jueves, 6 de septiembre de 2012

¿SIENTES COMPASIÓN POR LOS DEMÁS?


Marcos 10:46-52
"Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino."

Una enfermera cristiana cuenta esta pequeña historia: Me recliné sobre la cama y suavemente le dije a mi paciente la orden del doctor que tenía que llevar a cabo. Como enfermera, aprendí hace mucho tiempo a decirle siempre al paciente el procedimiento que iba a realizar, no importa cuán rutinario pareciera. En este caso, yo no esperaba una respuesta. Mi paciente, un hombre de alrededor de 70 años, había sufrido un infarto masivo, el cual limitaba grandemente su capacidad para hablar o moverse. Pero tan pronto terminé de explicarle lo que estaba por hacer, sus ojos se encontraron con los míos y lentamente movió sus labios para decir: "¡Jesús, ayúdame!" En ese cuarto, en ese momento, la presencia de Cristo fue tan real como el hombre acostado en la cama. Oré para que mis manos fueran suaves y para que mi voz pudiera brindarle aliento, y en mi corazón sentí una gran compasión por aquel hombre.

Muchas personas en este momento están clamando a Dios en medio de una difícil situación. Así como el salmista clamó: "Escucha mis súplicas, rey mío y Dios mío, porque a ti elevo mi plegaria" (Salmo 5:2), miles de personas en el mundo elevan una súplica al Altísimo, y Dios puede usarte a ti para manifestar su compasión y su amor. Jesús se detuvo a menudo al escuchar un clamor solitario por misericordia, dando su tiempo y total atención a cualquier persona que lo llamara. El clamor de aquellos con aflicciones espirituales o físicas hace que el Hijo de Dios se detenga, para tocar, para sanar, para aliviar. En el pasaje de hoy, Jesús escuchó el clamor del ciego Bartimeo y reconoció su fe, y no solamente le devolvió la vista, sino que también le dio la salvación de su alma. La compasión fue una cualidad primordial en el carácter de Jesús. En Mateo 9:36 dice, refiriéndose al Señor: “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”. Si queremos imitar a nuestro Señor, debemos reflejar misericordia y compasión en nuestro comportamiento.

Cuando un intérprete de la ley le preguntó a Jesús quién era su prójimo, a quien debía amar (Lucas 10:25-37), el Señor le respondió con la parábola del buen samaritano, la cual cuenta de un hombre que fue asaltado y dejado medio muerto en el camino. Primero pasaron un sacerdote y un levita, y ambos siguieron de largo. "Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese." Entonces, Jesús le preguntó al fariseo: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo”.

Esta es la misericordia de Dios; la cual se manifiesta en todo momento sin acepción de personas. Oremos para que nuestros corazones sean sensibles como lo fue el corazón del buen samaritano, y el nombre de Dios sea glorificado con nuestras acciones.

ORACIÓN:
Padre Santo, permíteme ver y oír a quienes claman por tu misericordia. Pon en mi corazón amor y compasión, para que yo pueda ser un instrumento tuyo en la vida de aquellos que necesitan tu sanidad y tu cuidado. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

VELANDO CON JESÚS


Mateo 26:38
"Velad conmigo"

“Mantente despierto, sin que cuente ninguno de tus puntos de vista personales; vela única y enteramente conmigo”.

Durante las primeras etapas de nuestra vida cristiana no velamos con Jesús sino que nos mantenemos en vigilia por Él. No velamos con Él mediante la verdad revelada en la Biblia, en medio de las circunstancias de nuestra vida. Nuestro Señor está tratando de que nos identifiquemos con Él a través de la experiencia de un "Getsemaní" personal, pero no queremos ir, y decimos: "No, Señor, no logro ver el significado de lo que está ocurriendo. Además, es muy doloroso". ¿Como es posible que velemos con alguien que es inescrutable? ¿Como comprenderemos a Jesús lo suficiente para velar con Él en su Getsemaní, cuando ni siquiera sabemos por qué está sufriendo? No sabemos como velar con Él. Solamente estamos acostumbrados a la idea de que Jesús vela con nosotros.

Los discípulos amaban a Jesucristo hasta el límite de su capacidad natural, pero no comprendían completamente su propósito. En el jardín de Getsemaní se durmieron debido a su propio dolor, pero después de tres años de la más cercana e íntima relación, finalmente "todos los discípulos, dejándolo, huyeron", Mateo 26:56.

