viernes, 16 de diciembre de 2016
¡EL REGALO MÁS PRECIADO!
Estamos en las fechas en que
todo el mundo se revoluciona con la llegada de la Navidad y el Año nuevo. Hoy
en día, a los niños NO se les enseña el real significado de esta tradición y
con dolor vemos que se ha perdido el sentido central de esta celebración que es
el “Nacimiento de Cristo”.
Es lamentable como se le roba
la Gloria a Dios con el sustituto que representa al viejo vestido de rojo; cuya
imagen ocupa la mente de los niños con el mensaje “regalos, regalos”. ¿Cómo se
sentirá el Señor al ver que esta celebración navideña se prepara en su honor, y
que él no esté invitado? Pero Dios en su bondad, nos dio el regalo más
preciado: a su hijo Jesucristo. Nuestra navidad es Cristo. En el nombre de
Jesús, Amén.
Mateo 1:23
“He aquí un virgen concebirá y
dará a luz un hijo y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es Dios con
nosotros”.
¡Gracia y Paz!
jueves, 15 de diciembre de 2016
LO QUE NO DEJAS IR, LO CARGAS...
No es tan fácil perdonar a quien nos hizo daño. Pero es
necesario aprender que no podemos seguir con esa carga sobre nuestros hombros y
ese dolor que no nos permite perdonar. Entrega a Dios esa carga y veras como Él
hará grandes cosas en tu corazón, solo ¡Entrégaselo!
Proverbios 16:1-3
Hay un dicho que lo podemos tomar como una máxima de vida que dice; “El hombre propone y Dios dispone”. Tú y yo podemos planificar y arreglar las cosas, pero la palabra final la tiene el Señor.
Las personas podemos considerarnos perfectas según nuestra propia opinión, pero Dios siempre examina nuestras intenciones. Es mejor recibir el consejo de Dios y todo lo que hagamos ponerlo en sus manos
para que nuestros planes tengan éxito. Debemos confiar que de Él
proviene la respuesta más adecuada para tomar nuestras decisiones
y lograr la felicidad.
¡Gracia y Paz!
Pan de Vida
miércoles, 14 de diciembre de 2016
SALMO 23
Salmo 23
–El Señor es Mi
Pastor...
¡Eso es Relación!
–Nada me faltará...
¡Eso es Provisión!
–Me hace caminar por
verdes pastos...
¡Esto es Descanso!
–Me guía hacia aguas tranquilas…
¡Eso es Refrigerio!
–Refresca mi alma...
¡Esto es Sanidad!
–Me lleva por sendas de justicia...
¡Esto es Dirección!
–Por amor de Su nombre...
¡Esto es Propósito!
–Aunque ande en valle de sombra, de muerte...
¡Eso son pruebas!
–No temeré mal alguno...
¡Eso es Protección!
–Porque Tú estás conmigo...
¡Esto es Fidelidad!
–Tu vara y Tu cayado me infunden aliento...
¡Eso es Fortaleza!
–Unges mi cabeza con aceite...
¡Eso es Consagración!
–Y mi copa está rebosando...
¡Eso es Abundancia!
–Ciertamente la bondad y misericordia me seguirán todos
los días de mi vida...
¡Esto es Bendición!
–Y habitaré en la casa del Señor...
¡Eso es Seguridad!
–Por largos días...
¡Eso es Eternidad!
¡ESTE SALMO ES PARA TI!
¡AMÉN!
lunes, 12 de diciembre de 2016
¿SABES A QUE VINO JESÚS AL MUNDO?
Ya que estamos en el tema de la Navidad, ¿sabes a que vino Jesús aL MUNDO? ¿Que vino a hacer Emanuel (Dios con nosotros)?
La respuesta que nos da Gálatas
4:4-5 es clara: REDIMIR AL PERDIDO.
¿Y qué significa la palabra
Redimir? “Conseguir la libertad de una persona o sacarla de la esclavitud
mediante el pago de un precio”.
Esto nos debe ayudar a
entender mejor nuestra condición delante de Dios con tan solo entender el
significado de una pequeña palabra. Antes de conocer a Jesús estábamos en
esclavitud. Tal vez no teníamos grilletes en los pies ni esposas en las manos
pero éramos menos que unos simples y despreciables esclavos del pecado. Estábamos
bajo la condenación de la ley y merecíamos la muerte, único pago posible por nuestra
miserable condición de pecadores.
Yo había nacido en esclavitud y
lo único que sabía hacer era pecar. Así como un esclavo nacido en esclavitud
solo saber hacer una cosa, servir a su amo; yo solo sabía servir a mi amo, el
pecado.
