jueves, 25 de octubre de 2012

LOS 10 GRANDES MALOS HÁBITOS DE LA ALIMENTACIÓN



Los 10 grandes malos hábitos de la alimentación


  1. Comer de prisa: Favorece las digestiones pesadas, no nos ayuda a absorber mejor los nutrientes y nos hace sentir hinchados.

  1. No asear bien los alimentos: No limpiar bien las frutas y las verduras puede ocasionarnos problemas estomacales.

  1. No conservar bien los alimentos: Para comer un producto que ya ha sido abierto debemos no sólo conservarlo bien sino además saber cuánto tiempo aguanta después de abierto en buenas condiciones para su consumo.

  1. Comer con los ojos: casi con toda seguridad elegimos lo que nos gusta que casi siempre engorda y está lleno de grasas y azúcares.

  1. Dar prioridad a la comida rápida: Unas frutas o un sándwich vegetal es igual de rápido que freír un huevo. No hay excusas.

  1. No mirar las etiquetas de los productos: Muchos productos llevan componentes poco saludables que se reflejan en las etiquetas que no solemos mirar.

  1. No mirar la fecha de caducidad de los productos: Esto es un gran problema pues supone no sólo un riesgo de salud sino en muchos casos pérdidas de dinero.

  1. Confiar en que “lo que no mata engorda”: Llevarnos a la boca productos que han caído al suelo y que con toda probabilidad habrán quedado llenos de bacterias de las que puede que nos llevemos un mala impresión.

  1. Caer en la tentación de las “chucherías”: No alimentan, engordan y no favorecen una buena salud.

  1. Comer para calmar la ansiedad: No nos ayuda a mantener nuestro peso además de ser un mal hábito que deberíamos erradicar o al menos sustituir el objeto de nuestra ansiedad por sustitutos más saludables como frutas, verduras o frutos secos.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Nutrición Pro

UNA SOLA IGLESIA DE JESUCRISTO Y NO MUCHAS IGLESIAS



¿Cuantas organizaciones cristianas mejor conocidas como Iglesias, Misiones o Congregaciones existen alrededor del Mundo? ¡Muchas! ¿Verdad? Y todas ellas con diferentes nombres, que se derivan de varias maneras. Estas incluyen una serie de doctrinas particulares que enseñan a sus miembros o seguidores, como deben comportarse y en qué forma deben creer o no creer sobre cualquier tema religioso, social o económico. ¿Por qué? Para poder entender sería necesario investigar  los orígenes y los Fundadores de estas Iglesias, también estudiar e investigar su estilo de gobierno, interpretación de la doctrina, valores morales, tendencias teológicas modernistas, y sobre todo, que es lo que defienden. Pero nuestra meta en este artículo es hablar sobre la Iglesia fundada por Jesucristo. Solo hay una Iglesia. ¿Cual es la Verdadera Iglesia?

Jesucristo oró por Su Iglesia: "Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. Yo les he dado tu palabra y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo" (Juan 17:11-12, 14).

En uno de los momentos de más fuerza dramática, profunda e importante en la Biblia, Jesucristo dijo: "edificaré mi Iglesia" (Mateo 16:18). No dijo "iglesias", "células", "sectas", "denominaciones", "misiones", "concilios" o "comunidades de creyentes." No importa cómo los hombres tratan de buscar una interpretación sobre este verso bíblico, este pasaje bíblico habla de una sola Iglesia, indivisible!

Jesús continuó hablando, "y las puertas del infierno, no prevalecerán contra ella". Él prometió que Su Iglesia no puede ser destruida. Esta Iglesia de Jesucristo (La Única Verdadera) fue predicho que nunca ha de extinguirse. Durante casi 2,000 años, casi todo el mundo ha estado buscando en el lugar equivocado a la Iglesia de Dios. La Iglesia verdadera esta fuera de este mundo. Fuera de sus religiones, creencias, costumbres, creencias y tradiciones. La palabra iglesia viene de la palabra griega “Ekklesia” que significa “una asamblea” o “una convocatoria”. La raíz del significado de “iglesia” no es un edificio, sino la gente nacida de nuevo.

Se llama la Iglesia de Jesucristo, porque fue comprada con su propia sangre (Hechos 20:28). Después de que Jesucristo resucitó de los muertos y ascendió, envió el Espíritu Santo. La palabra griega es ekklesia (que se utiliza 114 veces en el Nuevo Testamento) lo que significa una asamblea de llamados (Ek fuera = de, Kaleo = llamar).

