viernes, 2 de septiembre de 2016

DIOS PERDONA EL PECADO PERO NO NOS LIBRA DE SUS CONSECUENCIAS


Dios perdona el pecado pero no nos libra de sus consecuencias

Desobedecer los mandamientos de Dios, es pecado. Lo mismo da que conozcamos sus mandamientos, como que no los conozcamos. Mayor pecado aún es que conozcamos sus mandamientos y que nosotros no los obedezcamos.

El pecado tiene consecuencias terrenales y consecuencias eternas. Si hay un sincero arrepentimiento, las consecuencias eternas nos son quitadas, gracias al sacrificio redentor de Jesucristo en la cruz. En cuanto a las consecuencias terrenales, no siempre nos son quitadas aunque nos arrepintamos sinceramente.

Es bien conocido el caso del adulterio de David. Aunque él se arrepintió sinceramente, las consecuencias terrenales de su pecado lo persiguieron hasta el día de su muerte.

(Leer: 2 Samuel 11:1-12).

No se hagan ilusiones los que desean jugar a eso de “pecar y arrepentirse”; aun teniendo un arrepentimiento sincero, como quiera van a sufrir las consecuencias de su pecado, aunque se crean mejores que David.

¡Gracia y Paz!

Según el Libro de Hebreos, ¿Cómo es la Palabra de Dios?


¿CUÁL ES EL DÍA DEL SEÑOR?


lunes, 29 de agosto de 2016

2 Pedro 3:16b


2 Pedro 3:16b
“…los indoctos e inconstantes tuercen… las otras Escrituras para su propia perdición” 

En una carpintería había un letrero que decía: “Se hacen toda clase de torceduras y vueltas”. Los carpinteros no son los únicos que sirven para esto; muchos que profesan ser cristianos también tuercen y dan vueltas a las Escrituras cuando les conviene. Algunos, como dice nuestro versículo, tuercen las Escrituras para su propia perdición.

Todos somos expertos para justificar nuestra desobediencia pecaminosa ofreciendo elogiosas explicaciones a nuestro proceder. Intentamos torcer las Escrituras para que se acomoden a nuestra conducta. Aquí hay algunos ejemplos.

Un cristiano y hombre de negocios sabe que está mal recurrir a los tribunales contra otro creyente (1 Corintios 6:1-8). Más tarde, cuando se le pide cuentas por esta acción, dice: –Sí, pero lo que él estaba haciendo estaba mal, y el Señor no quiere que se quede sin castigo–.

Mari tiene la intención de casarse con Carlos aun cuando sabe que él no es creyente. Cuando un amigo cristiano le recuerda que esto está prohibido en 2 Corintios 6:14, ella dice: –Sí, pero el Señor me dijo que me casara con él para que así pueda guiarle a Cristo–.

Sergio y Carmen profesan ser cristianos, sin embargo viven juntos sin estar casados. Cuando un amigo de Sergio le señaló que esto era fornicación y que ningún fornicario heredará el reino de Dios (1 Corintios 6:9,10), replicó: –Eso es lo que tú dices, pero estamos profundamente enamorados el uno del otro y a los ojos de Dios estamos casados–.

Una familia cristiana vive en lujo y esplendor, a pesar de la amonestación de Pablo de que debemos vivir con sencillez, contentos con tener sustento y abrigo (1 Timoteo 6:8). Justifican su estilo de vida con esta respuesta ingeniosa: –Nada hay demasiado bueno para el pueblo de Dios–.

Un hombre de negocios codicioso, trabaja día y noche para amasar ávidamente toda la riqueza que puede. Él dice: –No hay nada de malo con el dinero. Es el amor al dinero la raíz de todo mal–. Nunca se le ocurre pensar que él podría ser culpable de amar al dinero.

Los hombres intentan interpretar sus pecados mejor que lo que las Escrituras les permiten, y cuando están resueltos a desobedecer la Palabra y esquivarla como puedan, una excusa es tan buena (o mala) como la otra.


