENES TU EL VIRUS: MORBUS SABBATICUS?



MORBUS SABBATICUS es una enfermedad del alma muy común en los miembros de la Iglesia y ataca repentinamente el domingo por la mañana y los días que hay estudio bíblico por la tarde, el hermano o hermana no siente ningún síntoma, hace sus tareas, cumple con su trabajo, va al mercado a hacer sus compras, va de visita o de paseo, no importa si está lloviendo, come bien, duerme bien, pero cerca de la hora de ir a la Iglesia le ataca el virus, su ánimo decae, se siente mal, le duele el cuerpo, cree que tiene fiebre y que necesita descansar y continúa hasta que el servicio ha terminado o un poco antes. 

Cuando su familia regresa de la Iglesia ya le encuentran mejor. ¡Grande Milagro! Esto se repite cada semana, el paciente puede hacer de todo durante toda la semana, se siente en forma para hacer de todo, no siente ningún malestar, su espíritu se siente alegre, ríe, goza, disfruta de la vida, ve la televisión, lee el periódico o alguna revista, nada hace presagiar que esté enfermo. Pero cuando llega las 9.00 a.m. del Domingo o las 6.00 p.m. de los demás días, el virus empieza a atacar y el ciclo de la enfermedad se repite.


Características peculiares de esta enfermedad:

1.- Solo ataca a los miembros de la Iglesia.
2.- Nunca aparece en otros días de la semana.
3.- Los síntomas pueden variar en cada caso, pero no quitan el apetito ni el sueño.
4.- Nunca permanece por más de unas horas en esos días.
5.- Generalmente empieza a atacar al jefe de la familia o a la esposa y contagia a toda la familia si no se cura a tiempo.
6.- Ninguno llama a un médico para atender este caso.
7.- Es grave y fatal para el alma, todas sus víctimas están en el infierno.
8.- No hay remedio humano para este mal, lo único recomendado por Dios es un sincero arrepentimiento, confesar los pecados y humillarnos ante Dios. Suplicar su gracia.
9.- El nuevo nacimiento y el sacrificio de Cristo es el antídoto.
10.- Es una plaga peligrosa y barre con miles cada año, llevándoles prematuramente a la destrucción.


RECOMENDACIONES:

Si alguno padece esta grave enfermedad, que recurra inmediatamente a Jesucristo, él no permitirá que esta enfermedad le ataque y le destruya.


¡¡Prevenir es lamentar!!



“Gracia y Paz”

ORAD SIN CESAR



1 Tesalonicenses 5:17
“Orad sin cesar”

Esta porcion de la escritura podría ser muy confusa. Obviamente, este mandato no puede significar que debemos estar en una postura de cabeza inclinada y ojos cerrados durante todo el día. El apostol Pablo no se refiere a NOo dejar de hablar, sino a una actitud de conciencia de Dios, y rendición a Dios que llevemos con nosotros todo el tiempo. Cada momento despiertos, es para vivirse en la conciencia de que Dios está con nosotros y de que Él está activamente involucrado y comprometido con nuestros pensamientos y acciones.

Cuando nuestros pensamientos se vuelven hacia la preocupación, el temor, el desánimo y el enojo, debemos consciente y prontamente convertir cada pensamiento en oración y cada oración en acción de gracias. En su carta a los filipenses, Pablo nos ordena dejar de estar ansiosos y en su lugar, “sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” (4:6). Él enseñó a todos los creyentes en Colosas a “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias.” (Colosenses 4:2). Pablo exhortó a los creyentes efesios a ver la oración como un arma para usarse en la lucha de batallas espirituales (Efesios 6:18). Un famoso predicador, describía la vida cristiana de oración, diciendo que es “Como los caballeros de antaño, siempre en guerra, que no siempre cabalgaban veloces sobre sus corceles, con sus lanzas en riestre para derribar al adversario; pero siempre con sus armas listas, para usarlas con prontitud… Esos formidables guerreros, con frecuencia dormían con su armadura puesta; de igual manera, cuando durmamos, hemos de mantener el espíritu de oración, para que si despertásemos por la noche, podamos todavía estar con Dios”.

A lo largo del día, la oración debe ser nuestra primera respuesta ante cada situación inquietante, ante cada pensamiento de ansiedad, ante cada tarea indeseable que Dios nos mande. La falta de oración ocasionará que dejemos de depender de la gracia de Dios y en su lugar dependamos de nosotros mismos. La oración continua es, en esencia, dependencia del Padre y comunión con Él.

Para los cristianos, la oración es como el respirar. No tienes que pensar en respirar, porque la atmósfera ejerce presión en tus pulmones y te fuerza a respirar. Es por ello que es más difícil sostener tu respiración que respirar. Similarmente, cuando nacemos en la familia de Dios, entramos a una atmósfera espiritual donde la presencia y la gracia de Dios ejercen presión o influencia en nuestras vidas. La oración es la respuesta normal a esa presión. Como creyentes, todos hemos entrado en la atmósfera divina para respirar el aire de la oración. Sólo entonces podemos sobrevivir a la oscuridad del mundo.

Desafortunadamente, muchos creyentes sostienen su respiración espiritual por largos períodos, pensando que unos breves momentos con Dios son suficientes para permitirles sobrevivir. Pero tal restricción de su consumo espiritual es causada por deseos pecaminosos. De hecho, cada creyente debe estar continuamente en la presencia de Dios, constantemente respirando Sus verdades, para funcionar plenamente.

Por ser la nuestra una sociedad libre y próspera, es más fácil para los cristianos sentirse seguros por suponer –en vez de depender de— la gracia de Dios. Muchos creyentes se muestran satisfechos con las bendiciones físicas y tienen pocos deseos de bendiciones espirituales. Habiéndose vuelto tan dependientes de sus recursos físicos, ellos sienten poca necesidad de recursos espirituales. Cuando los programas, métodos o dinero, producen resultados impresionantes, existe una inclinación a confundir los éxitos humanos con bendiciones divinas. De hecho los cristianos pueden comportarse como humanistas prácticos, viviendo como si Dios no fuera necesario. Cuando eso sucede, desaparece la añoranza apasionada por Dios y el anhelo por Su ayuda, así como Su fortalecimiento. Por este común y gran peligro, Pablo urge a los creyentes a “Orar sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17) y a “perseverar en la oración” (Colosenses 4:2). La oración continua, persistente, incesante, es una parte esencial de la vida cristiana y surge de la dependencia de Dios.



“Gracia y Paz”

¿ESTÁS USANDO EL PODER QUE HAY EN TI?


Mateo 5:13-16
“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”.

Hace varios años un fuego destruyó un edificio en cuyo interior había varias toneladas de hielo. Investigaciones posteriores concluyeron que, aunque el edificio contenía miles de galones de agua, en realidad no causó ningún efecto en el fuego, pues el agua no se encontraba en estado líquido. Muchos cristianos tienen un problema similar. No obstante de ser bendecidos con toneladas de recursos para testificar, y para servir y para enfrentarse a todo tipo de problemas, actúan como si estuvieran en estado de “congelación” y no pueden utilizar esos recursos.

En el pasaje de hoy, Jesús dice que nosotros somos sal y luz, pero nos advierte del peligro de que la sal puede desvanecerse y la luz puede apagarse o permanecer oculta. La sal como condimento no es útil a menos que esté en contacto con la comida y se mezcle con ella. Entonces dará sabor a los alimentos insípidos o realzará el sabor de aquellos que tienen poco sabor. Jesús nos llama a “condimentar” la sociedad en su nombre mezclándonos con aquellos que no han probado el “sabor” del evangelio. La luz se hizo para que fuese visible a todos. Los “Cristianos anónimos”, los “creyentes secretos”, como muchos, tienen que dejarse ver y deben resplandecer con la luz de Cristo entre aquellos que viven en tinieblas. Este es el corazón del evangelio de Cristo.

Justo antes de la ascensión a los cielos, Jesús comisionó a los discípulos para que predicaran el evangelio por todo el mundo. Con ese fin les dio autoridad y poder diciendo: “Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:17, 18). El poder para hacer todas estas cosas nos ha sido dado a los cristianos por medio del Espíritu Santo que mora en nosotros. Así les prometió Jesús a los apóstoles en Hechos 1:8: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. Después de recibir esta promesa, los discípulos se retiraron a un lugar aparte, y allí “perseveraban unánimes en oración y ruego”, dice Hechos 1:14. Hasta que, habiendo permanecido juntos en ese mismo espíritu, por primera vez se manifestó el Espíritu Santo, llenando con su poder a todos los que allí se encontraban. A partir de ese momento, los apóstoles predicaron con denuedo la Palabra de Dios, sanaron enfermos, echaron fuera demonios e hicieron muchas señales que glorificaron el nombre de Dios.

Si tú has aceptado a Jesucristo como tu salvador, tienes dentro de ti ese poder maravilloso, dice Efesios 1:13-14. Depende de ti que esté “congelado” si vives una vida de indiferencia espiritual, o activado si te entregas con pasión a la búsqueda de una íntima comunión con el Señor por medio de la constante oración y la lectura de la Biblia cada día de tu vida. Entonces podrás utilizarlo para predicar el evangelio, para hablar a otros de la salvación a través del sacrificio de Cristo, para alumbrar a los incrédulos por medio de tu testimonio, para sanar enfermos y echar fuera demonios en el nombre de Jesús, para enfrentarte a los problemas de la vida y obtener la victoria, para que en todo lo que hagas sea glorificado el nombre del Señor.

ORACIÓN:
Padre santo, te doy gracias por el poder que has depositado en mí. Te ruego me ayudes a desarrollarlo al máximo para que yo pueda usarlo cada día de mi vida para llevar adelante tus planes y que tu nombre sea honrado y glorificado. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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¿QUE HA PASADO CON EL CELO DE LA IGLESIA ACTUAL?

    
Apocalipsis 3:19
“...sé, pues, celoso, y arrepiéntete”

Cuando apreciamos la profundidad bíblica de la palabra “celo”, lejos de la definición egoísta y atrofiada de los hombres, descubrimos los ingredientes de un sentimiento santo, abnegado, diligente y con un alto concepto de fidelidad. Dios es celoso por naturaleza; así se expresa de sí mismo al momento cuando revela sus mandamientos en Éxodo 20:5.

Dios demanda exclusividad. El nos anhela celosamente (Santiago 4:5) y cuando su intimidad, su santidad o sus estatutos son traspasados, afrentados y transgredidos, su naturaleza celosa y santa, se levanta como el fuego.

Cristo, siendo Dios hecho carne, manifestó el furor de su celo santo en aquel memorable episodio cuando expulsó violentamente a los cambistas y sinvergüenzas que habían convertido el templo de Dios en cueva de ladrones: “dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume” (Juan 2:16-17).

Como vemos, el carácter santo de Dios, contempla aquel celo inherente, que se levanta y se manifiesta a veces estruendosamente. Es la impresión y aquel sello de santidad y exclusividad que Dios, también nos ha compartido por medio de su Santo Espíritu.

Pero ¿qué ha pasado con el celo de la iglesia actual? ¿Acaso no hemos estado contemporizando con el pecado y con el error? ¿Nos hemos hecho compañeros de la condescendencia, y cual avestruces hemos escondido la cabeza frente a la apostasía que furiosamente se ha levantado por todos estos años? Sin duda, es el pavor a pagar el precio de la verdad.

Así es amados hermanos. La iglesia actual esta adormecida. Ha perdido la capacidad de asombro, y lo mas grave, ha perdido el celo de Dios. A nadie le alertan las costumbres, ideas o filosofías extrañas que pululan en medio del pueblo de Dios. Hemos perdido el celo de Dios. Estamos conviviendo entre lo neutral, lo tibio y lo relativo. Pero el llamado y la demanda de Dios para este tiempo, es tan solemne y preciso; es tan elevado y absoluto, que no resiste análisis.

Amados, arrepintámonos y seamos celosos. El amor de Dios conlleva necesariamente el celo por lo amado, y de ninguna manera tiene como ingrediente aquel “amor” forjado en el corazón humano, lleno de levadura y miel, tan pregonado por la cristiandad actual.

“Gracia y Paz”

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PERDONAR, ES PONER UN PRISIONERO EN LIBERTAD, Y DESCUBRIR QUE EL PRISIONERO… ERAS TU…



Mateo 18:21-35
“Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete. Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas”.


“Gracia y Paz”