"Todos fueron llenos del Espíritu Santo", Hechos 2:4. "Todos" se refiere a las mismas personas que huyeron, pero algo maravilloso había sucedido en el intermedio: la muerte, resurrección y ascensión de nuestro Señor, y el hecho de que los discípulos fueran invadidos, o "llenos" del Espíritu Santo. Nuestro Señor les había dicho: "Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo", Hechos 1:8. Esto significa que aprendieron a velar con Él por el resto de sus vidas.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida

SINTONIZARSE


Juan 10:4
“Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz”.

No sé si esto sucede en todos los matrimonios, pero, por alguna razón, yo tiendo a desconectarme de todo lo que me rodea y a concentrarme en mis propios pensamientos. Esto es especialmente frustrante para mi esposa Martie cuando está hablándome de algo importante. Cuando nota la mirada perdida en mis ojos, suele decir: «¿Escuchaste algo de lo que dije?».

Escuchar es una parte importante de cualquier relación interpersonal; en especial, en nuestra relación con Cristo. Si somos de Él, tenemos el privilegio de comunicarnos por medio de su Palabra y por la obra del Espíritu Santo en nuestro corazón. Sabemos que estamos prestándole atención al verdadero Pastor cuando su voz nos guía a la justicia, el amor y la gracia, y a todo lo coherente con su carácter y voluntad. Tal como Jesús lo manifestó cuando se identificó como el «buen pastor», en Juan 10, aquellos que lo escuchan diligentemente se convierten en sus seguidores consagrados (v. 4) y son transformados a su semejanza.

Así como el escuchar atentamente a tu cónyuge o a un amigo le transmite reconocimiento y aprecio, prestar suma atención a la voz de Cristo es una manera de reafirmar cuán importante es Él en tu vida. Por lo tanto, dejemos de lado las distracciones de la vida, sintonicemos su voz y oremos pidiendo gracia para hacer lo que nos dice.

Escuchar a Jesús es el primer paso para poder seguirlo.

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LEA: Juan 10:1-10
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Biblia en un año: Ezequiel 8–11
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

LA FE DE LOS PADRES


Hebreos 11:23.
“Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey”

Quizás en la Biblia no haya un ejemplo de fe más conmovedor que el de los padres de Moisés. Estaban esperando un hijo, pero un decreto del Faraón obligaba a echar al río Nilo a todos los hebreos varones recién nacidos (Éxodo 1:22). Podemos imaginar esos largos meses de espera antes del nacimiento del anhelado bebé, las oraciones cotidianas de sus piadosos padres y su confianza en Dios. A pesar de la orden del rey, decidieron esconder al niño, obedeciendo así “a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).

Al cabo de tres meses no pudieron esconderlo más; la madre llena de fe tomó una canasta de juncos, la calafateó con asfalto y brea, colocó en ella al niño y la deslizó entre las cañas del río, bajo la vigilancia de su hermana. Dios también velaba sobre el niño y respondió a la confianza depositada en él. Permitió que la hija del Faraón encontrase al niño y confiara a la misma madre sus cuidados durante los primeros años de su vida (Éxodo 2:1-10).

¡Qué aliento para todos los padres creyentes! Después de los primeros años en los que la educación parece más fácil, llega el momento en que nuestros hijos se ven expuestos al entorno exterior. Entonces hay que construir día a día la “canasta de juncos”, es decir, una protección contra las malas influencias del mundo. Pero, por encima de todo, encomendemos con fe nuestros hijos a los cuidados del Señor, el único que puede guardarlos.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

LA MUERTE ESPIRITUAL


2 Tesalonicenses 1:9
“Los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”

La muerte entró al mundo a causa del pecado y como consecuencia de la desobediencia de Adán y Eva.  En el huerto del Edén, Dios había puesto el árbol de la vida, del cual al comer en forma permanente los hombres nunca morirían; pero al comer el fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal, Dios les quitó este privilegio. (Génesis 3:19). Aunque no murieron físicamente de inmediato, quedaron sujetos a la ley de la muerte.  Con ello también tuvieron una muerte moral y entonces se inicia la naturaleza pecaminosa del hombre. También tuvieron una muerte espiritual, al perder la relación íntima que tenían con Dios.  Hoy, la única manera de escapar de la muerte espiritual es tener una relación personal, cercana y profunda con Jesús, quien en su inmenso amor nos reconcilia con Dios, nuestro Padre Celestial. En el nombre de Jesús, Amén y Amén.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida

SU COMPROMISO ES UN TESTIMONIO


Leer: Daniel 6:1-28

Daniel había estado viviendo fielmente su compromiso con el Señor desde que era adolescente. Su testimonio de integridad y santidad lo mantuvo durante toda una vida, durante la cual había sido retado con frecuencia a transigir en su fe.

El pasaje de hoy lo muestra enfrentando una situación angustiosamente peligrosa: el foso de los leones. Aunque normalmente centramos nuestra atención en Daniel y los animales, un aspecto sorprendente de esta historia es la reacción del rey. A pesar de que había firmado imprudentemente la ley que había puesto a Daniel en esa situación tan peligrosa, Darío estaba tan impresionado por Daniel, que trató de salvarlo. Cuando los esfuerzos del gobernante fracasaron, hizo una sorprendente declaración de confianza en el Señor: “El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre” (v. 16). ¡Eso sí que es un testimonio!

¿Su inquebrantable devoción a Cristo guía a otros a confiar en su Salvador? Muchos cristianos tienen un compromiso de conveniencia. Se mantendrán fieles, siempre y cuando eso no implique ningún riesgo, rechazo o crítica. En lugar de mantenerse de pie y solos ante el desafío o la tentación, esperan ver qué harán sus amigos. ¿Qué clase de testimonio es ése? ¿Quién va a querer seguir a nuestro Dios, si nosotros mismos no lo seguimos? Nuestra respuesta atrae a los demás a Jesús, o los aleja.

Si usted desea ser como Daniel, ponga en práctica su compromiso con Cristo públicamente. El tiempo que pase a solas con Dios transformará su carácter y aumentará su dedicación a Él. Entonces su integridad y su conducta consagrada en un mundo incrédulo harán que otros deseen conocer al Señor.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

BUSCAD PRIMERAMENTE EL REINO


Mateo 6:33
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Jesús nos dice que si buscamos la santidad y la pureza de corazón que vienen de obediencia y dedicación a su voluntad, las demás cosas serán añadidas, como dijo John Trapp, “como cositas extras del trato”. Por ejemplo, si compras $50.00 de abarrotes, no te preocupas por las bolsillas de plástico, están incluidas.

Dicen que siglos atrás un rey dijo a un amigo, “Pídeme lo que quieras y lo tendrás”. Aquel hombre quería ser un general pero pensaba dentro de sí, “Si le pido que me haga general, lo hará, pero si le pido la mano de su hija, la posición de general y lo demás serán incluidos”. Y así fue. Yo leí de un hombre que vino en un barco a los Estados Unidos de Inglaterra antes de la edad de la aviación. Al desembarcarse, un amigo lo vio y le pregunto, ¿Dónde has estado? No te he visto por todo el viaje. Se ruborizó y dijo, “Apenas tenía dinero por el boleto y nada por las comidas, y por eso compré queso y galletas que he tenido que comer durante todo el viaje. “¿Qué?, su amigo le preguntó. “¿No te das cuenta que las comidas son incluidas con el precio del ticket?”

“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

martes, 4 de septiembre de 2012

EL BUEN PASTOR, FORMADO POR DIOS


Jeremías 3:15.
“Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia e inteligencia”.

El Pastorado es el trabajo mas sufrido dentro del reino de Dios. La palabra pastor significa: apacentador. Es interesante entender que la ciencia e inteligencia la cual se refiere el verso anterior, no es la de el hombre, sino la ciencia y la inteligencia que desciende de lo alto por medio del Espíritu Santo, para hacerlo con cuidado y amor, sabiendo que la grey no es del pastor, sino del Padre, que se la ha dado a cuidar.

Nuestro señor Jesús, interesado por que sus ovejas fueran apacentadas con amor, le pregunto a Pedro tres veces "me amas". Quizás Pedro se sintió mal porque Jesús le pregunto esto tres veces, pero la verdad que Jesús quería que Pedro aprendiera una lección que era el amar a las ovejas al igual que Dios las ama. Pedro mas tarde aplico lo aprendido rogándole a los otros  ancianos que:  “Apacentad la grey de Dios que esta entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancias deshonestas, sino con animo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey” I Pedro 5:2-3.

La mayor responsabilidad es apacentar, enseñar, instruir, redarguir  y ser como un padre para la grey, debe asegurarse que la iglesia sea una iglesia sana y espiritual. Debe ser un estudiante constante, debe dejarse apacentar por Dios antes de el apacentar a otros. Le es necesario ser lleno de Dios para poderle dar a otros lo que ha aprendido del señor.

Durante los últimos años he visto muchos predicadores; entre ellos uno con mas destreza que otros, talento y enseñanza, hombres que pueden mover la atención de muchos, pero pocos son los que ponen su vidas por las ovejas, por eso creo que para pastorear el pueblo de Dios hay que tener el llamamiento divino, unos pastores con un corazón según el de Dios, que sacrifican sus propias vidas por amor a la grey de Dios, este pastor será mas que un predicador y mas que un líder. Si el logra traer a la iglesia a una condición espiritual apropiada en Cristo, naturalmente nacerán almas dentro del rebaño “…y el señor añadirá cada día los que han de ser salvos” Hechos 2:47.

Una iglesia en una condición saludable naturalmente aumentara el amor puro. Se requiere un esfuerzo grade en oración, ayuno y clamor delante la presencia de nuestro Dios, para mantener a los hermanos andando en el camino derecho y angosto, guiarlos a una vida espiritual mas profunda en Cristo y velar que sus almas no sean desviada por el enemigo. Creo que mantener un alma en el rebaño es mas importante que ganar a uno nuevo. Jesús dijo que el buen pastor deja 99 ovejas y va tras la extraviada. Acuérdate que las ovejas no son tu propiedad, sino que Cristo las compro a precio de sangre y te las ha dado a cuidar y tendrás algún día que darle cuenta a él por todas las ovejas.

Juan 10:11 “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”

Amados míos, las características de un buen pastor es el amor y el sacrificio, debe ser un pastor subordinado al Espíritu Santo en todo y vivir en mansedumbre y en el ejemplo del Gran Pastor Jesucristo, para que la grey pueda sujetarse sin reproches. Espero que hayas oído la voz del Pastor de Pastores, todo sea para la gloria de Dios.


“Gracia y Paz”
(Juan C. Núñez)

LA LECCIÓN DE LAS JIRAFAS


Colosenses 3:20
“Hijos, obedezcan en todo a sus padres, porque esto agrada al Señor”.

Cualquiera que vea por primera vez el nacimiento de una jirafa, muy probablemente pensará que la madre es la más cruel del mundo animal. Apenas la jirafa bebé sale del vientre materno, lo primero que trata de hacer es pararse sobre sus débiles patitas. Cuando lo logra, entonces ocurre lo que uno menos espera. La madre la patea hasta enviarla al suelo, para que se levante de nuevo. Si no lo hace, la madre insistirá hasta que lo logre.

Cuando la jirafa bebé finalmente logra levantarse, la madre la envía otra vez al suelo. Pero no se trata de «abuso infantil», en absoluto. La madre sabe que la jirafa recién nacida necesita fortalecer sus piernas lo antes posible para que pueda avanzar con el resto del rebaño. No hacerlo equivale a convertirse en un suculento desayuno para los hambrientos depredadores que abundan por los alrededores.

La conducta de la madre jirafa no es muy diferente de la de nuestros padres cuando intentan prepararnos para la vida. Lo que ellos quieren es equiparnos con principios y valores que nos permitirán no solo sobrevivir, sino también triunfar en una sociedad que se muestra cada vez más complaciente con el mal.

En el momento nos resulta fastidioso que nos impongan límites, pero la verdad es que, sin esos reglamentos, nuestro desarrollo integral jamás se haría realidad. Ya sabes a qué me refiero. A nadie le gusta que se le diga lo que tiene que hacer. Creemos que «nos las sabemos todas». Pero la realidad es que los adultos han vivido durante más tiempo. Ya saben por experiencia que sin límites no hay desarrollo. Durante años, cuando fui joven, me costó entender por qué mis padres exigían el cumplimiento de reglas en nuestro hogar. Ahora que yo mismo soy padre, lo entiendo perfectamente; y doy gracias a Dios porque mis padres fueron constantes en la aplicación de esas reglas. Cuando tus padres te exijan obediencia, o cuando te «empujen» para que salgas adelante, recuerda que la jirafa madre patea a su bebé porque sabe que solo así podrá sobrevivir en un mundo hostil. Y recuerda, una vez más:

SIN LÍMITES NO HAY DESARROLLO.

Ayúdame Señor, a escuchar al sabio consejo de los adultos que desean sinceramente mi bienestar, en el nombre de Jesús, amen y amen.

“Gracia y Paz”

LA LLAVE DESTRUCTORA


Era el año 1944, y la Segunda Guerra Mundial hervía en su última etapa. Estaba por comenzar la batalla final, la de Berlín, Alemania.

Fue entonces que la fábrica Mercedes Benz recibió un pedido oficial. Tenía que fabricar un automóvil completamente a prueba de balas. Esto incluía puertas blindadas, cristales irrompibles y un motor de 400 caballos de fuerza, capaz de hacer correr el vehículo a más de 200 kilómetros por hora. Debía estar tapizado con el más fino cuero, contar con teléfono, radio y aire acondicionado, y ser completamente automático. Estaba destinado al Mariscal Goering. Como último detalle, debía proveérsele de un mecanismo especial, en que con sólo al mover una llave, esa joya mecánica pudiera desintegrarse instantáneamente.

El Mariscal Goering lo usó muy poco tiempo. Poco después Berlín cayó. A todos los jefes alemanes los arrestaron. Hitler se suicidó, y Goering mismo, ingiriendo una pastilla de veneno, también se quitó la vida.

El famoso Mercedes Benz fue confiscado por las tropas invasoras y posteriormente vendido a un coleccionista por 165 mil dólares. El nuevo dueño, que compró el auto para exhibirlo, poseía ahora no sólo una joya mecánica sino también una reliquia histórica. Pero era así mismo dueño de una bomba, pues con el más pequeño descuido el mal uso de esa llavecita haría desintegrar por completo ese tesoro.

El ser humano, como aquel Mercedes Benz, es un tesoro de incalculable valor. Y tiene también una llavecita que controla su vida. Esa llave es su voluntad, que es el elemento dentro de él que lo distingue de la bestia. La voluntad es esa parte muy especial del ser humano que le da la capacidad de imaginar, de creer, de soñar, de amar. Es la parte que le permite tener fe, experimentar esperanza, creer en sí mismo y conocer a Dios. Pero esa misma voluntad lleva en sí, también, la capacidad de destruir, porque usada para engañar, para deshonrar, para odiar y para matar, se convierte en la llave que puede desintegrar totalmente el tesoro que es él mismo.

Nuestra voluntad nos destruirá si no está sometida a la voluntad de Dios. No podemos, sin Dios, regir nuestra vida sin destruirnos a nosotros mismos. Entreguémosle nuestra vida al Señor Jesucristo. Sólo así podremos ser el tesoro que Dios quiso que fuéramos.

“Gracia y Paz”
(Hermano Pablo)
Un Mensaje a la Conciencia

JESÚS FUE CRUCIFICADO Y LUEGO RESUCITÓ


“Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado”. – 1 Corintios 2:2.

“Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos…” – Hechos 4:10.

Los discípulos abandonaron a su Maestro, uno lo traicionó y otro lo negó. Después de un proceso injusto, Jesús fue condenado a ser crucificado. Algunas mujeres que lo habían seguido se quedaron junto a la cruz observando lo que sucedía. Luego vieron cómo colocaron su cuerpo en la tumba (Marcos 15:47, Lucas 23:55). En su amor ferviente por el Señor, querían regresar, después del sábado, para embalsamar su cuerpo.

Así fue como el primer día de la semana, muy de mañana, regresaron al sepulcro con las especias. Pero ¿qué vieron? La gran piedra que cerraba la entrada estaba rodada y la tumba vacía. Allí había dos ángeles. Uno de ellos dijo a las mujeres: “Sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado” (Mateo 28:5-6).

¿A quién busca usted? ¿A Jesús crucificado? Los discípulos, en el camino a Emaús, sólo pensaban en Jesús crucificado, y estaban tristes (Lucas 24:17). Pensar en Jesús crucificado es el punto de partida: murió por mí, llevó sobre sí mi pecado, recibió el castigo que yo merecía. Pero hay que ir más allá: ¡Él resucitó! Una nueva luz surgió de en medio de las tinieblas. Cristo venció a la muerte y al diablo, quien tenía el poder sobre la muerte (Hebreos 2:14). ¡Qué maravillosa noticia, fundamento del cristianismo: tenemos un Salvador resucitado que se halla en la gloria del cielo!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

lunes, 3 de septiembre de 2012

LA LIBERTAD DE LA RENUNCIA


Mateo 22:24-26
“diciendo: Maestro, Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo”.

Nuestro Padre celestial está interesado en cada detalle de nuestra vida. Si queremos que Él trabaje en un aspecto determinado, ya sea en nuestras relaciones interpersonales, finanzas, empleo, hábitos, etc., debemos estar dispuestos a renunciar y a darle a Él todo lo que nos pida.

Podemos pensar que no estamos atados a nada que se interponga entre nosotros y el Señor, pero Él conoce nuestros corazones. Un domingo, cuando estaba a punto de predicar sobre esto, Dios me mostró algo de lo que no me había ocupado. Me di cuenta de que tenía que enfrentarlo, o de lo contrario no podría predicar el sermón. Así que me alegré cuando la canción del coro se prolongó, pues eso me dio tiempo para poder llegar a decir: “Señor, si eso es lo que deseas, quiero dártelo. Tienes el derecho de reclamarlo en cualquier momento, así que es tuyo ahora mismo”.

Es difícil ser completamente obedientes si estamos aferrados a algo. El Señor quiere que nos aferremos exclusivamente a Él, para que no podamos ser influenciados por el mundo. Usted puede tener multitudes de cosas con las que Dios le ha bendecido, pero en el momento que cualquiera de ellas lo posea a usted, el trabajo de Él en su vida se verá obstaculizado. Pero si abre las manos, sin aferrarse a nada, será totalmente libre para que el poder del Espíritu Santo fluya a través de usted.

¿Hay algo que siente que nunca podría dejar? Piense en cualquier cosa que le absorbe, y piense sinceramente si eso le tiene cautivo. Le reto a dejar esa relación o esa situación al Señor ahora mismo, para que Él pueda darle la victoria y la libertad que usted ha estado anhelando.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

POR QUÉ TRABAJAMOS


Efesios 6:6
“No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón…”

A finales de la década de 1660, Sir Christopher Wren fue contratado para rediseñar la Catedral de San Pablo, en Londres. Según la leyenda, un día visitó el sitio donde se construía este gran edificio, y los obreros no lo reconocieron. Caminó por el lugar preguntándoles a varios hombres sobre lo que estaban haciendo. Un trabajador respondió: «Estoy cortando una piedra». Otro obrero contestó: «Estoy ganando cinco libras y dos peniques por día». Un tercero, sin embargo, tenía una perspectiva diferente: «Estoy ayudando a Christopher Wren a construir una catedral magnífica para la gloria de Dios». ¡Qué contraste en la motivación y la actitud de aquel hombre!

Lo que motiva nuestras acciones es sumamente importante; en particular, cuando se trata de nuestra vida laboral y profesional. Por eso, Pablo desafió a los efesios a trabajar «no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres» (Efesios 6:6-7).

Si trabajamos para simplemente ganar un sueldo o satisfacer a un supervisor, estaremos lejos de perseguir la motivación más elevada: hacer las cosas lo mejor posible como una demostración de nuestra devoción a Dios. Entonces, ¿por qué trabajamos? Tal como le dijo aquel obrero a Wren, lo hacemos «para la gloria de Dios».

Independientemente de quién te pague el sueldo, estás trabajando para Dios.

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LEA: Efesios 6:5-9
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Biblia en un año: Lamentaciones 1–5
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

domingo, 2 de septiembre de 2012

ENFERMEDADES RELACIONADAS CON LA OBESIDAD


Cuando eliminamos el exceso de grasa corporal, ¿Qué mejora?

> 57% Migraña.
> 55% Depresión.
> 96% Pseudotumor cerebral.
> 98% Apnea del sueño.
> 63% Hipercolesterolemia.
> 82% Asma.
> 85% Enfermedades cardiovasculares.
> 92% Hipertensión.
> Enfermedades del hígado
   90% esteatosis.                                       
   20% Fibrosis.
> 80% Síndrome metabólico.
> 87% Reflujo gastroesofágico.
> 83% Diabetes tipo II.
> 100% Síndrome de ovário policístico.
> 88% Incontinencia urinaria.
> 76% Enfermedades degenerativas de las articulaciones.
> 95% Enfermedades venosas.
> 77% Gota.

...y también Usted vivirá aproximadamente 5 años más, mejorando su calidad de vida en un 95%

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Casa Vegetariana