martes, 30 de agosto de 2016
Juan 8:12
Juan 8:12
“Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy
la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la
luz de la vida”.
lunes, 29 de agosto de 2016
2 Pedro 3:16b
2 Pedro 3:16b
“…los indoctos e inconstantes
tuercen… las otras Escrituras para su propia perdición”
En una carpintería había un letrero
que decía: “Se hacen toda clase de torceduras y vueltas”. Los carpinteros no
son los únicos que sirven para esto; muchos que profesan ser cristianos también
tuercen y dan vueltas a las Escrituras cuando les conviene. Algunos, como dice
nuestro versículo, tuercen las Escrituras para su propia perdición.
Todos somos expertos para
justificar nuestra desobediencia pecaminosa ofreciendo elogiosas explicaciones
a nuestro proceder. Intentamos torcer las Escrituras para que se acomoden a
nuestra conducta. Aquí hay algunos ejemplos.
Un cristiano y hombre de
negocios sabe que está mal recurrir a los tribunales contra otro creyente (1 Corintios
6:1-8). Más tarde, cuando se le pide cuentas por esta acción, dice: –Sí, pero
lo que él estaba haciendo estaba mal, y el Señor no quiere que se quede sin
castigo–.
Mari tiene la intención de
casarse con Carlos aun cuando sabe que él no es creyente. Cuando un amigo
cristiano le recuerda que esto está prohibido en 2 Corintios 6:14, ella dice: –Sí,
pero el Señor me dijo que me casara con él para que así pueda guiarle a Cristo–.
Sergio y Carmen profesan ser
cristianos, sin embargo viven juntos sin estar casados. Cuando un amigo de
Sergio le señaló que esto era fornicación y que ningún fornicario heredará el
reino de Dios (1 Corintios 6:9,10), replicó: –Eso es lo que tú dices, pero estamos
profundamente enamorados el uno del otro y a los ojos de Dios estamos casados–.
Una familia cristiana vive en
lujo y esplendor, a pesar de la amonestación de Pablo de que debemos vivir con
sencillez, contentos con tener sustento y abrigo (1 Timoteo 6:8). Justifican su
estilo de vida con esta respuesta ingeniosa: –Nada hay demasiado bueno para el
pueblo de Dios–.
Un hombre de negocios
codicioso, trabaja día y noche para amasar ávidamente toda la riqueza que
puede. Él dice: –No hay nada de malo con el dinero. Es el amor al dinero la
raíz de todo mal–. Nunca se le ocurre pensar que él podría ser culpable de amar
al dinero.
Los hombres intentan
interpretar sus pecados mejor que lo que las Escrituras les permiten, y cuando
están resueltos a desobedecer la Palabra y esquivarla como puedan, una excusa
es tan buena (o mala) como la otra.
¡Gracia y Paz!
Tomado del libro DE DÍA EN
DÍA, Editorial CLIE
domingo, 28 de agosto de 2016
¿TIENES TU ALGUNA RELACIÓN ROTA Y NO SABES COMO REPARARLA?
¿Tienes tu alguna relación rota y no sabes como repararLA?
2 Corintios 5.17-21
“Cuando el pecado entró en el
mundo, muchos aspectos de la existencia fueron afectados negativamente, entre
ellos las relaciones. Se creó una barrera entre Dios y la humanidad, y también
entre las personas”.
Desde que Adán y Eva pecaron,
todas las generaciones posteriores han tratado de ocultar su pecado, esconderse
de Dios, y culpar a los demás. Por tanto, las familias se distancian, las
amistades se acaban, y a quienes amamos una vez se convierten en nuestros
enemigos.
Reparar las relaciones rotas
no se hace con rapidez ni tampoco es fácil, pero como creyentes estamos
llamados a vivir en armonía unos con otros. Porque sabemos que el pecado
distanció a la humanidad de Dios, podemos aprender cómo arreglar las cosas
considerando lo que hizo el Señor para reconciliarnos con Él.
TOMA LA INICIATIVA: El Señor
se acercó a nosotros cuando éramos sus enemigos (Romanos 5:6-11), y Él nos
llama a hacer lo mismo, ya sea que seamos el agraviante (Mateo 5:23-24) o el
agraviado (Lucas 6:27-28).
PERDONA TODAS LAS OFENSAS: Se
nos dice que perdonemos a los demás de la misma manera que Dios nos perdonó a
nosotros (Colosenses 3:12-13). Esta renuncia incondicional a nuestro derecho de
hacer a otros pagar sus agravios, no está limitada por el grado ni por las
veces que nos ofendan.
ESFUÉRZATE POR RESTAURAR LA
RELACIÓN: Dios nos reconcilió en Cristo, no tomando en cuenta nuestros pecados
(2 Corintios 5:17-21.). Siguiendo su ejemplo, debemos reconciliarnos unos con
otros con amor, sin aferrarnos a los agravios recibidos (1 Corintios 13:4-5).
ESPERA, Y CONFÍA EL RESULTADO
A DIOS: El perdón es obligatorio, pero la reconciliación es una calle de dos
vías. Así como muchas personas rechazan la oportunidad de reconciliarse con
Dios por medio de Cristo, hay quienes pueden negarse a participar con nosotros
en la reparación de una relación humana. Dios, quien desea que todos procedan
al arrepentimiento (2 Pedro 3:9), responde esperando con paciencia. Del mismo
modo, debemos hacer esfuerzos por vivir en paz y vencer el mal con el bien. La
manera de hacerlo es siendo benévolos y bendiciendo a quienes rechazan la
restauración (Romanos 12:17-21; 1 Pedro 3:8-12).
Pregunta para reflexionar: ¿Qué
te está impidiendo iniciar la reconciliación?
Si has intentado la
restauración, pero la otra persona te ha rechazado, ¿de qué manera estás tú
respondiendo? A pesar del distanciamiento, ¿qué puedes tu hacer para mostrar
amor y amabilidad?
“Gracia y Paz”
domingo, 21 de agosto de 2016
sábado, 20 de agosto de 2016
25 detalles lindos que puedes hacer por tu esposa
No se necesita mucho para poner un poco de chispa en tu
relación matrimonial. Tú sabes que a Dios le complace que honres a tu ayuda idónea.
Aquí te doy unas ideas muy sencillas y prácticas:
1. Sorpréndela de vez en cuando llevándole el desayuno a
la cama.
2. ¿Nunca le has escrito una nota de amor antes? Empieza hoy
ahora es un buen momento.
3. Masajea sus pies. Seguro que te lo agradecerá.
4. Escribe un mensaje en el espejo del baño (puede ser
con lápiz labial) O déjale una nota escrita con las letras al revés, para que
tenga que descifrarlo en el espejo.
5. Grábale una selección de sus canciones favoritas.
6. Cada que te sea posible ve a verla al trabajo.
7. Regálale flores.
8. La próxima vez, cocinen juntos. O de preferencia pídele
que salga de la cocina y se relaje mientras tú cocinas.
9. Alegra su día enviándole un mensaje de texto rápido y
de amor.
10. Sorpréndela con su postre favorito.
11. El fin de semana planea una escapada romántica.
Piensa en una mini-luna de miel en un lugar que no sea el hogar.
12. Envíale un mensaje de Facebook, un email tierno.
13. Escríbele un poco de poesía. Toma algunas ideas de
Shakespeare y escríbele un poema de amor.
14. Bésala en las manos y en la frente y dile “Te amo”.
15. Saca el álbum de fotos de bodas y recuerden juntos esa
fecha.
16. Déjale un regalito debajo de la almohada (no necesita
caérsele un diente para que lo hagas).
17. Si recuerdas cuándo fue la última vez que tendiste la
cama, tal vez deberías hoy deberías hacerlo.
18. Pon la canción que más le guste y bailen en la
cocina.
19. Ayúdale a lavar los trastes
20. Dile que es hermosa.
21. Hazle saber que tan importante es para ti.
22. Sin que se dé cuenta cómprale un cosmético en el
mercado y ponlo en la bolsa del mandado.
23. Llévala al parque e Invítale su helado favorito.
24. En la noche vean su película romántica favorita.
25. Y lo más importante, ten siempre presente que tu
familia es tu Ministerio más importante. Ora con tu esposa, por lo menos, al
levantarse y al acostarse.
¡Gracia y Paz!
Edificando Matrimonios conforme al Propósito de Dios
jueves, 18 de agosto de 2016
martes, 16 de agosto de 2016
Proverbios 4:5-6
Con la aparición del Internet,
en los últimos años, millones de personas, a través de sus computadoras, tienen
acceso a una extraordinaria cantidad de información relativa a todas las áreas
y materias que existen en este mundo. Y toda esa gran cantidad de información seguramente
puede aumentar nuestro conocimiento, pero de ninguna manera garantiza el aumento
de nuestra sabiduría. Como lo dijera, hace más de un siglo, el poeta inglés Tennyson:
“El conocimiento crece, pero la sabiduría se rezaga”.
La escritura de hoy destaca la
importancia de la SABIDURÍA. ¿Quién mejor que el rey Salomón para dar
testimonio del extraordinario valor de la sabiduría? Cuando Dios apareció ante
él y le dijo: “Pídeme lo que quieras que yo te dé” (2 Crónicas 1:7), Salomón
respondió: “Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este
pueblo...” El primer paso para adquirir sabiduría es acercarnos a Dios con un
corazón humilde y receptivo. Dice Proverbios 1:7: “El temor del Señor es el
principio de la sabiduría”. No se refiere esta expresión a un sentimiento de
miedo que puede provocar el deseo de huir de algo, sino más bien se trata de
una actitud de reverencia y devoción, estando conscientes de la Santa Presencia
del Dios Todopoderoso. Es un profundo deseo de adorarle y rendirle todo el
honor que Él merece, mientras esperamos su revelación. Así sentamos las bases
para recibir pleno conocimiento de él y eventualmente la sabiduría de lo alto.
La Santa Palabra de Dios nos
enseña que existe una gran diferencia entre un simple conocimiento y la
sabiduría. Puede incluso tratarse de conocimiento bíblico. Alguien puede
conocer muy bien la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, y sin embargo no
tener la sabiduría que proviene de Dios para entender claramente el poderoso
mensaje de su Palabra. El apóstol Pablo oraba por la iglesia de Efeso “para que
el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de
sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él” (Efesios 1:17). Pablo no
sólo pide por un espíritu de sabiduría sino también por un espíritu de
revelación en el conocimiento de nuestro Señor. Claro que para obtener esta
revelación, primeramente es necesario tener conocimiento de la Biblia. Tenemos
que llenar nuestra mente y nuestro corazón con la Palabra de Dios. De esta
manera el Espíritu Santo podrá usar esta palabra para hablarnos en situaciones
determinadas y revelarnos la voluntad de Dios. El Espíritu Santo tomará la
letra de la Palabra y la transformará en espíritu, pues la Palabra revelada
"es espíritu y es vida”, dijo Jesús en Juan 6:63. Así como el Verbo se
hizo carne y habitó entre nosotros (Juan 1:14), de la misma manera la Palabra
de Dios, paulatinamente se irá encarnando en nosotros. Es decir, iremos siendo
transformados en la misma imagen de nuestro Señor Jesucristo.
Para ello es necesario dedicar
tiempo diariamente a la lectura de la Biblia. No de una manera rutinaria o
apática, como si fuera una obligación, sino deseando de todo corazón recibir la
revelación divina de esa poderosa palabra. Roguemos al Señor que ponga en
nuestro corazón un anhelo ferviente de conocerle más cada día, de amarle más,
de obedecerle más. Deleitémonos en su presencia, disfrutemos plenamente de la
paz de su Santo Espíritu. Y pidamos a Dios sabiduría, como dice el apóstol
Santiago: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el
cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).
(Lee: Proverbios 4:5-13)
ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me des
la sabiduría y el discernimiento espiritual para entender claramente tu
voluntad y actuar siempre conforme a los deseos de tu corazón. En el nombre de
Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
2 Corintios 5:17
¡¡¡EN CRISTO SOY UNA NUEVA CRIATURA!!!
2 Corintios 5:17
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
En Cristo, somos hechos enteramente una nueva creación, al igual que Dios creó originalmente los cielos y la tierra. Él los creó de la nada, y de igual manera lo hace con nosotros. Él no sólo nos limpia de nuestro antiguo yo, sino que Él hace de nosotros un ser enteramente nuevo, y ciertamente, este nuevo ser es parte de Cristo Mismo. Cuando estamos en Cristo, somos “participantes de la naturaleza divina” (2 Pedro 1:4). Dios Mismo, en la persona de Su Espíritu Santo, hace Su morada en nuestros corazones. Nosotros estamos en Cristo, y Él está en nosotros.
“Gracia y Paz”
sábado, 13 de agosto de 2016
Apocalipsis 3:3
Para los incrédulos, la venida del Señor Jesús será una
época de terror y juicio. Pero, para los cristianos, la venida del Señor está
unida a la palabra "esperanza".
1.- Es una esperanza bienaventurada.
Cuando Jesús venga, Él cambiará nuestros cuerpos para que
sean semejantes a Su glorioso cuerpo de resurrección. Eso sucederá en un
instante. Entonces, estaremos siempre con nuestro Señor. La Biblia dice: “Aguardando
la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y
Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).
2.- Es una esperanza de consuelo.
Los incrédulos entierran a sus muertos sin ninguna
esperanza de volverlos a ver, pero no es así con los cristianos. Cuando Jesús
venga, nuestros seres queridos que murieron confiando en Él serán resucitados,
y nos reuniremos con ellos para siempre.
3.- Es una esperanza que purifica.
El cristiano que verdaderamente cree que la venida del
Señor está cerca, "se purifica", es decir, se prepara para la
venida del Señor. ¿Por qué? Porque sabe que muy pronto comparecerá ante el
Señor Jesucristo para entregar cuentas de su vida. La Biblia dice: “Porque es
necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que
cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno
o sea malo” (2 Corintios 5:10).
CRECE EN LA GRACIA y en el conocimiento del Señor
Jesucristo. Haz esto por medio de la oración, del estudio de la Biblia y
sirviendo al Señor.
GANA A OTROS para el Señor Jesucristo.
NIÉGATE A TI MISMO y vive para el Señor Jesús y para
otros. Este es el secreto de una vida fructífera. El Señor Jesús dijo: “Si el
grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva
mucho fruto” (Juan 12:24).
MANTÉN COMUNIÓN CRISTIANA con otros creyentes. Congrégate,
pertenece a una iglesia local de Sana Doctrina Bíblica.
¡MARANATHA!
En los primeros días de la Iglesia, los cristianos tenían
una palabra para saludarse y despedirse. Era la palabra "Maranatha".
La palabra "Maranatha" quiere decir, "¡Nuestro Señor
viene!"
¡Gracia y Paz!
miércoles, 10 de agosto de 2016
Isaías 58:10
¿DAR O RECIBIR,
QUE OPINAS?
¿Cuántas veces no hemos pasado por alto a la necesidad de
nuestro prójimo? ¿Recuerdas la parábola del Buen Samaritano? ¿El sacerdote, el
levita o el buen samaritano? ¿Cuál de esas personas eres tú? ¿No te gustaría
ser una luz que brille en medio de la oscuridad de los más necesitados?
Comparte las bendiciones materiales y espirituales que
has recibido de parte de Dios así como lo hizo el buen samaritano.
Isaías 58:10
“y si dieres tu pan al hambriento, y
saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será
como el mediodía”
(Lee: Lucas 10:25-37).
¡Gracia y Paz!
Ruth Mamani
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