martes, 6 de noviembre de 2012

EL ROMANCE



Rut 4:17
“…Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David”.

En los tiempos bíblicos, las viudas solían vivir en la pobreza. Rut y su suegra Noemí enfrentaron esa situación después de la muerte de sus respectivos esposos. Pero Dios tenía un plan para brindarles seguridad, que además, incluía a Rut como parte vital de un diseño mucho más importante.

Booz, un acaudalado terrateniente, conocía y admiraba a esta mujer (Rut 2:5-12), pero una noche, se sorprendió cuando, al despertarse, la vio acostada junto a sus pies (3:8). Rut le pidió que extendiera su manto sobre ella para indicar que por ser un familiar cercano, estaba dispuesto a ser su «pariente que [la podía] redimir» (v.9). No solo le pedía protección, sino que se casara con ella. Y él estuvo de acuerdo (vv. 11-13; 4:13).

¡Qué lejos de ser una típica historia romántica! Sin embargo, ¡la decisión de Rut de seguir las instrucciones de Noemí (3:3-6) desencadenaron una serie de acontecimientos que la incluyeron en el plan divino de redención! De aquel matrimonio nació un hijo, Obed, el futuro abuelo del rey David (4:17). Después de varias generaciones, José nació de aquel linaje y se convirtió en el «padre legal» del hijo de María (Mateo 1:16-17; Lucas 2:4-5): Jesús, nuestro Pariente Redentor.

Rut confió en Dios y obedeció las indicaciones de Noemí, aunque desconocía el desenlace. Nosotros también podemos confiar en que el Señor se ocupará de nosotros cuando la vida sea incierta.

El temor obstaculiza la fe, pero la confianza genera tranquilidad.

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LEA: Rut 3:1-11

Biblia en un año: Juan 14–17
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario





¿TIENES UN CORAZÓN AGRADECIDO?



Salmo 92:1-2
“Bueno es alabarte, oh Señor, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. Anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche”.

Este pasaje nos exhorta a alabar a Dios. Dice que es bueno alabarle, y cantarle, y declarar su misericordia y su fidelidad en la mañana y en la noche. Es un modelo bíblico orar al comenzar el día, alabando al Señor y dando gracias por sus misericordias que son “nuevas cada mañana” (Lamentaciones 3:23), y buscando protección y dirección para ese día; y por la noche darle gracias a Dios de corazón por su cuidado y su provisión durante el día. Debes hacer de esto un hábito en tu vida, cualesquiera sean las circunstancias que te rodean. Cuando Dios permite pruebas en tu vida y tú le das gracias por sus propósitos, a pesar de no entenderlos, tú le estás diciendo al Señor que confías en él y en los resultados de la prueba.

Sin embargo, este es uno de los desafíos más grandes que un cristiano encuentra en su vida. Nuestra naturaleza carnal sólo siente agradecimiento por los beneficios que recibe, en el momento que los recibe. Esta característica se ha transmitido entre los seres humanos desde el principio, cuando Adán y Eva pecaron, precisamente por no ser agradecidos a Dios. Se olvidaron de todas las bendiciones físicas, materiales y espirituales que habían recibido y, por pensar primeramente en ellos mismos, desobedecieron y cayeron en pecado. Como consecuencia fueron echados del huerto del Edén.

Debemos mantener un corazón genuinamente agradecido y que sinceramente alabe a Dios, sobretodo en medio de los afanes y las dificultades. Hay ocasiones en las que resulta prácticamente imposible ver algo positivo, mucho menos encontrar una razón para dar gracias, especialmente cuando la enfermedad, problemas en el matrimonio, la pérdida del trabajo o cualquier otra situación negativa se presenta ante tu vida. Sin embargo, 1 Tesalonicenses 5:18 dice: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. Es decir, la voluntad de Dios es que demos gracias en todo. Pero, ¿cómo puede esperarse que seamos agradecidos mientras estamos sufriendo?

En primer lugar, debemos recordar que Dios está en control, él lo sabe todo y tiene poder sobre todo. Si él ha permitido adversidad en tu vida es por alguna razón, y a la corta o a la larga, el resultado será para tu beneficio, si pones en el Señor tu confianza y tu amor. Dice Romanos 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Además, si miramos a nuestro alrededor siempre encontraremos algo por lo cual dar gracias a Dios, si mantenemos una actitud positiva. De lo contrario, sólo seremos capaces de ver lo negativo. ¡Cuántas personas hay que tienen muy pocas posesiones, o incluso su salud no es buena, y sin embargo son felices, y siempre están sonriendo, porque tienen un corazón agradecido capaz de reconocer las bendiciones del Señor y darle gracias!

A Dios le agrada esta actitud, y siempre la recompensa. Vemos, por ejemplo, en Lucas capitulo 17 que Jesús sanó a diez leprosos pero sólo uno regresó y se postró ante él para darle las gracias. Entonces Jesús le dijo: “Levántate, vete; tu fe te ha salvado” (Lucas 17:19). No sólo fue aquel hombre sanado de su enfermedad, sino que su sentido del agradecimiento le llevó a recibir del Señor el regalo más precioso que un ser humano pueda recibir: la salvación de su alma. Los otros nueve, sin embargo no recibieron esta maravillosa bendición.

Es necesario que mantengamos una íntima comunión con nuestro Padre celestial de manera que su Santo Espíritu produzca en nosotros esa paz de Dios que nos capacita para ser agradecidos en cualquier circunstancia, por fe en nuestro Señor. Como dice Colosenses 3:15: “Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos”.

ORACIÓN:
Padre santo, te pido perdón por mi ingratitud hacia ti. Ayúdame a reconocer todas las bendiciones que diariamente recibo y capacítame para ser agradecido aún en momentos en que las cosas no estén marchando bien, sabiendo que tus planes son siempre buenos y que ellos se llevarán a cabo en mi vida. Gracias, Señor. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

LA PASIÓN POR OBEDECER



Juan 14:15
“Si me amáis, guardad mis mandamientos”.

“La evolución de una pasión por obedecer a Dios”. Esa pasión no surge completamente en el momento de la salvación. Es verdad que iniciamos nuestra nueva vida en Cristo con el deseo de agradarle; pero eso no incluye el obedecerlo, sino que la búsqueda resuelta e intensa de su voluntad se desarrolla más lentamente.

De hecho, la primera etapa –el temor a las consecuencias de la desobediencia– escasamente se considera como temor a Dios. Pero al avanzar en nuestra fe y hacer el compromiso de obedecerle, llegamos con el tiempo a la etapa final, que es el amor y la devoción a Cristo.

Ir de la primera etapa a la última comienza con lo que usted puede esperar: Un conocimiento mayor de Jesucristo. A medida que profundizamos en la Palabra para ver como Él ha ayudado a los fieles, desarrollamos el deseo de recibir lo mejor de Dios. Hombres como Moisés, David y Pablo, no estuvieron satisfechos con lo que el mundo podía ofrecerles, y tampoco lo estaremos nosotros cuando seamos testigos de su obra. Así pues, ponemos a prueba nuestra obediencia, y descubrimos que las bendiciones que Dios ha prometido son reales. Cuando tenemos un fiel registro de recompensas por hacer su voluntad, reconocemos la sabiduría de la obediencia.

¿Se encuentra usted entre el temor y la devoción a Dios? Tengo la esperanza de que se haya comprometido a obedecer a Dios, y que está leyendo su Palabra cada día. Dios quiere que usted le dé lo mejor –la búsqueda apasionada de su voluntad–, porque Él le está dando lo mejor.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

lunes, 5 de noviembre de 2012

CONFIANZA EN LAS PRUEBAS



1 Tesalonicenses 5:23, 24
“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”.

Todos experimentamos adversidades, y las pruebas pueden sacudirnos si no nos aferramos a la verdad. Permítame que le hable de tres seguridades que podemos recordar en medio de la angustia.

Primero, Dios siempre atenderá nuestras necesidades espirituales, y nos bendecirá con todo lo que sea necesario para realizar su propósito en nuestras vidas. Su objetivo es santificarnos, no simplemente satisfacer nuestros deseos.

Segundo, nunca estamos solos. Dios prometió estar con nosotros siempre (Hebreos 13:5). La soledad es algo que, por lo general, acompaña a la adversidad, y por eso podemos sentirnos abandonados o rechazados por familiares y amigos. Pero nuestro Padre celestial ha enviado su Espíritu para que esté con nosotros y en nosotros, hasta el día que nos lleve al cielo (Juan 14:16, 17). Él es todo lo que necesitamos: Nuestro abogado, guía, ayudador y consolador.

Tercero, el amor de Dios es eterno. Su amor es incondicional, incluso cuando Él nos reprende. Los padres amorosos permiten que sus hijos desobedientes sufran las consecuencias de sus decisiones; reconocen la bendición de aprender de los errores. Por supuesto, hay veces cuando somos afectados negativamente por las malas acciones de los demás. Sin embargo, Dios es soberano y permite solo lo que será para bien en las vidas de sus seguidores.

En los tiempos de dificultad, podemos recordar que Dios está siempre con nosotros, y que nos ama por siempre. Aunque Jesús dijo que tendríamos aflicciones, también nos ofreció ánimo. No olvide que las pruebas son temporales, mientras que el amor de nuestro Padre celestial es eterno.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

JESÚS NUESTRO DEFENSOR Y SALVADOR



Isaías 3:10
“Decid al justo que le irá bien: porque comerá de los frutos de sus manos”.

En este mundo en el que muchas veces parece que el malvado prospera, la mentira y la traición son premiadas y los malhechores gozan de éxito, El Señor da este consuelo a los que andamos humildemente con nuestro Dios y en obediencia a sus mandamientos; “Le irá bien al justo”. Pero el versículo siguiente, (versículo 11) dice, “¡Ay del impío! Mal le irá: porque según las obras de sus manos le será pagado”. Jeremías 9:24 dice que Dios hace misericordia, juicio, y justicia”, y “que Él se deleita en estas cosas”. Por otro lado, Él odia la mentira, la traición, la falsedad y toda clase de iniquidad. En el día del juicio que se acerca rápidamente, estaremos delante de Dios para oír lo que ÉL juzga de nuestras vidas, y para recibir las consecuencias de lo que hemos hecho. Dichosos todos aquellos que en aquel día tendremos a Jesús a nuestro lado como defensor y Salvador. Será un día de galardón o de castigo. ¿Para ti… cuál será?

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

¿CÓMO ES TU RELACIÓN CON EL SEÑOR?



Apocalipsis 3:20
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”

Aunque en muchas ocasiones este pasaje se utiliza con fines de evangelizar a los no creyentes, lo cierto es que esta carta la escribe el apóstol Juan, por revelación del Señor Jesucristo, a una de las siete iglesias de Asia, la iglesia de Laodicea. Jesús hace una invitación a aquellos que han creído en él, es decir a su iglesia, a cenar con él. Jesús dice que él está tocando a la puerta. ¿A qué puerta se refiere? A la puerta del corazón. El dice que entrará y cenará con aquel que escuche su voz y abra la puerta de su corazón.

En aquellos tiempos el desayuno y el almuerzo se tomaban de manera muy similar a los tiempos actuales. Cada miembro del hogar desayunaba un poco a la carrera a medida que iban saliendo para el trabajo. El almuerzo lo tomaban en cualquier lugar donde se encontraban a esa hora. Pero la cena era algo muy distinto. Todos juntos se sentaban a la mesa y como no había televisión, ni cine, ni nada que hacer por la noche, aquel era el momento en que la familia podía compartir y conversar acerca de las actividades del día, tranquilamente, sin apuros. Era un rato de verdadera comunión familiar.

