lunes, 20 de julio de 2015

¿Y TÚ, NO TENDRÁS PROBLEMAS CON EL CHISME…?





Proverbios 18:8
“Las palabras del chismoso son golosinas, bajan hasta el fondo de las entrañas”.

¿Sabías que las palabras que salen de nuestra boca pueden ser de bendición y consuelo, o pueden servir para maldecir y romper corazones, destruir reputaciones y crear contiendas?

La escritura de hoy habla de “las palabras del chismoso”, es decir, de aquel o aquella que no se detiene a considerar el efecto que puede tener en la vida de otros transmitir una noticia, un rumor o una historia sin siquiera verificar si es cierta, ni sopesar las consecuencias que pueda traer. Dice que estas palabras son “como bocados suaves”, o sea son fáciles de tragar, es decir, se creen fácilmente y llegan hasta lo más profundo del corazón o de la mente.

Por alguna razón, a muchas personas les encanta que les cuenten los problemas y asuntos personales de otros, y luego lo retransmiten a su manera. “¿Escuchaste lo que Susana dijo de Nancy?” “¿Te enteraste de cómo terminaron Roberto y María?” “¡Ni te imaginas lo que está pasando entre Maritza y Julián!” ¡Cuántas historias como éstas habrás escuchado últimamente! Muy probablemente cada una de ellas puede incluirse en la categoría de “chisme”. El chisme es una enfermedad que frecuentemente corre desenfrenada en el lugar de trabajo, en los círculos sociales e incluso en la iglesia. Esto no sólo habla de una falta de sinceridad y de respeto hacia los demás, sino también nos muestra un grave problema espiritual en aquellos que lo disfrutan.

El chisme puede destruir la vida de una persona. Por eso Dios advirtió a su pueblo acerca del chisme de la misma manera que lo hizo con respecto al homicidio. En Levítico 19:16 dice: “No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Yahweh”. Es un mandato del Señor. Sería bueno enmarcar este mandato y colgarlo en la pared de nuestra casa o en nuestro centro de trabajo o inclusive en el templo, pero sería mucho mejor si permitimos que esta orden divina se grabe en nuestros corazones.

El chisme es destructivo, y si se deja actuar puede terminar con una buena amistad. Así dice Proverbios 16:28b: “El chismoso aparta a los mejores amigos”. Y Proverbios 26:20 advierte: “Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda”. Así como la leña aviva el fuego, el chisme aviva la contienda. El lugar donde existe chisme es un lugar donde habrá contiendas y peleas. Como cristianos debemos prestar atención y actuar según el consejo del apóstol Pablo a los filipenses: “Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa” (Filipenses 2:14-15).

Una vieja historia cuenta que en un pequeño reinado, un hombre fue acusado de haber calumniado a otro, habiendo afectado tremendamente su moral y su vida y la vida de su familia. El acusado fue traído ante el rey, el cual tenía fama de ser muy sabio al juzgar. El rey mandó que llenaran un saco de plumas y lo ataran con una soga. Se lo entregó al hombre y le dijo que fuera a lo alto de una colina cercana y abriera el saco y echara las plumas al aire. Así lo hizo aquel hombre, contento por un castigo tan simple. Enseguida regresó y le entregó el saco vacío al rey. “Completa la tarea, su majestad”, le dijo. Y el rey le contestó: “No. Falta la segunda parte. Ahora vaya y recoja todas esas plumas”.

Al igual que las plumas, una vez que las palabras salen de nuestra boca no se pueden recoger. Por eso tenemos que ser muy cuidadosos con lo que hablamos, pues las palabras que pronunciamos pueden tener grandes implicaciones en la vida de otras personas. Claro que nuestra naturaleza pecaminosa no es capaz de lograr el perfecto control necesario para evitar que salgan de nuestras bocas palabras que causen un efecto negativo. Así les dijo Jesús a un grupo de fariseos: “¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34). Por eso debemos orar constantemente y pedir al Señor que limpie nuestros corazones y los llene de su amor y de su misericordia. Así las palabras que salgan por nuestras bocas harán bien a los que nos rodean.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, reconozco que muchas veces no he sido cuidadoso al hablar. Te ruego me perdones y limpies mi corazón para que las palabras que yo hable bendigan y edifiquen a los demás y glorifiquen tu santo nombre. Por Cristo Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

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martes, 14 de julio de 2015

TUS CREENCIAS NO TE HACEN MEJOR PERSONA... ¡TUS ACCIONES SI!



Lucas 10:25–37

25 Y he aquí, un intérprete de la ley se levantó y dijo, para tentarle: Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

26 Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?

27 Y él, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

28 Y le dijo: Bien has respondido; haz esto y vivirás.

29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?

30 Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.

31 Y aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino y, al verle, pasó de largo.

32 Y asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, al verle, pasó de largo.

33 Mas un samaritano que iba de camino llegó cerca de él y, al verle, fue movido a misericordia;

34 y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole sobre su propia cabalgadura, le llevó al mesón y cuidó de él.

35 Y otro día, al partir, sacó dos denarios y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamelo; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando vuelva.

36 Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo de aquel que cayó en manos de los ladrones?

37 Y él dijo: El que tuvo misericordia de él. Entonces Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.


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¡Gracia y Paz!

TODOS LOS DIAS SERÁN HERMOSOS SI DIOS FORMA PARATE DE TU VIDA



1 Samuel 7:12
“Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre  Ebenezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó el Señor. 

Yo no sé qué es lo que me espera en el futuro: los próximos días, los próximos meses o los próximos años. Lo ignoro. Probablemente habrá días hermosos, con sol; indudablemente habrá tormentas. Venga lo que venga estaré preparado para darle la bienvenida con valor y mucho ánimo. Porque esa es la vida y aunque la vida cambia, el Señor jamás cambia, porque Él es el mismo, ayer y hoy y por los siglos (Hebreos 13:8).

He aprendido que Dios tiene un propósito en mi vida y ese propósito se cumplirá a pesar de las tempestades. Debo incrementar mi confianza en Jesús, saber que Él está conmigo y Él me hará estar seguro a su lado.

Oración:
Papito Dios, hoy te doy gracias porque hasta aquí me has ayudado. Sé que estoy donde estoy porque tú tienes un propósito en mi vida. De hoy en adelante quiero hacer todo no en mis fuerzas, si no en las tuyas. Mi vida está en tus manos, por favor sostenla y fortalécela. Hoy quiero tener la certeza de que si hasta aquí me has ayudado, entonces podré confiar en que aún en ese futuro incierto tú me ayudarás. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!




lunes, 13 de julio de 2015

Santiago 3:17



Santiago 3:17

Pero la sabiduría de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía.

Gálatas 6:7



Gálatas 6:7

“No se dejen engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará”

jueves, 9 de julio de 2015

EL PERDÓN DE DIOS


Salmos 32:1
“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado”.
 
Cuando hemos pecado creemos que es muy difícil conseguir el perdón de Dios. Ese pesar nos avergüenza, nos aleja de la iglesia y hasta nos distancia de la comunión con Jesús, pero debemos recordar que dentro de sus promesas, el perdón de Dios está a nuestro alcance, no importa cual haya sido el pecado cometido, lo recibimos por medio de la fe en Jesucristo y su eterna misericordia.

Si nos arrepentimos de verdad y confesamos nuestros pecados, El Señor nos perdona porque prometió hacerlo (1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”).

Cuando Dios perdona nuestros pecados, los borra del registro. Nunca más los volverá a sacar a la luz, de modo que mostremos nuestro gozo y felicidad en todo tiempo (Isaías 43:25 “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo; y no me acordaré de tus pecados”).


¡Gracia y Paz!

sábado, 4 de julio de 2015

¿AUN TIENES A TU PADRE CON VIDA?




Si tienes la bendición de tener a tu padre, valóralo, él es el hombre que cuidó de ti cuando eras un ser indefenso, que se sacrificó todo el tiempo para que tuvieras salud, fuerza y alegría. Respétalo siempre, jamás lo califiques ni lo juzgues, esa potestad sólo le corresponde a Dios.

Hablare con franqueza, nadie mejor que él, para entenderte, cuéntale tus cosas, con más confianza que al mejor de tus amigos... Ten la seguridad que encontrarás en él al confidente ideal y como no, si tu padre. Por la diferencia de edades es posible que tengan distintas maneras de ver la vida y que algunas veces no se pongan de acuerdo, pero no te preocupes, eso es bueno para ambos.

Conversa con él cada vez que te sea posible, esa dicha no la vas a tener siempre, pregúntale ¿papá tu qué harías?, lo vas a llenar de gozo, le va a ser de mucho bien sentirse útil, saber que lo tomas en cuenta, que crees y confías en él, como cuando eras un(a) niño(a)... Escúchalo, aunque sus consejos no lleguen a resolver tus problemas te serán provechosos, te marcarán pautas y ayudaran a concebir nuevas ideas, hallaras en sus palabras la experiencia de un ser humano que alguna vez fue como tú, tuvo tu edad y trajinó por el mismo camino.

Si tienes a tu padre presente, quiérelo, amalo, aprécialo, no olvides que detrás de su sonrisa se esconde la nostalgia de un hombre al que le quedó corto el tiempo, pero que ahora, como es natural, disfruta viendo en ti la continuación de su propia vida... Por eso cada vez que puedas  visítalo, tu sola presencia será suficiente para alegrarlo y hacerlo muy feliz.

Si tienes a tu padre con vida abrázalo, quiérelo, dile que lo amas, que él es de las personas más importante en tu vida, que le estás eternamente agradecido(a) por la labor de padre hacia tu vida... ello lo va hacer muy feliz a él, porque nada es más reconfortante y hermoso para un padre que la gratitud y el amor de su propio(a) hijo(a).

¡Gracia y Paz!
Editado por: Carlos Martínez M.


John Henry Medina del Piélago

LAS TORMENTAS NO DURAN POR SIEMPRE




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Apocalipsis 4:11




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¿QUIERES SER UN VERDADERO DISCÍPULO DE CRISTO?




 Ser discípulos de Jesús es vivir haciendo todo en Cristo y para Cristo. Pero, ¿cuántos quieren ser verdaderos discípulos de Cristo?

(Lee Filipenses 3:1-21)

Ser discípulo implica vivir las enseñanzas de Cristo (v. 1). Evitando a los que tergiversan su palabra (v .2). Eligiendo vivir conforme al espíritu y no conforme a la carne (vv. 3-4). No obstante de tener todo lo material, prefieren lo espiritual (vv. 5-7). Olvidan posiciones, la meta siempre será el conocimiento del Señor y alcanzar la perfección (vv. 8-12). Estos nunca tiran la toalla, nunca se rinden (vv. 13-14). Cada día maduran (v. 15). Siendo seguidores e imitadores (v. 17), reconociendo que no pertenecen a este mundo (v. 20).

¡Comprometámonos a ser verdaderos discípulos de Jesús!


¡Gracia y Paz!