miércoles, 22 de febrero de 2017
¿SOMOS REALMENTE AGRADECIDOS POR LA GRACIA Y MISERICORDIA DE DIOS EN NUESTRAS VIDAS?
Dios demora en ejercer su
justicia, cuando esa justicia significa castigar a su pueblo. "Lleno de
gracia y lento al enojarse" es una frase utilizada repetidas veces para
describir a Dios. Dios anhela demonstrar su gracia y bendecir a su pueblo. Él
extiende el tiempo para darnos la oportunidad de arrepentirnos y volver a Él.
En Jesús, Dios da a su propio hijo como el sacrificio redentor por nuestros
pecados. Escuchemos el corazón de Dios y respondamos entregando nuestra vida y corazón
al Dios quien nos espera.
Oración:
Dios Todopoderoso y Abba Padre
¿cómo puedo darte las gracias suficientes por tu amor y misericordia
demostradas en el sacrificio de tu hijo por mis pecados? Perdóname por las
veces que no he demostrado con todas mis fuerzas lo agradecido que estoy por tu
gracia en la manera en la cual vivo mi vida. Perfeccióname con el poder de tu
Espíritu tal como me has perdonado y limpiado con ayuda de tu gracia. En el
nombre de Jesús. Amen.
¡Gracia y Paz!
La Luz del Alma
martes, 21 de febrero de 2017
Hebreos 12:14-16
Un
llamado a escuchar a Dios…
Hebreos 12:14-16
“Esfuérzate
por vivir en paz con todos y procura llevar una vida santa, porque quien no es santo
no verá al Señor. Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de recibir la
gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz venenosa de
amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a muchos. Asegúrate
de no ser inmoral…”
ESTER
(Este tema está dedicado a
todas las bellas damas y varonas de Dios que lo lean).
Ester se caracterizaba por ser
una mujer muy bella, además de piadosa, valiente y sabia. Poseía un
fuerte patriotismo y una fe muy grande. Ester también se caracterizaba por su
determinación. De hecho, Ester significa: la que brilla como una estrella. Ester
fue adoptada por su primo Mardoqueo, quien se convirtió en su padre y tutor,
cuando murieron sus padres. Mardoqueo ocupaba una posición administrativa en el
palacio de Susa. Un día éste se enteró de que el rey Asuero había repudiado a
su esposa, la reina Vasti, la cual también era una mujer muy hermosa, por no
presentarse a las fiestas que él ofrecía en su palacio. Por esta razón, el rey
buscaba una nueva esposa, sin importar su procedencia, la cual debía mantenerse
en secreto. Ester fue elegida por su belleza y encanto, y se convirtió en la
reina de los Medos.
Por cierto, no es pecado ser
bella, no es pecado que lo reconozcas, no es pecado que busques ser bella, sí
hermana, te lo digo a ti que estás leyendo. Dios te ha dado una belleza
especial. Flaca, gordita, alta o bajita, rubia o morenita, española o
inglesita, citadina o rancherita, tú, como seas, eres el ser más bello que ha
sido creado por Dios. Desgraciadamente este mundo ha tergiversado todo y a
lo malo llaman bueno y a lo bueno malo. Pero, no es malo que quieras ser
bella, tanto para tu marido, para el hombre que amas, como para dar una buena
imagen de la obra que Jesús ha hecho en tu vida. Sí, es verdad, que la
falta de limpieza, la falta de arreglo, y desgraciadamente el sobrepeso corporal,
generalmente dan una mala imagen a cualquiera que ve a una dama “pasadita” de
peso. Si te miras al espejo y tú en tu corazón sabes que necesitas
un cambio en tu vida, pídele a Dios sabiduría, pero sin caer en las trampas de
la falsa belleza.
Nada de riesgosas cirugías. Tú,
como la Reina Esther, tienes una belleza natural dada por Dios, pídele a Él
que te ayude a descubrirla. Pide ayuda a alguna amiga o pariente que si se
preocupe por ti. Te lo repito, y esto viene de Dios, ser bella, no es pecado,
no es carnal, no es terrenal, ser bella es reconocer que eres una creación de
Dios, y más que eso, una hija amada y tanto tu interior como tu exterior
revela la imagen sobre la cual has sido creada. Dios te ha creado a su
imagen y semejanza, refiriéndose esto a que Dios te ha creado bella, buena,
santa, poderosa, fiel, verdadera, tierna, amorosa. Te felicito, belleza de
Dios.
Ester oró al Señor y le pidió
sabiamente instrucción. Ester confió plenamente en Dios y no temió a la muerte.
Osó molestar a su rey y, sin embargo, fue recompensada: por confiar en su
Señor. Ester no dudó, le pidió fortaleza a Dios, su Señor.
“Si he hallado gracia a tus ojos,
¡oh rey!, y si el rey lo cree bueno, concédeme la vida mía: he ahí mi petición,
y salva a mi pueblo: he ahí mi deseo. Porque estamos vendidos yo y mi pueblo
para ser exterminados, degollados, aniquilados” (Ester 7: 3-4).
Dios utilizó a Ester como un
elemento clave para salvar a su pueblo. En ese tiempo la mujer NO era tomada en cuenta por la sociedad,
sin embargo, el Señor la escogió a ella y le dio el papel protagónico porque
ella confiaba ciegamente en ÉL.
¡Gracia y Paz!
Mujeres valientes de la Biblia.
lunes, 20 de febrero de 2017
Débora
Jueces 5:7
“Ya
quedaba poca gente en las aldeas de Israel, hasta que Débora surgió como una
madre para Israel”.
Los Israelitas se convierten
en un pueblo sedentario y comienza la acumulación de bienes. Desde
ese momento, y hasta que aparezca la monarquía, el Pueblo de Israel es
gobernado por Jueces. Son líderes carismáticos, surgidos del pueblo y cuya
preocupación fundamental es que no se pierdan las raíces que habían permitido
que varios grupos nómadas se constituyeran en una comunidad.
Dos problemas fueron los que tuvieron que enfrentar: el ansia de poder y riqueza y los pueblos vecinos, agrícolas y ganaderos, con los que los israelitas se relacionan. Uno de esos pueblos vecinos con quien tuvo mayor influencia fue el pueblo cananeo.
Dos problemas fueron los que tuvieron que enfrentar: el ansia de poder y riqueza y los pueblos vecinos, agrícolas y ganaderos, con los que los israelitas se relacionan. Uno de esos pueblos vecinos con quien tuvo mayor influencia fue el pueblo cananeo.
Baal era el dios de los cananeos. Los cananeos debían buscar la forma de que Baal les fuera favorable. Tenían que comprar su benevolencia, para lograrlo, su religiosidad se basaba en ofrecer sacrificios a Baal, a los cuales su dios debería responder con una generosa producción agrícola y ganadera. Yahvé era el Dios de los israelitas. Un Dios que miraba el corazón del hombre.
La inferioridad de la mujer en el pueblo de Israel era similar a la de otros pueblos y otras épocas. Su testimonio no era válido frente a un tribunal. Su palabra no era de fiar. Yahvé hace surgir una “sorpresa” en la historia de su pueblo. Esa sorpresa se llama Débora. Una mujer que sentada bajo una palmera resolvía los pleitos que le presentaban los israelitas. Vivía en la tierra de Efraín, lejos de los centros de poder. Débora tiene una visión y llama a Barac para que dejando en ridículo a los cananeos, los israelitas vuelvan al camino de Yahvé que habían abandonado. Barac se niega a hacer nada si Débora no va con él.
Es así como una mujer se
convierte en Juez y Profetisa del pueblo de Israel, fiel a Yahvé, en contra de
todas las tradiciones, en un mundo donde los varones tenían todas las responsabilidades
sociales y religiosas. Ella convoca a las tribus de Israel para emprender una
guerra contra Yabín, el rey cananeo, y Sísara, capitán de su poderoso ejército.
La intervención de Yahvé da la victoria a las exiguas tropas que comandaban
Débora y Barac. El general Sísara encuentra una violenta e impresionante muerte
a manos de una mujer. Como consecuencia el país tuvo paz durante cuarenta años.
Ni antes ni después de Débora encontramos en la Biblia el caso de otra mujer a la que acudieran los hijos de Israel, reconociendo su autoridad. Y no acudían para pedir consejo, acudían para someterse a juicio. Alguien que ni siquiera podía ser testigo se convierte en Juez. Ejerce un liderazgo que no se repetirá por parte de ninguna mujer a lo largo de la historia de Israel.
(Jueces capítulos 4 y 5)
¡Gracia y Paz!
¡EMPIEZA HOY CUMPLIENDO!
¡EMPIEZA HOY CUMPLIENDO!
Mateo 5:37, Tito 2.6-8; Isaías
33:15-16; Salmos 15; 1 Timoteo 3:7; Santiago 1:22.
Ir a ver una función en el
cine o en el teatro, es muy agradable. Sentir la aventura de una película de
acción, ser testigos de un logro por la televisión
o simplemente presenciar el romance de
una telenovela, nos hace sentir que somos parte de la historia. Todos estos
sentimientos son basados en hechos que no son reales y aunque es entretenido
para nosotros, tenemos que recordar que simplemente somos observadores de esas
historias que tanto disfrutamos.
No hay nada malo en disfrutar
esto pero, no podemos hacer lo mismo con la vida cristiana. En Santiago 1:22
Dios nos manda a ser hacedores y no solamente ser espectadores y oidores de las
maravillas de Dios.
Ir a la iglesia y oír una
predicación es necesario para aprender lo que Dios espera de nosotros, pero,
vivir de la libertad que tenemos en Cristo es ir caminando con Él en Su
Palabra. Ser hijos de Dios nos da la oportunidad de mostrar nuestro compromiso
irrefutable de ser íntegros ante Él cumpliendo Su Palabra en obediencia (Tito
2:6-8).
Al cumplir lo que Dios pide de
nosotros tanto en integridad como en obediencia, podremos ser de testimonio
para otros y así mostraremos a Cristo sin la necesidad de hablar, sino tan sólo
con mostrar nuestras vidas (1 Timoteo 3:7).
Es necesario empezar a cumplir
con nuestra función como hijos de Dios hoy, teniendo en cuenta que nuestro
caminar con Cristo es evidencia de ser verdaderos discípulos de Jesús (Salmos
15).
William Carey (Misionero)
dijo: “Espera grandes cosas de Dios, intenta grandes cosas para Dios”. ¿Deseas
dejar de ser un espectador de las maravillas de Dios? Empieza hoy a cumplir Su
Palabra y serás parte de la obra que Dios está haciendo en Su iglesia.
Sé parte de las grandezas de
Dios.
Cumple con el discipulado, la
oración y la lectura de Su Palabra.
¡Que tú sí sea sí!
¡Gracia y Paz!
D.Harvest
sábado, 18 de febrero de 2017
Jeremías 23:16-17
Dejemos de jugar con Dios, porque el diablo no juega ni se
entretiene, él está Haciendo que vivamos un cristianismo lite y ningún tibio vera el rostro
de Dios.
“Así
ha dicho el Señor: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan;
os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la
boca del Señor. Dicen atrevidamente a los que me irritan: el Señor dijo: Paz
tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No
vendrá mal sobre vosotros… No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían;
yo no les hablé, mas ellos profetizaban… Dice el Señor: He aquí que yo estoy contra los
profetas que endulzan sus lenguas y dicen: Él ha dicho. He aquí, dice el Señor, yo estoy contra los que
profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus
mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice el
Señor” (Jeremías
23:16-17; 21; 31, 32).
¡Gracia y Paz!
La Gran Comisión de Cristo
viernes, 17 de febrero de 2017
Jeremías 6:16-17
Jeremías 6:16-17
Así dijo el Señor: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Jeremías. Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos".
ENFÓCATE EN OTROS
Enfócate en Otros
Salmos 103:2, Deuteronomio 8:2,
Apocalipsis 2:5, Deuteronomio 8:11.
Vivimos en medio de una
fábrica de deseos: celulares, audífonos, cuenta de Facebook, etc. Cabe aclarar
que no está mal tenerlos ni usarlos, pero debemos reflexionar si tenemos un
enfoque centrado en nosotros mismos. Aun en el aspecto espiritual podemos tener
nuestra fábrica de deseos personales, hemos escuchado expresiones como: “Esa
predicación no me gustó”, “las alabanzas no me gustaron hoy” o “no me llena la
oración de ese hermano”; la lista podría continuar con más errores como estos,
que al observarlos de cerca, vienen de un corazón egoísta, muy centrado en
nosotros mismos y no en una relación vertical (Romanos 11:36).
Es fácil poder ser solo
oidores de la Palabra (Santiago 1.22), sin embargo se nos vuelve difícil y
pesado llevar a cabo sus ordenanzas. Esto no es nuevo para la iglesia, pues que
en la iglesia de Galacia, Pablo estaba batallando con un grupo de Judaizantes
que estaban buscando el beneficio propio. Tenían un celo egoísta y no un celo
real como los Gálatas lo habían tenido por el Apóstol, como vemos en Gálatas 4:14-15.