Estamos claros que "La Verdadera Iglesia" de Jesucristo no es un reino hecho de mano de hombre. La Iglesia es un organismo espiritual invisible que vive integrado por todos los creyentes (los nacidos de nuevo) a lo largo y lo ancho del Mundo, desde el momento de su inicio el día de Pentecostés, hasta la toma de toda la Iglesia en el Rapto (o arrebatamiento de la Iglesia). Su origen se encuentra en Dios, el Espíritu Santo le dio su nacimiento en Hechos 2:1-4 con los discípulos y los Judíos en Pentecostés en Hechos 2:33. Y llegamos a ser parte de esta misma Iglesia hoy día de la misma manera que lo hizo antes, cuando fue derramando su Espíritu Santo sobre los que estaban esperando en el Aposento Alto.

Nadie se une a la verdadera Iglesia a menos que se una por la vía de la conversión a Jesucristo (nacer de nuevo) primero. Por eso Jesús dijo que es necesario nacer de nuevo, (por el Espíritu Juan 3:5), el unirse a una Iglesia cristiana NO le hace a usted ser salvo. Cualquier iglesia que no traza sus comienzos en el Pentecostés, tiene deficiencias bien marcadas y puede ser una presa fácil para los Lobos vestidos de ovejas. En otras palabras estamos hablando de Satanás, los demonios y sus seguidores.

Los que afirman que la Iglesia necesitaba ser restaurada y convertida en una empresa, estos son los que introducen la Apostasía y NO forman parte de la Iglesia Verdadera de Jesucristo. Jesús dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia, que nunca sería superada, ni por la llamada Apostasía, porque todavía habrá congregaciones cristianas que no se infecten con el virus mortal de la Apostasía.

La verdadera Iglesia está edificada sobre lo que Apóstol Pedro fue inspirado por el Espíritu Santo, que "Jesucristo es el Hijo de Dios vivo y el único que puede darnos vida eterna". Sólo podemos tener esto por la revelación de la misma manera que Pedro, desde el cielo, revelado solo por su Espíritu. No es del hombre revelar esta verdad, sino de Dios.

Jesucristo enseña en Mateo 28:20: "Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo". Y en Juan 14:16, 18 dijo: "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros" Jesucristo prometió a su Iglesia que estaría con ella siempre, y que el Espíritu Santo, el Consolador, la tercera persona de la Trinidad estaría con ella siempre. Jesucristo no abandonará a su novia (su Iglesia) jamás. No te Dejes Engañar.

La verdadera Iglesia enseña la Biblia a todos los miembros de las congregaciones y promueve la evangelización mundial, que es cumplir la comisión que Jesucristo dio a la Iglesia en Mateo 28:18-19. Nuestro propósito es enseñar, equipar para el ministerio o servicio a todos los cristianos para poder evangelizar y traer a otros al Señor Jesucristo. La iglesia es un hospital espiritual para los pecadores, los descarriados y para todos los que necesiten ser curados del pecado. La iglesia no es un edificio para reunirse, es una sola asamblea de todos los nacidos de nuevo, de todos los hijos de Dios.

Tenemos una misión: hacer discípulos o seguidores de Jesucristo y cultivar cada día nuestra relación con Dios. ¡¡No te Dejes Engañar!!

“Gracia y Paz”
Aprendiendo la Sana Doctrina

UN ATISBO DE LA GLORIA



Salmo 145:5
“En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, y en tus hechos maravillosos meditaré”.

Todos los veranos, miles de televidentes del programa Good Morning America [Buenos Días, Estados Unidos] votan para elegir el mejor lugar del país. Me encantó cuando anunciaron que el ganador de 2011 era un lugar del estado donde vivo. Debo reconocer que no esperaba que el sitio premiado estuviera prácticamente en el fondo de mi casa. Me recordó cuando mi esposa Martie y yo visitamos las Cataratas del Niágara. Un hombre que estaba por ahí se dio cuenta de que éramos turistas y bromeó, diciendo: «No tienen nada de raro. Las veo todos los días».

Con cuánta facilidad nos acostumbramos a lo que nos rodea y nos volvemos insensibles ante lo conocido; incluso lugares o experiencias que anteriormente nos deleitaron muchísimo. Aunque la gloria de Dios se manifiesta con claridad en todo lo que nos rodea, a veces, el ajetreo de la vida nos nubla la vista. Damos por descontada su obra asombrosa en nuestra vida. La cruz ya no nos maravilla. Nos olvidamos del privilegio de ser sus hijos, descuidamos el placer de su presencia y no valoramos la belleza de su creación.

Me encanta la declaración del salmista: «En la hermosura de la gloria de tu magnificencia, y en tus hechos maravillosos meditaré» (Salmo 145:5). Dediquemos hoy un tiempo para meditar en los «hechos maravillosos» de Dios y renovemos un atisbo de su gloria.
«Si lo creado es tan maravilloso, ¡cuán hermoso será Aquel que lo creó!» — Antonio de Padua.

----------------------------------------
LEA: Salmo 145:1-13

Biblia en un año: Marcos 14–16
----------------------------------------

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

MUJER CRISTIANA ES IGUAL A MUJER VIRTUOSA



¡Oh! Mujer cristiana cuan hermosas recompensas te esperan en la gloria. Eres un lirio del alba donde el rocío de la gracia divina brilla como cristalinas diademas y eres la tenue brisa que refresca el mustio camino de este mundo.

La Palabra de Dice Dios: (Proverbios 18:22) "El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová". Desde el principio de la creación el Señor estableció esta verdad: (Génesis 2:18) "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él".

Pero eres mucho más que una compañera idónea, (Proverbios 14:1) eres la que con tus manos edificas la casa, mientras que la necia con las suyas la derriba. El perfume embriagante de tu presencia, llena de gracia y frescura el hogar.

Ese lugar que puede estar adornado con los más exquisitos adornos que el dinero permite comprar, si no estás tú, pasa a ser un frío y lúgubre mausoleo donde todo palidece. Y ese modesto hogar donde el Soberano Dios te puso a ti, aún lo más simple brilla con inusitada gracia y esplendor.

Dichoso el hombre que después de una agotadora jornada pueda llegar a su hogar, y encontrar a su esposa afanada en agradar a su amado y transformar ese lugar en un manantial, donde ella se mueve como entre alelíes y las abejas revolotean con un beso de miel. Eres el sol, la luz y el viento que vuelan por ese lírico paisaje de amor.

Pero eres mucho más, eres la sabia administradora que puede multiplicar con gracia y sabiduría el escaso presupuesto que dispones, en delicados manjares que llenan de satisfacción a aquellos que con amor deseas agradar.

Eres la madre, y en esta condición tan especial, me hundo en un mar profundo sin poder tocar fondo para encontrar palabras y describir la grandeza de tu amor, lleno de un perfume enervante de tu núbil candor.

Con cuanta dedicación y desvelos cuidas a los retoños que Dios te da. Creo que no existe otra labor más fatigante y abrumadora, que esa que el Creador te encomendó, de guiar a los tuyos como un faro en medio del tortuoso mar.

No deja de maravillarme el hecho que cuando rendida y extenuada caes en un sueño profundo, que ni el rugir de los poderosos motores de un avión te pueden sacar, pero basta un simple quejido de tu niño para levantarte de un brinco y correr a su lado para derramar en libación tu amor.

Te admiro mujer, por tu fortaleza y dedicación. Cuanta paciencia y consagración te ha otorgado el Creador, que sabes sostener la arquitectura del silencio y del olvido en los agrestes caminos de la ruta estival.

El mundo es un mercado donde los hombres compran honores, voluntades y conciencias. Pero tú, mujer cristiana, eres como un manantial de aguas cristalinas y espumeantes sobre los pedregales, que se van suavizando en sus aristas con tu gracia tan especial.

Pero sabe que este mundo un día estará en mies en un granero celestial. Y allí, cuando los ángeles recojan los frutos de la cruz y el Señor nos traslade a Su gloria divinal.

Entonces muchos grandes predicadores se apresurarán a buscar las mejores coronas que el Rey de reyes repartirá. Pero seguramente escucharán avergonzados por su falta de humildad: "No, ésta la más especial, es para la mujer que supo ser esposa, madre y arquitecta de su propio hogar.

Sí, mujer cristiana, tú que has llevado tu cruz en silencio y sin publicidad, te está aguardada una corona muy especial.

Ya viene el día, porque el Señor así lo prometió, que todas las cosas habrán de salir a la luz. Y tu abnegación, consagración y santidad, no serán olvidadas por el Creador.

Tú que has sido bendecido con la compañía de una esposa, regocíjate con ella en tu vejez, (Proverbios 5:19) "como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre". Porque esto es lo que agrada al Señor en verdad y eternamente.

“Gracia y Paz”
Verdadera Vida Cristiana

LA COMBINACIÓN CORRECTA



Romanos 12:6
“Teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, […], úsese…” 

Según un estudio entre 350.000 personas, cuatro de cada cinco tienen empleos que no corresponden a sus habilidades. También se señala que las pautas que suelen usarse para emplear personas, como la preparación académica y la experiencia, tienen poco valor para predecir si un postulante trabajara bien en un cargo en particular. Lo que hace que una persona sea adecuada para un trabajo o no son las aptitudes internas para determinados tipos de tareas.

