martes, 16 de enero de 2018

Salmo 4:1


David conocía perfectamente que Dios es justo y que él nos hace justicia frente a las situaciones injustas que nos tocan vivir, sobre todo cuando otras personas nos afligen injustamente. Es una buena oración para realizar cuando estamos siendo hostigados, calumniados o atacados injustamente: “Señor hazme justicia”, algo injusto es algo en lo que Dios actuará a favor de la vida de los que creen y esperan en Él. No tengas dudas que el Señor te hará justicia, si actúas en obediencia y con buena conciencia, el Señor te hará justicia ante tus adversarios. David pide misericordia sabiendo que el Señor ya lo ha librado muchas veces de sus angustias, el Señor desea ayudarnos y librarnos por eso David clama con fe y certeza. Así debemos clamar, confiando y esperando en la justicia y la misericordia de Dios.


¡Gracia y Paz!

jueves, 2 de noviembre de 2017

1 Juan 3:1


“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él” (1 Juan 3:1).

Aunque la vida nos dé mil motivos para renunciar, Dios nos da mil motivos para seguir adelante.  En Cristo somos más que vencedores, podremos estar de rodillas pero nunca derrotados.

La verdadera identidad de nosotros los creyentes está respaldada en el esfuerzo y la valentía de proseguir la carrera, cuya meta es Cristo.

Debemos afirmar en nuestras vidas la verdadera identidad que proviene del amor de Jesús, lo cual lograremos cuando nos acerquemos con fe y humildad en nuestro corazón. Su amor es todo. Él nos da identidad cristiana, nos pone un nombre sublime y un título de realeza, como ser llamados hijos de Dios. Vivamos conforme a su amor, disfrutemos la dignidad que nos otorga y sobre todo, encaminémonos día a día en esa nueva identidad que recibimos, a causa del amor de Jesús que fluye hacia nosotros.

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

martes, 15 de agosto de 2017

1 Crónicas 16:34


¿Sabes cuáles deberían de ser las palabras claves en nuestra vida?

Hay dos palabras claves en la vida del cristiano. Son: “por favor” y “muchas gracias”. Estas palabras denotan a una persona que es inclinada a hacer el bien a su prójimo y reconocer lo bueno que es nuestro Dios. Al considerar su bondad podemos encontrar un motivo más para agradecerle y esta bondad se refleja al menos en tres aspectos.

En primer lugar dar gracias por su constante provisión en nuestro hogar, siendo Él nuestro proveedor. La segunda razón es su permanente protección, ya que vivimos en un mundo violento, injusto, plagado de enfermedades y gente perversa. Pero su mano está con nosotros. En tercer lugar, su eterna bondad, se refleja en la promesa de darnos la salvación eterna. Si realmente nos damos cuenta de la importancia de recibir la Salvación, nos daremos cuenta que hay motivos más que suficientes para ser agradecidos usando cada día las palabras mágicas de nuestra vida en Jesucristo.

“Aclamad al Señor, porque él es bueno, porque su misericordia es eterna” (1 Crónicas 16:34).


¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

miércoles, 9 de agosto de 2017

Juan 8:4-5




“… le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?” (Juan 8:4-5).

Tal vez te resulte muy fácil juzgar a las personas por sus errores, sin embargo, como creyentes no fuimos llamados a ser jueces sino instrumentos de amor y misericordia, ayudando a quien lo necesita. Se seas como los fariseos, sino muestra lo que has recibido de parte de Dios. ¡Ama como has sido amado!


¡Gracia y Paz!


Miguel Ángel Veizaga

martes, 8 de agosto de 2017

Gálatas 5:19-21


¿NO PUEDES Resistir la presión del entorno? 

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5:19-21)

Resistir la presión del medio social requiere tener mucha fuerza. La sociedad actual ha cambiado la escala de valores. Lo malo, ya no es malo. Hoy, todo es relativo para que todos tengan sus espacios y derechos sin importar lo amoral o las tendencias inmorales. Porque para la sociedad actual, la inmoralidad ya no existe.

Ver a jóvenes fieles en la iglesia cada día, adorando a Dios, me llena de esperanza al ver que la batalla no está perdida para ellos, porque su caminar es fuerte y seguro.
Este pasaje bíblico traza el contraste de forma muy clara, de cuál es la manera de vivir que debe haber en el creyente lleno del Espíritu de Dios y la del que está dominado por la naturaleza humana.

Hay grandes diferencias humanas en aquellos que ha tomado la decisión de vivir en el espíritu, alejando sus conflictos morales de vivir en la carne.


¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

martes, 25 de julio de 2017

Lucas 19:8-9


¿La curiosidad mató al gato?

La Biblia relata la vida de un hombre llamado Zaqueo que era jefe de los cobradores de impuestos, era una persona que tenía riquezas y vivía sin carencias. No obstante que tenía todo, él sentía una falta en su corazón que debía ser llenada de amor. Zaqueo no era del agradado de las personas porque se aprovechaba de ellas.

Un día cuando Jesús estaba pasando por la ciudad de  Zaqueo quiso ver quien era Él. ¿Has escuchado el dicho que dice: La curiosidad mató al  gato?  Estoy seguro que sí, muchas veces es mencionado en momentos cuando alguien es entrometido en lo que no le concierne. En esta oportunidad la curiosidad de Zaqueo no lo mató, es más, por causa de esto la salvación llegó a su casa y su vida fue transformada para bien.

“Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham” (Lucas 19:8-9).

La curiosidad de este hombre lo llevó a subirse a un árbol, ahí fue donde Jesús lo vio y le dijo que era necesario que  Él entrara en su casa. Hoy necesitas hacer un poco  de esfuerzo porque el Señor  quiere entrar a tu corazón para cambiarlo y limpiarlo, sé un curioso de las cosas de Dios y de su palabra porque eso no te matará; sino te dará vida eterna.
  
“Porque el que me halle, hallará la vida, Y alcanzará el favor de Jehová” (Proverbios 8:35).


¡Gracia y Paz!
         

Miguel Ángel Veizaga