¡Gracia y Paz!
Tomado del libro DE DÍA EN DÍA, Editorial CLIE





domingo, 28 de agosto de 2016

¿TIENES TU ALGUNA RELACIÓN ROTA Y NO SABES COMO REPARARLA?


¿Tienes tu alguna relación rota y no sabes como repararLA?

2 Corintios 5.17-21
“Cuando el pecado entró en el mundo, muchos aspectos de la existencia fueron afectados negativamente, entre ellos las relaciones. Se creó una barrera entre Dios y la humanidad, y también entre las personas”.

Desde que Adán y Eva pecaron, todas las generaciones posteriores han tratado de ocultar su pecado, esconderse de Dios, y culpar a los demás. Por tanto, las familias se distancian, las amistades se acaban, y a quienes amamos una vez se convierten en nuestros enemigos.

Reparar las relaciones rotas no se hace con rapidez ni tampoco es fácil, pero como creyentes estamos llamados a vivir en armonía unos con otros. Porque sabemos que el pecado distanció a la humanidad de Dios, podemos aprender cómo arreglar las cosas considerando lo que hizo el Señor para reconciliarnos con Él.

TOMA LA INICIATIVA: El Señor se acercó a nosotros cuando éramos sus enemigos (Romanos 5:6-11), y Él nos llama a hacer lo mismo, ya sea que seamos el agraviante (Mateo 5:23-24) o el agraviado (Lucas 6:27-28).

PERDONA TODAS LAS OFENSAS: Se nos dice que perdonemos a los demás de la misma manera que Dios nos perdonó a nosotros (Colosenses 3:12-13). Esta renuncia incondicional a nuestro derecho de hacer a otros pagar sus agravios, no está limitada por el grado ni por las veces que nos ofendan.

ESFUÉRZATE POR RESTAURAR LA RELACIÓN: Dios nos reconcilió en Cristo, no tomando en cuenta nuestros pecados (2 Corintios 5:17-21.). Siguiendo su ejemplo, debemos reconciliarnos unos con otros con amor, sin aferrarnos a los agravios recibidos (1 Corintios 13:4-5).

ESPERA, Y CONFÍA EL RESULTADO A DIOS: El perdón es obligatorio, pero la reconciliación es una calle de dos vías. Así como muchas personas rechazan la oportunidad de reconciliarse con Dios por medio de Cristo, hay quienes pueden negarse a participar con nosotros en la reparación de una relación humana. Dios, quien desea que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9), responde esperando con paciencia. Del mismo modo, debemos hacer esfuerzos por vivir en paz y vencer el mal con el bien. La manera de hacerlo es siendo benévolos y bendiciendo a quienes rechazan la restauración (Romanos 12:17-21; 1 Pedro 3:8-12).

Pregunta para reflexionar: ¿Qué te está impidiendo iniciar la reconciliación?

Si has intentado la restauración, pero la otra persona te ha rechazado, ¿de qué manera estás tú respondiendo? A pesar del distanciamiento, ¿qué puedes tu hacer para mostrar amor y amabilidad?



“Gracia y Paz”

sábado, 20 de agosto de 2016

25 detalles lindos que puedes hacer por tu esposa


No se necesita mucho para poner un poco de chispa en tu relación matrimonial. Tú sabes que a Dios le complace que honres a tu ayuda idónea. Aquí te doy unas ideas muy sencillas y prácticas:

1. Sorpréndela de vez en cuando llevándole el desayuno a la cama.

2. ¿Nunca le has escrito una nota de amor antes? Empieza hoy ahora es un buen momento.

3. Masajea sus pies. Seguro que te lo agradecerá.

4. Escribe un mensaje en el espejo del baño (puede ser con lápiz labial) O déjale una nota escrita con las letras al revés, para que tenga que descifrarlo en el espejo.