En la obra del Señor, los dones correctos también son esenciales para que seamos eficaces. Factores secundarios como el talento y la experiencia son importantes, pero Dios, por medio del Espíritu Santo, dota sobrenaturalmente a cada creyente con dones espirituales exclusivos para que sirva a Su Iglesia (Romanos 12:3-8; 1Corintios 12). Funcionamos mejor y logramos mas para el Señor, cuando hacemos aquello para lo cual hemos recibido dones. Es improductivo y frustrante tratar de ser algo que no somos.

Dios desea que cada uno de nosotros descubra y confirme sus dones. Tal vez algunos nos sintamos incómodos al hablar de nuestros puntos fuertes, pero estas no son facultades que dependan de nosotros. El Creador mismo nos ha dado esos dones para beneficiar a los demás y para cumplir sus propósitos.

Una vez que hayamos descubierto nuestros dones, entreguémoslos de nuevo a Dios y edifiquemos Su Iglesia haciendo el trabajo que nos corresponde.

REFLEXIÓN: Mucha gente comete un grave error al enterrar sus dones.

Lectura: Romanos 12:3-8.

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

EL TRABAJO DEL CREYENTE



Romanos 12:5-7
“Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza”.

La definición de éxito según el mundo difiere mucho de la de Dios. Tomemos el papel de un pastor, por ejemplo. Sería fácil aceptar elogios en cuanto al crecimiento de la iglesia, ya que muchas personas equiparan la asistencia alta con la efectividad del ministro. Pero el Señor desea que lo obedezcamos con humildad. Ya sea que atraigamos a una multitud o no, el éxito se mide por la obediencia.

Esto es diferente para cada creyente. Algunos cristianos tienen tareas muy visibles, y por eso sus esfuerzos son públicos y evidentes. Otros sirven a Cristo de manera callada, menos perceptibles.

Dios da dones a sus seguidores, adaptados a la tarea dispuesta para cada uno de ellos. El Espíritu Santo nos revela nuestro llamado, y debemos dar nuestro mejor esfuerzo. Por supuesto, no importa cuál pueda ser la tarea, el resultado no tendrá ningún valor a menos que el Padre le infunda vida. Dios asigna la responsabilidad, da las capacidades y produce el crecimiento. Es el Señor quien merece toda la gloria. Nosotros simplemente somos bendecidos por ser parte de su plan.

Debemos estar agradecidos por cualquier cosa que Dios lleve a cabo por medio nuestro. Al darle a Él todo el crédito, no tendremos nunca que sentirnos derrotados. Más bien, tenemos la confianza de que Él logrará su buen propósito.

La honra estará fuera de lugar, a menos que vaya directamente a Aquel que crea, santifica y sostiene. Dios le creó a usted para realizar tareas específicas que promuevan su reino. Él le dejará ver su poderosa mano en acción. Preste atención a su dirección, y alábelo por todo lo que Él hace.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

SER JUSTO ANTE DIOS



Romanos 4:24-25
“Creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”.

Romanos 5:1
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios”.

Del 1 al 8 de octubre de 1536 tuvo lugar en Lausana (Suiza) un debate público sobre el tema de la justificación del pecador ante Dios. Se discutió sobre muchas cuestiones, como por ejemplo: ¿Cómo puede un hombre ser justo ante Dios? ¿Basta creer en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, quien se dio a sí mismo una vez para siempre por los pecadores? ¿Su sacrificio debe ser renovado o completado?

Guillermo Farel, un reformador, desarrolló claramente el tema de la justificación. Luego, un teólogo encargado de contradecirlo se levantó y declaró, con una actitud humilde y valiente: –«Hermanos míos, no deseo cometer el pecado de rechazar la verdad divina. Confieso ante todos que durante mucho tiempo fui ciego y viví engañado, aunque creía servir a Dios. Ahora reconozco que no tengo otro Salvador ni jefe alguno sino a Jesucristo. Pido perdón a Dios por todo lo que hice y dije contra su honor. Les pido perdón a ustedes también, porque les enseñé mal y aun les di un mal ejemplo».

Dios es justo y el hombre es pecador. ¿Cómo puede éste llegar a ser justo? En la cruz Cristo cargó con nuestros pecados. Somos justificados “por su sangre”, es decir, por su muerte, por medio de la fe. Cristo resucitó: esta es la prueba de que Dios aceptó su obra. Entonces, ¿qué podríamos agregar a ella?

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

LOS FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO



Juan 14:28
“Habéis oído cómo yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amaseis, ciertamente os gozaríais, porque he dicho que voy al Padre: porque el Padre mayor es que yo”.

