lunes, 22 de octubre de 2012

¿HAS EXPERIMENTADO EL PODER DE LA ORACIÓN?


Exodo 17:8-13
"Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada".

Este pasaje nos muestra al pueblo de Israel, después de haber sido liberado de la esclavitud en Egipto, guiados por su líder Moisés, cuando atravesaban el desierto que los separaba del Monte Sinaí hacia donde ellos se dirigían para encontrarse con Dios. Cuando llegan a un lugar llamado Refidím, se encuentran allí, interfiriendo en su camino, un poderoso enemigo, Amalec y su ejército que tenían todas las intenciones de destruirlos. ¿Qué hizo Moisés ante aquella situación? Reconociendo la fuerza del enemigo que tenían frente a ellos, Moisés le dice a Josué que escoja unos cuantos hombres y salga a pelear contra Amalec, mientras él, Aarón y Hur subían a la cumbre de la colina a interceder por ellos. Y dice la Biblia que mientras Moisés se mantenía en comunicación con Dios, es decir “cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía", pero tan pronto “las manos de Moisés se cansaban” y bajaba la guardia, el enemigo tomaba ventaja.

¡He aquí manifiesto el poder de la oración! Con razón el diablo tiembla cuando ve a un creyente de rodillas. Por eso la Biblia nos dice: “Orad sin cesar.” (1 Tesalonicenses 5:17). Mientras permanecemos en comunicación con Dios, estamos en victoria. “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”, dice Romanos 8:31. Pero cuando nos descuidamos en nuestra comunión con el Señor, cuando bajamos la guardia, el enemigo entonces aprovecha y nos golpea sin compasión.

Continúa diciendo el pasaje que Aarón y Hur “tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol". Aarón y Hur entendieron la necesidad de sostener a Moisés cuando sus manos se cansaban, y así los tres unidos en oración permanecieron hasta que anocheció. ¿Y cuál fue el resultado de aquella batalla? “Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada” (v.13).

Victoria total y absoluta. Así es la victoria que nos da el Señor. Fueron perseverantes en la oración, se mantuvieron firmes y el pueblo de Israel prevaleció en la batalla. “Prevalecer” es tener éxito frente a la dificultad, dominar por completo, vencer, triunfar. La oración que prevalece es aquella que se abre paso a través de todas las dificultades y obstáculos, que persevera, que hace retroceder a las fuerzas de nuestro adversario el diablo y asegura la voluntad de Dios. No hay la más mínima duda de que el poder de Dios se manifiesta plenamente a través de la oración de su pueblo. Se manifiesta en nuestras vidas como individuos, se manifiesta en nuestras familias y se manifiesta en medio de una iglesia que ora.

Hazte el propósito de orar más. Si actualmente oras 5 minutos diarios, trata de aumentarlo a 10 o 15 minutos. Si oras media hora, aumenta ese tiempo a 45 minutos o a una hora. Y si no estás orando todos los días, ahora mismo haz un compromiso con el Señor de que vas a orar diariamente de ahora en adelante. Mientras más oremos, más disfrutaremos del poder de la oración en todas las circunstancias de nuestras vidas.

ORACIÓN:
Padre santo, gracias por esta enseñanza que muestra de manera tan clara como tu poder se manifiesta por medio de la oración. Permite, oh Dios, que tu Santo Espíritu me mueva a dedicar tiempo cada día de mi vida a buscar tu rostro, y a deleitarme en una íntima comunión contigo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

EVITE LA TRANSIGENCIA



Proverbios 2
“Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma, La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades, Que dejan los caminos derechos, Para andar por sendas tenebrosas; Que se alegran haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos. Serás librado de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras, La cual abandona al compañero de su juventud, Y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos; Todos los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la vida. Así andarás por el camino de los buenos, Y seguirás las veredas de los justos; Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella, Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados”.

Aunque la tentación de infringir en nuestra posición amenaza a todo creyente, no tenemos que ceder ante ella. Si somos conscientes del peligro y entendemos las consecuencias finales, podemos tomar la decisión de estar vigilantes en obediencia al Señor.

El primer paso para combatir esta situación es entender por qué es tan tentador. Es fácil ceder ante la presión de los demás para que tomemos parte en lo que sabemos que Dios ha prohibido, para evitar el rechazo. Pero cualquiera que esté decidido a vivir una vida agradable a Dios, debe estar dispuesto a soportar la persecución (2 Ti 3.12). Otras veces accedemos a actividades que violan nuestra conciencia, solo para evitar el conflicto, pero lograr la paz no debe ser a costa de sacrificar la obediencia a Dios.

No obstante, esta tentación no siempre viene de los demás. De hecho, Santiago 1.14 dice que somos atraídos cuando nos dejamos llevar por nuestra propia concupiscencia. ¿Cuántos cristianos han caído en la inmoralidad sexual o la pornografía al ceder ante una segunda mirada? La codicia también nos lleva a cambiar nuestra postura. Si usted miente en su declaración de impuestos, o se lleva algunas pertenencias de la oficina, ha pasado por encima de la línea de obediencia a Dios. Base sus decisiones en la verdad bíblica.

Para permanecer firmes y no ceder ante otras posturas debe hacer de la Biblia su norma de conducta. Si usted comienza cada día meditando en su Palabra, Él guiará sus pasos. Cuando el Espíritu Santo le da una advertencia, obedezca de inmediato. Acceder a la tentación abre una puerta a Satanás.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿SABÍAS QUE NO TODOS SOMOS HIJOS DE DIOS?



La Palabra de Dios nos dice que Él es el Creador del Universo y que todo lo hizo por la Palabra de su Poder. En tal sentido todo lo que existe es creación de Dios y toda la humanidad es creación de Dios.

Génesis 1:21-27
“Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto. Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”.

Colosenses 1:16
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”.

¿Pero quienes son hijos de Dios?  Son todas aquellas personas que recibieron a Jesús en su corazón. Nos convertimos en hijos de Dios cuando creemos en Jesús y confiamos en lo que hizo en la Cruz por nosotros y somos salvos porque somos adoptados dentro de la familia de Dios a través de nuestra relación con Jesucristo:

Juan 1:11-13
“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”.

Juan 11:52
“y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos”.

1 Juan 3:1-9
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios”.

Efesios 1:5
“en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad”.

Romanos 8:14-17
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.

Gálatas 3:26
“pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”.

Gálatas 4:5-7
“para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: !!Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.

Aquellos que no son salvos no son hijos de Dios, viven en el pecado, el cual los separa de Dios y los sitúa al lado de Satanás como enemigos de Dios y la Escritura dice que los que se pierden son hijos del diablo:

Juan 8:43-44
“¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra, Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”.

Efesios 2:3
“entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”.

Romanos 9:8
“Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes”.

1 Juan 3:10
“En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”.


“Gracia y Paz”
Estudios Bíblicos 

CUIDANDO LOS RIÑONES



La principal función de los riñones es la de eliminar las toxinas del organismo contenidas en la sangre. Son también los encargados de expulsar mediante la orina las sustancias que pueden desecharse y que no son aprovechadas por el organismo.

Los riñones cumplen una importante función, pero pueden sufrir múltiples dolencias, tanto de índole inmunológico como infeccioso, cáncer o cálculos renales. Por ello, es importante tener un control de lo que se come. En todos estos casos, se recomienda seguir una dieta sana y restringir el consumo de algunos alimentos que por sus características pueden perjudicar a estos órganos.

Los enfermos renales deben evitar al máximo aquellos alimentos que por sus cualidades exigen mayor esfuerzo a los riñones.

Las proteínas son el mayor enemigo si no se toman con moderación; y en algunos casos, el agua se convierte en una fuente de vida para los riñones.


Modificaciones más importantes en la dieta

Llevar una dieta es fundamental para los enfermos del riñón. Se trata de poner especial atención a las tablas de alimentos dónde se indica la composición de los alimentos y su contenido en proteínas, grasas, azúcares.

Los alimentos que más hacen trabajar a los riñones para su eliminación son las proteínas que se encuentran, sobre todo, en la carne, el pescado y los huevos. Eso sí, tomadas con moderación resultan vitales.

Las personas que tienen alto el colesterol son más propensas a sufrir un problema renal. En caso de insuficiencia renal, una reducción en el consumo de grasas favorecería a una lenta evolución de la misma. Algo similar ocurre con las personas diabéticas, en las que es fundamental una ingestión limitada de azúcares.

El potasio también puede llegar a ser perjudicial, ya que contiene sustancias que se eliminan mal por el riñón y por tanto se acumulan en la sangre y pueden resultar peligrosas. Estas sustancias aparecen sobre todo en frutas como la naranja, limón y plátano y en los frutos secos.

La hipertensión daña una serie de órganos entre los que se encuentran los riñones. Por tanto, es aconsejable reducir el consumo de sal en las comidas pues en exceso tiende a subir la presión arterial y con ello perjudica a los riñones.


Consumo de agua

El riñón es uno de los órganos que más sufre el castigo del actual estilo de vida. Existen muchos factores que producen cálculos renales, piedras, arenillas, etc. y los cólicos nefríticos son muy comunes hoy en día.

Se debe beber mucha agua excepto en aquellos casos en los que por la enfermedad renal se orine poco y se esté muy hinchado. Para que el organismo funcione correctamente se deben tomar dos litros y medio al día.

Un defecto en el consumo de agua favorece la aparición de enfermedades renales y de infecciones urinarias. Por su parte, este alimento contribuye la eliminación de residuos y evita la formación de piedras en el riñón.

Las dietas ricas en grasas y proteínas requieren más líquido para eliminar sus restos metabólicos, ya que estos alimentos contienen menos agua que otros productos. Por eso, si se toman muchos nutrientes de este tipo, es recomendable aumentar el consumo de agua.

El agua, sobre todo la bicarbonatada, es uno de los alimentos más recomendados para evitar este tipo de patología. La razón es que el bicarbonato evita la formación de los cálculos renales de ácido úrico, que son los causantes de los cólicos y demás problemas derivados del mal funcionamiento del riñón. Por lo tanto, los propensos a esa enfermedad, vivirán más tranquilos si beben mucha agua de este tipo.


Frutas para el riñón

La sandía es considerada la fruta del riñón, ya que su jugo ayuda a limpiar los tejidos y la sangre, aunque se debe consumir lo más fresca posible, pues una vez abierta se degenera rápidamente y produce toxinas. Además se trata de una fruta muy diurética.

Al igual que la sandía, son también diuréticas las alcachofas, las uvas y las manzanas. Por eso son recomendables para los enfermos de los riñones y vías urinarias. El apio, por su parte, combate los cálculos y arenillas.


¿Qué hacer con las PIEDRITAS?

La alimentación que deben seguir los enfermos de cálculo renal no es la misma, depende en cada caso de la composición de los cálculos, cuyas sustancias pueden ser variadas, y el periodo por el que pase la enfermedad, calma o crisis.

Cuando el enfermo pase por un periodo de crisis, además, del necesario reposo absoluto es necesario que realice ayuno total para contribuir a la disolución de los cálculos. Únicamente debe tomar aguas minerales, zumos de frutas o de zanahoria, preparados diuréticos como la cola de caballo o la ortiga. También les favorece, colocar calor de forma directa en la zona afectada y, si el dolor es insoportable, combatirlo con analgésicos.

En los períodos de calma es bueno que la dieta contenga alimentos crudos como las ensaladas, frutos secos, cereales integrales y frutas. Pero todos estos alimentos tomados con moderación.

Pero independientemente del tipo de cálculo y de la fase en la que se encuentre el enfermo, es fundamental el consumo de agua. El riesgo de padecer un cálculo de riñón disminuye considerablemente si se aumenta la cantidad de líquidos consumida. Es fundamental que beba mucha agua, hasta 3 litros diarios. Lo puede hacer mediante infusiones o zumo de frutas, y debe evitar aquellas que contengan mucho calcio.

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Fuente: Alimentación Sana.

DAR GRACIAS


1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

Durante el invierno, en Lansing, Michigan, no tenemos muchos días soleados, pero el año pasado, Dios nos bendijo con una de esas jornadas hermosas. Sin embargo, parecía que casi todos estaban dándole gracias al Señor, excepto yo. Cuando salí de la oficina, un hombre dijo: «Qué día hermoso tenemos. ¡Es un regalo de Dios!». Ante lo cual respondí: «Sí, pero vamos a tener nieve para el fin de semana». ¡Qué ingrato!

En sus cartas, el apóstol Pablo ayudaba a sus lectores a desarrollar la teología del agradecimiento. Habló de la gratitud más que cualquier otro escritor del Nuevo Testamento. De las 23 veces que usó el término, aprendemos algunas lecciones sobre la acción de gracias.

El agradecimiento siempre iba dirigido a Dios y nunca a la gente. Las personas eran regalos divinos, y Pablo daba gracias al Señor por el crecimiento, el amor y la fe de ellas (1 Corintios 1:4; 1 Tesalonicenses 1:2).

La acción de gracias se ofrece con respecto a todas las cosas por medio de Jesucristo (Colosenses 3:15, 17). Pablo estaba convencido de que los seguidores de Cristo podían agradecer por todo porque Dios es soberano y porque obra para beneficio de los creyentes (1 Tesalonicenses 5:18).

Que el Señor nos ayude a tomar conciencia de todas las dádivas divinas que nos rodean y a ser agradecidos. Ante esas cosas, es natural decir: «Gracias, Señor».

La gratitud es una respuesta natural a la gracia de Dios.

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LEA: 1 Tesalonicenses 5:16-19

Biblia en un año: Marcos 4–6
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

EL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES


Daniel 7:14
Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido”.

A veces pensamos en un Jesús humilde, rechazado, o sufriendo el castigo cruel de la cruz, y muchas veces pensamos en él como el niño de la navidad. Pero cuando venga esta vez, se revelará como Soberano, Rey de Reyes, y Señor de Señores. El Padre le honrará, y le pondrá en el trono en Jerusalén donde reinará, y todas las naciones verán su gloria.

Tristemente, los malhechores que persisten en negarlo, pasarán a la noche oscura de vergüenza y castigo eterno.

Démosle nosotros el lugar de honor que le corresponde en el trono de nuestros corazones, y sirvámosle con gozo y alegría. Él dice, “He aquí, yo vengo pronto” Falta poco. ¿Estarás preparado?

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

NUESTRO PASTOR AMA A LAS DESCARRIADAS



Nuestro Gran Pastor ama cada oveja que se ha descarriado debido a las pruebas, problemas, heridas o dolores. Nunca nos animaríamos a acusar a nuestro Pastor de abandonarnos. Él camina junto a nosotros sus hijos y nos cuida todo el tiempo.

Ahora mismo, tal vez usted está perdiendo la guerra en contra de alguna clase de tentación. Cualquiera que sea su lucha, propóngase no apartarse del Señor, rehúse entregarse a las garras del pecado. En lugar de eso, tome a pecho la Palabra de Dios.

Pero, al igual que David, tal vez usted se esta desanimado. Y ahora ha llegado al punto en que se siente absolutamente impotente. El enemigo lo está llenando de desesperación, miedo y mentiras.

Su prueba puede volverse más desconcertante e inexplicable. Pero yo quiero que usted sepa que – no importa por lo que esté pasando, el Espíritu Santo quiere revelar en usted a Jehová Rohi (Ra’ah), el Señor su pastor. Usted tiene un Pastor que quiere imprimir su amor en el corazón de usted.

Jesús nos asegura, “Nunca te dejaré ni te desampararé”. Y nuestro Padre celestial – Jehová Rohi, el Señor nuestro pastor – se ha revelado a nosotros en el Salmo 23. Él nos dice, “Te conozco por tu nombre, y sé por lo que estás pasando. Ven, recuéstate en mi gracia y en mi amor. No trates de entenderlo todo. Sólo acepta mi amor por ti. Y descansa en mis amorosos brazos. Sí, yo soy el Señor de los ejércitos. Soy el Dios majestuoso y santo. Yo quiero que conozcas todas estas revelaciones de mí. Pero la revelación que yo quiero que tengas ahora es la revelación de Jehová Rohi. Quiero que me conozcas como tu pastor que te ama y te cuida. Quiero que descanses seguro de que pasarás todas tus pruebas, en mi ternura y mi amor”.

“Gracia y Paz”
David Wilkerson

domingo, 21 de octubre de 2012

NO SE ANGUSTIE, SOLO ORE


Filipenses 4:6
“Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”.

Yo creo que la oración mezclada con fe es la respuesta a todo. Pablo dice aquí, “en toda oración” - que significa, “oren sobre todo. Y den gracias que vuestras peticiones serán escuchadas y respondidas”. Se nos dice que oremos como nuestra primera opción, no después de que hemos intentado todo lo demás en vano. “Buscad primero el Reino de Dios” (Mateo 6:33).

Muchos Cristianos hoy día están siendo saqueados por Satanás. Sus hogares están en tumulto, ellos están plagados con miedos y culpa, encuentran problemas en todos lados. Los problemas que leemos en nuestro ministerio son abrumadores.

Pero para ser veraces, muy pocos creyentes que están enfrentando dificultades buscan al Señor en oración ferviente. Hoy día, muy pocos tienen un tiempo exclusivo en oración con Dios que sea consistente y diario. Muy a menudo, la desesperación se establece debido a que no van al lugar secreto, para descargar sus almas y vaciar sus penas en el Señor. En lugar de eso, les cuentan todos sus problemas a los amigos, pastores, consejeros – y ellos descuidan al Señor, el cual los espera para estar a solas. Oramos como último recurso.

¿Podrá Dios estar entristecido con esta generación de la misma manera que lo estaba con Israel? Él dijo sobre ellos, “Mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días” (Jeremías 2:32).

Dios se complace cuando corremos a él primero, cuando nos damos un tiempo especial para estar con él, derramando nuestros sentimientos profundos y exponiendo nuestras peticiones delante de él. No tenemos derecho a decir que amamos al Señor si no pasamos tiempo con él regularmente. Él escuchará nuestras oraciones y las contestará. Pero él necesita que usted esté con él a solas para que él pueda hablarle en un momento de silencio.

Mientras voy ante la santa presencia del Señor diariamente, mi petición más constante es que el Espíritu Santo me abra la Palabra de Dios, para que yo pueda ser un verdadero oráculo de él. Yo confío en él, y le pido que usted pueda tener tiempo de calidad para él, confiando en él con todas sus peticiones.

“Gracia y Paz”
David Wilkerson

¿QUIERES SABER EL SECRETO DEL ÉXITO?


Proverbios 22:4
“Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor del Señor”.

Cada ser humano, en algún momento, se ha encontrado en una encrucijada en la cual tiene que tomar una decisión que puede afectar el resto de su vida. ¿Qué debo hacer para tener éxito? ¿Qué camino tomo para obtener los beneficios que deseo? En primer lugar tenemos que tener en cuenta un principio bíblico que nos dice que sin el Señor todos nuestros esfuerzos son en vano (Juan 15:5). Ahora bien, para entender esto profundamente se requiere que nos despojemos de nuestra natural soberbia que nos impulsa a creer que somos autosuficientes para lograr cualquier cosa que nos propongamos, y cedamos el control a un espíritu de humildad que sólo puede venir de Dios.

La humildad fue una característica fundamental en la vida del apóstol Pablo. Esta fue la principal razón del éxito que tuvo como siervo del Señor y evangelista. Nunca se vio a sí mismo como un autosuficiente. Estaba convencido de que sin la gracia de Dios en su vida el mensaje del evangelio no podría ser predicado ni él hubiera podido sobrevivir en las situaciones a las que tuvo que enfrentarse. En su carta a los filipenses, después de hablarles acerca de lo feliz que él se sentía en todas las circunstancias imaginables, Pablo declara: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). El orgullo y la soberbia encaminan al hombre hacia la ruina, sin embargo, más tarde o más temprano la humildad siempre conduce a la victoria. Dice Lucas 14:11: “Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido” Esto es promesa de Dios.

Aquel que tiene las cualidades que menciona el pasaje de hoy recibirá remuneración, es decir será recompensado. El que no actúa de esta manera, jamás logrará lo que desea. Lo vemos en Marcos 10:35-45 cuando Juan y Jacobo le pidieron a Jesús que en la gloria les concediera sentarse uno a su izquierda y el otro a su derecha. El Señor les respondió: “Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” Jesús mismo, el Hijo de Dios, dejó la gloria para venir a este mundo a enseñarnos humildad y dar su vida por nosotros. Por eso, después de la resurrección, “Dios le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre” (Filipenses 2:9).

Si queremos tener éxito en la vida debemos imitar la actitud de Pablo, pues él siempre trató de imitar a Jesucristo. En su carta a los corintios, Pablo escribió: “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1). Cuando nos llegamos al Señor en oración y nos sometemos de todo corazón a Su voluntad, recibimos la paz que viene solamente como resultado de la verdadera humildad. Es allí, postrados, donde podemos abandonar nuestro natural orgullo, renunciar a nuestra resistencia humana y aceptar la gracia de Dios como suficiente para nuestra vida. La humildad es parte esencial de una vida cristiana victoriosa; sin ella no experimentaremos crecimiento espiritual. Dios nos promete un final victorioso, pero algo que debemos entender es que nuestra jornada empieza a los pies de la cruz del Calvario.

En ocasiones encontrarás situaciones en tu trabajo o en tu hogar o en la calle en que sientas que has sido tratado injustamente, y probablemente tu reacción inicial sea una de soberbia y coraje. Es importante que controles esta reacción y te sometas a la acción del Espíritu Santo, quien puede traer paz a tu corazón y guiarte a asumir una actitud humilde que glorifique el nombre de Dios. Verás como, de alguna manera, las circunstancias cambiarán favorablemente para ti, y al final podrás disfrutar del éxito.

ORACIÓN:
Querido Padre celestial, yo me arrepiento de mi actitud de soberbia y orgullo, y te pido que me ayudes a actuar con humildad cualesquiera que sean las circunstancias para que tu nombre sea glorificado en mi vida, y pueda yo disfrutar de todas tus bendiciones. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

DÍA DE COSECHA


Gálatas 6:7
“…todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”.

Una tarde de otoño, conducía mi automóvil junto a un campo donde un granjero había estacionado al costado del camino unas máquinas enormes. Un cartel amarillo advertía: «Cosecha en proceso». Al echar un vistazo hacia el campo, supe de inmediato qué había plantado el granjero unos meses antes: pequeñas semillas de trigo. Me di cuenta porque estaba preparándose para recorrer con sus cosechadoras aquella superficie cubierta de espigas maduras.

Aunque pueda parecer obvio que si uno planta trigo, va a cosechar eso mismo, a veces negamos el vínculo entre lo que sembramos y lo que cosechamos en nuestra vida espiritual. El apóstol Pablo escribió: «No os engañéis; […] todo lo que el hombre sembrare, eso también segará» (Gálatas 6:7). Vivir para agradar a la carne produce corrupción, que se manifiesta en desear lo que no nos pertenece, en ser egocéntricos e, incluso, en tener adicciones (5:19-21). Andar en el Espíritu genera paz, bondad y dominio propio (5:22-23). Por la gracia de Dios, podemos escoger sembrar «para el Espíritu» y cosechar vida eterna (6:8).

Supongamos que Jesús declarara hoy el «día de cosecha» en nuestra vida y que nos pidiera que recogiéramos el producto de todas nuestras decisiones del año pasado. ¿Qué le mostraríamos?

Las semillas que plantamos hoy determinarán el fruto que cosecharemos mañana.

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LEA: Gálatas 6:1-10

Biblia en un año: Marcos 1–3
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

VICTORIA EN MEDIO DE LAS DIFICULTADES


2 Corintios 4:15-18
“y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación”.

No existe una vida libre de problemas, pero algo dentro de nosotros sigue esperando que sea así. Hay incluso quienes piensan que cuando una persona se vuelve cristiana, Dios quita todas las dificultades. No pasa mucho tiempo sin que aparezca el desengaño. Esto puede deberse a que Dios está en el proceso de limpiar y cambiar viejas actitudes y hábitos que no encajan en la vida de un creyente.

La salvación es el inicio de un largo proceso de transformación que dura toda la vida. Hay áreas de nuestra vida que necesitan ser lijadas, tamizadas y modeladas a la semejanza de Cristo, y los problemas son una de las herramientas más efectivas de Dios. Los hombres y las mujeres de la Biblia que Dios utilizó grandemente, sufrieron dificultades y respondieron de una manera correcta.

Por ejemplo, el apóstol Pablo entregó toda su vida para servir a Cristo. Fundó y alentó a muchas iglesias, dio respuesta a preguntas teológicas difíciles, y escribió muchas epístolas de la Biblia. Sin embargo, sus sufrimientos superaron cualquiera de los sufrimientos de muchos de nosotros. Parece injusto que Dios permitiera tantas dificultades, pero esto fue lo que lo moldeó y preparó para que fuera un siervo tan efectivo. Sin el sufrimiento, no habría cultivado una relación íntima con Dios, ni habría sido usado tan poderosamente.

No sé lo qué usted enfrenta hoy, pero estoy seguro de que Dios puede utilizar eso para acercarlo a Él. Cada dificultad exige una elección. Usted puede desaprovechar su sufrimiento y volverse muy desdichado, o puede dejar que el Señor lo convierta en un siervo suyo valioso y efectivo.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LA GLORIA DEL MUNDO VENIDERO


Lucas 1:33
Y reinará en la casa de Jacob por siempre; y de su reino no habrá fin.

Dice Jesús que en su reino no entra nada vil, sucio, pecaminoso, ni nada que hace mentira, sino solamente aquellos que se han lavado en la sangre del Cordero, es decir, Jesucristo, y “andarán con él en vestiduras blancas”. Para las personas sumergidas en las vanidades de este mundo esto no tiene mucho interés, pues están inmersas y absortas en las vanidades pasajeras, que duran por solo un breve momento, mientras el reino de Dios durará para siempre.

El encanto del mundo venidero se oscurece en las actividades de la carne, los asuntos diarios, los deseos, actividades y ambiciones momentáneas. Pero solo considera esto: El presente mundo tendrá muchas cosas agradables y atractivas, pero éstas no serán ni una sombra de la gloria del mundo que viene, “y de su reino no habrá fin”: continúa y continúa para siempre y para siempre. ¿Y tu dónde estarás?

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

sábado, 20 de octubre de 2012

¿QUÉ SIGNIFICA HONRAR A MI PADRE Y A MI MADRE?


Efesios 6:1-3
“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”.

Honrar a tu padre y a tu madre, son las palabras respetuosas y las acciones que resultan de una actitud interna de estima por su posición.

La palabra griega para honor, significa venerar, apreciar, y valorar. Honor es darles respeto, no solo por mérito sino también por rango. Por ejemplo, algunos pueden no estar de acuerdo con las decisiones del Presidente, pero aún así ellos deben respetar su posición como líder de su país. Similarmente, los hijos de todas las edades deben honrar a sus padres, sin importar si sus padres “merecen” o no el honor.

Dios nos exhorta a honrar al padre y a la madre. Él valora el honrar a los padres, lo suficiente como para incluirlo dentro de los 10 Mandamientos (Éxodo 20:12) y nuevamente en el Nuevo Testamento: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra” (Efesios 6:1-3).

En los días del Antiguo Testamento, el hablar mal de los padres de uno o rebelarse contra sus instrucciones, resultaba en la pena capital (Éxodo 21:15-17; Mateo 15:14). Mientras que aquellos que honraban a sus padres eran bendecidos (Jeremías 35:18-19), una característica de tanto aquellos con una “mente reprobada” como aquellos que se caracterizan por su falta de piedad en los últimos días, es la desobediencia a los padres. (Romanos 1:30; 2 Timoteo 3:2).

Salomón, el hombre sabio, exhortaba a los hijos a respetar a sus padres (Proverbios 1:8; 13:1; 30:17). Aunque en la actualidad ya no estemos directamente bajo su autoridad, no podemos ignorar el mandamiento de Dios de honrar a nuestros padres. Aún Jesús, el Hijo de Dios, se sometió Él mismo a Sus padres terrenales y a Su Padre celestial (Mateo 26:39; Lucas 2:51). Siguiendo el ejemplo de Cristo, como cristianos, debemos tratar a nuestros padres de la manera en que deberíamos aproximarnos reverencialmente a nuestro Padre celestial (Hebreos 12:9; Malaquías 1:6).

Obviamente, se nos ordena honrar a nuestros padres, pero ¿cómo? Honrarlos tanto con nuestras acciones como con nuestras actitudes (Marcos 7:6). Honrar sus deseos no expresados, como los hablados. “El hijo sabio recibe el consejo del padre; mas el burlador no escucha las reprensiones” (Proverbios 13:1).

En Mateo 15:3-9, Jesús les recuerda a los fariseos el mandamiento de Dios de honrar a su padre y madre. Ellos estaban obedeciendo la letra de la ley, pero habían añadido sus propias tradiciones que esencialmente la anulaban. Mientras que honraban a sus padres de palabra, sus hechos probaban el verdadero motivo de su corazón. Honrar es más que un servicio de labios. La palabra honor en este pasaje es un verbo, y como tal, demanda elegir una acción correcta.

El honor incluye la idea de traer gloria a alguien. 1 Corintios 10:31 nos dice que todo lo que digamos o hagamos, debemos hacerlo para la gloria de Dios. Debemos buscar honrar a nuestros padres de manera similar a la que los cristianos se esfuerzan por darle gloria a Dios –en nuestros pensamientos, palabras y acciones.

La palabra griega “hypakouo” significa obedecer, escuchar, o prestar atención. Para un hijo menor, obedecer a sus padres va de la mano con honrarlos. Eso incluye escucharlos, prestarles atención, y someterse a su autoridad. Después de que los hijos maduran, la obediencia que aprendieron cuando niños, les servirá para honrar a las autoridades tales como el gobierno, la policía y sus jefes.

Mientras que se nos pide honrar a los padres, eso no incluye el imitar a los impíos (Ezequiel 20:18-19). ¿Qué pasa si tus padres te piden hacer algo malo? En ese caso, debes obedecer a Dios antes que a los hombres (Hechos 5:29).

El mandamiento de honrar a los padres es el único mandamiento con promesa: “para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra” (Efesios 6:3). El honor engendra honor. Dios no honrará a aquellos que no obedezcan Su mandamiento de honrar a sus padres. Si deseamos complacer a Dios y ser bendecidos, debemos honrar a nuestros padres. Honrar no es fácil, no siempre es divertido, y ciertamente es imposible en nuestra propia fuerza. Pero el honor es un camino seguro para nuestro propósito en la vida: glorificar a Dios. “Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor” (Colosenses 3:20).

“Gracia y Paz”
Vida y Familia

¿ESTÁS FINGIENDO SER LO QUE NO ERES?


Mateo 23:23-28
“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad”.

John Philip Sousa era el nieto del gran compositor y director de orquesta norteamericano del mismo nombre. Cuando era joven, este hombre recibió grandes sumas de dinero por aceptar invitaciones para dirigir orquestas. Sin embargo, llegó un momento en que su conciencia comenzó a perturbarlo. Sabia que esas invitaciones se debían a su relación familiar con su famoso antepasado, no a su propia habilidad, pues el joven Sousa apenas podía leer una nota musical. Un día decidió abandonar su lucrativa farsa y comenzar a ganarse la vida honestamente.

El pecado que Jesús censuraba más frecuentemente era la hipocresía de los fariseos. Estos estaban desempeñando el papel de personas temerosas de Dios, pero no vivían en obediencia santa a Su voluntad. En el pasaje de hoy, Jesús los llama “hipócritas”, y les dice que mientras limpiaban “lo de fuera del vaso y del plato”, dejaban sucio lo de adentro, por lo que estaban “llenos de robo y de injusticia.” Eran, afirmaba el Señor, “semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia”.

¿Has fingido alguna vez ser alguien que no eres? No tiene que ser un personaje famoso. Quizás en tu iglesia todos creen que eres un consagrado cristiano, pero en tu vida personal no sigues las enseñanzas de la Palabra de Dios. O tal vez te estás haciendo pasar por un piadoso discípulo de Jesús cuando en realidad eres un impostor espiritual. Sin duda estas son palabras fuertes y tan impactantes como una ducha de agua fría, pero la experiencia demuestra que el autoengaño es posible. Probablemente no todos los fariseos estaban concientes de su hipocresía religiosa, quizás algunos habían llegado a creerse que estaban haciendo lo correcto ante los ojos de Dios, hasta que Jesús los confrontó.

Muchos de los falsos profetas de nuestros tiempos comenzaron su labor de engaño concientes de lo que estaban haciendo y diciendo. Pero a medida que repiten una y otra vez sus mentiras, ellos mismos se las van creyendo hasta que llega un momento que se engañan a sí mismos y algunos concluyen que Dios les habla directamente y los dirige en lo que hacen. Algunos creen que son apóstoles, otros profetas, e incluso algunos dicen ser el mismo Jesucristo encarnado. Por eso es bueno que con frecuencia nos hagamos un auto análisis espiritual a la luz de la palabra de Dios, en actitud de oración pidiendo al Señor que nos ayude en el examen, así como David clamaba: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno” (Salmo 139:23-24).

Es en el corazón donde reside la hipocresía y la maldad que mueve a los hombres a actuar como los fariseos. Al profundizar en tu corazón, pide al Señor que te limpie de toda impureza, no por fuera, sino allí dentro de ti, como imploraba el mismo David: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Salmo 51:10).

ORACIÓN:
Mi amante Padre celestial, me acerco a ti en esta hora para pedirte que examines mi corazón, y saques de allí todo aquello que me hace actuar hipócritamente, fingiendo algo que en realidad no soy. Ayúdame a ser limpio tanto por dentro como por fuera, para agradarte a ti en todo lo que haga. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla