“Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, y
no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y El
enderezará tus sendas. No seas sabio a tus propios ojos, teme al SEÑOR y
apártate del mal”.
“En todo caso, cada uno de ustedes ame también a su
esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo”
Efesios 5:28-29
“Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su
propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado
jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo
hace con la iglesia”
“El prudente ve el mal y se esconde, mas los simples
siguen adelante y son castigados. La recompensa de la humildad y el temor del
SEÑOR son la riqueza, el honor y la vida. Espinos y lazos hay en el camino del
perverso; el que cuida su alma se alejará de ellos”.