Se acercaba el momento en que Jesús iba ser crucificado, y luego elevado a la presencia del Padre, así dejando a los discípulos suyos aquí en la tierra. Después de pasar tres años maravillosos con sus discípulos, Jesús iba a dejarlos y ascender a la derecha del Padre. Es difícil imaginar la tristeza de los discípulos, pero Jesús les dijo que no los dejaría sin consuelo, porque les iba a enviar a un  Consolador, El Espíritu Santo que mora dentro de todo cristiano y produce todos los frutos del Espíritu, que son: “caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza: contra tales, no hay ley” Gálatas 5:22,23.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 24 de octubre de 2012

EL MISTERIO DE LA INIQUIDAD Y LOS POSTREROS DÍAS



El misterio de la iniquidad está trabajando activamente en lo político, en lo económico, en lo social, en lo moral, en lo familiar, en lo religioso, dando los toques finales al escenario de la historia, para que haga su aparición el Anticristo, aquel “inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás”.

Las Sagradas Escrituras nos hablan sobre varios misterios revelados. Deseamos referirnos a dos grandes misterios opuestos el uno al otro.

El primero, EL MISTERIO DE LA PIEDAD. Dice la Palabra de Dios: “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria” (1 Timoteo 3:16).

Por este versículo es fácil entender que el misterio de la piedad es la manifestación y la consumación del gran plan de la redención humana, mediante nuestro Señor Jesucristo y su sacrificio en el calvario.

La encarnación de Cristo.

La presencia del Espíritu Santo en la vida y obra de Cristo.

La anunciación  y ministerio de los ángeles en la vida de Cristo.

La predicación del Evangelio de Cristo.

La aceptación salvadora del sacrificio de Cristo.

La ascensión victoriosa de Cristo.

El misterio de la piedad es “Dios con nosotros”. Es la incursión histórica de lo divino en lo humano, de lo celestial en lo terrenal, de lo inmortal en lo mortal, de lo eterno en lo transitorio, de lo sobrenatural en lo natural.

Pero diametral y tenazmente opuesto al misterio de la piedad, está el segundo misterio: EL MISTERIO DE LA INIQUIDAD.

“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron con la injusticia” (2 Tesalonicenses 2:7-12).

Por estos versículos es igualmente fácil entender que el misterio de la iniquidad es la manifestación, plenitud y destrucción del “hombre de pecado”, el Anticristo.

La personificación del diablo en el Anticristo.

La presencia del espíritu del diablo en el Anticristo.

La participación de los demonios en el Anticristo.

La propaganda engañosa en favor del Anticristo.

La perdición y condenación de los seguidores del Anticristo.

La destrucción y la ruina del Anticristo.

Amados, el misterio de la piedad continua trabajando para la salvación y la dicha eterna del hombre, pero a la vez, y especialmente en estos postreros días, el misterio de la iniquidad trabaja incansablemente para la manifestación del “hijo de perdición”, el Anticristo, para la perdición del hombre.

La Palabra de Dios describe los postreros días, los días de la aparición del Anticristo, como los días de Noé, cuando serían amadores de lo malo, cuando se amasarían grandes riquezas corrompidas, cuando muchos apostatarían de la fe, y habría muchas doctrinas de demonios, espíritus de error y falsos Cristos. Cuando habría frecuentemente terremotos, hambre, pestilencias, guerras y revoluciones. Cuando la ciencia sería multiplicada y los judíos regresarían a Palestina.

Todo esto se está cumplido en nuestros días, y positivamente, estamos viviendo en los “postreros días”. La Palabra de Dios lo afirma, el Espíritu lo reafirma y la historia moderna lo confirma.

Vamos a dar lectura a algunos párrafos de un artículo que circuló profusamente en todo el mundo, años atrás, citamos:

“Ante la crisis de principios de 1974, el Dr. Hanrick Eldeman, analista principal de la Confederación del Mercado Común Europeo, anunció desde Bruselas, Bélgica, que como resultado del caos mundial se está ya en preparación un plan de restauración computado electrónicamente. En la reunión sobre la crisis, a la cual asistieron científicos, consejeros y líderes de la Confederación del Mercado Común. El Dr. Eldeman, le quitó el velo e inauguró “La Bestia”. La Bestia, es una computadora gigantesca que ocupa tres pisos del edificio de administración de las oficinas centrales del Mercado Común, este monstruo es una unidad que se auto programa con más de cien fuentes sensorias de entrada.

Los expertos en computadoras han estado elaborando un plan para computar electrónicamente todo el comercio mundial, este plan maestro contempla un sistema numeral para todo habitante de toda la tierra. La computadora designaría un número a cada ciudadano del mundo, este número se usaría en toda compra y venta; el número sería invisible, tatuado con rayos laser sobre la frente o sobre el dorso de la mano, proveyendo así un sistema de tarjetas de crédito ambulante; el número sería visible con examinadores infrarrojos que serían colocados en todo lugar de negocios. Este podrá convertirse en un instrumento de paz o en el arma de un dictador. Cuando se le preguntó a uno de los líderes del Mercado Común Europeo, lo que sucedería si alguien objetara al sistema y rehusara cooperar, replicó categóricamente: tendríamos que usar la fuerza para hacerlo conformarse a los requerimientos.