Pero Dios vino al mundo en el
momento justo, ni antes, ni después. Vino en el momento adecuado para hacerse
humano, vivir de una manera santa y sin pecado y así ser la persona idónea para
pagar el precio de mi pecado y rescatarme de mi esclavitud. Y no solo eso, sino
que además, una vez redimido, me haría parte de Su familia. ¡Solo a Dios se le
podía ocurrir un plan tan maravilloso y cargado de Misericordia, Gracia, Amor y
entrega!
Este es el hermoso mensaje del
Evangelio. Este es el verdadero significado de la Navidad, celebrar el
nacimiento de quien, no solo cambio la historia, sino que cambio la eternidad
de todos los que creen en Él, en Emanuel…Dios con nosotros.
¡Gracia y Paz!
Ama a Dios Grandemente
JESÚS, NUESTRO MEJOR REGALO...
Muchas personas ahora mismo ya
se están preocupando por buscar regalos, por hacer una buena fiesta, o por tener
un arbolito lleno de luces y un “nacimiento”, que por llegar a comprender bien
el verdadero significado de la navidad y la gran bendición que ello encierra.
Dios nos dio el regalo, que es
sobre todo regalo, y dicho regalo no es la navidad, sino más bien, Aquel que es
el motivo de la navidad: “Jesús”.
Sin Jesús no hay navidad; y
precisamente por este motivo, en muchos hogares donde todo es fiesta en esta
época, existe un vacío, el cual solo puede ser llenado por aquel a quien le
pertenece ese lugar: Jesucristo. Sin embargo cuando ese espacio lo ocupa una cuento
llamado “santa claus”, el vacío es mucho más profundo, ya que ningún ser
humano, cuento, fábula, o historia, puede hacer lo que el Hijo del Dios
viviente hace en nuestras vidas, cuando decidimos invitarlo a nuestros
corazones, hogares y familias.
Tal vez, año tras año tu haz celebrado
y vivido esta época con un sentido totalmente opuesto a lo que es la verdadera
esencia de la navidad, pero hoy es el día en el que puedes comprender que santa
claus esta tan lejos de reemplazar a Jesucristo, o de ser el representante de
la navidad, como el polo norte lo está del polo sur.
¡Gracia y Paz!
domingo, 11 de diciembre de 2016
viernes, 9 de diciembre de 2016
APRENDE A FRENAR TUS PENSAMIENTOS NEGATIVOS...
“Si hay alguna virtud o algo que
merece elogio, en eso meditar”
(Filipenses 4:8)
El amor ofrece el beneficio de
la duda. Se niega a completar lo que no sabe con sus posiciones negativas. Es
hora de dejar que el amor guíe tus pensamientos para concentrarte en las cosas
que más te gustan de tu conyugue: “Todo
lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable,
todo lo honorable” (Filipenses 4:8). Es hora de meditar en las cosas positivas.
Tu cónyuge es un libro
viviente que puedes leer y leer sin que se termine. Hay sueños y esperanzas por
cumplir. Hay talentos y habilidades que pueden ser descubiertos como un tesoro
escondido. Todavía están formándose nuevos niveles de carácter y fortaleza. No
obstante comenzar a explorarlos es una decisión de tu parte.
Debes desarrollar el hábito de
frenar tus pensamientos negativos y concentrarte en los atributos positivos de
tu pareja. Es un paso crucial para aprender a guiar tu corazón a amar de verdad
a tu cónyuge. Es una decisión que debes tomar, ya sea que tú cónyuge lo merezca
o no.
“El desafío del amor”
jueves, 8 de diciembre de 2016
¿HAZ NEGADO A JESÚS?
No hagamos lo mismo que hizo
Pedro en la noche del arresto de Jesús —fuerte en la presencia de sus amigos y
débil en la presencia de los enemigos—. Seamos prontos a compartir nuestra fe
con "gentileza y respeto" (I Pedro 3:15). Seamos abiertamente
identificados como uno de los discípulos de Jesús, demostrándolo en palabra y
hecho. Confesemos que Jesús es nuestro Señor con nuestras vidas y labios para
que el mundo entero lo vea.
Lucas 12:8
“Y les digo, que a todo el que me confiese delante de los hombres, el Hijo del Hombre le confesará también ante los ángeles de Dios”.
Oración
Eterno y amado Dios, dame la sabiduría
y el carácter para demostrar que Jesús es mi Señor frente a mis amigos,
compañeros de trabajo y familiares, de una manera que honre a Jesús y que sea,
a la vez, respetuoso de ellos. En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
La luz del Alma
miércoles, 7 de diciembre de 2016
Marcos 3:29
La Biblia nos dice que todos
necesitamos el perdón de Dios. Todos hemos cometido pecado. Eclesiastés 7:20 dice:
“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque”;
1 Juan 1:8 dice: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros
mismos, y la verdad no está en nosotros”. Todo pecado es a la larga un acto de
rebelión en contra de Dios (Salmos 51:4). Como resultado, necesitamos
desesperadamente el perdón de Dios.
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