Cuando Jesús habla de cenar con aquel que abra la puerta de su corazón, realmente está hablando de una íntima comunión. Está mostrando su deseo de relacionarse con cada uno de nosotros de una manera personal, profunda, sin ninguna prisa. La principal necesidad de nuestra vida cristiana es la comunión con el Señor. La vida espiritual dentro de nosotros viene de Dios, y es completamente dependiente de él. Tal como necesitamos cada momento respirar el aire renovado, tal como el sol cada momento envía su luz a la tierra, así como el agua del arroyo se renueva constantemente, nuestros espíritus sólo pueden ser renovados en la comunicación directa con Dios sobre una base diaria.

El maná de un día se corrompía al día siguiente. En la oración modelo aprendimos a pedir “el pan nuestro de cada día”. Así mismo, cada día debemos tener la gracia fresca del cielo, que viene a través del Espíritu Santo cuando tenemos una íntima comunión con el Señor. Comienza cada día buscando la santa presencia de Dios, y dejando que él te abrace.

Quizás tú hayas aceptado a Jesucristo como tu Salvador. Un día lo recibiste en tu corazón y Jesús entró. La pregunta es: ¿Acaso lo has dejado sentado en la sala, esperando, mientras tú te ocupas de otras cosas por los cuartos, o haciendo algo en la cocina, o limpiando algún área de la casa, mientras tu huésped de honor está solo en la sala? Resiste el afán y el “corre-corre” de esta vida, y dedica cada día un tiempo, temprano en la mañana, si es posible, a disfrutar de la comunión con el Señor. El día te rendirá más, te cansarás menos, y aunque te encuentres algunas situaciones difíciles mantendrás la paz y el gozo de Dios en tu corazón.

La Biblia dice que las misericordias de Dios son nuevas cada mañana (Lamentaciones 3:23). David comenzaba cada día buscando el rostro del Señor. En el Salmo 63:1 escribió: “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela...” Y al terminar el día podía declarar con autoridad: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado” (Salmo 4:8). David era un hombre conforme al corazón de Dios, afirma 1 Samuel 13:14. ¿Quieres tú también llegar a ser conforme al corazón de Dios?.

Trata de vivir una vida de íntima comunión con el Señor. Toma tiempo para encontrarte con él diariamente. No te apresures en tus momentos de oración, disfruta ese tiempo profundamente, hasta que sientas que la paz y el gozo de Dios te envuelven totalmente, como declaró David en el Salmo 37:4: “Deléitate asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón”. Busca su rostro cada día en oración, escudriña las Escrituras, medita en ellas, sigue sus instrucciones, aplícalas a tu diario vivir. Así sentirás la dulce presencia del Señor en tu vida, y recibirás abundantes bendiciones.

ORACIÓN:
Padre santo, yo anhelo vivir en constante comunión contigo. Ayúdame a levantarme cada día con un corazón dispuesto a adorarte y listo para rendirme ante tu santa presencia. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

domingo, 4 de noviembre de 2012

¿QUÉ PUEDEN LEER LOS DEMÁS EN TI?



2 Corintios 3:2-3
"Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón".

Esteban era un joven estudiante cristiano que viajaba en tren cada fin de semana a casa de sus padres. Diligentemente entablaba conversación con sus compañeros de viaje y aprovechaba todas las oportunidades para hablar de Jesús al cual conocía como su Salvador y verdadero amigo desde hacía muchos años. Cierto día, durante la guerra en la ex Yugoslavia, su compañero de asiento en el viaje le comentó: "¿Vio usted estas atrocidades en la ex Yugoslavia? Me parece que es una verdadera guerra religiosa. La verdad es que, aunque lo quisiera, no podría creer en Dios viendo la actitud de los cristianos".

"En efecto - le contestó Esteban - es muy triste ver a personas que dicen ser cristianas y niegan las enseñanzas de Cristo. Pero no olvide que Jesús nunca predicó que se creyera en los cristianos para ser salvo. Es necesario creer en él y poner en práctica sus enseñanzas. En su tiempo de ministerio aquí en la tierra Jesús enseñó: “Amad a vuestros enemigos... bendecid a los que os maldicen” (Lucas 6:27-28). La palabra de Dios dice: “No paguéis a nadie mal por mal” (Romanos 12:17). Por eso primeramente hay que preguntarse si se trata de verdaderos cristianos". Verdaderamente estas palabras de Esteban estuvieron llenas de la verdad y la sabiduría de Dios. Con seguridad hicieron reflexionar a su compañero de viaje en cuanto a su concepto acerca de los cristianos.

Ser un verdadero cristiano significa ser un seguidor de Cristo y aplicar las enseñanzas del Maestro a sus vidas en todo momento. No basta ir a la iglesia los domingos o ser un buen vecino o un buen compañero de trabajo; es indispensable reflejar a todos el carácter de Cristo, y para esto es necesario en primer lugar conocer al Señor íntimamente. Esto sólo se consigue leyendo su palabra día tras día. En segundo lugar debemos permitir que el Espíritu Santo haga su obra transformadora en nuestras vidas. Entonces podremos ser para el mundo la luz a la que Jesús se refirió en Mateo 5:14-15. Los verdaderos cristianos son como postes que indican el camino hacia Jesús. Pudiera ser que un poste esté torcido, que haya perdido el color a causa de la lluvia, incluso que se haya inclinado; pero lo importante es que todavía se pueda leer lo que indica y que el destino indicado sea verdaderamente Jesucristo.

El auténtico cristianismo es más que simplemente una religión, es una relación íntima con Dios. Resulta del cambio interior que el encuentro personal con Cristo produce en el corazón. Entonces, la vida del creyente toma una nueva dirección, pues da la espalda a ciertos objetivos para dirigirse a otros mucho mejores. Sus prioridades ya no se basan en “las cosas de la tierra”, sino que pone “la mira en las cosas de arriba” (Colosenses 3:2). Ejemplo de este tipo de cambio profundo fueron los creyentes de Tesalónica los cuales se convirtieron “de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero”, según cuenta el apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 1:9.

No olvidemos que siempre habrá alguien que estará observándonos. Somos cartas abiertas leídas por el mundo para gloria de Dios y beneficio de los que nos rodean o para deshonra de nuestro Padre celestial y desgracia de aquellos en quienes influimos, dependiendo de nuestro testimonio. Si diariamente buscamos el rostro del Señor en oración y escudriñamos su palabra, el carácter de Cristo se irá formando en nosotros, y nuestro testimonio glorificará el nombre de Dios.

ORACIÓN:
Bendito Dios, es mi anhelo reflejar a todos el carácter y el amor de Jesús. Por favor lléname de tu Santo Espíritu y controla completamente mi vida para que mi testimonio glorifique tu nombre y sea de bendición para los que me rodean. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

EN SEIS PALABRAS



Juan 9:25
“…una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo”.

Durante los últimos 15 años, el nombre y el rostro de Dan Smith han aparecido en volantes en cafeterías, lavanderías y tiendas pequeñas en toda la ciudad de Nueva York. El eslogan de seis palabras del volante anuncia: Dan Smith enseña a tocar guitarra. Como resultado, el Sr. Smith está ocupado a más no poder, enseñando a sus alumnos a tocar la guitarra. Muchos estudiantes entusiastas ponen sus propios avisos en otros lugares, lo cual es una manera de decir: «Dan Smith me enseñó a tocar guitarra. Puede enseñarte a ti también».

Las páginas de la Biblia están llenas de relatos de personas que declaran lo que Dios ha hecho por ellas. Uno de los más vívidos está en Juan 9, donde Jesús se encontró con un ciego de nacimiento y, milagrosamente, hizo que viera (vv. 1-7). Cuando escépticos líderes religiosos locales lo indagaron varias veces, lo único que pudo decir el hombre fue: «… una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo» (v. 25).

Si tuvieras que expresar en seis palabras lo que Cristo ha hecho por ti y puede hacer por los demás, ¿qué dirías? Quizá, «Jesucristo va a perdonar tus pecados», «… darte vida eterna» o «… salvar tu alma». Cuando Cristo transforma nuestra vida, confirmamos su poder para hacer en otros lo que ya ha hecho en nosotros.

«Habiendo yo sido ciego, ahora veo».

Nuestra vida es una «carta de recomendación» de la obra de Cristo, y todos la leen.

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LEA: Juan 9:1-11, 24-25
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

¿SIMBOLO DE "PAZ Y AMOR"?


BIENAVENTURADOS AQUELLOS CUYAS INIQUIDADES LE SON PERDONADAS



Romanos 4:7
“Diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos”.

Felices. Dichosos. Tres veces benditos aquellos cuyos pecados son perdonados por Dios. Si en este mundo una persona no logra nada mas que orar sinceramente a Dios y recibirle a Jesús en su corazón, podemos decir que es bendito de verdad. Cuando tenemos que pararnos delante de Dios para rendir cuentas, y oímos, “Bien, buen siervo y fiel; entra en el gozo de tu señor,” entonces, somos benditos de verdad.

Por otro lado, no importan cuantos éxitos tienes en este mundo, ni cuantos amigos tienes, ni que tan famoso eres en el “Facebook”, ni cuantas publicaciones haces diariamente, ni cuantas notificaciones recibes al día, o cuantos correos electrónicos recibes cada día, ni cuantas solicitudes de amistad te hacen, si después de todo tienes que pararte delante de Dios y rendir cuenta por cada pecado, y cada transgresión que has hecho durante tu tiempo aquí en la carne, y oír al Señor decir, “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles”. Son miserables de verdad todos aquellos que tendrán que oír éstas palabras del Señor. Pero puedes evitar todo esto. El asunto de una larga eternidad se arregla en un instante cuando vienes a Cristo, le pides perdón de tus pecados, y lo recibes a él en tu corazón.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

CÓMO VENCER EL DESÁNIMO



Salmo 42:5-11
“¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Dios mío, mi alma está abatida en mí; Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar. Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida. Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío”.

Siempre que se sienta decaído, lo mejor que puede hacer es ir al libro de Salmos. En el pasaje de hoy, el escritor pregunta: “¿Por qué te abates, oh alma mía? (v. 5). Sorprendentemente, esta pregunta es el primer paso para vencer el desánimo.

Mire hacia adentro. Antes de enfrentar el desaliento, necesita saber qué lo está causando. Si no está seguro, pídale al Señor que le ayude a entender qué está pasando dentro de usted.

Mire hacia arriba. El paso siguiente es levantar sus ojos al Señor y poner su esperanza en Él. Recuerde que el desánimo es común para todos, en algún momento, pero no tiene que alojarse en nosotros. Después de un tiempo, volverá a alabar a Dios por la ayuda de su presencia (v. 5).

Mire hacia atrás. El desaliento es capaz de borrar de nuestra memoria todo lo bueno que el Señor ha sido con nosotros a lo largo de los años. Por eso, en vez de regodearnos en nuestro malestar presente, debemos hacer el esfuerzo de recordar el cuidado y la provisión de Dios en el pasado. Entonces, nuestra fe vencerá al desánimo (v. 6).

Mire hacia adelante. Los planes de Dios son buenos y podemos aguardar con esperanza lo que Él va a hacer en el futuro. Su misericordia nos ayudará en el día y traerá consuelo en la noche. Confíe en que Él hará que todo obre para nuestro bien (v. 8).

Si su enfoque es correcto, usted responderá bien al desánimo. Las circunstancias pueden hacerle pensar que Él se ha olvidado de usted (v. 9), pero su Palabra promete que Él le ayudará y vendrá en su auxilio en el valle del desánimo. Aunque se sienta solo, usted jamás está solo.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

sábado, 3 de noviembre de 2012

¿CÓMO SERÁ DIOS?



2 Timoteo 2:13
Si fuéremos infieles, él permanece fiel: no se puede negar á sí mismo.

Romanos 1:20 habla de toda la obra de Dios que hay en la creación, todas las criaturas curiosas y maravillosas que Él ha hecho; el sistema solar que es como un mecanismo de relojería, la complejidad asombrosa de una célula, en fin…, toda la creación se une para proclamar la existencia, la habilidad, el arte, la sabiduría, y el poder de Dios.

Si no creemos en Él, se debe a que sería inconveniente reconocerle y luego tener la responsabilidad de obedecerle. Pero el escepticismo y la incredulidad no cambia la realidad. Dios se ha revelado por la creación, y sobre todo se ha revelado por su Hijo. Jesús dijo, “El que me ha visto, ha visto al Padre”.

¿Cómo será Dios?... Mira a Jesús, porque él ha revelado al padre.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

¿QUÉ NOS DICE LA BIBLIA SOBRE EL SIGNIFICADO DEL "NUEVO PACTO"?, YESHUA HA MASHIAJ



El "Único" Nuevo Pacto (representado por la persona de Jesucristo). Hablemos de "El Único y Verdadero" Nuevo Pacto ...¿Qué diferencia hay entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto?... El significado de la palabra Pacto es "un acuerdo escrito o promesa... entre dos o más partes, en especial para el ejercicio de alguna acción" (Webster's New Collegiate Dictionary). La palabra "Pacto", expresa el significado fundamental del Antiguo Testamento la palabra hebrea "berit" y el Nuevo Testamento griego la palabra "diatheke".

Leamos en Jeremías 31:31-34 - "He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado".

En otras palabras el Jeremías profetiza acerca de un "Nuevo Pacto". El libro de Hebreos proporciona los principales comentarios del Nuevo Testamento sobre este Nuevo Pacto. ¿Por qué se llama nuevo? El Nuevo Testamento utiliza dos palabras griegas diferentes para "nuevos": "Neos" nuevos medios en contraste con la edad y "Kainos" significa "nuevo" en el sentido de "único". Leemos en el libro de los Hebreos 12:24, que se identifica a Jesucristo como el mediador del Nuevo Pacto. Es la única escritura que neos se utiliza en referencia a la nueva alianza. Así que el "Nuevo Pacto" es único.

¿Que significa para la Iglesia el Nuevo Pacto "Único"? ¿Por qué es mejor que el anterior?

Leamos en Hebreos 8:6 - "Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas". En otras palabras nos dice que el Nuevo Pacto es mejor que el anterior. ¿Por qué? Porque contiene promesas nuevas que nunca se ofrecieron antes haciendo este nuevo pacto único. En el libro a los Hebreos capitulo 8 se enumeran tres promesas fundamentales relacionadas con este "único" Nuevo Pacto.

Las Tres Promesas fundamentales:

1. Internalización de la Ley/Palabra de Dios - Israel no tenía un corazón o una naturaleza de obedecer a Dios (leer en Deuteronomio 5:29). El antiguo pacto no contiene ninguna disposición para la motivación interna para obedecer a Dios como leemos en Hebreos 8:7-8 y Romanos 8:3. En el nuevo pacto Dios promete poner sus leyes en la mente y las escribirá en el corazón como leemos en Hebreos 8:10.

¿Qué significa esto? David escribió en el Salmo 40:8 - "El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón". Deleitarse en la ley de Dios no es una respuesta humana normal como leemos en Romanos 8:7 - "Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;". En cambio el Nuevo Pacto promete "el poder" de obedecer a Dios. ¿Cómo? A través de la presencia de vida en el Espíritu Santo como leemos en el libro de los Romanos capítulo 8:1-4, 9, una característica única de este maravilloso y único Pacto de Dios con el hombre.

La base fundamental del nuevo pacto es simplemente el proceso de conversión. Escribir las leyes de Dios en la mente y el corazón poéticamente describe cómo Dios, a través del poder transformador del Espíritu Santo, nos ayuda a interiorizar sus leyes. Como todos sabemos la "Conversión" no es como un trasplante de cerebro, es un proceso renovador de día a día, como leemos en 2 Corintios 4:16 - "Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día". Renovamos la mente como leemos en Romanos 12:2 - "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". Jesucristo es "formado en nosotros", como leemos en Gálatas 4:19 - "Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros".

Para lograr internalizar la "Ley" o "la Palabra" de Dios es necesario mantener una íntima relación con Dios, leamos en Hebreos 8:10 - "Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo".

2. El perdón de los pecados - es también necesario para tener una íntima relación con Dios. Leamos en Isaías 59:1-2 - "He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír". El perdón de los pecados es el otro beneficio exclusivo del Nuevo Pacto. Leamos en Hebreos 10:4 - "porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados". Por lo tanto, el perdón de los pecados es exclusivo de este Nuevo Pacto, y solo puede ser otorgado por Jesucristo. La Pascua es la que representa el Nuevo Pacto en la sangre de Cristo, que fue derramada para la remisión de los pecados (referencia - Mateo 26 :27-28).

El Antiguo Pacto fue hecho en el Sinaí, cuando el pueblo de Israel aceptó sus términos. El Nuevo Pacto se hace en el bautismo cuando aceptamos el sacrificio de Jesucristo, El Cristo Crucificado, y nos comprometemos por completo a Dios Padre y su perfecta voluntad.

3. Herencia Eterna - como un regalo de Dios al hombre arrepentido y convertido. Dios da la promesa de la vida eterna y la herencia eterna. Leamos en Hebreos 9:11-15 - "Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención. Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Así que, por eso es mediador de un Nuevo Pacto y los llamados (nosotros) reciban la promesa de la herencia eterna.

La vida eterna, es más que un simple evento cronológico. Lo más importante, es que es una relación sin fin con nuestro Dios Padre, como leemos en Juan 17:3 - "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado". Somos herederos de Dios por medio de Jesucristo como nos dice Gálatas 4:6-7 y Romanos 8:16-19 -"Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡¡Abba, Padre!! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo". "El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios".

**Nota Importante** Nuestro Señor Jesucristo todavía continua llamando a todos los cristianos nacidos de nuevo a ir a difundir las "Buenas Nuevas de Salvación" (El "Único" Evangelio de Jesucristo) a todas las naciones del mundo. Recuerde lo que dice en Hebreos 8:6 - "Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas".

¿Necesitas Paz? Si necesitas Paz en tu corazón, Libertad de ataduras, y sobre todo Seguridad del Alma, te invito a aceptar a mi Maestro y Salvador Jesucristo, el único que puede darte todo lo que estas buscando… acéptalo hoy.



“Gracia y Paz a todos, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo”.
Aprendiendo la Sana Doctrina

viernes, 2 de noviembre de 2012

EL QUE PRACTICA EL PECADO ES DEL DIABLO



"El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio" (Juan 8:44)

ESTOS SON LOS PECADOS QUE MAS SE DESTACAN EN LA BIBLIA:

1. Pecados de Impureza (sexuales)

- Adulterio
- Fornicación
- Inmundicia (SEXO LESBIANO, HOMOSEXUAL, Y CON ANIMALES)
- Lascivia

2. Pecados Religiosos (que van contra la verdadera adoración)

Idolatría
Hechicerías

3. Pecados Sociales (que van contra el amor)

- Enemistades
- Pleitos
- Celos
- Iras
- Contiendas
- Disensiones
- Herejías
- Envidias
- Homicidios

4. Pecados por Falta de Control Propio

- Borracheras
- Orgías.
(Gálatas 5:19-21) (1 Corintios 6:9)


"Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro" (Romanos 6:11).

"Gracia y Paz"