Henry Spark, planificador del Mercado Común Europeo y secretario general de la OTAN, la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en el año 1974, declaró en un uno de sus discursos: No queremos otro comité, ya tenemos demasiados comités. Lo que necesitamos es un hombre de suficiente estatura, para contar con la lealtad de todos y para levantarlos del fango económico, en el que nos estamos hundiendo, si este hombre lo envía Dios o si lo envía el diablo lo recibiremos”. Hasta aquí la cita.

Si amados, el misterio de la iniquidad está adelantando continuamente. El mundo está pidiendo al Anticristo, todo está listo para la manifestación de aquel inicuo que vendrá por operación de Satanás.

Dice la Biblia: “Ya está en acción (operando) el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene”, que es el Espíritu Santo y la Iglesia. Y cuando el Espíritu Santo y la Iglesia sean quitados, “entonces se manifestará aquel inicuo”.

El ministerio de iniquidad con el Anticristo es el plan diabólico en contra del ministerio de la piedad con Cristo. Veamos algunos contrastes:

Cristo descendió del Cielo (Juan 6:38);
el Anticristo sube del abismo (Apocalipsis 11:7).

Cristo vino en nombre del Padre (Juan 5:43);
el Anticristo viene en su propio nombre (Juan 5:43).

Cristo se humilló así mismo (Filipenses 2:8),
el Anticristo se exalta a sí mismo (2 Tesalonicenses 2:4).

Cristo fue desechado (Isaías 53:3; Lucas 23:18);
el Anticristo será admirado (Apocalipsis 13:3, 4).

Cristo le exaltó Dios hasta lo sumo (Filipenses 2:9);
el Anticristo será lanzado al lago de fuego (Apocalipsis 19:20).

Cristo hizo la voluntad del Padre (Juan 6:38);
el Anticristo hace su propia voluntad (Daniel 11:36).

Cristo vino a salvar (Lucas 19:10);
el Anticristo viene a destruir (Daniel 8:24).

Cristo es el Buen Pastor (Juan 10:4-15);
el Anticristo es el pastor vil (Zacarías 11:16, 17).

Cristo es la Vid Verdadera (Juan 15:1);
el Anticristo es la vendimia de la tierra (Apocalipsis 14:18).

Cristo es la Verdad (Juan 14:6);
el Anticristo es la mentira (2 Tesalonicenses 2:11).

Cristo es Santo (Marcos 1:24);
el Anticristo es inicuo (2 Tesalonicenses 2:8).

Cristo es Varón de Dolores (Isaías 53:3);
el Anticristo es el hombre de pecado (2 Tesalonicenses 2:3).

Cristo es el Hijo de Dios (Lucas 1:35);
el Anticristo es el hijo de perdición (2 Tesalonicenses 2:3).

Cristo es el Misterio de la Piedad (1 Timoteo 3:16);
el Anticristo es el misterio de la iniquidad (2 Tesalonicenses 2:7).

De la manera que en el desarrollo del MISTERIO DE LA PIEDAD, Jesús nació y vivió en el mundo treinta años sin manifestarse como el Cristo; en el desarrollo del MISTERIO DE LA INIQUIDAD es posible que ya esté viviendo en el mundo el Anticristo, pero que aun no se haya manifestado.

Amados, el Misterio de la Iniquidad trabaja febrilmente, y avanza a pasos gigantescos, en estos postreros días. Aun países latinoamericanos están cayendo bajo la influencia del materialismo ateo, el misterio de la iniquidad.

Amados, positivamente, estamos viviendo los días del fin. “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con Él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis” (1 Tesalonicenses 5:1-11).

¡Trabajemos por Cristo, para que no nos sorprenda el Anticristo! ¡Impulsemos el misterio de la piedad para que no nos envuelva el misterio de la iniquidad!

Hermano(a), Amigo, si quieres verte libre de los poderes infernales que operan activamente en el mundo, refúgiate en Cristo, acepta a Jesucristo como tu gran Salvador. Amén.

“Gracia y Paz”
Aprendiendo la Sana Doctrina

TENEMOS ESPERANZA COMO CRISTIANOS, NUESTRA ALMA ESTÁ SEGURA EN DIOS



Aquejado por "la etapa temprana de la enfermedad de Alzheimer", Thomas DeBaggio registró su pérdida gradual de la memoria en un diario que se convirtió en el libro titulado Losing My Mind [Perdiendo la razón]. El libro registra el perturbador proceso en el que, poco a poco, todas las tareas, todos los lugares y todas las personas quedan en el olvido.

La enfermedad de Alzheimer parece ser una epidemia en estos días. Una razón es que las personas viven muchos años más, dándole así a la enfermedad tiempo para echar raíces. Parte de la investigación apunta en dirección a la herencia genética, un gen que permite que racimos microscópicos inhiban la función cerebral. Esto lleva a una pérdida gradual de la memoria, a alucinaciones, y finalmente, a la muerte.

Muchas personas tienen a algún abuelo o a algún amigo mayor que padece los síntomas. Es trágico ver cómo una persona que antes era mentalmente alerta, lentamente se olvida de cómo vestirse o es incapaz de reconocer el rostro de algún amigo querido. Es como perder a la persona antes de que ésta muera. ¿Acaso la mente de la persona que una vez conocimos se está atrofiando lentamente, para nunca regresar?

Hay esperanza para el cristiano. La Biblia enseña que tenemos un alma inmortal alojada dentro de un cuerpo terrenal. Para el creyente en Jesús, en algún momento futuro este cuerpo mortal será transformado en un cuerpo de resurrección indestructible como el que Jesús tenía en la mañana de la Pascua de Resurrección (1 Corintios 15).

A lo largo de nuestra existencia terrenal, nuestros cuerpos están programados para descomponerse igual que todas las otras formas de vida biológica en la tierra (2 Corintios 4:16-18). Pero nunca debemos confundir el cerebro con el alma inmortal. El alma usa al cerebro como a una compleja computadora orgánica. Pero el alma puede existir separada del tejido nervioso ubicado dentro del cráneo (2 Corintios 5:8).

Cuando los creyentes mueren por causa de la enfermedad de Alzheimer, esperan la resurrección de su cuerpo en el cielo (2 Corintios 5:1-5). Pero aún más importante, reconocerán a Aquel que murió para redimirlos. Recordarán lo que Él hizo y lo conocerán por las marcas de los clavos en sus manos (1 Juan 3:1-2; 1 Corintios 13:12).

“Gracia y Paz”
Gracia y Misericordia

LA PALABRA DE DIOS ES LA VERDAD



— La verdad no depende del número de los que la reconocen, ni del número de los que la rechazan. La Palabra de Dios es la verdad (Juan 17:17) y Jesús es la verdad (Juan 14:6).

— Ni el poder de Satanás ni la insensatez de los hombres podrán impedir que Dios cumpla sus promesas.

— Los evangelios no nos cuentan la historia de Jesús solamente para transmitirnos hechos interesantes, sino como una buena noticia capaz de transformar nuestra vida.

— “La ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17). La gracia empieza por abrir el camino a la verdad que saca a la luz el triste estado del hombre. Sin la gracia éste huiría de la presencia de Dios.

— Las necesidades del hombre jamás agotarán los recursos de la gracia de Dios.

— El mismo sol endurece la arcilla y derrite la cera. Del mismo modo el mensaje del Evangelio endurece el corazón de los orgullosos y ablanda el corazón de los humildes.

— “El entendimiento es el premio de la obediencia. La obediencia es la llave de toda puerta”.

“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas

FRENAR UNO PARA QUE FRENE OTRO

 

Roberto Albanés estaba observando su velocímetro. Cuando ascendió a ciento veinte kilómetros por hora, decidió aminorar la velocidad de su Volvo, último modelo.

En eso vio en el espejo retrovisor un vehículo que se acercaba a mucha más velocidad que la suya. Una mujer se había desmayado sobre el volante, y el niño que la acompañaba lloraba a gritos. El vehículo ya se iba contra la cerca de cemento de la autopista.

Roberto, entonces, tomó una decisión heroica. Puso su Volvo entre ese auto y la cerca, y hundió fuertemente los frenos. Saltaron chispas, y ambos vehículos quedaron trabados, pero después de trescientos metros de frenada, los dos autos pararon. La mujer había sufrido un desmayo diabético y había perdido el control del carro. Pero el arrojo del valiente Albanés, y los frenos del auto, evitaron la tragedia.

Se necesitan coraje y resolución para hacer lo que hizo ese joven. Vio que un vehículo grande iba a chocar a gran velocidad, e interpuso su auto. Los paragolpes se trabaron, pero frenó su auto poco a poco, y así logró que se frenara el otro también. A la mujer la atendieron de inmediato, de modo que ni ella ni el niño sacaron del accidente más que el susto.

Es interesante esto de frenar uno para que frene otro. Esa acción ha salvado a muchos en la vida moral. Un hombre en Caracas, Venezuela, que acostumbraba a pasar todos los viernes un buen rato en la cantina con su amigo, decidió un día ponerle freno al asunto. De ahí en adelante, cada viernes bebieron una copa menos de las acostumbradas. Así, en sólo ocho semanas, los dos se libraron del vicio.

