miércoles, 5 de diciembre de 2012

UN HOMBRE LLAMADO RENUEVO



Juan 12:24
“(Jesús dijo): Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”.

Zacarías 6:12
“Así ha hablado el Señor… He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces”.

El germen de una semilla es casi invisible al ojo humano, sin embargo es la parte más importante. En él se encuentra la vida de la planta, más bien la vida de una nueva planta.

La Biblia habla con expresiones diferentes del germen o “Renuevo” para designar al Mesías que iba a venir. Es el “renuevo del Señor” (Isaías 4:2), un “renuevo” (Isaías 53:2), un “renuevo justo” (Jeremías 23:5), un “varón cuyo nombre es el Renuevo” (Zacarías 6:12). Este lenguaje simbólico, típico de los profetas del Antiguo Testamento, subraya a la vez la humildad en la que Jesús vino y el hecho de que resucitó.

–Su humildad: su nacimiento en el seno de una familia pobre, la fragilidad de un niño acostado en un pesebre, su vida en el anonimato, su contacto con los más pobres y despreciados, y por último su muerte en una cruz entre dos malhechores.

–Su resurrección: comparándose a una semilla de trigo, el Señor Jesús explicó que tenía que morir, caer “en tierra”, para llevar fruto. El germen de la semilla es su vida, pero una vez en tierra, imagen de la muerte, la semilla desaparece, dejando desarrollarse una nueva planta. Esta es una imagen elocuente de la resurrección, la vida surge de la muerte, una única semilla que muere produce muchas semillas. Estas semillas representan a los creyentes, los cuales son el resultado de la muerte y resurrección del Señor.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

EL CULTO AL “YO” Y EL MITO DE LA “AUTO ESTIMA”





El Diablo se convirtió en el Padre del “YO” el día que en su Soberbia dijo en su corazón: “Seré Semejante al Altísimo”. Con su doctrina del “YO” discipuló a Adán y Eva diciéndoles que “Serian como “dioses”. Ahora, los Psicólogos y Sociólogos, entre otros “profesionales”, quieren discipularnos diciéndonos que el problema principal de los seres humanos es que tenemos una “AUTO-ESTIMA BAJA”. Como creyentes rechazamos tal noción, porque esta diametralmente opuesta a todas las enseñanzas del Nuevo Testamento.

1.- Los Psicólogos afirman que uno de los problemas del hombre es que su “AUTO-ESTIMA” es muy BAJA. ¡Que gran mentira!. El hombre cayó en transgresión por una AUTO-ESTIMA MUY ALTA; se llama: REBELIÓN. La Biblia, de tapa a tapa, habla de lo SOBERBIO que es el hombre. Ciertamente el hombre tiene un gran problema. ¿Cuál es? AUTO-ESTIMA ALTA.

2.- Lo que es muy evidente al leer todo el Nuevo Testamento es esto: Se enfatiza una y otra vez en “LA NEGACIÓN PROPIA: NO LA BAJA ESTIMA PROPIA. Como descendientes de Adán que somos; declarando nuestra autonomía juntamente con el, sin Cristo; somos inspirados al “YO” por nuestro padre el diablo.

3.- TODAS las enseñanzas del Nuevo Testamento están completamente opuestas a este “CULTO AL YO”, popularizado durante los últimos 20 años.

4.- “LA NEGACIÓN PROPIA”, No un “AUTO-ESTIMA BAJA”, es lo que leemos repetidas veces en el Nuevo Testamento. Consideremos este pasaje de los labios de Jesús en Marcos 8:34: “Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”.

5.- “EL CULTO AL “YO”, es una de las señales de los postreros días. Pablo nos advierte que este sería el espíritu prevaleciente al cerrarse la historia: “Porque habrá hombres AMADORES DE SI MISMOS, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos” (2 Tim. 3:2).

6.- CRISTO enseño, que “negarse a si mismo” es decirle NO al “YO” y “SI” a Él y a su demanda de total entrega a sus principios, como el amor.

7.- Nuestro “CULTO AL “YO”, con todas sus ceremonias, con el nuevo nacimiento “Nueva Criatura es”, estamos bajo un nueva administración y régimen: la del Espíritu y vida.

8.- VIVAMOS PARA DIOS NO PARA “EL YO”. Ser un creyente radical, es “nadar contra la corriente” de todo lo que se levanta y se opone al conocimiento de Dios. ¿Cómo podemos contrarrestar el “CULTO AL YO” que prevalece en esta torcida generación? Dios nos dice: “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron y por todos murió, para que los que viven, YA NO VIVAN PARA SI, sino para aquel que murió y resucitó por ellos (2 Cor. 5:14-15).

9.- LA MUERTE Y ABNEGACIÓN DE CRISTO es el golpe mortal al “CULTO AL YO”. La vida espiritual que ahora tenemos, es con el fin de vivir para Dios y no para el YO.

10.- ¿Qué auto imagen debemos entonces tener? Pensar que nuestro auto estima esta baja o alta no nos conduce a nada saludable. Este principio en Romanos 12:3 nos brinda el perfecto balance “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con CORDURA, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.

“Gracia y Paz”
Por: Juan A. Cordova.

BARRERAS Y BENDICIONES



Juan 4:39
“Y muchos […] creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho”.

¿Qué vio Jesús cuando miró a la mujer junto al pozo en Juan 4? Alguien que necesitaba desesperadamente que la aceptaran y le demostraran amor. Pero por encima de todo, vio a una persona que precisaba lo que solamente Él podía dar: un corazón nuevo.

No fue casualidad que todos los discípulos fueran a la ciudad a comprar alimentos. Sin duda, habrían tratado de advertir a Jesús de que no hablara con esa persona: mujer, samaritana y de mala reputación.

Sin embargo, como Jesús no tenía en cuenta el protocolo, utilizó este encuentro para bendecirla con la verdad del «agua viva» (Juan 4:10). En una simple conversación, echó abajo las barreras de las antiguas hostilidades, de la discriminación de género y del sectarismo étnico y racial. Y esta mujer se convirtió en la primera de muchos samaritanos que confesaron que Jesús era el Mesías (vv. 39-42).

Cuando les contó a los demás sobre su encuentro con un Hombre que le «[había] dicho todo cuanto [había] hecho» ella puso en práctica el principio de sembrar y cosechar que Jesús estaba enseñándoles a sus seguidores (Juan 4:35-38). Muchos creyeron aquel día, y más adelante, Felipe, Pedro, Juan y otros predicarían en Samaria y guiarían a muchos más a Cristo (Hechos 8:5-14; 15:3).

Cuando les hablamos a los demás de nuestro «encuentro» con Jesús, los bendecimos con agua viva.

La fe que vale la pena merece ser comunicada.

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LEA: Juan 4:27-39

Biblia en un año: Filipenses 1–4
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

DIOS ABORRECE LAS MENTIRAS, PERO... "MUCHOS" PREFIEREN SEGUIR EN LA MENTIRA Y EN EL ENGAÑO QUE OFRECE ESTE MUNDO CON SU "FALSA GLORIA" Y LO PEOR AÚN… “LA FESTEJAN".



Oseas 4:6.
“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento...”

Diciembre debería de llamarse "el mes del amor y la amistad", y lo digo por todo el comercio que hacen de esta “celebración”, el despilfarro que hacen del dinero que se ganan y, en el peor de los casos, otros que ni siquiera lo tienen, pero que se endeudan para conseguirlo y comprar y regalar para “quedar bien” con la familia y las amistades. Los gastos desmedidos para las “cenas de Navidad y Fin de año”. Así como los ríos y más ríos de alcohol que se consume para estar “en ambiente” y las consecuencias del desorden de tantos borrachos que se ven en todos lados. Le doy gracias a Dios porque nos ha sacado de la ignorancia y cuando meditamos en su Palabra (la Biblia) salimos del engaño y la mentira.

Gracias a Dios no tengo que seguir las tradiciones del mundo y menos mentirle a mis hijos con la excusa diabólica de que el “niño dios o santa clauss” les van a atraer regalos, y peor aún,  gastar un dineral en árboles y adornos para ayudar con la mentira, cuando la realidad es que a Dios no le agrada esto. Dios no quiere esta clase de “celebraciones”, sino OBEDIENCIA A SU PALABRA. Y SU PALABRA ES CLARA EN AFIRMAR: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8).

Es muy triste ver que haya "muchos" que se dicen ser cristianos y sabiendo la verdad, prefieren "CELEBRAR" el engaño y la mentira, creyendo que con estrategias humanas se acercan más a Dios... si se acercan más a dios... pero al "dios de este mundo", porque vayan y díganles a la gente que conocen que se conviertan a Cristo… haber que les dicen. Que fácil es decir: ¡Cristo te amo! Que fácil es decir: ¡Cristo creo en ti! cuando en realidad NO es así y no desean ni quieren ser sus discípulos, porque saben perfectamente que las primeras personas que los aborrecerán serán su propia familia.

Con razón Jesucristo dijo: "Pocos son los que hayan la puerta estrecha"... 8 personas fueron los que subieron al Arca de Noe, 3 personas fueron las que se salvaron de la destrucción de Sodoma y Gomorra... y la palabra de Jesucristo para este tiempo es: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella” (Mateo 7:13-14) ¿Tremendo verdad?...

Si se permiten un poco de tiempo para leer y meditar, a continuación les comparto un estudio bastante interesante acerca de los orígenes de estas fiestas. Pónganse cómodos y prepárense para estudiar el siguiente material:


¿QUE SABE DE LA NAVIDAD?

La palabra Navidad proviene de la palabra "Natividad", que viene del latín "Nativitatem", que significa "nacimiento". El mundo religioso la aplica propiamente al nacimiento de Jesucristo. Esta fiesta en lengua inglesa se le llama "CHRISTMAS", que quiere decir "Misa de Cristo" y es celebrada en la misma fecha.

Esta enseñanza no es bíblica porque no encontramos nada con relación a la Navidad como una celebración; ni Pedro, ni Pablo, ni Juan, ni ninguno de los apóstoles nos hace mención de dicha fiesta, por lo cual se entiende que no la celebraron. Por consecuencia ni la Iglesia primitiva guardó esta fiesta. Pero entonces surge una incógnita... ¿De dónde proviene la Navidad?


NAVIDAD FIESTA PAGANA

La historia nos dice que al aceptar el emperador Constantino la doctrina de Jesús(?) [sic], de ahí en adelante empezó a cristianizar muchas festividades paganas.

Consultando algunas enciclopedias con relación al origen de esta fiesta, nos dicen que era conocida no con el nombre de Navidad, sino como "SATURNALIAS", celebrada por los romanos paganos, de los días 17 al 24 de diciembre y el 25 el nacimiento del dios sol.

LA ENCICLOPEDIA QUILLET dice: "La Navidad no figuraba entre las primeras fiestas de la iglesia antes del siglo V. El primer lugar donde se menciona una fecha de nacimiento de Jesucristo es en Egipto. San Clemente de Alejandría se asombró de que algunos teólogos egipcios hablaban no solamente del año, sino también del día en que ocurrió el nacimiento de Jesús, que suponían ser el 20 de mayo. Más tarde se creyó que Cristo había venido al mundo el 19 o 20 de abril o 6 de enero. La primera mención cierta del 25 de diciembre, aparece en el calendario de Filocalus en el año 254".

LA ENCICLOPEDIA BARSA dice lo siguiente: "Esta celebración se generalizó desde el siglo IV. Como no se conoce la fecha precisa del nacimiento de Jesús, la Iglesia Católica adoptó finalmente el 25 de diciembre y cristianizó festividades paganas, que en diversos pueblos se celebraban como la fiesta del sol y los carnavales de Saturno".

EN LA ENCICLOPEDIA DE RELIGIÓN CATÓLICA, se menciona que no hay fundamentalmente una razón que favorezca la fecha en cuestión, ya que el que estableció esta fecha fue el PAPA JULIO I en el siglo IV para quitar la enorme discrepancia que había en cuanto al tiempo de nacimiento del Hijo de Dios, porque unos creían que había nacido en mayo, otros en abril, otros en enero, etc.

EN LA HISTORIA ECLESIÁSTICA DE MOSHEIMS, "se dice que se escogió como fecha de nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, porque en esta fecha la Roma pagana ya celebraba la antigua "fiesta del solsticio de invierno" (Natalis Solis Invicti)", que data de la tradición babilónica y que recordaba a Mitra, Baco, Adonis, Horus, Osiris, Júpiter, Hercules y Tammuz, hijo de Nimrod, que habían nacido en la misma época invernal, conocida hoy como Navidad. De ahí surgió la idea de unir el nacimiento de esos dioses con el nacimiento de Jesús. Esta fiesta junto con otras eran las más viles, inmorales y degeneradas que tanto desprestigió a Roma. Los demás días que forman la fiesta de Navidad fueron puestos para suplantar las saturnalias y otras fiestas paganas.

EN LA ENCICLOPEDIA HISPANO-AMERICANA, en el artículo de Carnavales dice así: "La fiesta del carnaval es muy anterior al cristianismo, su origen es indudablemente pagano..., los pueblos cristianos se apoderaron de muchos ritos, costumbres y fiestas paganas... En Grecia y en Roma se celebraban los bacanales o fiestas en honor a Baco, las saturnalias en honor a Saturno y la lupercales que se celebraban en el mes de enero en honor del dios Pan".

EN MÉXICO, la primera Navidad fue celebrada por el monje franciscano Fray Pedro de Gante cuando apenas empezaba a erigirse la Nueva España de entre las ruinas de la gran Tenochtitlán. A partir de allí se integraron a la tradición cristiana, elementos del culto indígena prehispánico, como el nacimiento del dios Huitzilopochtli en el mes de diciembre.

Con estas referencias nos podemos dar cuenta que esta celebración es una fiesta totalmente pagana, porque la Iglesia romana tomó esta fiesta de las culturas paganas.

La Biblia nos dice: "...No sigáis el camino de las naciones... Porque las costumbres de los pueblos son vanidad... vanidad son, obra vana, al tiempo de su castigo perecerán" (Jeremías 10:2,3,15, versión Torres Amat). Este es el castigo de los que siguen mandamientos de hombres y leyes que Dios no ha mandado.

Amado hermano juzga correctamente y ve si esta fiesta es bíblica o es una costumbre puesta por la Iglesia romana. Cristo decía: "En vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres..." (Marcos 7:7,8).

¿CUÁNDO NACIÓ JESUCRISTO?
Muere el día 14 de Nisán o Abib (primer mes del calendario religiosos judío), que corresponde a aproximadamente a abril. Si contamos los seis meses faltantes para que Cristo cumpliera sus treinta y cuatro años, nos lleva al mes de octubre, pero jamás al mes de diciembre. No se sabe el día, pero la Biblia si nos indica aproximadamente el mes de su nacimiento.