En las palabras que les escribió Pablo, él se sintió amado de verdad por ellos.
Había un celo genuino y puro a pesar de su apariencia, o su cargo, él fue
amado.
¿A qué vamos con esto? A la
misma pregunta que hizo Pablo (Gálatas 4:15) ¿Dónde está esa satisfacción que
experimentaban? Esto nos lleva a otras preguntas: ¿Qué te motivó cuando
ayudaste a alguien? ¿Qué te animaría para regalar ropa que no usas a personas
que la necesitan? ¿Qué te enseñaría Dios al orar por los que están presos? ¿Qué
has aprendido cuando regalaste alguna despensa? ¿Has pensado que diría Dios
cuando invitas algunos de sus siervos a comer? ¿Has pensado en el impacto que
tiene en las personas necesitadas cuando les das una moneda? ¿Has dejado de
hacer alguna de estas cosas? ¡¡ENFÓCATE EN OTROS!!
Lee Hebreos 13:2-3 y enfócate
en otros no sólo hoy sino a lo largo de toda tu vida, ¡¡dando gloria a Dios!!
¡Gracia y Paz!
D. Harvest
domingo, 12 de febrero de 2017
Juan 14:13 Orar en el Nombre de Jesús
Juan 14:13
"Y todo lo que pidan en Mi
nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”.
Dios es un Padre muy bueno
que nos ama profundamente y por eso mandó a su hijo Amado,
Jesucristo nuestro Señor, para que viniera a este mundo a
enseñarnos como relacionarnos y como orar a Él. Uno de los propósitos
principales del Señor Jesucristo cuando vino a este mundo fue el de
enseñarnos a orar de una manera correcta. A orar con fe. JESUS vino
a enseñarnos que Dios es un Padre Bueno, lleno de amor y compasión, que
desea bendecirnos y darnos paz y bienestar. Él es un Dios grande y
poderoso que desea hacer milagros a favor de sus hijos. La Santa Biblia está
llena de miles de testimonios de los milagros de Dios, que vinieron cuando las personas
oraron a Dios con Fe. La Biblia dice que la oración eficaz (bien hecha) de un
justo (un hombre bueno y sincero) puede mucho. Puede hacer que Dios responda
con un gran milagro en favor de quien ora con fe.
Orar es simplemente hablar
con Dios, es pedirle a Dios su ayuda y su bendición en cualquier necesidad.
El señor Jesús comenzaba y
terminaba el día orando, y en el transcurso del día hacia muchos milagros.
La clave es aprender a orar con Fe.
El señor Jesús dijo: “Todo
lo que ustedes pidan al padre en mi nombre lo recibirán” Esta
es una promesa maravillosa. Esto es algo grande. Hay un
gran poder cuando le pedimos a Dios con Fe. Cuando decidimos poner nuestra
confianza en Dios.
Todos los Evangelios están
llenos de hermosas enseñanzas del señor Jesucristo sobre COMO ORAR
con fe. Cómo pedir algo correctamente. Jesús enseñó que siempre,
uno se debe dirigir al Padre Celestial, (NO a los ángeles, NO a los
arcángeles, NO a otro ser, solo a nuestro Padre Celestial) Jesús jamás hizo una
oración o petición a otro ser o a un ángel. Él siempre le pidió al Padre
Celestial. Él se dirigía directamente al Padre Celestial y el Señor
quiere que nosotros hagamos igual. Si queremos ser bendecidos y recibir grandes
milagros.
Mucha gente le pide a
los espíritus y a los ídolos, al sol, a la tierra, a la montaña, a las estrellas,
incluso hay quienes invocan y le piden a los demonios, a los muertos, etc... por
eso no reciben nada, por eso quedan tan frustrados. El Señor Jesús nuestro
Salvador enseñó claramente a sus discípulos a que adoren y se dirijan
al Padre Celestial. Es por eso que las oraciones que el Señor Jesús hacía eran
contestadas con grandes milagros y sanidades. Si queremos recibir un milagro de
Dios como respuesta a nuestras oraciones debemos imitar al Señor Jesús y
debemos orar como el enseñó en los santos Evangelios, y vivir una vida
ordenada como Él la vivió. Una vida sin vicios ni maldad. Sin hipocresía, sin egoísmo,
sin orgullo. Una vida de integridad, sinceridad y honestidad.
¡Gracia y Paz!
José Carlos Paz
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