Una muchacha, que con su prima no había encontrado más oficio que el de la prostitución en Los Ángeles, California, decidió frenar esa actividad e ingresar en una escuela. Ambas encontraron otro oficio y se casaron. El freno que puso una, ayudó a la otra también a frenar.

Los ejemplos abundan, porque lo mismo ha ocurrido una infinidad de veces. La fuerza y el ejemplo de una persona ha sido todo lo que se ha requerido para cambiar por completo el rumbo equivocado de otra.

Querámoslo o no, nuestra vida es un ejemplo. Todos, aunque no lo advirtamos, somos guías de alguien. Hay personas que tienen sus ojos puestos en nosotros, de modo que nuestra vida dirigirá a otro, ya sea por buen o por mal camino. Nuestros pasos se convertirán en la senda que otros seguirán.

¿A dónde los estamos llevando: a la vida o a la muerte? Aprendamos de Jesucristo cuál es el buen camino, y transitemos por él. El Señor nunca nos engañará.

“Gracia y Paz”
Un Mensaje a la Conciencia

LA BIBLIA ES NUESTRO LIBRO DE TEXTO

 

Salmo 119:114
“Mi escondedero y mi escudo eres tú; en tu palabra he esperado”.

Estoy convencido de que el aspecto más importante de nuestra vida de oración personal es el arrepentimiento. Jesús prometió que enviaría el Espíritu Santo y lo primero que sentiríamos cuando viniese es que seríamos convencidos de pecado.

De hecho, hay bendiciones que vienen por el ayuno, otras por orar toda la noche y otras por dedicar cada mañana dos horas a la oración. Pero es posible que alguien sea capaz de hacer todas estas cosas y, sin embargo, no poner el corazón en ello. Las Escrituras nos advierten que es posible mantener una piedad formal y, a la vez, negar el poder que hay en ella (ver 2 Timoteo 3:5). La prueba final de la oración efectiva es una vida cambiada. Jesús lo expresa de otra manera: “Así que por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20).

Es posible que, en gran parte, la oración acabe por convertirse en un hábito según el cual oramos pidiendo cosas equivocadas o pedimos cosas correctas pero con un motivo equivocado. “Pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos” (Romanos 8:26). Por esa razón es preciso que, constantemente, recurramos a la Palabra de Dios para establecer los términos de referencia de nuestras oraciones. Si bien el Espíritu Santo llama a la puerta del corazón y nos llama a la oración, la Biblia siempre tiene que ser el libro de texto que nos enseñe qué tenemos que pedir en oración.

En cierta ocasión, una joven me dijo que salía con una persona que profesaba otra fe. Cuando sus amigos se lo desaconsejaron, ella respondió que no había nada malo porque estaba orando al respecto. ¿Sus oraciones estaban de acuerdo con la Palabra de Dios?

<<La oración es rendición: rendición a la voluntad de Dios y cooperación con esa voluntad. Si arrojo un ancla por la borda y, aferrándome a ella, tiro, ¿se acercará la orilla hacia mí o yo me acercaré a la orilla? La oración no es llevar a Dios a mi terreno, sino alinear mi voluntad con la de Dios>>

¿Son sus oraciones conformes a la voluntad de Dios revelada en su Palabra? 

Lectura: Lucas 18:1-8.

“Gracia y Paz”
Meditaciones Vespertinas

CUENTE SUS MINUTOS



Salmo 90:12
“Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”.

Romanos 13:11-12.
“Es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz”.

Se cuenta la historia de un hombre que se vio obligado a ir a pie en la noche a un pueblo lejano. En el camino de repente tropezó con algo. Se agachó y halló una pequeña bolsa llena de «guijarros». Para distraerse, de vez en cuando lanzaba uno al río que bordeaba la carretera. Cuando el viajero llegó a su destino sólo le quedaban dos guijarros. A la luz de la casa bajó la vista y vio que eran diamantes. ¡Había derrochado una fortuna!

Nuestros días están formados por horas, minutos y segundos. Un año tiene 525.600 minutos. Somos responsables del uso de cada minuto que Dios nos da. ¿Somos dolorosamente conscientes de haber despilfarrado muchos minutos? No nos quedemos con esta triste constatación; más bien preguntemos cada día al Señor: “¿Qué haré, Señor?” (Hechos 22:10). Él mismo nos conducirá a ser útiles en su servicio, a reconocer, con su ayuda, las “buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano” en nuestro camino (Efesios 2:10). Con él nuestra vida será una vida de plenitud, variada y armoniosa.

Pero primero es necesario haber tenido un encuentro personal con él, respondiendo al llamado que Jesús nos hace para recibir la vida eterna.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla