jueves, 6 de septiembre de 2012

SU COMPROMISO ES UN TESTIMONIO


Leer: Daniel 6:1-28

Daniel había estado viviendo fielmente su compromiso con el Señor desde que era adolescente. Su testimonio de integridad y santidad lo mantuvo durante toda una vida, durante la cual había sido retado con frecuencia a transigir en su fe.

El pasaje de hoy lo muestra enfrentando una situación angustiosamente peligrosa: el foso de los leones. Aunque normalmente centramos nuestra atención en Daniel y los animales, un aspecto sorprendente de esta historia es la reacción del rey. A pesar de que había firmado imprudentemente la ley que había puesto a Daniel en esa situación tan peligrosa, Darío estaba tan impresionado por Daniel, que trató de salvarlo. Cuando los esfuerzos del gobernante fracasaron, hizo una sorprendente declaración de confianza en el Señor: “El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre” (v. 16). ¡Eso sí que es un testimonio!

¿Su inquebrantable devoción a Cristo guía a otros a confiar en su Salvador? Muchos cristianos tienen un compromiso de conveniencia. Se mantendrán fieles, siempre y cuando eso no implique ningún riesgo, rechazo o crítica. En lugar de mantenerse de pie y solos ante el desafío o la tentación, esperan ver qué harán sus amigos. ¿Qué clase de testimonio es ése? ¿Quién va a querer seguir a nuestro Dios, si nosotros mismos no lo seguimos? Nuestra respuesta atrae a los demás a Jesús, o los aleja.

Si usted desea ser como Daniel, ponga en práctica su compromiso con Cristo públicamente. El tiempo que pase a solas con Dios transformará su carácter y aumentará su dedicación a Él. Entonces su integridad y su conducta consagrada en un mundo incrédulo harán que otros deseen conocer al Señor.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO


Mateo 6:33
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Jesús nos dice que si buscamos la santidad y la pureza de corazón que vienen de obediencia y dedicación a su voluntad, las demás cosas serán añadidas, como dijo John Trapp, “como cositas extras del trato”. Por ejemplo, si compras $50.00 de abarrotes, no te preocupas por las bolsillas de plástico, están incluidas.

Dicen que siglos atrás un rey dijo a un amigo, “Pídeme lo que quieras y lo tendrás”. Aquel hombre quería ser un general pero pensaba dentro de sí, “Si le pido que me haga general, lo hará, pero si le pido la mano de su hija, la posición de general y lo demás serán incluidos”. Y así fue. Yo leí de un hombre que vino en un barco a los Estados Unidos de Inglaterra antes de la edad de la aviación. Al desembarcarse, un amigo lo vio y le pregunto, ¿Dónde has estado? No te he visto por todo el viaje. Se ruborizó y dijo, “Apenas tenía dinero por el boleto y nada por las comidas, y por eso compré queso y galletas que he tenido que comer durante todo el viaje. “¿Qué?, su amigo le preguntó. “¿No te das cuenta que las comidas son incluidas con el precio del ticket?”

“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

martes, 4 de septiembre de 2012

EL BUEN PASTOR, FORMADO POR DIOS


Jeremías 3:15.
“Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia e inteligencia”.

El Pastorado es el trabajo mas sufrido dentro del reino de Dios. La palabra pastor significa: apacentador. Es interesante entender que la ciencia e inteligencia la cual se refiere el verso anterior, no es la de el hombre, sino la ciencia y la inteligencia que desciende de lo alto por medio del Espíritu Santo, para hacerlo con cuidado y amor, sabiendo que la grey no es del pastor, sino del Padre, que se la ha dado a cuidar.

Nuestro señor Jesús, interesado por que sus ovejas fueran apacentadas con amor, le pregunto a Pedro tres veces "me amas". Quizás Pedro se sintió mal porque Jesús le pregunto esto tres veces, pero la verdad que Jesús quería que Pedro aprendiera una lección que era el amar a las ovejas al igual que Dios las ama. Pedro mas tarde aplico lo aprendido rogándole a los otros  ancianos que:  “Apacentad la grey de Dios que esta entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancias deshonestas, sino con animo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey” I Pedro 5:2-3.

La mayor responsabilidad es apacentar, enseñar, instruir, redarguir  y ser como un padre para la grey, debe asegurarse que la iglesia sea una iglesia sana y espiritual. Debe ser un estudiante constante, debe dejarse apacentar por Dios antes de el apacentar a otros. Le es necesario ser lleno de Dios para poderle dar a otros lo que ha aprendido del señor.

Durante los últimos años he visto muchos predicadores; entre ellos uno con mas destreza que otros, talento y enseñanza, hombres que pueden mover la atención de muchos, pero pocos son los que ponen su vidas por las ovejas, por eso creo que para pastorear el pueblo de Dios hay que tener el llamamiento divino, unos pastores con un corazón según el de Dios, que sacrifican sus propias vidas por amor a la grey de Dios, este pastor será mas que un predicador y mas que un líder. Si el logra traer a la iglesia a una condición espiritual apropiada en Cristo, naturalmente nacerán almas dentro del rebaño “…y el señor añadirá cada día los que han de ser salvos” Hechos 2:47.

Una iglesia en una condición saludable naturalmente aumentara el amor puro. Se requiere un esfuerzo grade en oración, ayuno y clamor delante la presencia de nuestro Dios, para mantener a los hermanos andando en el camino derecho y angosto, guiarlos a una vida espiritual mas profunda en Cristo y velar que sus almas no sean desviada por el enemigo. Creo que mantener un alma en el rebaño es mas importante que ganar a uno nuevo. Jesús dijo que el buen pastor deja 99 ovejas y va tras la extraviada. Acuérdate que las ovejas no son tu propiedad, sino que Cristo las compro a precio de sangre y te las ha dado a cuidar y tendrás algún día que darle cuenta a él por todas las ovejas.

Juan 10:11 “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”

Amados míos, las características de un buen pastor es el amor y el sacrificio, debe ser un pastor subordinado al Espíritu Santo en todo y vivir en mansedumbre y en el ejemplo del Gran Pastor Jesucristo, para que la grey pueda sujetarse sin reproches. Espero que hayas oído la voz del Pastor de Pastores, todo sea para la gloria de Dios.


“Gracia y Paz”
(Juan C. Núñez)

LA LECCIÓN DE LAS JIRAFAS


Colosenses 3:20
“Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque esto agrada al Señor”.

Cualquiera que vea por primera vez el nacimiento de una jirafa, muy probablemente pensará que la madre es la más cruel del mundo animal. Apenas la jirafa bebé sale del vientre materno, lo primero que trata de hacer es pararse sobre sus débiles patitas. Cuando lo logra, entonces ocurre lo que uno menos espera. La madre la patea hasta enviarla al suelo, para que se levante de nuevo. Si no lo hace, la madre insistirá hasta que lo logre.

Cuando la jirafa bebé finalmente logra levantarse, la madre la envía otra vez al suelo. Pero no se trata de «abuso infantil», en absoluto. La madre sabe que la jirafa recién nacida necesita fortalecer sus piernas lo antes posible para que pueda avanzar con el resto del rebaño. No hacerlo equivale a convertirse en un suculento desayuno para los hambrientos depredadores que abundan por los alrededores.

La conducta de la madre jirafa no es muy diferente de la de nuestros padres cuando intentan prepararnos para la vida. Lo que ellos quieren es equiparnos con principios y valores que nos permitirán no solo sobrevivir, sino también triunfar en una sociedad que se muestra cada vez más complaciente con el mal.

En el momento nos resulta fastidioso que nos impongan límites, pero la verdad es que, sin esos reglamentos, nuestro desarrollo integral jamás se haría realidad. Ya sabes a qué me refiero. A nadie le gusta que se le diga lo que tiene que hacer. Creemos que «nos las sabemos todas». Pero la realidad es que los adultos han vivido durante más tiempo. Ya saben por experiencia que sin límites no hay desarrollo. Durante años, cuando fui joven, me costó entender por qué mis padres exigían el cumplimiento de reglas en nuestro hogar. Ahora que yo mismo soy padre, lo entiendo perfectamente; y doy gracias a Dios porque mis padres fueron constantes en la aplicación de esas reglas. Cuando tus padres te exijan obediencia, o cuando te «empujen» para que salgas adelante, recuerda que la jirafa madre patea a su bebé porque sabe que solo así podrá sobrevivir en un mundo hostil. Y recuerda, una vez más:

SIN LÍMITES NO HAY DESARROLLO.

Ayúdame Señor, a escuchar al sabio consejo de los adultos que desean sinceramente mi bienestar, en el nombre de Jesús, amen y amen.

“Gracia y Paz”

LA LLAVE DESTRUCTORA


Era el año 1944, y la Segunda Guerra Mundial hervía en su última etapa. Estaba por comenzar la batalla final, la de Berlín, Alemania.

Fue entonces que la fábrica Mercedes Benz recibió un pedido oficial. Tenía que fabricar un automóvil completamente a prueba de balas. Esto incluía puertas blindadas, cristales irrompibles y un motor de 400 caballos de fuerza, capaz de hacer correr el vehículo a más de 200 kilómetros por hora. Debía estar tapizado con el más fino cuero, contar con teléfono, radio y aire acondicionado, y ser completamente automático. Estaba destinado al Mariscal Goering. Como último detalle, debía proveérsele de un mecanismo especial, en que con sólo al mover una llave, esa joya mecánica pudiera desintegrarse instantáneamente.

El Mariscal Goering lo usó muy poco tiempo. Poco después Berlín cayó. A todos los jefes alemanes los arrestaron. Hitler se suicidó, y Goering mismo, ingiriendo una pastilla de veneno, también se quitó la vida.

El famoso Mercedes Benz fue confiscado por las tropas invasoras y posteriormente vendido a un coleccionista por 165 mil dólares. El nuevo dueño, que compró el auto para exhibirlo, poseía ahora no sólo una joya mecánica sino también una reliquia histórica. Pero era así mismo dueño de una bomba, pues con el más pequeño descuido el mal uso de esa llavecita haría desintegrar por completo ese tesoro.

El ser humano, como aquel Mercedes Benz, es un tesoro de incalculable valor. Y tiene también una llavecita que controla su vida. Esa llave es su voluntad, que es el elemento dentro de él que lo distingue de la bestia. La voluntad es esa parte muy especial del ser humano que le da la capacidad de imaginar, de creer, de soñar, de amar. Es la parte que le permite tener fe, experimentar esperanza, creer en sí mismo y conocer a Dios. Pero esa misma voluntad lleva en sí, también, la capacidad de destruir, porque usada para engañar, para deshonrar, para odiar y para matar, se convierte en la llave que puede desintegrar totalmente el tesoro que es él mismo.

Nuestra voluntad nos destruirá si no está sometida a la voluntad de Dios. No podemos, sin Dios, regir nuestra vida sin destruirnos a nosotros mismos. Entreguémosle nuestra vida al Señor Jesucristo. Sólo así podremos ser el tesoro que Dios quiso que fuéramos.

“Gracia y Paz”
(Hermano Pablo)
Un Mensaje a la Conciencia

JESÚS FUE CRUCIFICADO Y LUEGO RESUCITÓ


“Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado”. – 1 Corintios 2:2.

“Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos…” – Hechos 4:10.

Los discípulos abandonaron a su Maestro, uno lo traicionó y otro lo negó. Después de un proceso injusto, Jesús fue condenado a ser crucificado. Algunas mujeres que lo habían seguido se quedaron junto a la cruz observando lo que sucedía. Luego vieron cómo colocaron su cuerpo en la tumba (Marcos 15:47, Lucas 23:55). En su amor ferviente por el Señor, querían regresar, después del sábado, para embalsamar su cuerpo.

Así fue como el primer día de la semana, muy de mañana, regresaron al sepulcro con las especias. Pero ¿qué vieron? La gran piedra que cerraba la entrada estaba rodada y la tumba vacía. Allí había dos ángeles. Uno de ellos dijo a las mujeres: “Sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado” (Mateo 28:5-6).

¿A quién busca usted? ¿A Jesús crucificado? Los discípulos, en el camino a Emaús, sólo pensaban en Jesús crucificado, y estaban tristes (Lucas 24:17). Pensar en Jesús crucificado es el punto de partida: murió por mí, llevó sobre sí mi pecado, recibió el castigo que yo merecía. Pero hay que ir más allá: ¡Él resucitó! Una nueva luz surgió de en medio de las tinieblas. Cristo venció a la muerte y al diablo, quien tenía el poder sobre la muerte (Hebreos 2:14). ¡Qué maravillosa noticia, fundamento del cristianismo: tenemos un Salvador resucitado que se halla en la gloria del cielo!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

lunes, 3 de septiembre de 2012

LA LIBERTAD DE LA RENUNCIA


Mateo 22:24-26
“diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo”.

Nuestro Padre celestial está interesado en cada detalle de nuestra vida. Si queremos que Él trabaje en un aspecto determinado, ya sea en nuestras relaciones interpersonales, finanzas, empleo, hábitos, etc., debemos estar dispuestos a renunciar y a darle a Él todo lo que nos pida.

Podemos pensar que no estamos atados a nada que se interponga entre nosotros y el Señor, pero Él conoce nuestros corazones. Un domingo, cuando estaba a punto de predicar sobre esto, Dios me mostró algo de lo que no me había ocupado. Me di cuenta de que tenía que enfrentarlo, o de lo contrario no podría predicar el sermón. Así que me alegré cuando la canción del coro se prolongó, pues eso me dio tiempo para poder llegar a decir: “Señor, si eso es lo que deseas, quiero dártelo. Tienes el derecho de reclamarlo en cualquier momento, así que es tuyo ahora mismo”.

Es difícil ser completamente obedientes si estamos aferrados a algo. El Señor quiere que nos aferremos exclusivamente a Él, para que no podamos ser influenciados por el mundo. Usted puede tener multitudes de cosas con las que Dios le ha bendecido, pero en el momento que cualquiera de ellas lo posea a usted, el trabajo de Él en su vida se verá obstaculizado. Pero si abre las manos, sin aferrarse a nada, será totalmente libre para que el poder del Espíritu Santo fluya a través de usted.

¿Hay algo que siente que nunca podría dejar? Piense en cualquier cosa que le absorbe, y piense sinceramente si eso le tiene cautivo. Le reto a dejar esa relación o esa situación al Señor ahora mismo, para que Él pueda darle la victoria y la libertad que usted ha estado anhelando.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

POR QUÉ TRABAJAMOS


Efesios 6:6
“No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón…”

A finales de la década de 1660, Sir Christopher Wren fue contratado para rediseñar la Catedral de San Pablo, en Londres. Según la leyenda, un día visitó el sitio donde se construía este gran edificio, y los obreros no lo reconocieron. Caminó por el lugar preguntándoles a varios hombres sobre lo que estaban haciendo. Un trabajador respondió: «Estoy cortando una piedra». Otro obrero contestó: «Estoy ganando cinco libras y dos peniques por día». Un tercero, sin embargo, tenía una perspectiva diferente: «Estoy ayudando a Christopher Wren a construir una catedral magnífica para la gloria de Dios». ¡Qué contraste en la motivación y la actitud de aquel hombre!

Lo que motiva nuestras acciones es sumamente importante; en particular, cuando se trata de nuestra vida laboral y profesional. Por eso, Pablo desafió a los efesios a trabajar «no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres» (Efesios 6:6-7).

Si trabajamos para simplemente ganar un sueldo o satisfacer a un supervisor, estaremos lejos de perseguir la motivación más elevada: hacer las cosas lo mejor posible como una demostración de nuestra devoción a Dios. Entonces, ¿por qué trabajamos? Tal como le dijo aquel obrero a Wren, lo hacemos «para la gloria de Dios».

Independientemente de quién te pague el sueldo, estás trabajando para Dios.

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LEA: Efesios 6:5-9
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Biblia en un año: Lamentaciones 1–5
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

domingo, 2 de septiembre de 2012

ENFERMEDADES RELACIONADAS CON LA OBESIDAD


Cuando eliminamos el exceso de grasa corporal, ¿Qué mejora?

> 57% Migraña.
> 55% Depresión.
> 96% Pseudotumor cerebral.
> 98% Apnea del sueño.
> 63% Hipercolesterolemia.
> 82% Asma.
> 85% Enfermedades cardiovasculares.
> 92% Hipertensión.
> Enfermedades del hígado
   90% esteatosis.                                       
   20% Fibrosis.
> 80% Síndrome metabólico.
> 87% Reflujo gastroesofágico.
> 83% Diabetes tipo II.
> 100% Síndrome de ovário policístico.
> 88% Incontinencia urinaria.
> 76% Enfermedades degenerativas de las articulaciones.
> 95% Enfermedades venosas.
> 77% Gota.

...y también Usted vivirá aproximadamente 5 años más, mejorando su calidad de vida en un 95%

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Casa Vegetariana

sábado, 1 de septiembre de 2012

ESTAS CANSADO Y AFLIGIDO, CONÉCTATE A LA VERDADERA FUENTE DE PODER Y DE VIDA


Isaías 40:29
“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”.

Hace poco, mi esposa estaba trabajando en casa con su computadora portátil, cuando de pronto notó que la batería estaba baja y que estaba a punto de apagarse. Sin embargo, seguía conectada a la corriente eléctrica, así que, no tendría que haber estado usando la batería. Al revisar el cable hasta la extensión, ¡finalmente se dio cuenta de que esta última estaba conectada en sí misma en vez de estar enchufada en el tomacorriente de la pared! Me miró desconcertada y dijo: «En alguna parte de esto hay material para un devocional».

Tal como ella dijo, eso me recordó un pasaje de las Escrituras sobre el poder de Dios: Isaías 40:27-31. El profeta identifica la verdadera e inagotable Fuente de fortaleza de donde debemos obtener la nuestra: «El Dios eterno, el Señor, el creador de los confines de la tierra» (v. 28 lbla). Después, les habla a aquellos que están quedándose sin fuerzas y los anima a esperar en el Señor para que se recuperen (vv. 29-31).

Jesús dijo que nosotros éramos como ramas que permanecían adheridas a Él, la Vid (Juan 15:4-5). Esto es un paralelismo de la poderosa conclusión de Isaías, donde se promete que los que permanecen conectados a Dios, «correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán» (Isaías 40:31).

Cuando nos sintamos cansados y afligidos, debemos conectarnos a la verdadera Fuente de poder y de vida.

LEA: Isaías 40:27-31

Para el Creador del universo no hay cortes del suministro eléctrico.

“Gracia y Paz”

UN DESTINO DE SANTIDAD


1 Pedro 1:16
"Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo"

Debemos recordarnos continuamente cuál es el propósito de la vida. No fuimos destinados a ser santos y felices sino santos. En la actualidad tenemos demasiados deseos e intereses que consumen y malgastan nuestras vidas. Muchos de ellos pueden ser correctos, buenos y nobles y algún día se cumplirán, pero mientras tanto Dios tiene que atrofiarlos. Lo único verdaderamente importante es que el ser humano acepte a Dios y que Él lo santifique. Cueste lo que cueste, cada persona debe tener una relación correcta con Dios.

¿Creo que necesito ser santo? ¿Creo que Dios puede entrar en mí y santificarme? Si cuando predicas me convences de que no soy santo, entonces me resiento contra tu predicación. Predicar el Evangelio despierta un fuerte resentimiento porque debe revelar que no soy santo, pero también despierta un intenso anhelo dentro de mí. Dios tiene un destino único prometido para la humanidad: la santidad. El único propósito de Dios es la creación de santos. Dios no es una máquina que genera bendiciones eternas para nuestro beneficio. Y no mando a su hijo a salvarnos por lástima, lo mando para salvarnos porque nos creó para ser santos. La expiación significa que Dios puede ponerme de nuevo en una perfecta unión con Él, sin ninguna sombra entre los dos, por la muerte de Jesucristo.

Nunca toleres por simpatía contigo o con otros, cualquier práctica que no esté de acuerdo con el Dios santo. La santidad significa pureza absoluta en tu caminar, en tu manera de hablar y de pensar, es decir, que pones cada detalle de tu vida bajo su escrutinio. La santidad no es tan sólo lo que Dios me da, sino lo que me ha dado y se manifiesta en mi vida.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida 

¡CLARO QUE TÚ PUEDES!


Filipenses 4:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Todos hemos querido en alguna ocasión darnos por vencidos, hablo de esos momentos en donde pareciera que es más fácil rendirnos en lugar de seguir luchando con algo que no está bajo nuestro control y que por más que insistamos no vemos una respuesta.

A veces pareciera que se nos olvida rápidamente lo que Dios sí ha hecho en nuestra vida y permitimos que de un momento a otro un sentimiento de derrota inunde nuestro ser provocando que nuestros pensamientos se llenen de puras frases y palabras que lejos de alentarnos nos terminan de desanimar aun más.

Estar parado allí, en ese momento, donde las fuerzas parecieran que se acabaron, en donde por alguna razón queremos rendirnos y no seguir luchando, es uno de los momentos más duros que experimentamos.

Pero a pesar de todo esto, hay algo que me llama la atención, y es que siempre que un sentimiento de derrota inunda nuestra vida y los deseos de rendirnos aparecen, Dios se las ingenia y de alguna manera hace que recobremos esa fuerza que hace momentos creíamos no tener.

Personalmente recuerdo muchos momentos en donde sentía que ya no podía más, en donde parecía que era más fácil darme por vencido que seguir luchando, en donde las fuerzas se me habían acabado y en donde me encontraba solo con el Señor, a punto de colgar los guantes, de decirle que ya no podía, ni quería más seguir luchando.

Pero en cada momento de esos, en cada situación en donde quise rendirme, Dios siempre se las ingeniaba y provocaba en esa habitación un ambiente diferente, mi habitación se llena de su presencia, podía sentir su abrazo y aquel hombre que estaba a punto de rendirse, ahora lloraba como un niño, mientras su Padre lo abraza con ternura y le decía: “¡Claro que puedes, eres mi hijo!”

Sentir la presencia de Dios en esos instantes, era una de las mejores experiencias que he sentido en mi vida cristiana, cada vez que quería rendirme, Dios me hacía sentir que no estaba solo, que Él estaba a mi lado.

Quizá los últimos días un pensamiento o sentimiento de derrota ha estado inundando tu mente y tu ser, puede ser que sientas en este momento que es más fácil rendirte que seguir luchando, quizá sientas que aunque quieras seguir, ya no puedes, que todo está acabo, que todo está perdido.

Pero hoy quiero invitarte a hacer algo diferente, ve a un lugar a solas, en donde no haya nadie más, quizá en este momento pueda que estas solo en esa habitación, oficina o en el lugar que estés.

Quiero que sepas, que Dios conoce el sentimiento que en esta hora te embargar, quiero que sepas que a Dios no se le ha escapado ningún detalle de tu vida, y aunque en este momento te sientas solo y olvidado, no lo estas, porque Dios está allí mismo junto a ti y Él aun no ha terminado contigo.

Dios sabe lo mal que la estas pasando, Él sabe que sientes que ya no tienes más fuerzas para seguir luchando, pero a pesar de ello, Él sigue creyendo en que lo vas a lograr, no por lo que en este momento sientas, sino porque Él lo hará en tu vida.

Cierra tus ojos allí donde estas, deja que Dios te abrace fuertemente, deja que Él te haga sentir lo importante que eres para Él, permite que te susurre al oído y te diga: “¡Claro que puedes, eres mi hijo o eres mi hija!”

Si vas llorar como un niño delante de Él, hazlo, porque mientras lo hagas Dios te abrazara mas fuertemente, te hará sentir suyo, acariciara tu cabeza y mientras limpia las lagrimas de tu rostro, te dirá:

“¡Claro que puedes, porque YO estoy contigo!”

2 Timoteo 1:7
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.

“Gracia y Paz”
Aliento Diario

LA IGLESIA


Efesios 5:25.
“Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”.

¿Qué debemos entender por «Iglesia», a la cual el Señor amó y por la cual se entregó? No es un grupo cualquiera de cristianos, ni cualquier congregación o denominación cristiana. Bajo el nombre de Iglesia, la Biblia designa el conjunto de todos los verdaderos creyentes. Dios no ve sólo al individuo cristiano, sino a la totalidad de los redimidos. En su Palabra él emplea diferentes imágenes para describir mejor esa colectividad. Las tres imágenes más conocidas e importantes son: “el cuerpo”, “la casa” y “la esposa”.

Con respecto al cuerpo de Cristo (1 Corintios 12), el Señor Jesús es la cabeza y todos los redimidos son los diferentes miembros de su cuerpo. El pensamiento principal en esta imagen es la unidad de los salvados. Por diferentes que seamos, todos estamos unidos a Jesús y formamos una divina unidad gracias al Espíritu Santo.

En la casa (1 Timoteo 3:15) o el templo se hace énfasis sobre la santidad. Cada creyente es una piedra de la casa de Dios. Juntos formamos una morada en la que Dios habita en esta tierra. Como él es el dueño, comprendemos que no puede tolerar nada que esté en contradicción con él. Por eso él quiere ver en la vida de cada uno de los suyos una clara separación de toda especie de mal.

Cuando el Nuevo Testamento emplea la imagen de la esposa (Efesios 5:22-32), el Espíritu Santo subraya el amor y el afecto del Señor Jesús por su Iglesia. ¿Respondemos a ese amor con obediencia y abnegación? ¡Eso es lo que está esperando su corazón!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

DOCE ASESINOS DEL MATRIMONIO


Mi consejo a las parejas jóvenes es simplemente éste: No permitan que la posibilidad del divorcio entre en sus pensamientos. Incluso en momentos de gran conflicto y desaliento, el divorcio no es la solución. Sólo sustituye una nueva serie de sufrimientos por los que quedan atrás.

Guarden su relación de la erosión como si estuvieran defendiendo sus propias vidas. Sí, ustedes pueden lograrlo juntos. No sólo podrán sobrevivir, sino que podrán mantener su amor vivo si le dan prioridad en su sistema de valores.

Cualquiera de los siguientes males puede destruir su relación si les dan lugar en sus vidas:

1. El exceso de trabajo o compromisos y el agotamiento físico. Cuidado con este peligro. Es especialmente insidioso en las parejas jóvenes que están tratando de comenzar en una profesión o todavía están estudiando. No traten de estudiar, de trabajar a tiempo completo, de tener un bebé, de manejar a un niño pequeño, de hacer reparaciones en la casa, y de comenzar un negocio, todo al mismo tiempo. Suena ridículo, pero muchas parejas jóvenes hacen exactamente eso y luego se sorprenden cuando su matrimonio se viene abajo. ¿Por qué no habría de ser así? ¡El único momento en que se ven es cuando están agotados! Es especialmente peligroso cuando el esposo es el que tiene demasiados compromisos o trabajo, y la esposa está todo el día en casa con un hijo en edad preescolar. La profunda soledad de ella da lugar al descontento y a la depresión, y todos sabemos a dónde lleva eso. Deben reservar tiempo el uno para el otro si quieren mantener su amor vivo.

2. Las deudas muy grandes y el conflicto en cuanto a cómo se gastará el dinero. Paguen en efectivo por los artículos de consumo, o no los compren. No gasten más de lo que pueden por una casa o por un automóvil, dejando muy pocos recursos para salir juntos, para viajes cortos, para personas que cuiden a los niños, etc. Distribuya sus fondos con la sabiduría de Salomón.

3. El egoísmo. Existen dos tipos de personas en el mundo, los que dan y los que toman. Un matrimonio entre dos personas que dan puede ser algo bello. Sin embargo, la fricción está a la orden del día entre una persona que da y otra que toma. Pero dos personas que toman pueden darse zarpazos la una a la otra hasta hacerse trizas dentro de un período de seis semanas. En resumen, el egoísmo siempre devastará un matrimonio.

4. La interferencia de los suegros. Si el esposo o la esposa no se han emancipado totalmente de los padres, lo mejor es no vivir cerca de ellos. La autonomía es algo difícil de conceder para algunas madres (y padres), y el estar muy cerca será causa de problemas.

5. Las expectativas poco realistas. Algunas parejas llegan al matrimonio esperando cabañas cubiertas de rosas, una vida sin preocupaciones ni responsabilidades y un gozo ininterrumpido. La consejera Jean Lush cree, y yo estoy de acuerdo con ella, que esta ilusión romántica es particularmente característica de las mujeres norteamericanas que esperan más de sus esposos de lo que ellos son capaces de dar. La decepción consiguiente es una trampa emocional. Pongan sus expectativas en línea con la realidad.

6. Los invasores del espacio. No me refiero a extraterrestres de Marte. Más bien, mi preocupación es por las personas que violan el espacio para funcionar que su cónyuge necesita, sofocándolo rápidamente y destruyendo la atracción entre ellos. Los celos son una manera en que este fenómeno se manifiesta. Otra es la baja autoestima, la cual lleva a que el cónyuge inseguro se inmiscuya en el territorio del otro. El amor debe ser libre y confiado.

7. El abuso del alcohol y de otras sustancias químicas. Éstos son asesinos, no sólo de los matrimonios, sino también de las personas. Evítenlos como a la plaga.

8. La pornografía, los juegos de azar y otras adicciones. Debe ser obvio para todos que la personalidad humana tiene imperfecciones. Tiene la tendencia a quedar atrapada en comportamientos destructivos, especialmente cuando se es joven. Durante una etapa inicial, las personas creen que pueden jugar con tentaciones tales como la pornografía o los juegos de azar sin salir dañadas. De hecho, muchos se alejan casi sin haber sido afectados. Sin embargo, para algunos existe una debilidad y una vulnerabilidad que se desconoce hasta que es demasiado tarde. Entonces se vuelven adictos a algo que rasga la fibra de la familia.

Tal vez esta advertencia les parezca tonta e incluso mojigata, pero he hecho un estudio de veinticinco años de duración sobre personas que arruinaron sus vidas. Sus problemas a menudo comienzan con la experimentación con un mal conocido y finalmente terminan en la muerte física o la muerte del matrimonio. Las restricciones y los mandamientos de las Escrituras se han diseñado para protegernos del mal, aunque es algo difícil de creer cuando somos jóvenes. “La paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Si mantenemos nuestras vidas limpias y no nos permitimos jugar con el mal, las adicciones que han hecho estragos en la humanidad nunca nos podrán tocar.

9. La frustración sexual, la soledad, la baja autoestima y la quimera de la infidelidad. ¡Una combinación mortal!

10. El fracaso en los negocios. En especial, el fracaso en los negocios afecta adversamente a los hombres. Su inquietud por los reveses financieros algunas veces se muestra en ira dentro de la familia.

11. El éxito en los negocios. Es casi tan peligroso tener mucho éxito en los negocios, como lo es fracasar rotundamente en ellos. El autor de Proverbios dijo: “No me des pobreza ni riquezas; mantenme del pan necesario” (30:8).

12. Casarse demasiado jóvenes. Las chicas que se casan entre los catorce y los diecisiete años de edad tienen el doble de probabilidades de divorciarse que las que se casan a los dieciocho y diecinueve años. Las que se casan entre los dieciocho y los diecinueve años tienen una vez y media más de probabilidades de divorciarse que las que se casan entre los veinte y los treinta años.

Las presiones de la adolescencia y las tensiones de los primeros años de vida matrimonial no hacen un buen dúo. Terminen lo primero antes de emprender lo segundo.

Éstos son los asesinos del matrimonio que he visto más a menudo. Pero, en verdad, la lista es prácticamente interminable. Todo lo que se necesita para que crezcan las malas hierbas más fuertes es una pequeña grieta en la vereda. Si van a vencer la ley de las probabilidades en relación al divorcio y mantener una unión matrimonial estrecha a largo plazo, deben emprender la tarea con seriedad. El orden natural de las cosas los alejará el uno del otro, no los unirá.

¿Cómo vencerán la ley de las probabilidades? ¿Cómo formarán una relación sólida que dure hasta que la muerte los haga emprender el último viaje? ¿Cómo se incluirán ustedes entre el número cada vez más reducido de parejas de mayor edad que han cosechado toda una vida de recuerdos y experiencias felices? Aun después de cincuenta o sesenta años de casados, todavía se buscan mutuamente para darse aliento y comprensión. Sus hijos han crecido dentro de un ambiente estable y amoroso, y no tienen cicatrices emocionales o recuerdos amargos que borrar. A sus nietos no se les tiene que explicar con delicadeza por qué “los abuelos ya no viven juntos”. Sólo el amor prevalece.

Así es como Dios quería que fuera, y todavía sigue siendo algo posible que ustedes pueden alcanzar. Pero no hay tiempo que perder. Refuercen las riberas del río. Defiendan el fuerte. Traigan las dragas y hagan más profundo el lecho del río. Mantengan las poderosas corrientes en sus propios cauces. Sólo esa medida de determinación mantendrá el amor con el que comenzaron, y hay muy poco en la vida que compita con esa prioridad.
  
“Gracia y Paz”
(James C. Dobson, Ph.D)