miércoles, 14 de diciembre de 2016

SALMO 23
















Salmo 23

–El  Señor es Mi Pastor...
¡Eso es Relación!

–Nada me faltará... 
¡Eso es Provisión!

–Me hace caminar por   verdes pastos... 
¡Esto es Descanso!

–Me guía hacia aguas tranquilas…
¡Eso es Refrigerio!

–Refresca mi alma...  
¡Esto es Sanidad!

–Me lleva por sendas de justicia...
¡Esto es Dirección!

–Por amor de Su nombre...
¡Esto es Propósito!

–Aunque ande en valle de sombra, de muerte... 
¡Eso son pruebas!

–No temeré mal alguno...
¡Eso es Protección!

–Porque Tú estás conmigo... 
¡Esto es Fidelidad!

–Tu vara y Tu cayado me infunden aliento...
¡Eso es Fortaleza!

–Unges mi cabeza con aceite... 
¡Eso es Consagración!

–Y mi copa está rebosando... 
¡Eso es Abundancia! 

–Ciertamente la bondad y misericordia me seguirán todos los días   de mi vida... 
¡Esto es Bendición!

–Y habitaré en la casa del Señor...
¡Eso es Seguridad!

–Por largos días... 
¡Eso es Eternidad!


¡ESTE SALMO ES PARA TI!

¡AMÉN!

1 Tesalonicenses 4:7


lunes, 12 de diciembre de 2016

¿SABES A QUE VINO JESÚS AL MUNDO?


Ya que estamos en el tema de la Navidad, ¿sabes a que vino Jesús aL MUNDO? ¿Que vino a hacer Emanuel (Dios con nosotros)?

La respuesta que nos da Gálatas 4:4-5 es clara: REDIMIR AL PERDIDO.

¿Y qué significa la palabra Redimir? “Conseguir la libertad de una persona o sacarla de la esclavitud mediante el pago de un precio”.

Esto nos debe ayudar a entender mejor nuestra condición delante de Dios con tan solo entender el significado de una pequeña palabra. Antes de conocer a Jesús estábamos en esclavitud. Tal vez no teníamos grilletes en los pies ni esposas en las manos pero éramos menos que unos simples y despreciables esclavos del pecado. Estábamos bajo la condenación de la ley y merecíamos la muerte, único pago posible por nuestra miserable condición de pecadores.

Yo había nacido en esclavitud y lo único que sabía hacer era pecar. Así como un esclavo nacido en esclavitud solo saber hacer una cosa, servir a su amo; yo solo sabía servir a mi amo, el pecado.

Pero Dios vino al mundo en el momento justo, ni antes, ni después. Vino en el momento adecuado para hacerse humano, vivir de una manera santa y sin pecado y así ser la persona idónea para pagar el precio de mi pecado y rescatarme de mi esclavitud. Y no solo eso, sino que además, una vez redimido, me haría parte de Su familia. ¡Solo a Dios se le podía ocurrir un plan tan maravilloso y cargado de Misericordia, Gracia, Amor y entrega!

Este es el hermoso mensaje del Evangelio. Este es el verdadero significado de la Navidad, celebrar el nacimiento de quien, no solo cambio la historia, sino que cambio la eternidad de todos los que creen en Él, en Emanuel…Dios con nosotros.

¡Gracia y Paz!

Ama a Dios Grandemente

JESÚS, NUESTRO MEJOR REGALO...


Muchas personas ahora mismo ya se están preocupando por buscar regalos, por hacer una buena fiesta, o por tener un arbolito lleno de luces y un “nacimiento”, que por llegar a comprender bien el verdadero significado de la navidad y la gran bendición que ello encierra.

Dios nos dio el regalo, que es sobre todo regalo, y dicho regalo no es la navidad, sino más bien, Aquel que es el motivo de la navidad: “Jesús”.

Sin Jesús no hay navidad; y precisamente por este motivo, en muchos hogares donde todo es fiesta en esta época, existe un vacío, el cual solo puede ser llenado por aquel a quien le pertenece ese lugar: Jesucristo. Sin embargo cuando ese espacio lo ocupa una cuento llamado “santa claus”, el vacío es mucho más profundo, ya que ningún ser humano, cuento, fábula, o historia, puede hacer lo que el Hijo del Dios viviente hace en nuestras vidas, cuando decidimos invitarlo a nuestros corazones, hogares y familias.

Tal vez, año tras año tu haz celebrado y vivido esta época con un sentido totalmente opuesto a lo que es la verdadera esencia de la navidad, pero hoy es el día en el que puedes comprender que santa claus esta tan lejos de reemplazar a Jesucristo, o de ser el representante de la navidad, como el polo norte lo está del polo sur.

¡Gracia y Paz!


viernes, 9 de diciembre de 2016

APRENDE A FRENAR TUS PENSAMIENTOS NEGATIVOS...



“Si hay alguna virtud o algo que merece elogio,  en eso meditar”
(Filipenses 4:8)

El amor ofrece el beneficio de la duda. Se niega a completar lo que no sabe con sus posiciones negativas. Es hora de dejar que el amor guíe tus pensamientos para concentrarte en las cosas que más te gustan de tu conyugue: “Todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable” (Filipenses 4:8). Es hora de meditar en las cosas positivas.

Tu cónyuge es un libro viviente que puedes leer y leer sin que se termine. Hay sueños y esperanzas por cumplir. Hay talentos y habilidades que pueden ser descubiertos como un tesoro escondido. Todavía están formándose nuevos niveles de carácter y fortaleza. No obstante comenzar a explorarlos es una decisión de tu parte.

Debes desarrollar el hábito de frenar tus pensamientos negativos y concentrarte en los atributos positivos de tu pareja. Es un paso crucial para aprender a guiar tu corazón a amar de verdad a tu cónyuge. Es una decisión que debes tomar, ya sea que tú cónyuge lo merezca o no.



“El desafío del amor”

jueves, 8 de diciembre de 2016

¿HAZ NEGADO A JESÚS?


No hagamos lo mismo que hizo Pedro en la noche del arresto de Jesús —fuerte en la presencia de sus amigos y débil en la presencia de los enemigos—. Seamos prontos a compartir nuestra fe con "gentileza y respeto" (I Pedro 3:15). Seamos abiertamente identificados como uno de los discípulos de Jesús, demostrándolo en palabra y hecho. Confesemos que Jesús es nuestro Señor con nuestras vidas y labios para que el mundo entero lo vea.

Lucas 12:8
“Y les digo, que a todo el que me confiese delante de los hombres, el Hijo del Hombre le confesará también ante los ángeles de Dios”.

Oración
Eterno y amado Dios, dame la sabiduría y el carácter para demostrar que Jesús es mi Señor frente a mis amigos, compañeros de trabajo y familiares, de una manera que honre a Jesús y que sea, a la vez, respetuoso de ellos. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!
La luz del Alma

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Marcos 3:29


La Biblia nos dice que todos necesitamos el perdón de Dios. Todos hemos cometido pecado. Eclesiastés 7:20 dice: “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque”; 1 Juan 1:8 dice: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”. Todo pecado es a la larga un acto de rebelión en contra de Dios (Salmos 51:4). Como resultado, necesitamos desesperadamente el perdón de Dios.

1 Corintios 13:4-5


1 Corintios 13:4-5
“El amor es paciente, es bondadoso, el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no es arrogante, no se porta indecorosamente, no busca lo suyo, no se irrita, no es rencoroso”.

Cuando uno tiene amor no piensa en sí mismo, sino en los demás. Las cualidades del amor se basan en el afecto, compasión y perdón que mira a los demás como valiosos. Cuando uno se ve más importante que los demás se ha perdido en el camino y no puede demonstrar el amor de Cristo.

Oración:
Padre Eterno, por favor te pido me enseñes a pensar y valorar a los demás como lo haces tú. Sé que me amaste cuando no era amable, que me redimiste cuando no era digno. Ayúdame a quitar mi mirada de mí mismo y ver a los demás como tú los ves. En el nombre de Jesús, Amén.



¡Gracia y Paz!

La luz del alma

Isaías 40:31


CUIDA TUS PENSAMIENTOS....


2 Crónicas 7:14


Salmo 147:3-6


Salmo 91:14-15