CUESTIONES PARA REFLEXIONAR

En el libro de Lucas 2:8 dice: "Y había pastores en la misma tierra que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su ganado". Según este pasaje, en esa época había pastores que estaban al cuidado de su ganado en la noche. Comentaristas, hombres conocedores del clima en Israel, afirman que a finales de noviembre, los pastores recogían sus ganados por causa de las lluvias y el frío tan fuerte que hace en el mes de diciembre.

En el libro de Esdras 10:7, 9, 13 dice: "E hicieron pasar pregón por Juda y por Jerusalén y todos los hijos de la transmigración, que se juntasen en Jerusalén... Así todos los hombres de Juda y de Benjamín se reunieron en Jerusalén dentro de tres días a los veinte del mes noveno; [se habla del noveno mes del calendario judío que se llama KISLEU y que de acuerdo con la versión de Scofield dice corresponde a diciembre] y sentose todo el pueblo en la plaza de la casa de Dios, TEMBLANDO POR MOTIVO DE AQUEL NEGOCIO Y A CAUSA DE LAS LLUVIAS... Mas el pueblo es mucho y EL TIEMPO LLUVIOSO, Y NO HAY FUERZA PARA ESTAR EN LA CALLE..."

LOS PASTORES Y SU GANADO NO SE PODÍAN MANTENER A LA INTEMPERIE en esta época del año, cuanto más el niño Jesús, que lo acostaron en un pesebre en pañales (Lucas 2:12). Jesús mismo atestigua la rigidez del invierno de la tierra de Israel, tanto que dice: "Orad pues, que no acontezca vuestra huida en invierno" (Marcos 13:18). Por lo tanto Cristo NO NACIÓ EN DICIEMBRE, nació en otoño 3ª estación.

Por todos estos datos concluimos que las fiestas de LA NAVIDAD Y LAS POSADAS tienen su origen en el paganismo. La Biblia nos aconseja: "Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados y no recibáis de sus plagas" (Apocalipsis 18:4).


ORIGEN DEL ÁRBOL DE NAVIDAD

Dicen algunas fuentes que antiguamente había un hombre llamado NIMROD. Este nació precisamente el 25 de diciembre, y se dice que este hombre es el mismo que aparece en el libro de Génesis 10:8-10. Dicho hombre se unió con su madre que se llamaba Semiramis, de esta unión nació un hijo que se llamó Tammuz (Ezequiel 8:14).

Cuando Nimrod murió, su "madre-esposa" es quien lo sepultó. Pero al paso del tiempo creció un árbol en donde este había sido sepultado. Semiramis comenzó a enseñar que su "hijo-esposo" había encarnado en eses árbol y cada día de su natalicio visitaba su tumba y llevaba un sinnúmero de dones, colgándolos en eses árbol. Esta doctrina se propagó por todos los pueblos, siendo uno de ellos Babel y la tierra de Sinar, que posteriormente se llamó Babilonia. De esta forma vino a existir el "árbol" del natalicio de Nimrod. Lo que hoy se hace en el mes de diciembre es recordar indirectamente el nacimiento de este hombre que fue un malvado y pecador (Génesis 10:8-10).

La decoración del árbol se puede rastrear en los romanos, que ponían máscaras de Baco en las ramas de los árboles, creían que las máscaras los protegían. También colgaban chucherías en los árboles para celebrar el Saturnal, el festival del dios de la cosecha. Las campanas, las frutas y otras decoraciones que se emplean en la actualidad han evolucionado a lo largo de los siglos demostrando con esto que esta fiesta está fundada en tradiciones de hombres y no en lo Divino.

Se cuenta otra leyenda de tres árboles que estaban cerca del pesebre: el olivo, el dátil y el pino. Para honrar al recién nacido, el olivo dio su fruto, la palma dio sus dátiles, pero el pino no tenía nada que dar. Unas estrellas, que observaban desde arriba, bajaron de los cielos y se posaron sobre sus ramas para servir de ofrenda, este es supuestamente el origen del árbol decorado.

En las primeras fiestas de Navidad, los romanos usaban árboles de pino por doquier, para representar el calor del nuevo nacimiento del dios sol en forma de fuego. Esto se basaba en una vieja leyenda babilónica. Durante una noche, un árbol verde se desarrolló de un tronco muerto. Esto significaba que el dios sol Nimrod (tronco seco) reencarnó en Tammuz (árbol verde) cuando su madre Semiramis lo dio a luz en esa noche. Los romanos colgaban del árbol cerezas rojas que después fueron esferas, como símbolo del dios sol.

A estas costumbres se agregaron las de los germanos y celtas, que aportaron a las fiestas sus abetos y luminarias, que tradicionalmente habían servido para ahuyentar a los espíritus malignos en las llamadas "noches rigurosas" (25 de diciembre al 6 de enero).

De los países sajones se adoptó la costumbre de colgar toda suerte de regalos y golosinas. Esta costumbre proviene de Alemania, donde el misionero Ingles Bonifacio, sustituyó en el siglo VIII los sacrificios que se hacían en la encina sagrada de Odin, por un pino adornado en homenaje a el niño Jesús.


LOS NACIMIENTOS

La idea original de montar un nacimiento fue de San Francisco de Asís, cuando en 1223 en el bosque de Greccio, juntó a hombres y animales para escenificar la natividad de Jesús en vivo.

Los "belenes" o nacimientos se popularizaron en España a principios del siglo XVIII, de donde pasan a México. Hacia 1878 aparecen los primeros árboles de Navidad, con lo que decaen los pesebres; estos resurgen durante la década de 1930 a 1940, cuando se revitaliza la tradición casi abandonada.


¿LA BIBLIA NOS AUTORIZA ESTA ENSEÑANZA?

¡No! La Biblia no nos autoriza esto, ya que en el libro de Deuteronomio 16:21 dice: "No plantarás bosques, ni árbol ninguno cerca del altar del Señor Dios tuyo". El propósito actual del árbol de Navidad no es otra cosa que "adoración" y no tiene ninguna relación con el nacimiento de Cristo. Como ya dijimos, esta costumbre vino de la madre de Nimrod llamada Semiramis y así pasó a muchos otros países, como: Egipto, Roma, Babilonia. En estos lugares le llamaban "Baal-Tamar", de manera que a los verdaderos hijos de Dios se les tiene prohibido por el mismo Dios poner este árbol. Jeremías 10:2 dice "No sigáis e camino de las gentes... Porque tu eres pueblo sabio y entendido..." (Deuteronomio 14:2).

En todo lo que hemos considerado no hemos leído nada en la Biblia en relación a esta fiesta pagana, esta fiesta lleva una relación con la mentira y que a continuación exponemos.


SANTA CLAUS

Se dice que en el siglo V existió un hombre llamado "San Nicolás". Este hombre era un obispo de Myra, el cual era honrado por los latinos y griegos el 6 de diciembre. Una leyenda cuenta que San Nicolás era un hombre muy caritativo, el cual llevó juguetes en secreto a tres niñas cuyo padre quería lanzarlas a la prostitución por no poderlas mantener. Este personaje llegó a ser en Rusia el patrón de los niños, las vírgenes, marineros, viajeros y los estudiantes. De este personaje es de donde se originó Santa Claus, Papa Noel o Viejo Pascuero, es una leyenda proporcionada por Holanda y estos a la vez lo obtuvieron de Demre Turquía (antes Myra) y lugar donde comenzó la leyenda y también lo de los regalos en secreto. Al paso del tiempo fue transferido a CHRISTMAS y de ahí la asociación de Santa Claus y la Navidad.

Todo esto es mentira, con lo cual las personas envenenan la mente de sus hijos, ya que quieren asociar así que a Cristo le llevaban juguetes. Sin embargo, leyendo los primeros capítulos de Mateo y de Lucas no encontramos nada acerca de esta tradición.

En Éxodo 23:7 dice "...no matarás al inocente...". Sin embargo, con todas estas mentiras se está matando la fe de muchos niños inocentes, porque se les engaña con las falsedades que son costumbres de los padres, como: "duérmete, porque en esta noche viene Santa Claus en un trineo lleno de regalos y te va a traer tus regalos y los juguetes que le pediste".

Ahora bien, cuando un hijo miente, el padre le castiga y le hace ver que es una falta grave. Sin embargo, todos los padres engañan a su hijos y nuestro Padre también castigará aquel mentiroso padre, ya que el libro de Apocalipsis 21:8 dice: "Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”.

De manera que no hagamos tal cosa, para no ser destruidos. Así nos podemos dar cuenta de las tradiciones que el mundo está guardando, que tienen apariencia de muy inocentes, pero la consecuencia es grave.


LOS TRES REYES MAGOS

Los armenios en el siglo III introdujeron la creencia en los reyes magos. La iglesia católica tomó como fundamento bíblico Salmos 72:9-11, para afirmar que eran reyes y además que eran tres (!!!). También toman como base bíblica lo escrito en Isaías 60:3-6 para asignarles los animales donde venían montados. Sin embargo, en el evangelio de Mateo 21:1, 2 dice: "Y como fue nacido Jesús en Bethlehem de Judea en los días del rey Herodes, he aquí unos MAGOS vinieron del oriente a Jerusalem, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle".

En este pasaje no nos menciona nada con relación a cuántos eran, ni tampoco que eran reyes. Otra mentira, los nombres de estos: Gaspar, Melchor y Baltazar. ¿Quién les diría los nombres de estos personajes? Ya que la Biblia no registra nada de esto. Toda una serie de mentiras aceptadas por la iglesia romana. Pero el mundo sigue la tradición del hombre y deja el mandamiento de Dios.


LAS POSADAS Y LOS VILLANCICOS

Las posadas, también llamadas jornadas o nueve noches, representan un novenario de celebraciones del 16 al 24 de diciembre. Son nueve días que representan los nueve meses del embarazo de María y su búsqueda por encontrar un lugar para que naciera Jesús. Las posadas en México tuvieron su inicio en el convento de San Agustín Acolman, y se dice que el encargado Fray Diego de Soria, obtuvo durante su estancia en Roma una bula (permiso) del papa Sixto V para celebrar en la Nueva España unas misas llamadas de aguinaldo, que debían efectuarse del 16 al 24 de diciembre. Al fusionarse las raíces prehispánicas con las europeas, las posadas adquieren un nuevo matiz, donde se organiza una procesión encabezada por las imágenes de María y José mientras se cantan los villancicos al pedir posada ante una puerta cerrada, para posteriormente conseguir el albergue seguido con cánticos para concluir rezando el rosario.

El cantar "villancicos" viene del siglo XIV, de Alemania. Originalmente, la gente cantaba y bailaba alrededor de una mujer y su bebé en una cama, simbolizando a la madre María y al niño Jesús.

La Palabra de Dios denuncia todas estas cosas diciendo: "Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina: antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme sus concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído, y se volverán a las fábulas" (1a Timoteo 4:3, 4). Estas son fábulas paganas que han introducido en algo tan sagrado como es el nacimiento del Salvador, pero bien dice el profeta Jeremías 7:8: "He aquí vosotros confiáis en palabra de mentira..." "ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho" (Jeremías 16:19). YA ES TIEMPO PUEBLO QUE DESPIERTEN A LA REALIDAD, QUE TODO ESTO ES DE ORIGEN PAGANO Y NO TIENE NADA DE DIVINO.


LAS PIÑATAS

Las piñatas se remontan a la época de los griegos. El origen de la piñata es supuestamente romano, y proviene del vocablo "piñata" (vasija). Sin embargo, la costumbre es de origen español y nace en los ritos de la fertilidad, practicados con motivo del inicio del ciclo agrícola durante la primavera. Este inicio acontece durante un carnaval que en España culmina el domingo siguiente al miércoles de ceniza y se denomina "domingo de piñata" pues en ese día se rompían las piñatas. La piñata se adorna con papeles de colores. Según la tradición católica, la piñata representa el mal, debe tener siete picos que son los siete pecados capitales. El palo es la ayuda que da la iglesia para destruir el mal. La fruta son los beneficios que se reciben de Dios si se tiene fe. Se vendan los ojos porque la fe es ciega.

Esta es otra mentira con la que muchos inocentes se divierten, pero pregunto: ¿qué relación tienen las piñatas con el nacimiento de Jesús? ¡Ninguna! Todo esto ha salido de un mente astuta, y se ha introducido poco a poco dentro del nacimiento de Jesucristo. "Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre, y aléjate de esto que no está de acuerdo con Dios" (2a Timoteo 2:22).


EL INTERCAMBIO DE REGALOS

El intercambio de regalos fue adoptado por Roma, supuestamente en recuerdo de los dones que dieron al niño Jesús. Pero como podemos ver, nunca existió un intercambio, pues el niño no les dio nada a cambio. El intercambio de regalos surge en el siglo XVI, pues cada noche, luego de la ceremonia religiosa, se alababa con cánticos al niño Jesús, se rezaba y se regalaban dulces.

Cuántas costumbres se han introducido a este acontecimiento, todo esto como dogmas que la gente acepta sin hacer una investigación, quizás por apatía o por miedo a los curas, ya que si muestran lo contrario a estas tradiciones, los excomulgan o también por miedo a descubrir la realidad, quizás por eso mucha gente que es católica se resiste a estudiar la Biblia, porque no quiere darse cuenta de lo que está practicando. "Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas... y no viene a la luz, porque su obras no sean redargüidas" (Juan 3:19, 20; Isaías 14:12-17; 2a Timoteo 2:25, 26).


“Gracia y Paz”


Fuentes: Shirley Santos y Cesar Cuevas
Revisado y editado por: Carlos Martínez Morales.

LA PAZ INTERIOR



Efesios 2:13-14
“Vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo… Él es nuestra paz”.

Las riquezas y las glorias terrenales no dan la verdadera felicidad ni la paz al corazón. En su vejez el emperador Carlos V dejó la gloria de este mundo para retirarse a un monasterio; tenía la vana ilusión de que allí encontraría el descanso que jamás había conocido.

El poeta alemán Goethe, colmado de honores y dignidades por los grandes de este mundo, en el ocaso de su vida reconoció que nunca había estado dos días realmente feliz.

¡Cuántos artistas, sabios y personalidades célebres, adulados por los hombres y colmados de honores, murieron con el corazón destrozado y atormentado!

Sólo Dios puede dar esa paz que todos los hombres anhelan. Es la paz con Dios, es decir, la paz de una conciencia liberada del peso del pecado, justificada por la plena aceptación, por la fe, de la obra y del sacrificio de Jesús: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1).

Pero también nos da la paz de Dios, la paz del corazón, la que el Señor Jesús conocía perfectamente cuando estaba en la tierra. Quiere compartirla con nosotros: “Mi paz os doy” (Juan 14:27). Esta paz reina en aquel que confía en Dios y espera en él en todas las circunstancias de su vida: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios… Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

SI TIENES A CRISTO EN TU CORAZÓN... LO TIENES TODO



Proverbios 15:16
“Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación”.

La Codicia nos atrae. Es como un gran letrero que dice, “El Mundo Es Tuyo”. Queremos una casa más grande, mejor carro, y más dinero en el banco. El “Sueño Americano”, es tener MAS. ¿Más de que? Más de todo. ¿Pero si lo tuviéramos, estaríamos contentos? No, estaríamos cómo Alejandro El Grande al borde del Río Ganges llorando porque no habían más mundos que conquistar. Pero Pablo nos dice que debemos huir de la codicia y estar contentos con lo que tenemos (Hebreos 13:5).

Pero ¿y que si lo ganamos todo? Jesús dijo, “Porque ¿de qué aprovecha al hombre, si granjeare todo el mundo, y perdiere su alma? O ¿qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:26). El versículo de hoy nos enseña UN CAMINO MEJOR. “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, que el gran tesoro con conflictos y problemas” Si tan solo tienes las meras necesidades pero a la vez comprendes El Evangelio Y tienes a Cristo en tu corazón, y el gozo del Señor en tu vida, te va ir mejor que aquel que tenga los placeres pasajeros de este presente mundo, pero solamente pueden esperar una eternidad sin Dios y sin esperanza.

Tal vez tienes poco de los bienes de ESTE mundo, pero si tienes a Cristo en tu corazón, ¡LO TIENES TODO! ...ESTE MUNDO Y EL VENIDERO. Amen!!!

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

PADRES PARA POSEER E HIJOS PARA HEREDAR



1 Crónicas 28:8
“Ahora, pues, ante los ojos de todo Israel, congregación de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la buena tierra, y la dejéis en herencia a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente”.

Los padres en la Obra de Dios son llamados a consagración. En la Palabra de Dios encontramos que Él le dice a su pueblo Israel, específicamente a los padres: “Guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis la tierra, y la dejéis en herencia a vuestros hijos después de vosotros perpetuamente”. Es al padre a quien corresponde poseer la heredad de sus hijos. Este principio lo tenemos en nuestro Dios, la Palabra del Señor dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo” (Hebreos 1:1-2).

Dios nuestro Padre, es un padre responsable, tiene herencia para cada uno de nosotros. Dios que todo lo tiene, todo lo posee, nos ha entregado a su Hijo Jesucristo. Que vino a este mundo, se humilló, se hizo hombre, “fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). La Palabra dice que de esa plenitud de Cristo tomamos todos, gracia sobre gracia. Cristo recibe toda la heredad y es el gozo de Él hacernos a nosotros coherederos con Él. Todo lo que nosotros tenemos desde la cabeza hasta los pies tiene que estar lleno de Cristo, todo nuestro ser está en esa herencia que Cristo ha comprado por nosotros y para nosotros en la cruz del calvario.

Es necesario que nos detengamos y analicemos los procesos de la obra de Dios. Cuando vamos a la Palabra nos damos cuenta que Dios en su infinita misericordia tiene propósitos con todos aquellos que se consagran a Él. Dios escoge ciertas vidas para primero formarlas y una vez que están formadas comienza a darles y a poseer una heredad, una herencia.

Tenemos en la Palabra de Dios un hombre como Noé, era un profeta de su tiempo. Su vida es un ejemplo de entrega a la obra de Dios. Lo vemos cuando le ordenó construir el arca y dar el mensaje. Los hombres del tiempo de Noé, quizá el primer día cuando lo vieron trabajar le preguntaron qué es lo que estás haciendo y él les explicó la necesidad del arca, la revelación que Dios le había dado porque vendría un diluvio, que destruiría a toda la humanidad, venía un juicio sobre toda la tierra y aquellos hombres se preguntaban en su corazón ¿cómo será ese juicio? Y él les contestó, ¡vendrá un diluvio! Dice la Biblia que todavía no había llovido en la tierra. Los hombres comenzaron a buscar señales en la naturaleza para ver si lo que Noé estaba diciendo era real. Pero la señal no estaba en la naturaleza, la señal de Dios no estaba en las nubes, la señal de Dios estaba en el arca y esa arca era el testimonio de que el juicio de Dios venía y Noé estaba edificando el arca en la cual él se salvó y toda su familia.

Luego el arca fue levantada y se posó en el monte Ararat. Y Noé descendió del arca e hizo sacrificio a Dios. Cuando se secó la tierra, Dios se acordó de Noé y lo último que tenemos de la vida de Noé es la terrible maldición que pronunció sobre Canaán después no se menciona nada más. Quiere decir que en los tratos y propósitos de Dios tenemos que entender cuál es la posición que Dios nos da en sus propósitos y en sus tratos para con su Obra.

Dios llama a algunos a realizar algo específico. Los propósitos con Abraham eran diferentes, era hacerlo el padre de la fe. En Abraham estaba la simiente que era el linaje de él, que pisotearía la cabeza de la serpiente. Dios dice que Abraham era el padre de la fe, él poseyó esa fe, tomó esa fe, se desarrolló en esa fe, caminaba y comunicaba la fe que Dios había puesto en él. Poseyó esa fe, vivió esa fe, proclamó esa fe, comunicó esa fe, y no solo la vivió, sino que además le dejó como herencia a Isaac, su hijo.

La primera letra del alfabeto hebreo es ALEPH, la segunda es BETH, y la primera letra en un diccionario hebreo es AB que significa PADRE. La primera y la segunda letra del alfabeto hebreo se unen y forman la primera palabra y ésta es Padre. Es decir, que todo lo que viene después de la primera palabra se debe a que ahí está el origen de todo lo demás.

En la Biblia, padre significa, aquel que es el origen de todo lo que existe, no solo es el origen, sino el educador y el protector del hijo. Dios habló a los padres de su pueblo Israel, que tenía que consagrarse para poseer la buena tierra y después de poseerla no podían quedarse con ella sino que tenían que aprender que esa tierra que Dios les había dado tenían que entregarla a sus herederos. Ningún padre se puede quedar con lo que ha conquistado, con lo que Dios le ha dado, tiene que comunicarlo a aquellos hijos que Dios le ha dado en ese ministerio.

Cuando el padre no entiende que lo que está conquistando, que lo que está ganando, que lo que está recibiendo no es para él mismo sino para sus hijos, entonces el padre falla, el padre le quita la bendición a sus hijos, el padre impide a sus hijos recibir la herencia porque eso es lo que Dios quiere, que los hijos reciban lo que el padre estuvo conquistando, estuvo tomando, estuvo recibiendo.

Hay padres perezosos que no conquistan nada para sus hijos. Hay padres que conquistan, pero se vuelven avaros, se lo gastan todo, se van a la tumba y solo dejan ruinas detrás de ellos.

Hay padres que conquistan, toman, poseen y saben entregar a sus hijos; para que hereden, para que reciban aquello que tanto les costó. Porque ese es el propósito de Dios, Padres para poseer e hijos para heredar, este es un principio bíblico y tenemos que entender este principio en esta hora que estamos viviendo.

En la Obra que estamos viviendo, nosotros somos aquellos que estamos heredando lo que Dios le ha dado a nuestros padres, y aquí están los hijos que la habrán de heredar para poseerla.

El padre tiene que conquistar para heredar. Dios escoge hombres, nadie se puede autoproclamar padre de una Obra, ni fundador. Hay muchas Obras ficticias que cuando usted busca el fundamento no encuentra nada.

Para Dios usar una persona con propósitos específicos, hay cuatro condiciones de saber: 1) GUARDAD, 2) INQUIRIR, 3) POSEER y, 4) HEREDAD.

1) La primera que Dios revela es GUARDAD (Shamar), que significa: poner un cerco, proteger. Lo primero es guardar porque hay muchos padres que no hacen provisión y cuando no se hace esto, no se puede aconsejar a sus hijos. El que no guarda no importa cuánto se le dé todo lo pierde, todo lo bota, no tiene nada, pero aquel que guarda comenzará a buscar y a inquirir en la Palabra de Dios.

2) El segundo paso es INQUIRIR (Daresh), que significa: pisada, pisar con frecuencia en un mismo lugar de manera habitual. Para ser padre y poseer necesita no solo guardar la Palabra de Dios, sino además inquirir. Cuando se inquiere se dejan huellas para que los hijos entren en ese mismo camino que Cristo abrió para nosotros hasta el lugar santísimo.

El padre que va a poseer tiene que dejar huellas y para dejar huellas hay que caminar no una sola vez, sino todos los días. Este es un camino de sufrimientos, de dificultades, es un camino angosto, pero que vale la pena caminarlo. Vale la pena dejar las huellas para que otros entren, sigan y vean que si se está caminando por la misma senda.

3) El tercer principio para heredar es POSEER (yaresh), que significa: ocupar algo que está lleno por alguien más, en el hebreo significa echar fuera los inquilinos que ocupan esa posición. Dice Dios: “Guardad e inquirid todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis…” Cuando Israel entró en la tierra prometida encontraron inquilinos que estaban contaminando la tierra, pero ellos entraron. Para poseer hay que echar fuera a los enemigos de la Obra de Dios. Pero cuando una Obra no expulsa, no saca, y deja que se instalen los enemigos; esa Obra no prospera, no avanza, no vence. Nosotros hemos aprendido que debemos echar afuera todo aquello que está impidiendo que la Obra de Dios avance.

Cuando un obrero se daña Dios nos da otro mejor. Dios a través del profeta Samuel le habló a Saúl y le dijo que Dios “lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú” (1 Samuel 15:28). Si no estamos dispuestos a pagar el precio, Dios hallará otro mejor. Cuando Dios escogió a Saúl, lo escogió porque era el mejor, pero se dañó y Dios tuvo que buscar otro mejor. Por eso, cada obrero, cada misionero, cada maestro bíblico tiene que proponerse en el Señor a darlo todo. Debe recordar que debemos de dar todo lo que la Obra requiera de nosotros para que Dios no tenga que dejarnos a un lado y buscar a otro.

Para poseer hay que expulsar al enemigo, y habrá batallas, pero para esas batallas Dios tiene una armadura. El que no la tiene se tambalea, le llega la inseguridad, la duda, no puede discernir sin la presencia de Dios. En su presencia comprendemos el propósito de tener toda la armadura de Dios. En estos tiempos hemos tenido que tomarla y ponerla continuamente porque ésta es la que nos protege en el combate. Es muy necesaria para poseer lo que Dios nos ha entregado, para su gloria.

La Biblia dice qué es la armadura de Dios. Los soldados romanos tenían un lugar específico donde guardaban la armadura. Cuando tenían que ponerse la armadura iban al lugar donde se guardaban. La Palabra de Dios dice: “Vestíos de toda la armadura de Dios…” (Efesios 6:11). Ésta no está en el armario de su casa, ni en el pueblo de Dios, sino que está en la presencia de Dios. Cuando viene el enemigo y voy a ponerme la armadura, ésta se encuentra en la presencia de Dios, lo primero que me reviste es la presencia de Dios porque la armadura está delante del Dios vivo. Cuando el diablo me ve lleno de la presencia de Dios y vestido de toda la armadura de Dios sale huyendo porque no puede quedar en pie delante de la presencia de Dios.

4) El cuarto paso es HEREDAR. Dios dice en su palabra “para que poseáis la buena tierra, y la dejéis en herencia”, este principio está expresado en toda la Biblia. El padre posee, pero no para él, es para que los hijos se gocen de lo que los padres estuvieron conquistando por la fe. HEREDAR significa (Nachal) distribuir lo que se ha recibido. Hay padres que no distribuyen, no dejan ni las migajas a los hijos, hay padres que toman, poseen, y se lo entregan a los que no son sus hijos.

Abraham le llegó el momento que tenía que entregar la herencia en vida, no esperó morir para entregarla. Abraham hizo algo muy precioso, tomó a Ismael, le dio una parte, y lo mandó lejos, para que este no le quitara la herencia al que era hijo de Sara, el hijo de la promesa. No hay que equivocarse de heredero, hay quien se equivoca, pero Dios no se equivoca, Él sabe quiénes son sus herederos.

Hay hijos que son como Esaú, vivieron vidas desordenadas, trayendo dolor al corazón de sus padres, deshaciendo el testimonio de ellos. Cuando Esaú vio que se acercaba el momento de heredar, fue a buscar la bendición, pero ya su papá se lo había entregado a otro. Entonces Esaú le dijo: ¿Padre no ha quedado otra bendición para mí? Isaac respondió: no hay otra herencia, no hay otra bendición (Génesis 27:36-38).

Hay hijos malos que no valen ni un Eliezer. Abraham le preguntó a Dios, Señor, ¿Quién me va a heredar, este damasceno, este siervo? Ese siervo, sabiendo que no podía heredar, que nunca iba a recibir la herencia, le fue fiel a Abraham. Hay hijos que siendo legítimos no tienen la fidelidad de Eliezer. Un error que cometían muchos padres era que creían que el sucesor podía ser quien ellos decidiera. Dios es quien constituye al sucesor de su heredad.

Moisés tuvo un siervo fiel, Josué, pero cuando le llegó el momento de pasar el mando no pensó en su hijo Gerson para que pudiera ocupar su lugar. “Entonces respondió Moisés a Jehová, diciendo: Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él” (Números 27:15-18). Ningún hombre puede determinar quiénes son los herederos de la Obra, pues ésta no es de hombres, sino de Dios y ésta nació en el corazón de Dios. Él es quien constituye al sucesor y no mira conveniencias personales. Hubo un tiempo en que muchos padres pensaban que sus hijos automáticamente ya eran herederos. Eso sucedió con el profeta Samuel, él quiso que sus hijos fueran herederos y los puso como herederos del patrimonio espiritual, pero se equivocó.

Cuando José trajo a sus hijos a Israel (Jacob), éste casi ya no veía (Génesis 48:8-10). “Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y asió la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés. Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque éste es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza. Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero su hermano menor será más grande que él, y su descendencia formará multitud de naciones. Y los bendijo aquel día, diciendo: En ti bendecirá Israel, diciendo: Hágate Dios como a Efraín y como a Manasés. Y puso a Efraín antes de Manasés” (Génesis 48:17-20). La Biblia dice que a José no le gustó la acción de su padre y pensó que se había equivocado de heredero, pero Israel que estaba en comunión con Dios afirmó que “así conviene que se haga”.

Hemos dicho “padres para poseer”, pero ahora vienen los “hijos para heredar”. ¿Y quiénes son los hijos para heredar? ¿Aquellos que golpearon?, ¿aquellos que traicionaron? Los hijos que heredan son aquellos que estuvieron en el dolor, en las lágrimas, que en las pruebas estuvieron al lado de sus líderes. ¿Quiénes son los hijos?, los que se proclaman o los que vivieron y sufrieron al lado de ellos. En medio de esta Obra hay varones, siervos de Dios, que estuvieron con ellos en el sufrimiento, en el llanto, en las pruebas, mostrándoles su amor al Señor y a su Obra. Sin anhelos de posiciones, sin anhelar ganancias personales, porque el Señor es el dueño de esta Obra.

Dios ha constituido herederos, los ha elegido y los hijos cuando heredan tienen que mantener y engrandecer la herencia recibida. En esta hora le decimos al Señor “somos los herederos”, vamos a engrandecer esta Obra, y con su ayuda la llevaremos adelante, a través de los mares.

Seguiremos avanzando en el mundo, aquí estamos con aquellos que Tú has escogido, con aquellos que son fieles. Si el Señor se tardare en venir, ellos un día tendrán que entregar y otros tendrán que heredar, pero cada vez que esa herencia pase de los padres a los hijos Dios la irá engrandeciendo para su gloria.

“Gracia y Paz”
Impacto Evangelístico 

martes, 4 de diciembre de 2012

LAS NACIONES Y LA PALABRA DE DIOS



El termino << Nación >> es traducido del hebreo << góy >> que significa Nación y Pueblo.

Las naciones se caracterizan como divisiones de la humanidad, después de la dispersión de Babel (Génesis 11:9).

Debemos de conocer que el termino (nación) se comienza ha conocer como (separación) cuando Dios aparta para si a Israel (Deuteronomio 4:34). Por ende conocemos entonces que el termino (las naciones) es un termino que lleva una condición desfavorable por el motivo de que no conocen a Dios (Jahweh) (Éxodo 23: 27-33).

La palabra (nación) es expresada en la Biblia para referirse también a gentes (Esdras 6:21).

Conocemos entonces que la nación que Dios apartó para sí fue a (Israel) pueblo escogido (2 Samuel 7:23), y fue a través de Israel, la promesa que Dios le dio a Abraham, y que las naciones alcanzaron por la misericordia de Dios (Génesis 18:18).

Vemos entonces que cuando Jesús le dio la orden de ir a predicar el evangelio a todo el mundo, a sus discípulos (Marcos 16:15) era también para que las naciones alcanzaran las promesas a través del evangelio, del testimonio de Jesucristo, para que formaran parte de la familia de Dios espiritualmente, por la promesa de Abraham, a través de Cristo que le son prometida como herencia  las naciones (Salmos 72:11).

Las naciones en la actualidad, aún habiendo escuchado y conocido la palabra de Dios, viven muchas de ellas en un estado de aborrecimiento de Dios, dándoles las espaldas a su Palabra, y provocando así que los juicios de Dios caigan.

Pero en la actualidad podemos llegar a la conclusión de que las naciones están viviendo en las más profundas inmoralidades nunca antes vista. Por tanto esto trae mucha consecuencia ante la Palabra de Dios.

- Las drogas
- El aborto
- El matrimonio de un mismo sexo

Por tanto llevando estos actos abominable ante la palabra de Dios, resulta lo siguiente:

1- Las drogas, aunque no necesariamente son la causa principal de las muertes, pero sí influyen en ellas, y en muchos otros actos contrario a la palabra de Dios (Mateo 19:18), (Gálatas 5:19), (1 Corintios 6:10).

2- El aborto, (Éxodo 21:22-25). Ejemplo:

Éxodo 21:22-25
“Si algunos riñeren, e hirieren a mujer embarazada, y ésta abortare, pero sin haber muerte, serán penados conforme a lo que les impusiere el marido de la mujer y juzgaren los jueces. Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe”.

La ley castigaba con la muerte al que causaba un aborto inesperado, y que en ese aborto muriera la criatura. Vemos entonces que desde el Antiguo Testamento Dios condena el aborto, porque el abortar lo que produce es muerte, y muerte de inocente.

3- El matrimonio Homosexual (Génesis  1:27-28) Ejemplo:

Génesis 1:27-28
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.

<< Varón y hembra los creó >> Dios creó al hombre y la mujer, lo bendijo Dios ¿para que? para que se multiplicaran, y sobre todo formaran lo que conocemos como (familia), pero el diablo siempre busca (destruir) esa es una de su misión, y una de las cosas que mas a afectado a la familia para su destrucción es el casamiento de pareja de un mismo sexo, y sus derechos legales.

Vemos entonces que para todas estas aberraciones hay un juicio que viene (Mateo 25:31-32), y un juicio que muchas veces cae (Génesis 18:20-21) frutos de la maldad desbordante en las naciones. Ejemplo:

Génesis 6:5
“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”.

¿Y que aconteció luego? El diluvio.

En cuanto a las naciones, vemos ya como no reconocen que (Israel) es el pueblo de Dios escogido, santo, el cual es la niña de sus ojos (Zacarías 2:8) por tal razón, conocemos que las naciones se están ordenando en una sola dirección para atacar a Israel, en el momento que esta destinado, y en consecuencia Dios (Yahweh) reunirá a las naciones en lo que conocemos como armagedón para  así rendir cuentas (Zacarías 12:2-3).

Conocemos que a las naciones le esperan grandes juicios, pero Dios en su misericordia se agrada de toda nación que le teme y hace justicia (Hechos 10:35).


“Gracia y Paz”
Por Domingo Cruz

¿ESTÁS TÚ NEGANDO A JESÚS?



Mateo 26:69-75
“Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el nazareno. Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre. Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente”.

La actitud de Pedro negando a Jesús ha sido a través de los siglos el clásico ejemplo de deslealtad a un amigo. Por temor a que le pasara lo mismo que al Maestro, Pedro negó rotundamente que siquiera conociera a Jesús, y ante la constante presión de los que le rodeaban y la insistencia de ellos de relacionarlo con el Señor por su manera de hablar, comenzó a maldecir y a jurar.

Pero Pedro no fue el único que actuó sin tener en cuenta el amor y la lealtad de Jesús. Otro de los discípulos, Judas Iscariote, hizo algo aun peor: lo traicionó. Y lo hizo premeditadamente. Lo vendió por unas cuantas monedas. Dice Mateo 26:14-16: “Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle”.

Y aun los demás discípulos, cuando las circunstancias se tornaron difíciles también optaron por dejar a un lado la amistad fiel y sincera del Señor, y lo abandonaron dejándolo solo en las manos de aquellos que llegaron al huerto de Getsemaní con el fin de arrestarlo. Dice la Biblia: “Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron” (Mateo 26:56). Durante tres años estos hombres convivieron con Jesús y compartieron con él los buenos y los malos momentos. Jesús fue para ellos un amigo fiel; fue maestro, consejero, proveedor en la necesidad y protector en los momentos de peligro. Y al final lo dejaron solo cuando más necesitaba de su amistad y su compañía.

“¡Increíble! ¿Cómo fueron capaces de hacer esto?”, nos preguntamos. Sin embargo, también nosotros muchas veces negamos a Jesús con nuestros actos. Lo negamos cuando decimos una mentira, pues él es "la verdad" (Juan 14:6). Lo negamos cuando no aprovechamos las oportunidades para dar testimonio de él, compartiendo con los demás las buenas nuevas del evangelio, como él instruyera a sus discípulos (Marcos 16:15). Lo negamos cuando no ayudamos a los que están en necesidad.

La Biblia dice en Mateo 25:31-46 que cuando Jesús venga en su gloria, reunirá delante de él a todas las naciones y hará de ellos dos grupos. A su derecha estarán aquellos que siguieron fielmente sus instrucciones. A éstos les dirá: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros”. Entonces dirá a los de la izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”. Es decir, cada vez que tenemos la oportunidad de mostrar compasión y misericordia a los que necesitan ayuda, y no lo hacemos, realmente es como si lo hiciéramos al Señor. Siempre que actuamos ignorando las enseñanzas de Jesús, lo estamos negando a él delante de todos los que nos rodean.

Reflexiona en esto por unos minutos, y contesta esta pregunta: ¿Estás negando a Jesús con tus palabras o con tus acciones?

ORACIÓN:
Bendito Padre celestial, te ruego me perdones cuando te ofendo con mi testimonio, y en realidad estoy negando a tu Hijo amado. Ayúdame a actuar conforme a las enseñanzas de tu santa palabra para que en todo seas tú glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te habla

EL PEREJIL



Pasan los años y nuestros riñones siempre están filtrando la sangre quitando la sal, el veneno, cualquier cosa dañina y que entre en nuestro sistema.

Con el tiempo la sal se acumula y esto necesita un tratamiento de limpieza, y... ¿cómo vamos a deshacernos de esto?

Es muy sencillo, primero tome un puñado de perejil y lávelo muy bien, después córtelo en pedazos pequeños y póngalo en una olla y agregue agua limpia (1 litro) y hiérvalo por diez minutos, déjelo enfriar, cuélelo en una botella limpia y póngalo en el refrigerador.

Tome un vaso diariamente y verá que toda la sal y el veneno acumulado empieza a salir de su riñón al orinar.

El Perejil es conocido como el mejor tratamiento para limpiar los riñones y es natural!


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Tip's Tip's Tip's - De todo un poco

¿CUAL ES EL GRAN MANDAMIENTO EN LA LEY?



Mateo 22:36-39
"Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Cuando un intérprete de la ley le preguntó a Jesús cuál era el principal mandamiento en la ley, él le respondió que amar a Dios por sobre todas las cosas, e inmediatamente después le dijo que el segundo mandamiento era semejante, es decir tan importante como el primero: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Para Dios es de suma importancia que nos amemos los unos a los otros. Tan importante como que le amemos a él. De hecho, el fundamento básico de la vida cristiana consiste en amar a Dios y al prójimo. Si no actuamos de esta manera algo anda mal, y la Biblia nos llama mentirosos. En 1 Juan 4:20 dice: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”

El Espíritu Santo pone el amor de Dios en nuestros corazones. El apóstol Pablo dice en su carta a los Romanos: “Porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5). Una vez que este amor ha sido derramado en nuestros corazones, deliberadamente comenzamos a identificarnos con los intereses y propósitos de Jesucristo en las vidas de otros. El resultado obvio de este proceso es sentir el deseo de obedecer los mandatos de Jesús. Y el Señor nos manda que nos amemos: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34-35).

Pablo fue un hombre entregado totalmente al servicio del Señor, y por donde quiera que iba compartía con todos el amor que Dios había puesto en su corazón. En su carta a los Efesios, por ejemplo, los exhortó a que mostraran el amor de Dios “soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesios 4:2-3). Los cristianos deberíamos siempre seguir su ejemplo, pero muchas veces nos concentramos sólo en nuestras propias metas, por lo que los demás no pueden ver reflejado en nosotros el amor de Dios, y el Señor no puede usarnos de la manera que él desea.

Tenemos que luchar contra la tendencia humana que nos impulsa a buscar las cosas cuyos beneficios son estrictamente materiales, y enfocarnos en las cosas espirituales que agradan al Señor. La comunión con Jesús implica más que ir los domingos a la iglesia o pasar un tiempo a solas con él. Es necesario que como resultado de este tiempo devocional, en nuestros corazones se produzca el deseo de mostrar la luz, la paz y el amor de Jesucristo al mundo que nos rodea, que tan necesitado está de la gracia de Dios.
A nuestro alrededor hay personas con necesidades de todo tipo. También en la televisión vemos casi a diario noticias de tragedias que ocurren alrededor de todo el mundo. Infelices víctimas de guerras, o terremotos, o grandes incendios, o inundaciones. Nuestro corazón se oprime ante tanta desgracia y sentimos lástima por ellos, pero, ¿hemos hecho algo por mostrarles el amor del Señor? No solamente debemos orar pidiendo a Dios que los ayude, sino también debemos mostrarle el amor de Cristo ayudándolos de alguna manera. Para aquellos que están lejos, podemos contribuir con ayuda material a través de las diferentes organizaciones que se encargan de llevarles un poco de alivio en medio de su dolor y sufrimiento. No importa si no puedes hacer una donación grande. Pero hazte el propósito de donar algo aunque te resulte un sacrificio hacerlo. Hazlo en el nombre del Señor, pues él no lo va a pasar por alto. Así dice la Biblia en Colosenses 3:23-24: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”.

ORACIÓN:
Padre celestial, te doy gracias por el amor que has derramado en mi corazón por medio de tu Santo Espíritu. Por favor ayúdame a mostrarlo con hechos a aquellos que están en necesidad en estos momentos, para que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

AYUDA GENEROSA



Deuteronomio 15:8
“Abrirás [al pobre] tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite”.

Un hombre que no tiene dónde vivir pasa tiempo en una biblioteca local. Una tarde, mientras el encargado estaba escribiendo allí, se tomo un receso para almorzar. Después de terminar la primera mitad de un emparedado de pavo y queso suizo, se le quedo viendo a la cara de ese hombre. Minutos después, le ofreció la mitad de su almuerzo, que no había tocado, y la aceptó.

Ese breve encuentro hizo comprender al encargado que con todo lo que Dios le ha dado, debía hacer más para ayudar a los menos afortunados. Más tarde, mientras meditaba en eso, leyó las instrucciones de Moisés sobre proveer para los pobres. Les dijo a los israelitas: «no […] cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a él tu mano liberalmente» (Deuteronomio 15:7-8). Una mano abierta simboliza cómo quería Dios que su pueblo supliera las necesidades de los pobres: con disposición y generosidad. Sin excusas ni egoísmo (v. 9). El Señor había sido generoso con ellos y deseaba que dieran con la misma actitud lo suficiente para suplir «lo que necesite» el menesteroso (v. 8).

Cuando abrimos generosamente la mano para ayudar al pobre, Dios nos bendice por nuestra bondad (Salmo 41:1-3; Proverbios 19:17). Con su guía, considera cómo ayudar con liberalidad a otros en el nombre de Jesús, al «[dar] tu pan al hambriento, y [saciar] al alma afligida» (Isaías 58:10).

Puedes dar sin amar, pero no puedes amar sin dar.

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LEA: Deuteronomio 15:7-11

Biblia en un año: Efesios 4–6
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario