martes, 31 de mayo de 2016
lunes, 30 de mayo de 2016
Mateo 24:37-39
Mateo 24:37-39
“Más como en los días de Noé, así será la
venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban
comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé
entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a
todos, así será también la venida del Hijo del Hombre”.
¿ERES UN ESPOSO HUMILDE?
1. Un esposo humilde tiene su corazón abierto a Dios y
trata de seguir sus mandamientos.
2. Un esposo humilde primero escucha a Dios para dirigir
a su familia.
3. Un marido humilde tiene consideración y compasión con su
esposa. Hace que ella se sienta especial en su convivencia diaria. Es respetuoso
y cariñoso, siempre viendo la manera de honrar a su esposa como el regalo más
preciado de Dios. Su humildad se eleva por sobre su orgullo.
4. Un esposo humilde se apresura a admitir que no lo sabe
todo y consecuentemente valora la opinión y el consejo de su esposa. Antes de
tomar una decisión importante, lleva a su esposa en oración a su Padre
celestial pidiendo sabiduría y dirección.
5. Un esposo humilde ve a Jesús como modelo de humildad
que lo lleve a la obediencia. “Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí
mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!” (Filipenses
2:8).
6. Un esposo humilde ora y lucha de rodillas contra el
enemigo en nombre de su familia. Lo hace entendiendo su responsabilidad de
representar a Dios en su hogar. Su actitud hacia Dios todopoderoso influye
fuertemente en su esposa y en la actitud de sus hijos hacia el Señor. Confía totalmente
en el Señor y lleva a su familia a hacer lo mismo.
¿Qué está pasando en tu corazón? ¿Qué clase de marido
eres: orgulloso o humilde? ¿Estas bajo a autoridad de Cristo o bajo la
autoridad del maligno? Si has aceptado tu posición como el líder espiritual de tu
hogar, participa con tu esposa como herederos del don gratuito de la vida.
Aprende a amarla como el Señor la ama. Admite tus errores, pide su perdón por
tu mal comportamiento, sírvela con amor y respeto, como debe de ser, para la
gloria de Dios.
“El Señor me dijo:” Ve y ama a tu esposa de nuevo…. Ámala
como el Señor ama” (Oseas 3:1).
La Biblia nos enseña: “Confía en el Señor de todo
corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él
allanará tus sendas” (Proverbios 3:5-6).
¡Gracia y Paz!
Boyd Bailey
Revisado y editado por Carlos Martínez M.
1 Juan 2:15
Romanos 13:12-14
“La noche está avanzada, y se acerca el día.
Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.
Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en
lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor
Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”.
¡Gracia y Paz!
sábado, 28 de mayo de 2016
Salmo 138:8
Salmo 138:8
“El Señor cumplirá su propósito
en mí; Tu misericordia, oh Señor, es para siempre; No desampares la obra de tus
manos”
Todos sueños y
planes a futuro, y si queremos verlos realizados es necesario esforzarse y
trabajar duro hasta verlos cumplidos; pero no sólo se trata de un esfuerzo
físico sino también de entregar a Dios estos sueños.
¿Has incluido a Dios en tus
planes? Solamente Él sabe qué es lo mejor para ti, cuando planifiques algo
habla con Dios a cerca de ello y ten por seguro que te irá bien, porque sus
pensamientos son más altos que los nuestros.
¡Gracia y Paz!
Ruth Mamani
viernes, 27 de mayo de 2016
Isaías 25:8
Isaías
25:8
“Él
destruirá la muerte para siempre; el Señor DIOS enjugará las lágrimas de todos
los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra, porque
el SEÑOR ha hablado”.
La biblia dice
que “Hay tiempo de llorar, y tiempo de
reír” (Eclesiastés 3:4). ¿Lloraste hoy? ¿Estas llorando de dolor, de
frustración, de desesperación? Recuerda que nada es para siempre. De hecho, no
llorarás para siempre.
Las pruebas
y el dolor que estás viviendo tienen un propósito y Dios no se equivoca. Él ha
visto tu llanto y hoy quiere que levantes tu cabeza, quiere que confíes, ¡quiere que CREAS!
Juan
11:40
¿No
te he dicho que si crees,
verás la gloria de Dios?
¡Gracia y
Paz!
jueves, 26 de mayo de 2016
Efesios 4:27
Efesios 4:27
“Ni deis lugar al diablo…”
¿Cuántas veces las mentiras de satanás han logrado que
dudemos de las promesas de Dios y nos ha engañado para que tropecemos con el
pecado? ¿Cuántas veces, incluso, nos ha hecho que pongamos cualquier cosa antes
que a Jesús? Quizás vengan a tu mente varios momentos en los que has fallado.
Realmente el diablo a muchos nos ha engañado, pero para ser completamente
honestos fuimos nosotros quienes decidimos escucharlo a él y no a Dios.
Adán y Eva caminaban todo el tiempo con Dios, hasta que
la serpiente los engañó para que comieran el fruto prohibido y pecaran.
Abraham, amigo de Dios, pecó con su esclava para que le diera un hijo aunque
Dios ya le había prometido un heredero propio con su esposa Sara. David fue
tentado para adulterar con Betsabé y terminó cometiendo asesinato. Varios reyes
de Israel fueron arrastrados por una profunda idolatría que negaba por completo
a Dios, etc. La lista de personas engañadas para ir en contra de las obras de
Dios es interminable.
Muchos años después, Jesús fue llevado por el Espíritu
Santo al desierto para ayunar, entonces el príncipe de las tinieblas se acercó
para tentarlo, pero Jesús respondió con firmeza usando la escritura (Lucas
4:1-13). Si Jesús, siendo el Hijo de Dios, no usó argumentos propios para
contrarrestar las mentiras de satanás, sino que en cada respuesta empleó la
Palabra Viva de Dios, cuánto más nosotros debemos tener la misma actitud en el
momento de enfrentar sus engaños y maquinaciones.
No se nos olvide que satanás anda como león rugiente
viendo a quien devorar (1 Pedro 5:8). Sus mentiras siempre tratarán de
engañarnos, pero si nos resguardamos en Cristo y usamos la espada del Espíritu,
que es la palabra de Dios, seguro venceremos.
Santiago 4:7
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de
vosotros”.
¡Gracia y Paz!
martes, 24 de mayo de 2016
viernes, 20 de mayo de 2016
¿ESTAS VIVIENDO TU VIDA AL MÁXIMO, O SÓLO ESTÁS SOBREVIVIENDO?
¡VIVE LA VIDA AL MÁXIMO!
Mateo 6:27
“¿Y quién de
vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?”
¿ESTAS
VIVIENDO TU VIDA AL MÁXIMO, O SÓLO ESTÁS SOBREVIVIENDO? Puedes morirte de preocupación, pero no conseguirás vida al
preocuparte.
"La preocupación afecta la circulación, el corazón, las glándulas y todo el sistema nervioso. No existe nadie que muera por agotamiento, pero si hay muchas personas que se han muerto de preocupación”.
"La preocupación afecta la circulación, el corazón, las glándulas y todo el sistema nervioso. No existe nadie que muera por agotamiento, pero si hay muchas personas que se han muerto de preocupación”.
Vivimos en
tiempos donde la gente se preocupa por cuánto tiempo vivirá. Esa es una
práctica dañina porque puedes morirte de preocupación, pero no conseguirás vida
al preocuparte.
Jesús dijo que la preocupación no puede "añadir un solo codo" a la vida de una persona. Un codo era la distancia del codo hasta la punta de los dedos, Él estaba diciendo: "¿quién de ustedes, al preocuparse, puede extender su vida?"
¡Por lo tanto, deja de
preocuparte y VIVE!
1. Vivir es... vibrar cada
instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos
rodea.
2. Vivir es... entender que
cada minuto que transcurre no volverá, es atraparlo intensamente, porque forma
parte del tiempo que sabemos que ha quedado en
el ayer.
3. Vivir es... Es saber dar lo
mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión
nuestra capacidad de ser.
4. Vivir es... gozar los
momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.
5. Vivir es… aprender más cada
día, es evolucionar y cambiar para hacer de nosotros un ser mejor que ayer, un
ser que justifica su existir.
6. Vivir es… amar intensamente
a través de una caricia, es escuchar en silencio la palabra del ser amado, es
perdonar sin réplica una ofensa, es aspirar la presencia del otro, es besar con
pasión a quien nos ama.
7. Vivir es… contemplar
apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus
inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.
8. Vivir es… comprender al
amigo ante la adversidad y aunque se tengan mil argumentos para contradecirlo o
justificarlo, finalmente solo escucharlo, es tener la capacidad de regocijarme
ante sus triunfos y realización.
9. Vivir es… sentir que
nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor
de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma
para amar.
10. Vivir es… vibrar y sentir,
es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que
nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.
Proverbios
14:27 dice: "El temor de Jehová es manantial de
vida para apartarse de los lazos de la muerte". Al temer al Señor
experimentaremos la vida al máximo y no preocupación.
Proverbios
9:10-11 dice: "El temor de Jehová es el principio de
la sabiduría y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Porque por mí
se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán". Yo creo
que el Señor soberanamente ha determinado el tiempo de vida de cada persona, Él
ha diseñado cuánto tiempo viviremos. Y Él nos da el regalo de la vida porque
quiere que la disfrutemos al máximo al temerle y obedecerle a Él.
Vivir en Dios, por Dios a través
de Dios y para Dios.
¡Gracia y Paz!
(Algunas porciones fueron tomadas
del
Ps. Pavel
Gamarra A.)
jueves, 19 de mayo de 2016
¡DEJA QUE DIOS ENTRE EN TU VIDA!
¡DEJA QUE DIOS ENTRE EN TU
VIDA!
1 Crónicas 13:14
“Y el arca de Dios estuvo con la familia de Obed-edom, en
su casa, tres meses; y bendijo Jehová la casa de Obed-edom, y todo lo que tenía”.
Las sagradas Escrituras nos hablan de la historia de Obed-edom, como el hombre que tuvo el privilegio de tener en su casa el arca del pacto. Sabemos que por esta causa Dios le prosperó en todo lo que tenía.
El arca es un símbolo de la presencia de Dios para nuestros días. Al igual que Obed-edom debemos tener una actitud parecida de abrir nuestra casa, para que el arca habite con nosotros.
Donde está la presencia de Dios, todo prospera, revive, toma nuevas fuerzas.
En su presencia hay plenitud de gozo, hallamos paz y solución a cuestiones que humanamente parecen imposibles.
Hay otro pasaje bíblico, donde podemos sacar una enseñanza similar.
“Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él” (2 Reyes 4:10). Esta mujer sunamita, estuvo atenta, y rápidamente cayó en cuenta, que el que pasaba a menudo por su casa en un varón de Dios. No solo se conformó con el trato habitual que pudieran tener de un saludo o compartir una comida, sino que le propuso a su esposo hacer un aposento para él, un lugar en el que pudiera quedarse.
Esta mujer, no quería que la bendición pasara, sino que se quedara en su casa y a causa de esto, al año siguiente dio a luz un hijo, siendo estéril y su marido de avanzada edad.
Cuando dejas entrar la presencia de Dios en tu casa, Él lo cambiará todo.
Pero para esto, es necesario estar dispuestos a que Él pueda cambiar nuestra vida, dejar de tener nosotros el control, para que Dios lo tenga.
Te animo en este día, a que lleves la presencia de Dios a tu vida, a tu casa, búscalo como nunca antes y al igual que Obed-edom, todo será bendecido por su presencia.
¡Gracia y Paz!
Daniel Zangaro
1 Pedro 1:15-16
1 Pedro 1:15-16
“Así como aquel que os llamó es santo, así también sed
vosotros santos en toda vuestra manera
de vivir; porque escrito está: SED SANTOS, PORQUE YO SOY
SANTO”
Hebreos 12:14
Hebreos 12:14
“Busquen la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie
verá al Señor”.
La Santidad se alcanza a
través de la presencia de Dios en nuestras vidas y se manifiesta a través del Espíritu
Santo cambiando nuestros pensamientos y nuestras acciones, provocando en
nuestras vidas el Fruto de: Amor, Gozo, Paz, Paciencia,
Benignidad, Bondad, Fidelidad (Gálatas 5:22).
La Santidad es una condición
espiritual que tenemos en Cristo junto con la salvación, la justicia, el
sacerdocio, la realeza. La presencia de Dios en nosotros crea una separación de
lo que había antes en nuestra vida y lo que ahora somos.
En Cristo somos santos y esta
nueva naturaleza nos empuja a buscar las cosas que pertenecen a Dios y a
progresar en la santidad.
La palabra santo se deriva del
latín (secto) y significa separado o cortado. Entonces se puede decir que los
que pertenecemos a Dios debemos ser santos y vivir para Dios, buscando y
haciendo su Voluntad en todos los aspectos de la vida.
¡Gracia y Paz!
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