sábado, 3 de octubre de 2015

EL QUE NADA DEBE, NADA TEME..."



Proverbios 10:9 (DHH)
“El que nada debe, nada teme; el que mal anda, mal acaba”

Proverbios 10:9 (BJ2000)
“El que camina en integridad, anda confiado; mas el que pervierte sus caminos, será quebrantado”.

Estos versículos se traducen en decisiones sabias. En la vida debemos escoger maneras de vivir. Hay oportunidades que parecen ser buenas, hay otras que se ven difíciles, otras inalcanzables, por el contrario otras parecen demasiado fáciles para ser verdad. Pero para el bienestar personal, la escritura nos anima a andar en integridad, a no deberle nada a nadie.

Proverbios 22:7
“El rico domina a los pobres, Y el deudor es esclavo del acreedor”.

Evita contraer deudas, cualquiera que esta sea, un favor, dinero, etc. En la vida muchas cosas nos llevan a la perdición, pero hay dos que son muy perniciosas: el deseo de hacer dinero fácil y el querer vivir de apariencias, son esclavizantes, y nos mantendrán endeudados de por vida.

Es verdad que en la vida también necesitamos asumir compromisos financieros, tales como un comprar un coche o la casa, pero aun en estas circunstancias debemos ser sabios para tomar decisiones y no endeudarnos por encima de nuestras capacidades económicas reales y, por el amor de Dios, no piensen que esto es falta de fe, no, es simplemente sensatez.

Por otro lado, busca siempre que tu trabajo honre a Dios. “Haz todo como para el Señor” (Colosenses 3:23). Ten cuidado de las malas decisiones laborales porque siempre traen consecuencias que nadie desea, como dice el verso de hoy “mal acaban”.


¡Gracia y Paz!

viernes, 2 de octubre de 2015

Hay un principio universal que dice: “Cada quien cosechará lo que haya sembrado”...

Hay un principio universal que dice: “Cada quien cosechará lo que haya sembrado”. Un ejemplo, si tú has sembrado naranjas, tú vas a cosechar naranjas y no manzanas (obvio).

Quien planta árboles, cosecha alimento.
Quien planta flores, cosecha perfume.
Quien siembra trigo, cosecha pan.
Quien planta amor, cosecha amistad.
Quien siembra alegría, cosecha felicidad.
Quien planta vida, cosecha milagros.
Quien siembra fe, cosecha certezas.
Quien siembra cariño, cosecha gratitud.
Quien siembra verdad, cosecha confianza.

Indudablemente son motivadores y elocuentes los principios universales, pero la Palabra de Dios (La Biblia) es contundente, porque dice en Gálatas 6:7 “…Dios no puedes ser burlado, lo que siembras cosechas” (Amen).


¡Gracia y Paz!

CREE EN LO MEJOR DE LA GENTE Y ORA POR SUS FALLAS...


SI DIOS CUIDA DE LAS FLORES, CÓMO NO VA A CUIDAR DE TI...



Mateo 6:25-30

“Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora? ¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe!” 

viernes, 25 de septiembre de 2015

LO QUE QUIERO DE TI....


¿PODEMOS JUZGAR?




¿PODEMOS JUZGAR?


¡CLARO QUE PODEMOS JUZGAR, SIEMPRE Y CUANDO SEA CON “JUSTO JUICIO”!, pero sería bueno pensar en qué tipo de sentencia aplicaremos a los que consideramos transgresores, delincuentes, malhechores, malignos, pecadores, malditos, etc.

Analiza y medita en esto, porque las leyes de Dios se cumplen aunque NO LAS CREAMOS, NO LAS ENTENDAMOS o NO LAS CONOZCAMOS. "Porque juicio SIN misericordia se hará con aquel que NO tenga misericordia; y la misericordia triunfará sobre el juicio…" (Santiago 2:13).

Esto significa que aun cuando alguien merezca un duro castigo por sus obras, siempre debemos pensar en nosotros mismos, por si llegaremos a hacer cosas semejantes. Les aseguro que todos somos pecadores y capaces de cometer cualquier delito, “como está escrito: NO HAY JUSTO, NI AUN UNO” (Romanos 3:10), por lo tanto, les confieso el gran temor que sentí al escribir esto.

En la Biblia hay un ejemplo clásico: El Rey David podía disponer de cualquier mujer soltera de su reino, inclusive, en ese tiempo se podían tener muchas, pero se fijo en la mujer de uno de sus soldados. Esta era Betzabeth, él la tomó y ella quedó embarazada. Como era grave que una mujer adulterara, porque las mataban con piedras, David planificó matar a su esposo para que nadie supiera que este niño era ilícito.

Logró que lo mataran y se casó con la esposa de este soldado, con Betzabeth. Al tiempo, Dios le mandó a David un profeta que le ilustró un caso de un hombre rico, que poseía muchas ovejas y vacas (2 Samuel 12), al cual le llegó un viajero ocasional y quiso darle comida, pero en vez de tomar de sus ovejas y vacas, tomó la única oveja de un hombre pobre , la cual era una mascota de la casa, y la mató para el viajero.

Cuando David oyó la historia, se llenó de ira por esta injusticia y sentenció según la misma ley hebrea "que el que tal hizo merecía la muerte y que debía pagar con cuatro ovejas". ¡NO SUPO LO QUE HIZO, porque él YA LE HABÍA QUITADO A SU SOLDADO su única mujer, y además lo mandó a matar!, pero él no recordaba eso cuando juzgó. CONSECUENCIAS: DAVID perdió a CUATRO (4) hijos. Y Dios NO lo mató, porque él estaba predestinado para ser ascendiente de Jesucristo, porque tenía un gran propósito, sino DIOS lo hubiese matado, porque él hizo lo mismo y SE JUZGÓ A SI MISMO.

Dios nos permite analizar, denunciar, quejarnos, exponer la verdad, declarar las injusticas. Si vamos a juzgar, que sea con “Justo Juicio” (Juan 7:24). Evitemos sentenciar y aplicar una pena dolorosa o cruel.

¡Gracia y Paz!
Tomado de: Anna M Fidel

Editado por: Carlos Martínez M.

LA FELICIDAD EN EL MATRIMONIO ES...



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Mateo 6:33