5. Grábale una selección de sus canciones favoritas.

6. Cada que te sea posible ve a verla al trabajo.

7. Regálale flores.

8. La próxima vez, cocinen juntos. O de preferencia pídele que salga de la cocina y se relaje mientras tú cocinas.

9. Alegra su día enviándole un mensaje de texto rápido y de amor.

10. Sorpréndela con su postre favorito.

11. El fin de semana planea una escapada romántica. Piensa en una mini-luna de miel en un lugar que no sea el hogar.

12. Envíale un mensaje de Facebook, un email tierno.

13. Escríbele un poco de poesía. Toma algunas ideas de Shakespeare y escríbele un poema de amor.

14. Bésala en las manos y en la frente y dile “Te amo”.

15. Saca el álbum de fotos de bodas y recuerden juntos esa fecha.

16. Déjale un regalito debajo de la almohada (no necesita caérsele un diente para que lo hagas).

17. Si recuerdas cuándo fue la última vez que tendiste la cama, tal vez deberías hoy deberías hacerlo.

18. Pon la canción que más le guste y bailen en la cocina.

19. Ayúdale a lavar los trastes

20. Dile que es hermosa.

21. Hazle saber que tan importante es para ti.

22. Sin que se dé cuenta cómprale un cosmético en el mercado y ponlo en la bolsa del mandado.

23. Llévala al parque e Invítale su helado favorito.

24. En la noche vean su película romántica favorita.

25. Y lo más importante, ten siempre presente que tu familia es tu Ministerio más importante. Ora con tu esposa, por lo menos, al levantarse y al acostarse.
  

Si sientes que tu relación es un poco difícil, pon en práctica las ideas de esta lista, seguro fortalecerán tu relación matrimonial. ¡Hoy es un buen día para empezar!


¡Gracia y Paz!

Edificando Matrimonios conforme al Propósito de Dios

martes, 16 de agosto de 2016

Proverbios 4:5-6


Con la aparición del Internet, en los últimos años, millones de personas, a través de sus computadoras, tienen acceso a una extraordinaria cantidad de información relativa a todas las áreas y materias que existen en este mundo. Y toda esa gran cantidad de información seguramente puede aumentar nuestro conocimiento, pero de ninguna manera garantiza el aumento de nuestra sabiduría. Como lo dijera, hace más de un siglo, el poeta inglés Tennyson: “El conocimiento crece, pero la sabiduría se rezaga”.

La escritura de hoy destaca la importancia de la SABIDURÍA. ¿Quién mejor que el rey Salomón para dar testimonio del extraordinario valor de la sabiduría? Cuando Dios apareció ante él y le dijo: “Pídeme lo que quieras que yo te dé” (2 Crónicas 1:7), Salomón respondió: “Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo...” El primer paso para adquirir sabiduría es acercarnos a Dios con un corazón humilde y receptivo. Dice Proverbios 1:7: “El temor del Señor es el principio de la sabiduría”. No se refiere esta expresión a un sentimiento de miedo que puede provocar el deseo de huir de algo, sino más bien se trata de una actitud de reverencia y devoción, estando conscientes de la Santa Presencia del Dios Todopoderoso. Es un profundo deseo de adorarle y rendirle todo el honor que Él merece, mientras esperamos su revelación. Así sentamos las bases para recibir pleno conocimiento de él y eventualmente la sabiduría de lo alto.

La Santa Palabra de Dios nos enseña que existe una gran diferencia entre un simple conocimiento y la sabiduría. Puede incluso tratarse de conocimiento bíblico. Alguien puede conocer muy bien la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, y sin embargo no tener la sabiduría que proviene de Dios para entender claramente el poderoso mensaje de su Palabra. El apóstol Pablo oraba por la iglesia de Efeso “para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él” (Efesios 1:17). Pablo no sólo pide por un espíritu de sabiduría sino también por un espíritu de revelación en el conocimiento de nuestro Señor. Claro que para obtener esta revelación, primeramente es necesario tener conocimiento de la Biblia. Tenemos que llenar nuestra mente y nuestro corazón con la Palabra de Dios. De esta manera el Espíritu Santo podrá usar esta palabra para hablarnos en situaciones determinadas y revelarnos la voluntad de Dios. El Espíritu Santo tomará la letra de la Palabra y la transformará en espíritu, pues la Palabra revelada "es espíritu y es vida”, dijo Jesús en Juan 6:63. Así como el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Juan 1:14), de la misma manera la Palabra de Dios, paulatinamente se irá encarnando en nosotros. Es decir, iremos siendo transformados en la misma imagen de nuestro Señor Jesucristo.

Para ello es necesario dedicar tiempo diariamente a la lectura de la Biblia. No de una manera rutinaria o apática, como si fuera una obligación, sino deseando de todo corazón recibir la revelación divina de esa poderosa palabra. Roguemos al Señor que ponga en nuestro corazón un anhelo ferviente de conocerle más cada día, de amarle más, de obedecerle más. Deleitémonos en su presencia, disfrutemos plenamente de la paz de su Santo Espíritu. Y pidamos a Dios sabiduría, como dice el apóstol Santiago: “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).

(Lee: Proverbios 4:5-13)
 
ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me des la sabiduría y el discernimiento espiritual para entender claramente tu voluntad y actuar siempre conforme a los deseos de tu corazón. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!


Dios te Habla

2 Corintios 5:17



¡¡¡EN CRISTO SOY UNA NUEVA CRIATURA!!!

2 Corintios 5:17
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
En Cristo, somos hechos enteramente una nueva creación, al igual que Dios creó originalmente los cielos y la tierra. Él los creó de la nada, y de igual manera lo hace con nosotros. Él no sólo nos limpia de nuestro antiguo yo, sino que Él hace de nosotros un ser enteramente nuevo, y ciertamente, este nuevo ser es parte de Cristo Mismo. Cuando estamos en Cristo, somos “participantes de la naturaleza divina” (2 Pedro 1:4). Dios Mismo, en la persona de Su Espíritu Santo, hace Su morada en nuestros corazones. Nosotros estamos en Cristo, y Él está en nosotros.

“Gracia y Paz”

sábado, 13 de agosto de 2016

Apocalipsis 3:3



Para los incrédulos, la venida del Señor Jesús será una época de terror y juicio. Pero, para los cristianos, la venida del Señor está unida a la palabra "esperanza".


1.- Es una esperanza bienaventurada.

Cuando Jesús venga, Él cambiará nuestros cuerpos para que sean semejantes a Su glorioso cuerpo de resurrección. Eso sucederá en un instante. Entonces, estaremos siempre con nuestro Señor. La Biblia dice: “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).


2.- Es una esperanza de consuelo.

Los incrédulos entierran a sus muertos sin ninguna esperanza de volverlos a ver, pero no es así con los cristianos. Cuando Jesús venga, nuestros seres queridos que murieron confiando en Él serán resucitados, y nos reuniremos con ellos para siempre.


3.- Es una esperanza que purifica.

El cristiano que verdaderamente cree que la venida del Señor está cerca, "se purifica", es decir, se prepara para la venida del Señor. ¿Por qué? Porque sabe que muy pronto comparecerá ante el Señor Jesucristo para entregar cuentas de su vida. La Biblia dice: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo” (2 Corintios 5:10).

CRECE EN LA GRACIA y en el conocimiento del Señor Jesucristo. Haz esto por medio de la oración, del estudio de la Biblia y sirviendo al Señor.

GANA A OTROS para el Señor Jesucristo.

NIÉGATE A TI MISMO y vive para el Señor Jesús y para otros. Este es el secreto de una vida fructífera. El Señor Jesús dijo: “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” (Juan 12:24).

MANTÉN COMUNIÓN CRISTIANA con otros creyentes. Congrégate, pertenece a una iglesia local de Sana Doctrina Bíblica.

¡MARANATHA!
En los primeros días de la Iglesia, los cristianos tenían una palabra para saludarse y despedirse. Era la palabra "Maranatha". La palabra "Maranatha" quiere decir, "¡Nuestro Señor viene!"


¡Gracia y Paz!