domingo, 3 de marzo de 2013

JUSTIFICACIÓN VERDADERA



Romanos 3:23-26
“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús”.

La muerte de Jesús fue fundamental para el plan de salvación de Dios. La Biblia nos dice que el Hijo del Hombre tuvo que ser levantado en una cruz, para que todos los que pongan su fe en Él como su Salvador personal, puedan ser salvos (Juan 3:14, 16) La cruz fue esencial para que fuéramos redimidos y tuviéramos una relación personal con Él por toda la eternidad.

Cada uno de nosotros ha violado la ley de Dios, y la justicia exige que suframos el castigo. Cuando trabajamos para el Señor y le servimos fielmente, queremos que Él sea justo recompensándonos. Pero ¿qué pasa cuando pecamos contra Él? Tenemos una deuda de pecado que hay que pagar, y porque Dios es perfecto y justo, Él no puede simplemente pasar por alto las transgresiones —hay que hacer expiación por ellas.

Para que podamos tener una relación personal con Dios, tiene que haber una manera para que el hombre, imperfecto y manchado por el pecado, pueda acercarse al Creador santo, perfecto. Por eso, el Padre celestial proveyó un sustituto: ­a su Hijo Jesucristo­ quien tomó sobre sí mismo nuestro castigo. Si aceptamos ese pago hecho a nuestro favor, Dios nos declara inocentes, reconciliándonos así con Él, para que podamos disfrutar de una relación correcta con el Señor para siempre (Romanos 8:6, 10). No hay justificación aparte de la sangre de Jesucristo.

Ser justificado significa ser declarado “no más culpable”. Con su muerte en la cruz, Jesús pagó el precio por nuestra reconciliación. Por medio de su sangre, ahora somos santificados. Si aceptamos este regalo, disfrutaremos de la comunión con el Todopoderoso, ahora y por la eternidad.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿ESTÁS PECANDO CONCIENTEMENTE?



Lucas 12:42-48
“Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes. Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse, vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá”.

Todo padre o madre que ha criado hijos entiende que enseñar disciplina y obediencia a los niños es una difícil y constante batalla. Sabemos que nuestros hijos o nietos prueban nuestras reglas, y con frecuencia nos desafían. Ellos saben que no deben mirar ciertos programas de televisión, ni quedarse despiertos hasta muy tarde, ni usar un tono de voz irrespetuoso, ni pelear con sus hermanos, ni decir mentiras. Pero lo hacen. Muchas veces nosotros actuamos de igual manera con nuestro Padre celestial. Sabemos lo que es bueno y lo que es malo. Hemos leído la Biblia. Hemos sentido en nuestro corazón la convicción del Espíritu Santo. Sabemos que “eso” está mal, y por lo tanto no debemos hacerlo. Pero lo hacemos. Así actuaron Adán y Eva en el paraíso. ¿Acaso no sabían ellos que no debían comer el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal? Claro que lo sabían. Pero lo hicieron.

El rey David sabía que no debía desear una mujer casada, mucho menos cometer adulterio al acostarse con ella. Pero lo hizo. Aun más, él sabia perfectamente que matar es pecado, pero cometió homicidio con el esposo de esa mujer. Tiempo después, David fue confrontado por el profeta Natán. Entonces reconoció su pecado y se arrepintió de todo corazón. Fiel a su palabra, Dios lo perdonó, pero David tuvo que pagar las consecuencias de su caída, pues el hijo producto de su adulterio enfermó gravemente, y a los siete días murió (2 Samuel 12:14).

Una cosa está clara en la Biblia: todo pecado tiene malas consecuencias. El pasaje de hoy nos dice que “aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes”. Adán y Eva pecaron concientemente, y fueron echados del huerto del Edén, y se perdieron todas las bendiciones que recibían diariamente de Dios. De igual manera David, además de sufrir por la muerte de su hijo, se perdió bendiciones que Dios tenía preparadas para él. Natán le enumeró a David todo lo que el Señor le había dado, y entonces le dice: “Y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más” (2 Samuel 12:8). ¡Dios tenía planeado bendecirle mucho más! Seguidamente el profeta le ratifica a David la causa de sus desdichas: “¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos?”

El pasaje de hoy dice también que “el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco”. Aquel que sin conocer la voluntad de Dios comete pecado, también recibirá castigo aunque menor. Es decir, no hay excusas para el que peca. De una manera u otra el pecado nos aleja de Dios y sus bendiciones. Conocer la voluntad de Dios debe ser una prioridad en todo creyente que desea agradar a su Padre celestial. Esto sólo se consigue por medio de la lectura de la Biblia diariamente. Y una vez conocemos su voluntad debemos orar pidiendo las fuerzas para llevarla a cabo en nuestro diario vivir.

En algún momento nuestra naturaleza humana nos hará caer en pecado. Pero la Biblia dice que “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Y Dios cumple su promesa cuando nos arrepentimos de todo corazón. Hagamos todo lo posible por ser como “aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así”. Entonces disfrutaremos de muchas bendiciones.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me capacites para conocer tu voluntad y ayúdame a llevarla a cabo cada día de mi vida. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

¿PUEDES TÚ AMAR COMO DIOS TE AMA?



Tito 3:4-7
“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna”.

¿Cómo y cuándo se manifestó la bondad y el amor de Dios? Cuando envió a su hijo Jesucristo para que muriese en la cruz en lugar de cada uno de nosotros. Y ese amor de Dios manifestado en la entrega de su único hijo por la redención de cada uno de nosotros, es tan infinito, tan imposible de describir con palabras, que el apóstol Juan simplemente pudo escribir: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). ¿Cómo describir el amor de un padre que sacrifica a su único hijo por salvar a aquellos que lo rechazaron desde un principio?

Y de esta manera Dios nos exhorta a amar a los demás. En el Sermón del Monte, Jesús dice a sus discípulos: “Oísteis que fué dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo 5:43-44). Es muy fácil que amemos a nuestros hijos, o a los que han sido buenos con nosotros. Pero, ¿amar a los que nos han herido? Jesús nos exhorta a amar de esta manera porque primero él dio el ejemplo. En los momentos más difíciles y dolorosos de su vida, mientras sufría el indescriptible dolor de la crucifixión, Jesús clamó al cielo, diciendo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). Este es el verdadero amor, aquel que hace que nos olvidemos de nosotros mismos y pensemos primero en los demás.

Ahora bien, el verdadero amor no se limita a expresarlo con palabras solamente, sino que implica acción. Debemos amar como amó el buen samaritano (Lucas 10:25-37), que es el amor en acción elevado a su máxima potencia. Es un amor que abarca a todos, al cónyuge, a los hijos, vecinos, compañeros de trabajo. Incluye a quienes resulta fácil amar y a quienes resulta difícil amar. Y alcanza aún a las personas que nos han ofendido, que nos han herido, que nos han calumniado, que nos han hecho daño de cualquier forma imaginable. Si queremos ser como Jesús, debemos amar como él amó. Jesús miró a las multitudes y se compadeció, y sintió amor por cada uno. Su amor abarcó al mundo entero, a toda la raza humana, desde el comienzo de los tiempos hasta el final de los mismos. Su amor no conoció ni términos ni límites y nadie fue excluido. Del más bajo pordiosero al más encumbrado monarca, desde el más despiadado pecador hasta el más puro santo, su amor los incluyó a todos en un gran abrazo.

La Biblia nos habla de un hombre de mucha fe llamado Esteban el cual, siendo apedreado por una turba de judíos enfurecidos, en medio del terrible dolor de las pedradas, “lleno del Espíritu Santo”, de rodillas, muriendo, clamó a gran voz diciendo: “Señor, no les tomes en cuenta este pecado” (Hechos 7:54-60). Palabras similares a las expresadas por Jesús en la cruz del Calvario. ¿Cómo es posible sentir tanto amor como para desearles el bien a aquellos que nos están causando dolor? Solamente el Espíritu de Dios obrando en nuestras vidas puede producir semejante fruto.

Llegar a amar a alguien como Dios nos ama, sobretodo si nos ha herido, es imposible para nosotros, pues nuestra miserable y egoísta naturaleza carnal nos lo impide. Pero si nos hacemos el propósito de obedecer a Dios, y amarlo y servirle como nos dice su palabra, entonces el Espíritu Santo producirá en nosotros su fruto, y seremos capaces de amar más allá de nuestras fuerzas. Para ello es necesario que busquemos el rostro del Señor en oración cada día de nuestras vidas, y leamos su Palabra y meditemos en ella, y la apliquemos a nuestras vidas.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, reconozco que por mis propias fuerzas nunca podré amar a los demás como tú deseas que los ame. Lléname de tu Santo Espíritu, y que en mí se manifieste su fruto para que yo pueda amar aún a aquellos que me han herido u ofendido. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

“BIEN, BUEN SIERVO Y FIEL; ENTRA EN EL GOZO DE TU SEÑOR”



Marcos 8:36
“Porque ¿qué aprovechará al hombre, si granjeare todo el mundo, y pierde su alma?”

A veces cuando un hombre rico se muere, la gente se hace la pregunta: ¿Qué tanto dejo? ¿Medio millón? ¿cinco millones?, Etc. Y la respuesta absoluta es: “LO DEJO TODO.’’ Y así es. ¿Qué tanto vamos a dejar tu y yo cuando dejemos esta vida? Tenemos unos pocos años en este mundo y luchamos, sudamos, planeamos en tener dinero y placeres y luego… Nos vamos. ¿Pero a dónde? ¿Y qué tanto vamos a dejar? ¿Y qué es el provecho de todo nuestro sudor, trabajo, y preocupaciones? Ahora tenemos que presentarnos ante el trono de Dios y darle cuenta de cómo gastamos nuestra vida y tiempo en la tierra. No importa si fuéramos ricos, o pobres, si teníamos la fama, los placeres, etc. Lo único que importará en ese evento es ¿que hicimos con la vida? y ¿si tuvimos a Cristo como nuestro Señor y Salvador? Porque ¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?

Recibe a Cristo, vive por él y para él y para el día del juicio puedes anticipar estas palabras: “Bien, buen siervo y fiel; entra en el gozo de tu señor.”

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

CONOCIENDO AL PADRE



Job 22:21
"Amístate ahora con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien".

Cuando no conocemos a una persona tenemos una opinión, y después de conocerla tenemos otra opinión. Así es con los que no conocen a Dios. Algunos creen que Él no es razonable. Él dice, “Ven, déjanos razonar” (Isaías 1:18). Algunos creen que Dios demanda demasiado.

¿Qué pide Jehová Dios de ti?: “…solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8). Que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y le sirvas con todo tu corazón y con toda tu alma”. Algunos creen que Él esta ansioso por castigarnos. “Dios guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado” (Éxodo 34:7). Algunos creen que nunca los castigara. “de ningún modo tendrá por inocente al malvado” (Éxodo 34:7). Pero en realidad, ¿cómo es Dios? Para contestar eso, solo tienes que mirar a Jesús. Él dice, “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Tienes que llegar al Padre por medio de Jesús. Cuando te arrepientes de tus pecados y recibes a Cristo como tu Señor y Salvador, entonces también vas a conocer al Padre.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

sábado, 2 de marzo de 2013

ORACIÓN



Amante Padre celestial, reconozco que por mis propias fuerzas nunca podré amar a los demás como tú deseas que los ame. Lléname de tu Santo Espíritu, y que en mí se manifieste su fruto para que yo pueda amar aún a aquellos que me han herido u ofendido. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

jueves, 28 de febrero de 2013

ORACIÓN





Bendito Dios, por favor ayúdame a identificar todo aquello que no está de acuerdo con tu santa palabra, y dame las fuerzas para rechazarlo. Por Cristo Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

¿ESTÁS DECAYENDO ESPIRITUALMENTE?



Romanos 16:17-18
“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos”.

Uno de los cuadros que el pintor Leonardo da Vinci se tardó más en pintar fue el de la Última Cena. Una leyenda cuenta que él tenía en su mente una imagen de cada uno de los personajes, así que se dio a la tarea de encontrar modelos adecuados. Al primero que encontró fue el que representaría a Jesucristo. Era un joven de muy buena apariencia, el cual emanaba gran fuerza espiritual. Después, poco a poco fue encontrando el modelo apropiado para cada uno de los apóstoles. Pasaron varios años, y el cuadro estaba aún incompleto. Sólo le faltaba un personaje, Judas Iscariote. Leonardo pensaba que debía ser alguien que representara la más baja mezquindad, alguien que al verlo provocara una sensación de repulsión. Después de una larga búsqueda, finalmente lo encontró en una prisión. Este era un hombre despreciable, al cual habían condenado a muerte por una larga cadena de graves delitos. Era un reflejo de lo más bajo a lo que podía llegar un ser humano.

El pintor se presentó a este hombre. "¿Sabes quién soy?", le dijo.
- ¿Quién no lo sabe? Tú eres el maestro Leonardo.
- Te necesito para que seas modelo de una de mis pinturas, le propuso Da Vinci.
- ¿Y qué cuadro estás pintando?
- El de la Última Cena.
- ¿Y qué personaje seré yo?
- Serás Judas Iscariote.

Aquel hombre guardó silencio y bajó la cabeza. Y de repente empezó a llorar desconsoladamente. Lentamente levantó la mirada hacia el pintor mientras le decía con el dolor reflejado en su rostro: "¡Leonardo! ¿No me reconoces? Yo soy aquél con el que iniciaste ese cuadro… hace muchos años”. Ayer Cristo... ¡Ahora Judas! ¡Qué enorme caída en el aspecto espiritual!

Cuando el Espíritu Santo se manifestó de manera poderosa el día de Pentecostés, los apóstoles y los que junto con ellos esperaban la promesa del Señor “fueron todos llenos del Espíritu Santo”, dice Hechos 2:4. Entonces Pedro se dirigió a todos los judíos que estaban reunidos en aquel lugar, y les habló de la salvación a través de la muerte y resurrección de Jesús, y los exhortó a que se arrepintieran de sus pecados y se bautizaran. Y dice la Biblia que “los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (Hechos 2:41-42). De esta manera comenzó la iglesia de Cristo en la tierra. Las enseñanzas de Jesús, aun frescas en las mentes de sus discípulos, se llevaban a cabo fielmente, y se transmitían a las demás iglesias que surgían en diferentes ciudades.

Lamentablemente el enemigo no tardó en atacar la naciente iglesia. Varios años más tarde, el apóstol Pablo escribió una carta a la iglesia en Roma, de la cual es parte el pasaje de hoy. Aquí les habla de un grupo de individuos que estaban causando “divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido” Han transcurrido casi dos mil años desde que se escribió esa carta, y en la actual iglesia de Cristo podemos encontrar circunstancias que nos muestran un deterioro aun mayor en la calidad espiritual de la misma. Poco a poco la iglesia ha ido siendo cada vez más tolerante ante actitudes inmorales, las cuales son condenadas por la palabra de Dios.

Sin duda hay un claro descenso espiritual en la iglesia en relación a los principios cristianos que se suponen practiquen y prediquen. ¿Hasta dónde vamos a llegar? Es difícil saberlo. Pero está muy claro el fin que espera a los que siguen esta decadencia espiritual. Jesús dice en la carta a la iglesia en Efeso: “Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” (Apocalipsis 2:5). Como miembro de la iglesia de Cristo, cada creyente debe analizar su propia actitud a la luz de la Biblia y rechazar todo aquello que no esté de acuerdo a la voluntad escrita de Dios.

ORACIÓN:
Bendito Dios, por favor ayúdame a identificar todo aquello que no está de acuerdo con tu santa palabra, y dame las fuerzas para rechazarlo. Por Cristo Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla”

¿ES SUFICIENTE LA SALVACIÓN?



Romanos 14:7-12
“Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”.

Hay personas que no obstante de haber puesto su fe en Jesús como Salvador personal de sus vidas, siguen viviendo en rebeldía contra Él. ¿Por qué dicen seguir al Hijo de Dios pero se niegan a servirle?

La respuesta es que la salvación es solamente el primer paso. El destino eterno de cualquier persona que recibe a Jesucristo está sellado para siempre —irá al cielo. Pero la salvación no garantiza una vida piadosa o fructífera aquí en la Tierra.

La voluntad del Padre celestial es que vivamos bajo el señorío de su Hijo. Eso significa que debemos someternos a Jesús como el único que está a cargo de nuestra vida. Las decisiones de cada día y el liderazgo de aquellos que están bajo nuestro cuidado, están en última instancia en las manos de Dios, no de nosotros; Cristo nos da guía y dirección. Aunque algunas veces cometeremos errores, tenemos que recordar que la gracia de Dios es para personas imperfectas.

El problema es que normalmente queremos darle a Dios dominio solamente sobre ciertos aspectos de nuestra vida. Por ejemplo, muchos queremos que se aparte de nuestras finanzas, agendas y carreras. Pero, cuando nos encontramos en la cama de un hospital, ¿quiénes de nosotros le diría a Jesús que se desligara de nuestra salud? Por tanto, hazte esta pregunta: ¿Es Jesús el Señor de mi vida, o no?

La experiencia de salvación ocurre una sola vez, pero la vida cristiana continúa, porque el señorío de Jesucristo sigue. Habrá un momento cuando todo creyente deberá reconocer que el Hijo de Dios vino para más que salvarnos. Vino para ser el Dueño de nuestra vida, para nuestro bien y para su gloria.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

“LA PAZ QUE SOBREPASA TODO ENTENDIMIENTO”



Santiago 3:18
“Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz”.

Jesús es el Príncipe de la Paz. Nunca iba a caballo con la espada en la mano contra sus enemigos. Piénsalo. No hay ninguna religión en el mundo que diga; “Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen” (Mateo 5:44).

Así como Jesús es el Príncipe de la Paz, también produce la paz en la vida de los que de verdad le siguen y obedecen su palabra. Él dice, “La paz os dejo, mi paz os doy”.

¿Has experimentado tú la paz que viene cuando Cristo entra en nuestro corazón? Él nos da “la paz que sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7). Experimenta esta paz tú mismo.

“Gracia y Paz”
Un versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 27 de febrero de 2013

ENFRENTANDO LA ADVERSIDAD



Job 19:25-27
“Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo; y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí”.

Job afrontó varias pruebas y adversidades. Entre las crisis que enfrentó está: 1) la pérdida de todas sus posesiones; 2) la muerte de sus siete hijos y sus tres hijas; 3) y una lamentable y terrible enfermedad.

De Job, Dios dice “no hay otro como él en la tierra, varón  perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:8). Job era “perfecto” (en hebreo significa “completo”), también era “recto” (en hebreo quiere decir “derecho”),  temeroso de Dios y apartado del mal.

“Los sabeos tomaron y mataron a los criados a filo de espada... fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores y los consumió... los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada... un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron” (Job 1:15-19). Allí fueron muertos sus siete hijos y sus tres hijas en un instante con la fuerza de la naturaleza y las fuerzas humanas, Job había perdido todas sus posesiones.

Y otra vez Jehová dijo a Satanás: “¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa? Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.  Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí él está en tu mano; mas guarda su vida” (Job 2:3-6). Podemos notar que Satanás no puede hacer nada si Dios no se lo permite.

En cierta ocasión cerca de doscientos médicos cristianos se reunieron para hacer un estudio en cuanto a la terrible enfermedad de Job. Lo primero que encontramos es “una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza” (Job 2:7), tenía una inflamación y úlceras, estaba todo lleno de llagas. “Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron de este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.  Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo” (Job 2:11,12); dice que había desfiguración de la piel y del rostro, y sus dedos se habían doblado.

Había pérdida de apetito, lo que quiere decir es que estaba adelgazando (Job 3:24). Esta condición le llevó a una depresión (Job 3:25). Nos dice que habían gusanos en los intestinos, o sea tenía la piel como la de elefantiasis (Job 7:5). Tenía dificultad en la respiración, era como un asma (Job 9:18). Tenía amorotamiento en los párpados (Job 16:16). También tenía aliento fétido, debido a los gusanos en los intestinos, toda la pudrición, todo lo que estaba allí y todo lo que salía (Job 19:17). La pérdida de peso la encontramos en Job 19:20 y en Job 30:20 dice que había un dolor que no cesaba, no había medicamento para calmarlo, que era de continuo. En Job 30:30, dice que toda la piel estaba ennegrecida y pegada a los huesos, la piel se le estaba cayendo, no resistía la picazón y se rascaba con tiestos y se sacaba los pedazos de piel.

Job se decía: ¿Por qué estoy sufriendo, por qué esta depresión, por qué esta desfiguración en mi rostro, por qué esta inflamación, por qué todas estas úlceras, por qué estos gusanos en los intestinos, por qué todo este dolor que no cesa y no se acaba, por qué todos estos males?  A pesar de todos los inconvenientes él declara algo muy importante: “Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo” (Job 19:25).

Desde el principio hasta Abraham habían transcurrido 2000 años; de Abraham a Cristo, otros 2000 años; y de Cristo hasta aquí, han transcurrido 2000 años más; y son 6000 años, pero hay algo que Dios dice que ha de acontecer y que nosotros lo estamos esperando. Yo oí en un documental que decía que en el 2012 venía una catástrofe sobre el mundo, y eso decían los científicos; nosotros no creemos en fechas porque la Biblia nos dice: “Pero del día y la hora nadie lo sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre” (Mateo 24:36). Pero la profecía maya decía que el fin del mundo seria en el 2012, lo cual nunca creímos; pero se está confirmando algo que está por acontecer mientras hay muchos que están dormidos, mientras hay muchos que están dejándose mecer en la hamaca de los cambios de principios, de los cambios de moral, de los cambios de doctrina, meciéndose de un lado para el otro.

Job decia: “Yo sé que le veré, yo sé que se levantará sobre el polvo”. Job no sabía muchas cosas, no sabía el por qué de su proceso de tanto dolor, de tanto sufrimiento. Nosotros no sabemos porque el dolor ya ha llegado a nuestra vida, a algunos de una manera, a otros le ha llegado de otra forma. Tal vez una prueba, o una situación incomprensible que no ha sido aceptada, pero Job siguió hacia adelante, enfrentándose a la adversidad.

Job decía: “Yo sé que también me levantará”. Job recibió golpe tras golpe como ninguno, sin embargo, sabía que nuestro redentor vivía. Él sabía que todos sus amigos terrenales le habían abandonado; así nosotros, a veces nos sentimos abandonados por todos, sentimos que se nos cierran puertas, pero hay algo que debemos saber, que ¡nuestro Redentor vive!

Job también sabía que en medio del abandono, el Redentor estaba allí, sabía que su Dios vivía en el Cielo, que tenía el control, que Dios era bueno, sabía que Dios era fiel. Hay cosas que nosotros debemos saber: que nuestro Dios es fiel y es verdadero. Él tampoco conocía porque fue desnudado de toda su comodidad terrenal, no conocía cómo había sido aplastado hasta el polvo de tanto dolor, no lo sabía, pero lo que sí sabía era que ¡su Redentor vivía!

Desconocemos lo que esto significara para Job, esta afirmación: “Y al fin se levantará sobre el polvo” (Job 19:25); ¿que sería lo que Job veía cuando expresa esto? Luego dice: “Y después de desecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios” (Job 19:26); eso es como lo que nos dice en Hebreos 10:20, leemos: “Por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”. La carne es el velo que oculta la visión de Dios del espíritu del hombre, es como cuando Moisés quería ver a Dios, no se podía permitir, Dios es Espíritu, pero Él se cubrió y se puso un velo de carne, para que él pudiera ver el hombro; la carne del Redentor incluso tuvo que ser desgarrada como velo antes de que se abriera la entrada para nosotros y damos gloria a Dios porque ese velo fue rasgado y hoy podemos ver al Señor.

“Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti” (Job 42:2); Job sabía que Dios era grande, Omnipotente, Omnisciente, y es como dice el Salmo 19:1, leemos: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El universo está en las manos de Dios y bajo su control; Él lo gobierna todo, el firmamento, las galaxias, las estrellas, todo, absolutamente todo está en sus manos y esto es posible. El libro de Job sobrepasa a los Salmos en teología de la naturaleza cuando vemos en los capítulos 38 al 41.

En Job 42:5 dice: “De oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven”; y allí él expresa en el capítulo 42:6: “Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza”; es la consecuencia natural que está frente a Dios y que sabe que no es nada. En los versos 7 y 8 de ese capítulo 42, encontramos que cuatro veces se dirige a Job como “mi siervo Job”, él estaba asechado por sus amigos, esto, del verso 10 al 17 de este mismo capítulo 42, encontramos la recuperación de todas las cosas y quitando Jehová la aflicción de Job.

Él oró por sus amigos, los cuales no eran tan buenos amigos, pero Dios aumentó al doble todas las cosas que él poseía y dice que llegaron los hermanos y las hermanas, incluso los vecinos y empezaron a celebrar. Todos los que antes le habían conocido comieron juntos y se hizo una fiesta y todos le consolaban, es decir, que tuvo momentos que estaba desconsolado, pero llegó el momento del consuelo después de enfrentarse a la adversidad. Todos le dieron una pieza de plata y un anillo de oro, o sea que todavía lo enriquecieron más, y el postrer estado de Job fue más grande que el primero. Se le multiplicaron las ovejas, los camellos, los bueyes, las asnas, las hijas fueron las más hermosas, dice la Biblia que Jehová le devolvió todo, porque Dios restaura.

A pesar de haber perdido todas sus posesiones y estar en las más terribles adversidades, Job dijo algo muy convincente e importante: “Yo sé que mi Redentor vive”.

“Gracia y Paz”
Impacto Evangelístico 

LAS PROPIEDADES CURATIVAS DEL BRÓCOLI Y EL TOMATE



Estudios recientemente publicados en Inglaterra por el Instituto de Investigación en Alimentos en Reino Unido demuestran que relativamente bajas cantidades de vegetales crucíferos en la dieta (brócoli, coliflor, repollo), unas pocas raciones por semana, puede reducir el riesgo de cáncer de próstata y el riesgo de que el cáncer localizado se vuelva más agresivo. Esta actividad anticancerígena también actúa contra el cáncer de mama, pulmón y colon.

Según este estudio el brócoli actúa activando genes que previenen el desarrollo de los tumores y desactiva otros genes que promueven la expansión del tumor.

Las crucíferas como el brócoli y la coliflor contienen indol-3-carbinol y sulforafano sustancias que tienen efectos antioxidantes y anticancerígenos.

El brócoli también se recomienda en los casos de fibromialgia y lesiones por virus del papiloma humano.

Por otro lado, un equipo de científicos de la Universidad de Warwick, en Inglaterra, han concluido que ingerir brócoli puede revertir los daños cardiovasculares que ocasiona la diabetes en los pacientes.

Los científicos de Warwick observaron que un componente de este vegetal, llamado sulforafano activa una proteína en el cuerpo llamada 'nrf2', que protege las células y los tejidos gracias a las enzimas antioxidantes. De esta forma, las enzimas protegen los vasos sanguíneos y reducen en gran medida las moléculas causantes de los daños cardiovasculares, lo que disminuye el riesgo de dolencias. De hecho, ya se había relacionado al brócoli y sus propiedades con la disminución del riesgo de sufrir infartos o derrames cerebrales, aunque no de una forma tan precisa como la que han llegado en Warwick y que han plasmado en la revista 'Diabetes'.

Una investigación realizada en el Instituto del Cáncer Roswell Park demostró que el brócoli y otros vegetales crucíferos como col, coliflor, col de Bruselas o repollo podrían ayudar a los fumadores a prevenir el cáncer de pulmón aunque sus efectos beneficiosos son superiores en los exfumadores. Los investigadores dividieron sus descubrimientos según cuatro subtipos de cáncer de pulmón y descubrieron que la mayor reducción del riesgo se daba entre pacientes con carcinoma de células pequeñas o escamoso. Estos dos subtipos están más asociados con el tabaquismo más intenso.


El tomate y el licopeno

Por su parte, los tomates son ricos en sustancias con propiedades anticancerígenas, que conducen a la formación de carotenoides como el licopeno, compuestos que protegen a las células de los efectos de la oxidación. El licopeno es un poderoso antioxidante que previene la aparición de diversos tipos de cáncer, especialmente de próstata, pulmón y estómago.

Estudios realizados en la Universidad de Illinois muestran que cuando se ingieren en un mismo plato brócoli y tomate, se consigue un efecto aditivo, que es debido a que los componentes anticancerígenos de cada una de estas hortalizas actúan en diferentes rutas combatiendo el cáncer.

La siguiente bebida es rica en antioxidantes y sustancias que protegen al organismo humano de los efectos cancerígenos de los contaminantes presentes en los alimentos, el ambiente y nuestro propio organismo. Tómela todos los días en ayunas. El efecto protector contra el cáncer lo puede fortalecer aún más consumiendo brócoli durante el almuerzo o la cena dos o tres veces por semana.


Ingredientes:

1. Un vaso o 250cc de jugo de tomate
2. Una tasa de brotes de brócoli crudas o cocidas al vapor por 3 minutos.
3. Una manzana mediana con cáscara.

Agregar si lo desea el jugo de medio limón ácido y medio chile dulce o morrón. La manzana se puede sustituir por una tasa de trozos de zanahoria y/o apio. Preferentemente use vegetales de cultivo orgánico en esta receta. Esta receta es para dos personas.


Preparación:

Mezcle todos los ingredientes y licue por tres minutos o hasta que la mezcla este homogénea. Si desea una consistencia más líquida agregue más jugo de tomate. Tome en ayunas todos los días.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“Gracia y Paz”
La Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: GeoSalud 

ANDEMOS EN EL ESPÍRITU, ESPERANDO LA VENIDA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO



1 Tesalonicenses 5:14
“También os rogamos, hermanos, que amonestéis á los que andan desordenadamente, que consoléis á los de poco ánimo, que soportéis á los flacos, que seáis sufridos para con todos”.

La palabra ocioso en el griego se refiere a los soldados que salían de la línea en marcha, o fuera del orden. Como hermanos cristianos tenemos que animarnos unos a otros, o amonestarnos si fuera necesario. Debemos dar apoyo a los que sufren, y a los que tienen dudas, o pena, o apuros, pero también es necesario corregir a tu hermano a veces. Sobre todo, en cualquier forma que nos tratamos, que todo sea hecho con un espíritu de amor fraternal. Pero si tu hermano anda desordenadamente, no según la doctrina de Cristo, hay que amonestarle de acuerdo con la enseñanza de Pablo. Sobre todo, andemos en el espíritu, esperando la venida de nuestro Señor Jesucristo. Él dice, “He aquí, yo vengo pronto.’’

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

VESTIDOS PARA LA BATALLA



Efesios 6:13-18
“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”.

Es importante que cada mañana nos vistamos para enfrentar el clima o las actividades del día, y lo mismo es cierto espiritualmente.

Dios nos ha dado, por su gracia, lo necesario para hacer frente a todas las dificultades.

Primero: Debemos ceñirnos con el cinturón de la verdad —de quiénes somos en Cristo— santos con el poder sobrenatural que nos da el Espíritu de Dios que está en nosotros.

Segundo: Cuando seamos tentados a vivir con ira, temor o insatisfacción, la coraza de justicia puede desviar esas “flechas”, dándonos el poder para responder de una manera agradable a Dios.

Tercero: El calzado de la paz nos ayuda a mantenernos de pie, plantados firmemente en la serena voluntad del Señor.

Cuarto: La fe, que ofrece la protección de Cristo contra los dardos de Satanás, es comparada con un escudo del tamaño de una puerta. La fe es también lo que nos trajo la salvación, cuando nuestra vieja manera de pensar fue sustituida por otra diferente. Por consiguiente, con el yelmo de la salvación nos ponemos la mente de Cristo, que nos da discernimiento y sabiduría.

Y, por último, tomemos la espada del Espíritu para que podamos combatir las mentiras de Satanás con la verdad de la Palabra de Dios.

No podemos saber con exactitud lo que enfrentaremos cada día, pero la Biblia nos advierte que se está librando una batalla espiritual. No salgas hasta que estés vestido para la lucha. Y antes de levantarte, permite que tu primera oración incluya la aplicación, paso a paso, de la armadura de Dios.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria