lunes, 24 de junio de 2013

BENEFICIOS AL DEJAR DE FUMAR


A los 20 minutos
La tensión arterial y el pulso se normalizan y se incrementa el flujo sanguíneo.

A las 8 horas
El nivel de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir.

A las 48 horas
El monóxido de carbono y la nicotina han desaparecido por completo.

A los 2 ó 3 días 
Menos mucosidad, o ninguna, en la garganta y los bronquios y con ello, menores dificultades respiratorias.

A los 5-7 días
Mejoran los sentidos del olfato y el gusto, el aliento es más fresco, los dientes están más limpios y el nivel de energía aumenta.

A las 2-3 semanas
El síndrome de abstinencia físico desaparece y pueden pasar horas sin acordarse del tabaco. Disminuye asimismo el riesgo de trombosis.

A las 3-4 semanas
La tos y las molestias en los senos nasales desaparecen. Disminuyen los problemas de falta de aliento y se siente menor fatiga. Más energía. Los pulmones son más fuertes ante una infección.

A los 2-3 meses
La función pulmonar mejora un 5%.

Al año
Se divide por dos el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

A los 2-3 años
Los riesgos de padecer neumonía o gripe son los mismos que los de un no fumador. Los riesgos de ataques al corazón, angina de pecho y problemas cardiovasculares continúan bajando.

A los 5 años
El riesgo de cáncer de garganta, esófago y vejiga se reduce a la mitad.

A los 5-10 años
Los riesgos de enfermedades cardiovasculares o trombosis son los mismos que los de los no fumadores.

A los 10 años
El riesgo de cáncer de pulmón se divide por dos.

A los 15-20 años
El riesgo de padecer cáncer de pulmón, garganta, esófago o vejiga es el mismo que el de los no fumadores. Aun así, el riesgo de padecer cáncer de pulmón de los ex fumadores empedernidos (20 o más cigarrillos diarios) sigue siendo el doble el resto de sus vidas.


Otras ventajas

Menos estrés.

Apenas unos meses después de dejarlo, los fumadores más empedernidos se consideran a sí mismos menos estresados.

Existe la evidencia de que la nicotina, lejos de aliviar el estrés, puede causarlo. La percepción de los fumadores de que la nicotina lo alivia se debe simplemente a que satisface la demanda del cuerpo de más nicotina entre cigarrillos; la respuesta de "agradecimiento" del organismo tras la nueva dosis es la que alivia la tensión.


Más tiempo y... más dinero

La ganancia de tiempo tras dejarlo es una sorpresa para los ex fumadores.

La mayor parte de los fumadores no es consciente del tiempo que dedican a preocuparse por el tabaco: dónde comprarlo, cuándo, en festivos o por la noche...

Y... ¡para qué hablar del dinero!


Sentimiento de logro

Es absolutamente satisfactorio fijarse una meta y lograrla, particularmente cuando el camino tiene obstáculos imprevistos que hay que superar.

Muchos ex fumadores están legítimamente orgullosos de haberlo dejado y ese sentimiento puede fortalecer enormemente su autoestima.

Es buena idea que las metas establecidas en los primeros días o semanas tras dejarlo sean realistas y no decir cosas como 'lo dejo ahora mismo y para siempre'.

Puede incrementarse la motivación si se premia usted mismo en diversas 'fechas señaladas' que usted mismo fije: un día sin fumar, luego tres, una semana, dos semanas, un mes, etc. Muchas 'victorias' de este tipo incrementan la confianza en uno mismo.


Recuperar el control

Uno de los aspectos más duros de dejar de fumar es resistir a la ansiedad por fumar.

Cuando se deja de fumar, esos momentos de ansiedad llegan regularmente, pero habitualmente desaparecen en un par de minutos.

Esa ansiedad es como un músculo bien desarrollado. Cuando deja de usarse se va debilitando hasta que se atrofia por completo. Cada vez que se supera un momento de ansiedad se da un paso más hacia esa atrofia.

Cuando aprenda a soportar los momentos de ansiedad, habrá ganado en todos los frentes. Esos momentos se irán espaciando y desaparecerán, recuperando el control de la adicción.


Una nueva faceta de la personalidad

Dejar de fumar puede hacer que emerjan aspectos nuevos de la personalidad.

Como parte del proceso de conocimiento de los factores que desencadenan el ansia por fumar, muchos fumadores acaban por saber qué les enfada o estresa, qué les hace feliz o qué les aburre.

Aprender a controlar nuevas situaciones y a sortear obstáculos puede ayudar al desarrollo personal.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).


“Gracia y Paz”
La Buena Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Cambia al Mundo



¿BRONQUITIS?


La bronquitis consiste en una inflamación de las principales vías aéreas hacia los pulmones. Cuando ésta surge como resultado de una infección viral como la gripe se le llama bronquitis aguda.

Cuando, en cambio, se origina de una producción anormal de mucosidades acompañada de tos y de expectoración diaria durante un período prolongado de tiempo como en el caso de un fumador, se le conoce con el nombre de bronquitis crónica.

En ambos casos, la contaminación ambiental y el humo del cigarrillo pueden agravar la enfermedad.

Entre los síntomas principales de la bronquitis están:

·      Malestar general
·      Flemas
·      Fatiga
·      Tos seca
·      Picor en la garganta
·      Dolor en el pecho
·      Dificultades respiratorias
·      Ruidos vibratorios en los pulmones
·      Fiebre (en algunas ocasiones)
·      Coloración azulosa de los labios debido a los bajos niveles de oxígeno


Remedios populares PARA LA BRONQUITIS:

1.   Hervir 50 gramos de hojas de malva en un litro de agua por 20 minutos. Tomar este cocimiento tres veces al día.  La malva hace desaparecer la inflamación de la mucosa, calma la tos y favorece la expectoración.

2.   Hervir 100 gramos de avena en medio litro de agua durante 15 minutos. Se recomienda beberla en la mañana y también antes de acostarse.

3.   Cortar tres cebollas en rodajas tras quitarles la capa exterior.  Luego, colocarlas en una olla con un clavo, una cucharada de azúcar morena y una ramita de tomillo.  Luego, agregar agua hasta que cubra todos los ingredientes y cocer a fuego lento durante 2 horas. Presionar la cebolla para  que desprenda todo su jugo y Colarlo. Se utilizará medio vaso de esta preparación y se le añadirá igual cantidad de leche caliente. Se recomienda beberlo dos o tres veces al día.

4.   Añadir, en un vaso de agua tibia, una cucharadita de sal. Hacer frecuentes gárgaras con esta preparación la cual calmará la inflamación de la garganta y también disolverá algo de la mucosidad que reviste e irrita las membranas sensibles de ésta.

5.   Comer varias tajadas de cebolla con tomate y ajo machacado todos los días.

6.   Preparar una sopa de pollo que contenga 15 dientes de ajo (por cada litro o cuarto de galón de caldo) pimienta negra y/o polvo de curry.

7.   Beber un vaso de agua o de jugo de tomate con 10 a 20 gotas de salsa de pimiento picante. Si el estómago no tolera los alimentos picantes, hacer gárgaras con esta preparación.

8.   Licuar una taza de espárragos en una batidora. Tomar todas las mañanas y las noches.

9.   Hervir tres arándanos agrios frescos en agua durante 10 minutos y luego añadirlo en una mezcladora junto a un jugo de pera. Beber varios vasos al día.

10.            Hervir cuatro higos picados con dos tazas de agua durante seis minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar. Beber a sorbos media taza de esta preparación por la mañana y por la noche.

11.            Añadir a una taza de leche calentada (sin llegar a hervir)una o dos cucharadas de miel pura.  Tomar a sorbos antes de dormir para aliviar el malestar bronquial y la tos que se aviva de noche.

12.            Preparar un ungüento mezclando dos cucharadas de aceite de castor tibio con cuatro dientes de ajo machacados. Dar masajes en el pecho mientras esta mezcla todavía esté tibia.  Cubrir con una tela de franela en los casos serios

13.            Preparar una cataplasma con 250 gramos de harina de linaza,2 cucharadas soperas de miel, 1 taza de agua y 1 gasa grande. Hervir el agua y retíralo del fuego. Poner la harina de linaza en un recipiente y agregar, poco a poco, el agua caliente removiendo constantemente hasta que se obtenga una masa compacta. Luego, agregar la miel. Poner esta pasta en el centro de la gasa y doblar sus extremos hacia el centro. Aplicar, tres veces al día, la cataplasma directamente sobre el pecho de la persona afectada y retirar cuando la harina de linaza se haya enfriado.

14.            Frotar suavemente el pecho y la espalda con una mezcla templada de 5 gotas de lavanda, menta y salvia en dos cucharadas de aceite de oliva.

15.            Realizar inhalaciones de vapor durante 10 minutos con 6 gotas de aceite de sándalo en agua hirviendo.

16.            Hacer una cataplasma de cebolla cocida al horno y dejar durante toda la noche. Aplicar en la planta de los pies.

17.            Verter un puñado de raíz de hinojo en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Tomar tres tazas diarias.  Endulzar con miel si se desea.

18.            Diluir 1 cucharada de miel en 1/4 de vaso de agua caliente y agregar luego el zumo de un limón. Tomar esta preparación antes de dormir.

19.            Verter 2 cucharaditas de flores de gordolobo secas en 1 taza de agua que esté hirviendo. Retirar del fuego y dejar reposar la infusión 10 minutos, después colar y tomar hasta tres tazas al día. Este remedio contiene saponinas que ayudan a aflojar la flema, y materia gelatinosa que tranquiliza las mucosas.

20.            Hervir, durante 5 minutos, 1 taza de agua  que contenga 1 cucharadita de astrágalo seco.  Tapar y dejar refrescar. Tomar hasta tres tazas al día.

21.            Mezclar semillas molidas de cacao con aceite de almendras y aplicar como cataplasma para el pecho.

22.            Hervir en un litro y medio de agua (hasta que reduzca a la mitad) 300 gramos de manzanas sin pelar, 300 gramos de cebolla, 300 grs. de zanahorias, 1 cucharadita de anís en grano. Una vez retirado del fuego endulzar con miel. Tomar varias veces al día

23.            Verter 1 cucharada de hojas de aguacatero, mezclado con propóleo, en una taza de agua que esté hirviendo. Tapar y dejar refrescar. Beber de dos a cuatro cucharadas al día.


recomendaciones para controlar la bronquitis

Humedecer el ambiente. Use un humidificador o vaporizador para aumentar la humedad del aire lo cual facilitará el proceso de aflojar y sacar la flema del cuerpo. En el caso del vaporizador, al agua se le puede agregar vinagre de sidra de manzana u hojas de eucalipto. Esto activa la curación de la bronquitis.

Incluir en la dieta el consumo de la cebolla y el ajo, ya que son antibióticos naturales.

Tomar muchos líquidos. Es aconsejable tomar diariamente por lo menos dos litros (2 cuartos de galón) de líquido que incluye agua, jugos, tés y sopas. Sin embargo, es preferible que éstos estén tibios y no fríos. La gran cantidad de líquidos afecta favorablemente la viscosidad de la flema para que pueda ser expulsada. Si se toma bebidas alcohólicas o que contengan cafeína, el efecto diurético causa pérdida de fluidos en el cuerpo lo que impide la correcta expulsión de la flema.

Descansar lo suficiente Es importante descansar, ya que si se retomar actividades que requieren mucho esfuerzo físico, puede hacer que la bronquitis empeore.

Acostarse boca abajo Se recomienda acostarse con la boca abajo y la cabeza más baja que el pecho durante unos minutos, ya que ayuda al drenaje y facilita la expulsión de las mucosidades.

Evitar fumar Las personas que tienen bronquitis no deben fumar, por lo menos, durante todo el curso de la enfermedad para evitar que el fumo irrite más las vías respiratorias. Igualmente, deben evitar las personas que fuman (lo que se conoce como fumar pasvamente), ya que si se expone al humo del cigarrillo exhalado, agravará la bronquitis.

Acudir a recibir asistencia médica inmediata si se presenta los siguientes síntomas:

·      Fiebre alta persistente
·      Respiración cortada o dificultosa
·      Fatiga y letargo
·      Ataques de tos prolongados e intensos en el pecho, que se empeora a medida que pasa el tiempo.
·      Expectoración con sangre


Otra información sobre la Bronquitis en video:


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19). “…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12). “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“Gracia y Paz”
La Buena Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Remedios Populares






jueves, 20 de junio de 2013

¿PIDES TÚ CON FE?


Santiago 1:6-8
”Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”.

A través de toda la Biblia Dios nos exhorta a que clamemos a él y le pidamos, porque él nos ama y desea bendecirnos. En el Antiguo Testamente leemos esta invitación de nuestro Padre celestial: “Clama a mí, y yo te responderé” (Jeremías 33:3). También Jesús nos exhorta de la siguiente manera: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7-8).

Es maravilloso tener la oportunidad de pedir al Dios que todo lo puede, sin embargo es muy importante que tengamos en cuenta la manera en que pedimos. El pasaje de hoy nos advierte que debemos pedir con fe, no dudando nada; de lo contrario no vamos a recibir. La verdadera fe y la duda son totalmente opuestas. Si existe fe no puede haber duda; si tenemos duda, entonces hay problemas con nuestra fe. Pedro fue capaz de caminar sobre las aguas porque confió plenamente en la palabra de Jesús cuando éste le dijo: “Ven”. Sin vacilar un instante obedeció, “y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús” (Mateo 14:29). Sin embargo, tan pronto por su mente pasó la duda se hundió en el mar. “Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?” (Mateo 14:30-31). Es decir, Pedro se hundió porque dudó. Tuvo miedo. Su fe no fue suficiente, y apareció la duda. Y por eso fracasó.

Cuando clamamos a Dios, pero dudamos de su amor, o de su deseo de intervenir en nuestras pruebas, o de su infinito poder, inconcientemente estamos actuando con doblez de ánimo. Creemos, no creemos. Confiamos, no confiamos. Tenemos esperanzas, no las tenemos. Tener doble ánimo hace que seamos inconstantes en nuestra fe, dice el pasaje de hoy. Por eso Santiago nos advierte en contra de esta actitud. Debemos ser constantes en nuestra confianza en Dios. Si en el pasado él nos libró de situaciones difíciles, no existe ninguna razón para pensar que esta vez no nos librará de la prueba presente.

Cuando el rey Saúl trató de desanimar a David para que no peleara contra Goliat, David le contestó: “Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo” (1 Samuel 17:34-37). En ocasiones anteriores Dios lo había librado de graves peligros, por lo tanto David estaba seguro que también lo libraría del gigantesco guerrero. Esta es la firmeza y la convicción que debemos mostrar cuando nuestra confianza está puesta en Dios. ¿Puedes recordar alguna ocasión en que Dios te respondió? Entonces puedes tener la seguridad de que te va a responder de nuevo. Su mano no se ha acortado ni se ha endurecido su oído, dice Isaías 59:1.

Jesús les afirmó a sus discípulos: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” (Mateo 21:22). De nuevo vemos aquí este principio espiritual tan importante que es creer. Tener fe implica mucho más que simplemente presumir o suponer que algo va a pasar. Es confiar plenamente en que Dios nos ama, y desea lo mejor para nosotros; es tener la plena convicción de que él va a suplir nuestras necesidades, porque lo ha prometido, y él siempre cumple sus promesas.

Cuando pedimos, debemos hacerlo con fe y de acuerdo a la voluntad de Dios. Desde el punto de vista humano no resulta fácil, pero el Espíritu Santo puede ayudarnos si constantemente buscamos la presencia de Dios en oración y por medio de la lectura de su palabra. Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Leer diariamente la Biblia no solamente nos enseña cual es la voluntad de Dios, sino también fortalece nuestra fe, es decir nos prepara para pedirle a nuestro Padre celestial.

ORACIÓN:
Padre santo, traigo ante ti mis pruebas, confiando que tú eres más grande que todas ellas. Por favor fortalece mi fe de manera que en mí exista la plena convicción de que tú has oído mi oración y que la vas a contestar en tu tiempo y de acuerdo a tu voluntad. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla


miércoles, 19 de junio de 2013

¿HAY ALGÚN PECADO IMPERDONABLE?


Mateo 12:28-32
“Si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios. Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa. El que no es conmigo, contra mí es, y el que conmigo no recoge, desparrama. Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”.

Jesús acababa de sanar a un hombre endemoniado que era ciego y mudo, “de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba”, dice Mateo 12:22. Y toda la gente que estaba alrededor de ellos estaba asombrada. Pero los fariseos, celosos y molestos por la manifestación de poder del Señor, dijeron: “Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios” (Mateo 12:24). El pasaje de hoy nos muestra la respuesta de Jesús a esta declaración de los religiosos judíos. Así les dijo el Señor: “Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada”.

Jesús les habla de un pecado que no sería perdonado. Esto, a simple vista, parece una contradicción a la enseñanza que dice que Dios está dispuesto a perdonar a todo aquel que viene a él arrepentido, cualquiera haya sido el pecado cometido. Pero, entendamos bien las palabras del Maestro. Muchas veces Jesús había sido ofendido, humillado y maltratado y aún estando clavado en la cruz clamó al cielo diciendo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). Por eso dijo a los fariseos: “A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado”. Y entonces añadió: “Pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”.

Cuando se aproximaba el momento de su muerte, Jesús habló largamente a sus discípulos acerca de lo que pasaría después (Juan capítulo 16). Allí les dijo que cuando él se fuera vendría el Espíritu Santo. “Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado” (Juan 16:8-11). Entre las funciones del Espíritu Santo, la principal es convencer al mundo de las consecuencias de sus pecados y de la necesidad de arrepentirse y creer en Jesucristo para obtener el perdón y la salvación de sus almas.

La Biblia nos cuenta que el día de Pentecostés, el Espíritu Santo se manifestó por primera vez de manera poderosa (Hechos capítulo 2), y los apóstoles “fueron todos llenos del Espíritu Santo”, y comenzaron a predicar a la multitud allí reunida acerca de la salvación por medio de Jesucristo. “Los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”. De esta manera comenzó la iglesia de Cristo en la tierra. Sin embargo, aquellos que ignoraron el llamado al arrepentimiento, los que una vez tras otra rechazaron la invitación del Espíritu Santo a la salvación y a vivir una vida de santidad, y decidían permanecer en las tinieblas, no alcanzarían el perdón y sufrirían la condenación eterna. Esto se ha cumplido desde aquel momento, a través de los siglos hasta nuestros tiempos.

Romanos 6:23 dice: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. No existe un pecado que pueda separarte por siempre de Dios, si te arrepientes y aceptas el sacrificio de Cristo. Solamente una decisión conciente de rechazar la invitación del Espíritu Santo a la salvación puede resultar en que pases la eternidad separado de Dios. No esperes más para aceptar su invitación. Recibe a Jesucristo como tu salvador y disfruta el regalo de la vida eterna.

ORACIÓN:
Dios de amor y de misericordia, te doy gracias por el precioso regalo de la vida eterna en Cristo Jesús. Te ruego que me des sabiduría y discernimiento espiritual para reconocer aquellas actitudes que me separan de ti, y ayúdame a rechazarlas para poder vivir una vida de comunión contigo. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla




martes, 18 de junio de 2013

LAS DIEZ LLAVES DE LA ORACIÓN EFICAZ


1.- ORAR PIDIENDO, BUSCANDO Y LLAMANDO.

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” (Mateo 7:7-8,11).


2.- ORAR CON FE.

“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá”.
(Marcos 11:24)


3.- ORAR EN SECRETO.

“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:6).


4.- ORAR DE ACUERDO A LA VOLUNTAD DE DIOS.

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” (1 Juan 5:14).


5.- ORAR EN EL NOMBRE DE JESÚS.

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:13-14).


6.- ORAR JUNTO CON OTROS CREYENTES.

“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:19-20)


7.- ORAR CON AYUNO.

“Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído” (Hechos 14:23)


8.- ORAR CON UNA VIDA DE OBEDIENCIA.

“Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” (1 Juan 3:21-22).


9.- ORAR PERMANECIENDO EN CRISTO Y EN SU PALABRA.

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Juan 15:7).


10.- ORAR DELEITÁNDOSE EN EL SEÑOR.

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón” (Salmo 37:4).


UN RESUMEN DE LOS CANDADOS Y LAS LLAVES DE LA ORACIÓN.

1.- Tu relación con Dios debe estar en orden

2.- Tu relación con las demás personas debe estar en orden.

3.- Tu corazón debe estar en orden.


“Gracia y Paz”
Verdades Bíblicas


lunes, 17 de junio de 2013

¡HONRA A TUS PADRES!


Efesios: 6:2-3
"Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra"

¿Que significa Honrar a nuestros Padres? Es simplemente darles el respeto, el lugar y la dignidad que se merecen, tan solo por ser nuestros Padres.

Muchos Hijos antes de honrar a sus Padres, los juzgaran y dirán, pero mis Padres no se merecen ninguna honra. Este versículo no nos dice: “si se lo merecen”, “si fueron buenos padres”, ni tampoco “si siento hacerlo”. Solo dice "Honra a tus Padres" y tiene una promesa, si lo haces, recibirás bendición, ¡Te ira bien y vivirás muchos años!

Dios sabe que ni Padres ni Hijos somos perfectos. Todos fallamos, nos equivocamos, cometemos faltas, dañamos a los seres que mas queremos, sin embargo Dios nos pide y nos enseña a perdonar. Así como ÉL perdona nuestras faltas, así mismo debemos perdonar si nos han lastimado. Y en este caso especifico de los Padres, Dios nos dice: "Honra a tus Padres" y punto. Es un principio, un reglamento, que no se puede cambiar, ¡así es como vive un verdadero Hijo de Dios!

La Honra es para toda la vida. No hay un tiempo donde podamos decir, bueno… ellos ya están grandes, yo ya soy mayor de edad, ya no les debo respeto. O tal vez ellos ya no están aquí, se adelantaron en el viaje eterno, o tengo años de no verlos. ¿Se puede dar honra, así? ¡Claro que si! podemos seguir honrando su memoria, y eso va desde no maldecir su nombre, hasta honrarlos con nuestra manera de vivir, siendo buenos Hijos, hombres y mujeres de bien, que damos honor no solo a nuestros Padres terrenales, sino también y primordialmente a nuestro Padre Celestial.

Al vivir en el propósito de Dios para nuestras vidas, damos honra y honor a Dios; así mismo honramos la vida de nuestros Padres, aplicando lo bueno que nos enseñaron y aprendiendo de los errores que ellos cometieron.

Cuando Mi Madre, me habla acerca de los errores que ellos cometieron, solo puedo decirle que nadie somos perfectos y en un hogar donde no se vive conforme a la Palabra de Dios, no se pueden esperar grandes avances, sino una familia disfuncional, con muchos conflictos. Es hasta cuando Cristo llega a nuestras vidas que todo cambia.

Ahora puedo entender que Dios nos pide honrar a nuestros Padres y punto. No nos da el lugar de jueces a los Hijos, porque entonces llega el tiempo que somos Padres, y al igual que nuestros Padres, nosotros tampoco somos perfectos ni mucho menos. Podemos aprender de los errores que cometieron nuestros Padres, pero seguramente cometeremos también nuestros propios errores, y eso muchas veces es por ignorancia y por la falta de Dios en la familia.

Si aun tienes a tus Padres, ¡Hónralos! Perdona, si tienes que perdonar. Dales su lugar, aun cuando ellos nunca te lo hubieran dado. Porque Si tus Padres no han visto lo bueno que has hecho, tu Padre Celestial que esta en los cielos si lo ve, y de ÉL recibirás grande recompensa. Además… si ya tienes hijos, les estarás enseñando un principio de obediencia, y recuerda… “trata a los demás como quieres ser tratado, no como se merecen”.

Honra a Tus Padres, con tus palabras, con tu presencia, con un regalo, con una llamada de telefono, con tu tiempo, con tu manera de vivir, hónralos en todo tiempo, no solo el día del Padre. No los maldigas ni con el pensamiento, porque eso traerá maldición a tu vida.

Dios nos de sabiduría para ser los mejores Hijos que podamos ser y los Padres que nuestros Hijos necesitan.

“Señor sobre todas las cosas queremos darte toda la honra y Honor que tu te mereces y hacer tu santa voluntad. Ayúdanos a ser Hijos obedientes, trae sanidad, restauración y salvación a nuestros hogares, en el nombre de Jesús. Amen”.


“Gracia y Paz”
Verdades Bíblicas



martes, 4 de junio de 2013

¿CÓMO ES TU MANERA DE HABLARLE A LOS DEMÁS?


Colosenses 4:6
“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”.

El gran estadista francés Richelieu (1585-1642) era conocido también como un hombre de gran cortesía. En una ocasión, alguien le solicitó un trabajo sabiendo que no se lo daría. La manera de hablar de Richelieu era tan cálida y expresaba tanta aceptación que valía la pena que le negasen a uno una petición sólo para escuchar con cuánta amabilidad se expresaba, aun cuando decía que no.

Todos podemos aprender de ese ejemplo. Especialmente los cristianos, pues siendo seguidores de Cristo debemos ser muy sensibles a las necesidades, al dolor y a las decepciones de los demás. Por ello de nuestra boca no deben salir palabras duras ni nuestra voz debe tener un tono áspero, ni siquiera cuando creemos que es necesario ser firmes. Cristo mora dentro de nosotros y, si nos sometemos a su control y a su amor, será evidente no sólo en lo que decimos, sino también en cómo lo decimos. Los gestos del cuerpo, las expresiones de la cara, el tono de la voz muchas veces dicen más que las palabras que salen por nuestras bocas.

Generalmente podemos tener una buena idea de la madurez espiritual de una persona por la manera como habla o actúa. Nunca debemos, con nuestras palabras o nuestros actos, subestimar a otros ni hacerlos sentir que no son importantes. La Biblia dice en Filipenses 2:3: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”. Nuestra naturaleza humana nos empuja en sentido contrario a este consejo, pero el Espíritu Santo puede obrar en nosotros de manera que lleguemos a tener la tendencia a ser amables y considerados con los demás, aunque a veces tengamos que sacrificar nuestra propia comodidad. La clave es esta: “Estimar a los demás como superiores a nosotros mismos”. Si nos situamos en un nivel inferior no nos será difícil ser corteses y amables con esa persona, hablando con gentileza y consideración.

Aún en las ocasiones en que recibamos un mal trato, mostramos sabiduría cuando hablamos palabras suaves. Dice Proverbios 15:1-2: “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor. La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces”. Muchas veces la diferencia entre ser ofensivos o ser una bendición radica simplemente en la manera de hablar. La Biblia nos exhorta a exponer nuestras convicciones con firmeza pero con gentileza. En su primera carta el apóstol Pedro escribió: “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15). La amabilidad y el respeto han de caracterizar nuestro testimonio a un mundo incrédulo. No debemos transigir en nuestro compromiso con Cristo, sino que hemos de estar preparados para contestar a cualquiera que nos pregunte acerca de nuestra esperanza de la manera más amable posible.

A veces, de manera inconciente, expresamos nuestras opiniones con demasiado énfasis. En nuestro entusiasmo por comunicar una idea quizás hablamos alto y gesticulando excesivamente. Como resultado, a menudo damos la impresión de que estamos enojados cuando en realidad no lo estamos. Debemos estar muy concientes de esto, y tratar, con la ayuda del Señor, de mejorar en este aspecto. Y continuar mejorando cada vez más hasta el punto de llegar a complacer el corazón de nuestro Padre celestial.

Dios nos habla hoy enseñándonos que debemos ser cuidadosos al hablar, que nuestras palabras deben ser siempre “sazonadas con sal”, es decir, agradables y corteses. ¿Cómo es tu manera de hablar? ¿Crees que con ella glorificas el nombre de Dios? ¿O piensas que necesitas algunos cambios en esta área, a la luz de esta enseñanza? Si es lo último, y tu corazón está dispuesto a cambiar, el Señor puede ayudarte.

ORACIÓN:
Bendito Padre celestial, te ruego me ayudes a ser un testimonio agradable a ti en mi manera de expresarme y actuar. Que yo pueda tratar a los demás con amor y gentileza, y que mis palabras y mi manera de hablar siempre te glorifiquen. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

Mateo 18:3



¿Por qué los niños se pelean y luego juegan juntos?

¡¡Porque su felicidad vale más que su orgullo!!

Mateo 18:3
“y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”.


“Gracia y Paz”

Para Meditar y Compartir

lunes, 3 de junio de 2013

¿QUÉ MOTIVAN TUS ACCIONES?


Juan 5:39-44
“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida. Gloria de los hombres no recibo. Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis. ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?".

En un programa radial estaban entrevistando a un viejo actor de circo que en su juventud tenía uno de los mejores números del espectáculo. Todos lo conocían como “Bola de Cañón”, su actuación consistía en ser disparado de un cañón, viajando a gran velocidad hasta una malla que lo recibía a unos cientos de pies de distancia. Durante su vida fue disparado del cañón más de 1,200 veces. Cuando le preguntaron por qué lo había hecho, él contestó: “¿Sabe lo que es sentir el aplauso de miles de personas?” ¡Por eso lo hacía!

En el pasaje de hoy, Jesús se dirige a un grupo de líderes religiosos judíos. A muchos de estos les encantaba la aprobación de la multitud. Eran religiosos en apariencia y decían tener la verdad pero rechazaban al Salvador. Mientras caminaban por el escenario de la historia humana desfilaban vestidos de justicia propia y se negaban a creer en Jesús y a honrarle como el Mesías que era. Estaban más preocupados por recibir honor de los demás que de Dios. Por eso Jesús les dijo: “¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”

Nosotros actuamos muchas veces como esos líderes religiosos y como "Bola de Cañón". Nos esforzamos por causar una buena impresión y nos agrada recibir halagos de los demás. Claro que esto no tiene nada de malo, si lo que hacemos está motivado en primer lugar por un deseo de honrar y glorificar a Dios. Cuando nuestras acciones resultan de aplicar la palabra de Dios en nuestras vidas, aunque en ocasiones desagraden a los que nos rodean, estas acciones serán agradables al Señor y de él recibiremos la recompensa. Los demás reaccionarán después en la medida que sean ministrados por el Espíritu Santo por medio de nuestro testimonio. Dice Colosenses 3:23-24: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”. Por el contrario, cuando nuestro enfoque está en impresionar a los demás tendremos que conformarnos, en el mejor de los casos, con recibir de ellos alguna que otra palabra de halago. Nada más podemos esperar. A esto se refiere Jesús en Mateo 6:5 cuando dice: “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”. En efecto, si lo que motiva tu oración es el deseo de impresionar o sobresalir entre los que están alrededor, no esperes recibir recompensa del cielo.

¿Cuánto influye en tu actitud “la multitud” que te rodea, es decir tu familia, tus amigos del Facebook, tus compañeros de trabajo? ¿Te interesa más encontrar aprobación en ellos que agradar a Dios con tus acciones?

Reflexiona en tus motivaciones. Es sumamente importante darle al Señor el primer lugar en todo, pues siempre resultará en bendiciones para nuestras vidas. Si no lo estás haciendo, hazte el propósito desde este momento de pensar antes de actuar, y asegurarte de que lo que vas a hacer esté dirigido a agradar a tu Padre celestial antes que a nadie más.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me perdones por las veces que he sido motivado por el deseo de recibir la aprobación de los demás antes que recibir tu aprobación. Ayúdame a concentrar mis esfuerzos en agradarte a ti en todo lo que yo haga. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

jueves, 30 de mayo de 2013

¿EN QUÉ INVIERTES TU TIEMPO?


Colosenses 4:2-5
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, para que lo manifieste como debo hablar. Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”.

En cada carta del apóstol Pablo, de una manera u otra, vemos una exhortación a orar. Aquí les dice a los colosenses que sean perseverantes en la oración, y les pide que oren por él, no por su liberación de la cárcel, sino para que el Señor abra puertas para que él y sus colaboradores puedan llevar a cabo su tarea de dar a conocer el evangelio de Cristo. Por ultimo, les aconseja que anden sabiamente, y que rediman, es decir, que aprovechen el tiempo al máximo. El valor del tiempo es incalculable.

Constantemente estamos deseando tener más tiempo. ¿Y qué hacemos con él? Si analizamos cómo invertimos el tiempo en nuestras vidas conoceremos donde está nuestro corazón y qué es lo más importante para nosotros. ¿Cuánto tiempo inviertes en ver la televisión? ¿O en el cine, o en algún evento deportivo, o simplemente hablando por teléfono? No quiere esto decir que en todos estos casos estés cometiendo pecado o haciendo algo inmoral, pero es muy probable que no estés usando ese tiempo con el fin de glorificar el nombre del Señor.

A través de la historia encontramos a hombres y mujeres que dedicaron todo su tiempo y sus propias vidas al avance del Reino de Dios, sin importarles el costo. Vivieron vidas que reflejaron el carácter de Cristo. Contaron historias del amor de Jesús, invitaron a otros a unirse a su causa para encontrar una profunda e íntima relación con Dios. Esta relación es la que Jesús mismo mostraba en sus acciones. El amó a sus discípulos y a todos los que vinieron a escuchar sus enseñanzas. El amó a aquellos a los que sanó al igual que amó a los pecadores y aún a aquellos que le injuriaban. La Biblia también nos dice que él perdonó y mostró amor a las mismas personas que le crucificaron (Lucas 23:34). Romanos 5:8 dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Mientras estuvo en la tierra, Jesús dedicó su tiempo a servir y a mostrar el amor de Dios a todas las personas sin excepción. Y en nuestros tiempos Jesús anhela continuar haciéndolo a través de nosotros.
Una antigua historia cuenta que en el patio de una pequeña iglesia de un pueblo del sur de Francia había una estatua de Jesucristo con las manos extendidas. En medio de un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial una bomba cayó cerca de la estatua y ésta fue destruida por la explosión. Después que cesó el bombardeo los miembros de la iglesia se dieron a la tarea de reconstruir la estatua y cuidadosamente y con mucha paciencia se dedicaron a buscar los pedazos e irlos pegando uno a uno. Al final la estatua quedó casi totalmente reconstruida, pero había un problema: no pudieron encontrar las manos. Aquello fue motivo de disgusto y frustración entre aquellas personas. Unos opinaban que debían construirle nuevas manos, otros sugerían que debían construir otra estatua. Y así por largo rato discutían y opinaban sin llegar a un acuerdo, hasta que alguien sugirió una idea que fue aceptada por todos: colocaron en la base de la estatua un letrero que decía: “NO TENGO OTRAS MANOS QUE LAS TUYAS”.

La historia no menciona la denominación de esta iglesia. Pero cualquiera que esta sea, la ilustración debe servir para recordarnos que nosotros somos hoy el cuerpo de Cristo. Como tal, él desea que seamos una extensión de sí mismo en el mundo. A través de nuestros miembros y nuestros sentidos él puede ministrar a las personas en necesidad. Una llamada telefónica a un hermano enfermo, unas palabras de consuelo a alguien que está en medio de una prueba, hablarle de Jesús a un compañero de trabajo. En fin, el Señor quiere que seamos sus instrumentos entre aquellos que nos rodean. No existe una mejor inversión de nuestro tiempo que dedicarlo al servicio de Dios.

ORACIÓN:
Padre del cielo, gracias te doy por todas las personas que tú has usado para hacer llegar a mi vida tu Palabra y tus bendiciones. Te ruego que me capacites para servirte como instrumento para que tú bendigas a todos aquellos que me rodean. Que la manera en que yo invierta mi tiempo resulte en gloria y honra para tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla



GRACIA, ¿LICENCIA PARA PECAR?


Romanos 6:1-2
“¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”.

Nadie de nosotros merecía una salvación tan grande como la que Dios nos ha dado, aun cuando éramos pecadores y no merecíamos perdón, Dios nos perdono, nos limpio de todo pecado y ahora nos ha dado una nueva vida, una vida en Cristo que no esta viciada conforme al viejo hombre, sino mas bien una nueva vida que nace de una relación intima con Dios.

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

Sin duda la gracia es un don de Dios, que no es que nosotros queramos o merezcamos, sino que es un regalo de Dios, que sin merecerlo le es otorgado a todos aquellos que lo quieren aceptar.

Ahora nuestra vida se rige a través de la Gracia de Dios. Antes en el antiguo tiempo la vida se regia a través de la Ley, esa ley que fue impuesta para demostrar lo difícil que nos era ser fieles a Dios, mas con la venida de Cristo y su perdón ahora vivimos en un periodo denominado: “El Periodo de Gracia”, en donde todos aquellos que quieran alcanzar la gracia de Dios lo pueden lograr, tan solo con arrepentirse de corazón de sus pecados y comenzar a vivir una vida agradable a Dios.

Hoy en día la gracia de Dios es la que nos permite arrepentirnos de nuestros pecados, pues mientras haya gracia, aun es posible.

Lo triste de esto es que muchos “Cristianos” utilizamos la gracia como una licencia para pecar, pues el simple hecho de saber que aun tenemos la oportunidad de arrepentirnos nos hace concretar cosas que deberían estar ya canceladas desde hace mucho tiempo. Pablo lo decía de esta forma: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Romanos 6:1-2).

Lo que Pablo quería decir, es que ¿Cómo es posible que vivamos aun en el pecado, cuando ya morimos a el?, y es que es igual que cuando un ladrón fue encarcelado por robar, paso muchos años de su vida en esa cárcel horrible, pero luego fue perdonado, pero al regresar al pueblo, volvió a robar nuevamente, ¿Acaso no le basto todo el tiempo que estuvo en la cárcel?, ¿Acaso la cárcel era un excelente lugar para pasar muchos años de su vida?, ¿Qué era lo mínimo que se esperaba de el, al ser perdonado?, si, se esperaba que no robara mas. Así mismo, luego de ser perdonados, se espera de nosotros que evitemos a toda costa el pecado, Jesús decía: “Vete, y no peques mas”.

Lastimosamente muchas veces podemos convertir la gracia de Dios en una desgracia, digo desgracia porque al no tener cuidado podemos aprovecharnos de ella convirtiéndola en una desgracia para nuestra vida, llevando de esta manera una vida de pecado continuo que nos aleja de la Gloria eterna. En Hebreos 12:15a leemos: “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios”.

Es por esa razón que cada día debemos hacer lo que Pablo le dice a Timoteo que haga: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 2:1).

Amados, no utilicemos la GRACIA de Dios como libertinaje, no nos aprovechemos de ese regalo que Dios nos dio. Imagínate que alguien te regala una tarjeta de crédito, con saldo limite de $50,000 pero tu comienzas a gastar y a gastar y cuando sientes el crédito se sobre giro y ahora tienes una deuda de $500,000, ¿Qué hiciste con el regalo que se te obsequio?, ¿Qué clase de respuesta diste al bien que alguien te quiso hacer?, ¿Será que se merecía que te aprovecharas del regalo?, Claro que NO, no seas aprovechado, no utilices la gracia como ocasión para pecar. Cuidado… que nadie sabe el día ni la hora que el Señor vendrá y ¿Qué ocurrirá si en ese momento estas aprovechándote en mal manera de la gracia?, seguramente te quedaras.

En Judas verso 4 lo leemos claramente: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo”.

No convirtamos la GRACIA de Dios en un libertinaje, al contrario, tratemos cada día de guardarnos lo más que podamos para no aprovecharnos de ella. Al contrario seamos buenos administradores de esta gracia: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).

No conviertas la gracia en una desgracia para tu vida, no te confíes en lo que muchos te dicen “que no importa lo que hagas, que mientras estés en el periodo de la gracia no hay problema”, al contrario toma muy en cuenta estas verdades bíblicas y vívelas: “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tito 2: 11-14).

"Gracia y Paz"
Verdades Bíblicas


miércoles, 29 de mayo de 2013

¡QUÉ HERMOSO ES VER A UN MATRIMONIO FELIZ!


Se dice que “alegría compartida es doble alegría” y que “tristeza compartida, es media tristeza”. El amor, es un verdadero bálsamo para el alma, en este tiempo de presiones, desilusiones y chascos.

El objetivo del matrimonio debe ser la fusión de caracteres, que lleguen a ser uno y que se ayuden mutuamente. La mujer se sentirá protegida por su esposo y él se sentirá ayudado por su esposa, especialmente en la enfermedad y en los problemas (Génesis 2:18).

Pero lamentablemente no siempre es así, pues millones de parejas se ven frustradas en su anhelo de felicidad, y los más afectados siempre son los hijos.

En los EE.UU. se producen cerca de 6,500 divorcios por día, esto es más de un millón cien mil por año. De las mujeres entre 30 y 40 años de edad se divorcian 6 de cada 10, por lo menos una vez. El 25% de los menores de 18 años, carecen de padre o madre y se calcula que esto aumentará al 50% el próximo año. Se indica que de las parejas que se casen este año, más de la mitad terminarán en el divorcio; y que más del 60% de los niños que nazcan pasarán parte de su vida en un hogar dividido.

En Francia, uno de cada dos matrimonios termina en el divorcio. En Canadá, más del 40% de las parejas unidas en primeras nupcias, se separan.

En la Unión Soviética, más del 70% de los divorcios se producen en los primeros 10 años de matrimonio. África, Asia y Latinoamérica, también sufren un creciente deterioro de la unidad familiar.

¡Qué perspectivas tan alarmantes para este mundo! ¡Debemos hacer algo!

Dios no desea eso, pues cuando creó al hombre estableció el matrimonio con el sagrado propósito de ayudarse mutuamente, de amarse, de criar hijos en un ambiente estable y sano y de permanecer unidos "hasta que la muerte los separe" (Mateo 19:6).


SIETE CAUSAS DE INFELICIDAD

Existen más de siete, pero, consideremos solo las siguientes:

1 - Percepción errónea del matrimonio.

Las novelas y películas que tratan temas sentimentales, son responsables de lanzar a los jóvenes a un mundo irreal. Al casarse, esas personas esperan inconscientemente de su cónyuge algo que la vida real no les puede regalar y quedan desilusionados.


2 - Desviación de los principios sanos.

El adulterio, el alcoholismo y la pereza son responsables de muchos fracasos.


3 - La incompatibilidad de caracteres.

Cuando existe un genio violento, espíritu egoísta, un corazón frío, celos, rencores, etc., se producen a menudo roces que pueden producir un distanciamiento paulatino, si no se busca la solución que Dios nos ofrece para estos casos.


4 - La falta de diálogo y cosas en común.

Hay poco tiempo del uno para el otro. Se entra en la rutina conyugal y hay poco diálogo. La TV. y actualmente el chat o Internet roba a muchas familias el tiempo que debieran dedicarse uno al otro.


5 - Problemas económicos.

La incomprensión en los planes y deseos mutuos, la falta de confianza en el manejo de la economía del hogar y el distanciamiento prolongado por trabajar en lugares lejanos, suelen ser causantes de problemas, como también cuando se contraen deudas difíciles de pagar.


6 - Interferencia de terceros.

"El que se casa, casa quiere". Es mejor que los recién casados vivan independiente.


7 - Cuando el amor se ENFRÍA.

Puede haber insatisfacción emocional o sexual. Cuando una de las partes amenaza con el divorcio por alguna crisis pasajera, pueden producirse heridas profundas y una pared entre ambos. Dios desea ayudar a cada familia a ser feliz. Si en tu hogar hay problemas, si existen tensiones y está amenazada la unidad familiar, no pienses en el divorcio, sino en buscar soluciones, considerando los consejos que expondremos.

Una señora fue a entrevistar a un médico amigo.
- Me quiero divorciar de mi marido -fue la queja de la angustiada mujer.
- ¿Por qué? Preguntó el médico.
- Porque tiene otra.
- Si usted se divorcia le hace un favor, pues eso es lo que él quiere.
- ¿Qué puedo hacer?
- Enamórelo primero y luego se divorcia, aconsejó el médico.
- ¿Cómo lo puedo hacer?
- Hágale tres elogios por día. ¿Viste bien? ¿Tiene buena presencia? ¿Es cumplidor? Dígaselo
La mujer se propuso hacerlo. Al cabo de algunos meses encontró a su médico amigo, quien inmediatamente le preguntó por su esposo.
- ¡Lo logré! Está profundamente enamorado de mí.
- Entonces, ahora déjelo.
- No, ahora no, porque yo también estoy enamorada de él.


LA LEY FUNDAMENTAL DE LA FELICIDAD

Solemos oír las quejas: "Mi esposo no me hace feliz", "Mi señora debería ser distinta". No pienses sólo en recibir, sino también en dar, pues "HACER FELIZ AL PRÓJIMO, ES HACERSE FELIZ A SÍ MISMO". El apóstol Pablo dice: "Más bienaventurado es dar, que recibir" (Hechos 20:35).

Puedes proponerte hacer feliz a tu cónyuge. Busca el momento apropiado para conversar y traten de identificar las cosas que no les gustan de sí mismos. Ambos debieran colocarse blancos, tratando de aplicar las siete claves. No pienses en tu felicidad, sino en la del otro. No trates de cambiar a tu pareja, proponte cambiar tú mismo, y... ¡Verás los resultados!


SIETE SECRETOS PARA UN HOGAR FELIZ

Los investigadores Nick Stinett y John De Fraim estudiaron 3,000 familias estables y felices de diversas nacionalidades para establecer los puntos que tenían en común. Llegaron a la conclusión que habían seis leyes que caracterizan a las familias sólidas. Las consideraremos con una séptima aún más importante.


1- COMPROMISO CON LOS DEMÁS

a- Los hogares felices, valoran la familia como unidad, por encima de las necesidades y deseos individuales.

b- Aunque cada cual tenga sus metas, debe estar dispuesto a eliminar aquellas que puedan amenazar su existencia como pareja.

c- Trátese de comprender los deseos, sueños y sentimientos del otro.

d- Ayudarse mutuamente a desarrollar el carácter. Antes de crear a la mujer, Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18).

e- Al esposo: Considera que la opinión de la mujer es tan valiosa como la del hombre. El apóstol Pedro escribe: "Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente" (1 Pedro 3:7). Haz que ella crezca en la autoestima y en gratitud, y evitará resentimientos. La intuición de la mujer suele ser más exacta que la lógica del varón. Deja que exprese sus sentimientos.

f- Considera las decisiones de tu esposa en las cosas de la vida diaria. Sé sensible en esto, pues no en todo necesitas hacer tu propia voluntad.

g- Foméntese un ambiente alegre, y hagan del hogar un nido atrayente. No necesita ser grande ni lujoso, aunque sea una sola habitación, debe respirarse en él un clima de amor.

h- Démosle ayuda práctica, especialmente si la mujer trabaja.


LOS 10 MANDAMIENTOS PARA LA MUJER

1. Evita cuidadosamente la primera querella.
2. No olvides que te casaste con un HOMBRE y no con un "dios", que sus imperfecciones no te sorprendan.
3. No lo atormentes continuamente pidiéndole dinero. Arréglate más bien con la suma de cada semana.
4. Si tu marido tiene CORAZÓN, tiene seguramente un estómago; trata de hacerte querer cocinando platos apetitosos que a él le agraden.
5. De tiempo en tiempo, pero no muy a menudo, déjale que tenga razón, eso le causa placer y no te costará nada.
6. En los periódicos, lee otra cosa que los informes de nacimiento, casamientos y defunciones; ponte al corriente de lo que pasa en el extranjero, le será agradable el poder hablar de política en casa, en vez de hacerlo en el club.
7. Sé siempre correcta con tu esposo en la discusión. Acuérdate cómo lo tratabas cuando eran novios. No lo mires nunca de arriba abajo.
8. Déjalo a veces ser más instruido que tú, esto mantendrá el sentimiento de su dignidad y te dará la oportunidad de no ser del todo infalible, si cedes una vez.
9. Respeta la familia de tu marido y sobre todo honra a su madre; él la quiere de mucho antes que a ti.
10. No te presentes desaliñada delante de tu esposo. No descuides tus funciones femeninas.


2- APRECIO

Las familias felices se aprecian mutuamente, se aman. ¿Cómo se puede alimentar ese amor?

a- Dando y recibiendo pequeñas expresiones de cariño, se pueden alegrar a nuestros seres queridos.

b- Veamos los puntos positivos y las virtudes de nuestro cónyuge, y no solamente las flaquezas. En lugar de críticas, destáquense las buenas cualidades recíprocamente, estimularán el amor y la superación.

c- Un esposo cambió su forma de pensar, frente a su esposa, cuando ésta tuvo que ausentarse por tres días, dejándolo al cuidado de los niños.

He aquí el recuerdo de esa aventura:
· Abrir la puerta a los chiquillos que venían de la calle: 63 veces.
· Reñirles para que se callasen o estuviesen quietos: 22 veces.
· Intervenir para arreglar disputas: 8 veces.
· Perder los estribos: 12 veces.
· Atar cordones de los zapatos: 15 veces.
· Manchas en los pantalones: 3 veces.
· Comer mal: los tres días, etc..
¡Nunca he deseado volver a ver a mi esposa, tanto como ahora!

d- Evitemos las palabras ásperas y ofensivas. Cuando ambos eran novios se hablaban dulcemente. A medida que convivimos, debemos buscar de fusionar nuestra personalidad y mejorar nuestras relaciones.

e- El consejo de Dios es:

"Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas” (Colosenses 3:18-19).

Mantén puros tus pensamientos y no permitas que la expresión de tu rostro comunique enojo, desprecio o deseos de venganza. Hay diversos grados de silencio que pueden ser más destructivos que las palabras.


3- COMUNICACIÓN

a- Un investigador calculó, que las parejas tienen un promedio de 17 minutos de conversación por semana. ¡La semana tiene 10,080 minutos!

b- La televisión roba a menudo a la familia un precioso tiempo que podría utilizarse para conversar. ¡Y qué tremenda pérdida!

c- La comunicación es fundamental para la comprensión y para alimentar el amor. Las experiencias vividas en el trabajo, las diarias vivencias con los hijos, nuestras alegrías y preocupaciones, nuestras ideas o desilusiones vividas fuera del hogar, pueden ser temas de conversación.

d- Cuando notemos que alguien del hogar no se comunica, veamos por qué. Hablemos y resolvamos la dificultad. Quizás la esposa se sienta acomplejada o frustrada por algo, o piensa que no sabe expresarse con la facilidad con la que lo hace el esposo. Tratemos siempre de comprender lo que piensa el otro, compenetrándonos en él. No pretendamos atemorizar, dominar, culpar, controlar ni ganarle al otro. No se griten mutuamente.

e- Al hogar debe llenárselo de risas, amor, entusiasmo y sana alegría.


4- PASAR TIEMPO JUNTOS

a- Se les preguntó a 1,500 escolares: ¿Qué crees que hace más feliz a una familia? La respuesta más frecuente fue: "Hacer cosas juntos".

b- Busquemos tiempo para hacer cosas juntos. Asociemos a nuestros hijos en nuestra actividad y recreación. Compartan los problemas y la felicidad.

c- Aunque cada uno es bombardeado por actividades que nos absorben, debemos planificar de tal modo nuestro tiempo, que podamos dedicarnos a la familia, o terminaremos dispersos.


5- UNIDOS EN LA ADVERSIDAD

a- La familia sólida, se une para hacer frente a los desafíos de una crisis, pues hay un compromiso mutuo. Es necesario desarrollar esa capacidad de hacer frente a la adversidad. ¿Pero cómo? Dios desea tendernos sus manos de amor en medio de la tormenta más violenta. En las Sagradas Escrituras nos comunica sus promesas y ¡qué hermosas son! Conózcalas.

b- Si hay problemas, no busquemos culpables sino soluciones. No cuesta nada decir: "lo lamento" o "te perdono". La pareja no debe acostarse nunca enojada. Apliquemos el consejo divino: "No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26).


6- ESTRUCTURA MORAL

a- Se ha comprobado que esto es un denominador común en las familias estables. En el cultivo de las virtudes cristianas hay bendición.

b- La estructura moral incluye: Integridad, honradez, lealtad, responsabilidad, virtud moral y los principios de la utilidad y del amor. Los principios de los 10 mandamientos debieran estar en cada corazón, pues traen bendición. Las Escrituras Sagradas dicen: "¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre" (Deuteronomio 4:29).


7- DIOS EN EL HOGAR

a- En una encuesta realizada en diversos países por "Mensajes de Amistad", se ha comprobado que la mayoría de las personas creen que la fe religiosa es una ayuda para el hogar. Pero cuán lamentable es comprobar, que el materialismo está desplazando las cosas del espíritu y destruyendo la fe.

b- El diálogo sobre cosas profundas, une a la pareja maravillosamente. Dios desea bendecir a quienes lo buscan y le aman. Solamente Él puede cambiar nuestro carácter, darnos fortaleza en las horas difíciles y guardar a nuestros hijos de los grandes peligros que enfrentan.

c- No descuides tu vida devocional y espiritual. Haz de las Sagradas Escrituras la guía para tu vida y tu hogar. Ella nos aconseja, nos orienta, ilumina la senda de nuestra vida y nos llena de esperanza. A través de sus 2,300 profecías, nos revela el pasado, presente y futuro con exactitud matemática. Estúdiala y recibirás grandes beneficios.

Si has fracasado en tu vida conyugal, busca a Dios, pues nadie mejor que Él para cambiar el rumbo de nuestra vida. Si eres feliz dale gracias y cuida esa dicha. Pero haz tu parte, practicando los principios del amor.

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser…" "Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" (1 Corintios 13:4-8 p.p. 13).

“Gracia y Paz”
Edificando Matrimonios
Conforme al propósito de Dios
(Maria Crova).